Metalord Revolution Capitulo 202

CAPITULO 202

HAYAT YUZQUELL

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

El contacto de Riha Sharpsteel con el brazo metálico de Rozuel desencadena la liberación de una onda de energía, haciendo que el cuerpo del propio Trotamundos y la Lupian sintieran como el aire mismo les pesara. Un mal presentimiento inunda al propio Roz.

 

—¡Riha!, ¡suéltame!, ¡es peligroso! -Le advierte su compañero.

 

—¡Puedo hacerlo!, ¡SOLO… UN POCO MÁS…! -Replica la semihumana negando el aviso de Roz.

 

La propia presión en el aire, era producto de una notoria concentración de partículas de mana en el ambiente, de repente el propio Rozuel es testigo de cómo esa misma presión desaparece. La misma se concentro en el punto del brazo metálico donde la carne y el metal hacían contacto, el eje central del éxito o el fracaso de la unión de estos y la obtención de un nuevo miembro.

 

—¿¡Que haces Riha!? -Pregunta un alarmado Rozuel.

 

—¡Confía en mí! -Le pidió su semihumana compañera.

 

Al escuchar su pedido, el propio Rozuel reflexionándolo unos meros segundos, le da su respuesta.

—Confió en ti, Riha.

 

—Gracias… -Una sonrisa se hace menester en el rostro de la Lupian.

 

Mana es transmitido de la mano de la Lupian que hacia contacto con el brazo metálico de Rozuel y llevado al propio miembro de metal, el esper pronto se da cuenta de las intenciones de Riha.

 

—“Me esta dando de su energía mágica, la inestabilidad en el propio mana está desapareciendo, permitiendo continuar con el procedimiento de unión, ¿pero de dónde saca Riha toda esa energía mágica?” -Un confuso Rozuel se preguntó.

 

Riha aun padecía un debilitamiento de mana, no había forma de que pudiera tener tal cantidad de reserva, la mirada atenta de Roz le hizo descubrir la respuesta a esa cuestión. En su mano restante (la izquierda), la Lupian hacia uso de un cristal de mana, absorbiendo la reserva mágica de esta a un ritmo veloz. Tal cristal debió haber sido entregado por Amira, para ser utilizados en caso de emergencia, nunca pensó que terminaría siendo utilizado tan pronto y en los propios dominios de la propietaria.

 

—“Riha, a este paso vas a…”

 

El cristal de mana se destruye y toda su energía pasa a la Lupian, quien, a su vez, lo transmite al brazo metálico de su compañero, una cegadora luz producto de la concentración de energía mágica se produce, encandilando a todos los presentes. Al recuperarse el sentido de la vista, todo había terminado.

 

El procedimiento culmina, el mana en el ambiente desaparece, la “unión” fue un éxito, carne y metal se hicieron uno sobre lo que alguna vez fue un muñón, hasta el propio Rozuel estaba incrédulo ante lo que veía.

 

—Lo… logre…

 

Una agotada Riha con la frente sudorosa comienzo a tambalear, colapsando de espalda al suelo, Crok acude en su ayuda y coloca una mano en su frente para examinar su temperatura.

 

—¡Está ardiendo en fiebre! -Notifico el hombre amazona con seriedad.

 

—Riha…

 

El esper intenta llegar a ella, pero su movilidad pronto se vuelve torpe y desequilibrada, teniendo que situarse contra la pared para mantenerse de pie, lo que sentía parecía un efecto secundario del “procedimiento”. Miro fijamente su nuevo brazo izquierdo, noto una conexión entre la “prótesis” y el collar negro donde yace Myldark, observando unas finas y delgadas líneas en su organismo que parecían imitar a un par de nervios de naturaleza mágica.

 

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Al pasar unos minutos después, la Lupian es recogida y llevada por unos sirvientes de Amira.

 

—Estará bien, según parece sufre un severo agotamiento del tipo mágico -Concluyo Amira —Una consecuencia que se produce cuando el cuerpo tiene una cantidad muy reducida del mana mínimo en el cuerpo.

 

Pero no era todo, el cristal de mana hizo que la condición de la Lupian se hiciera peor, ella ya había sido expuesto a dos cristales en un periodo de hace pocos días, consumiéndolo y padeciendo en aquel entonces una “sobredosificación mágica”. Exponerse a cristales de mana muy seguido, puede provocar que el mismo objeto deposite en el cuerpo del usuario, restos de partículas de mana nocivas, pero no mortales, causando una considerable fatiga física y mágica sobre el organismo e incluso dolores desde leves, moderados o intensos.

 

—Con descanso y algunos brebajes alquímicos, se recuperará en unos días, o quizás una semana o dos -Fue el diagnostico dada por la propietaria.

 

El esper suspira con tranquilidad tras el alivio de saber que su compañera se podría recuperarse de tal perjudicial condición, asombrándole en parte el cómo la propietaria evaluó rápidamente su estado y dedujo el tratamiento que tendría para su recuperación.

 

—¿Cómo sabes lo que le ocurre? -Pregunto Rozuel.

 

—Ya lo he visto antes, hace un largo tiempo -Contesto Amira.

 

—A todo esto… ¿entonces funciono? -Pregunta Crok.

 

El hombre amazona, Amira y el propio herrero Demici Siagha observaron fijamente al nuevo brazo izquierdo de Rozuel. El esper entonces trato de moverlo, y este respondía a las ordenes de su mente, lo movía casi tan bien como si fuera uno autentico, a tal grado que esta “prótesis” fue más que solo un éxito.

 

—No me lo puedo creer… -El herrero hablo con estupefacción —Jamás he oído de una magia que pudiera conectar un brazo de metal al cuerpo para reemplazar uno perdido, los únicos con el privilegio de recuperar su miembro nuevamente, son aquellos con poderosas magias curativas y, aun así, no son resultados tan esplendidos como ese brazo tuyo, joven guerrero,

 

—¿Eso es magia?… -Una dudosa Amira pregunto —¿Por qué no puedo percibir magia en el brazo?, se supone que el brazo es un artefacto encantado, pero ahora… ya no siento magia alguna en él.

 

Rozuel conocía las respuestas a esas preguntas, como también la razón del porque el procedimiento de “unión” fue un éxito, como es bien sabido, mana y PSI son dos formas de energías diferentes con sus propias propiedades. Un mago o no mago (con “afinidad”) puede sentir o percibir la energía mágica, un Esper en Avalia también la puede percibir, pero los magos son incapaces de notar sensorialmente el PSI.

 

La “unión” entre el brazo metálico y la carne de Rozuel Drayt es producto de un choque entre estas dos fuerzas, una mezcla inusual e incomprensible hasta la fecha, pero que demostró que tal conexión entre dichas formas de energía es de alguna manera factible. Mana y PSI se encuentran impregnados de manera latente, tanto en el brazo como en la parte donde la “unión” entre carne y metal se hizo posible.

 

Como el PSI se encuentra presente sobre o casi encima del mana mismo, en consecuencia “oculta” a la propia energía mágica al verse una persona incapaz de sentir la energía esp. Un mago o no mago (con “afinidad”) por más que posea cualidades sensoriales excepcionales ante la magia, si no es capaz de sentir el PSI, no podrá tampoco percibir el mana que yace cerca de la energía esper, dado a la manera en que esta la “oculta”. Sin embargo, un usuario sensor de excepcional habilidad, aunque no es capaz de sentir el PSI, puede darse la posibilidad de que pueda “observarla” débilmente, lo que conllevaría a la propia confusión de este, al ver que no se trata de la típica fuerza a la que está acostumbrado a percibir visualmente.

 

Rozuel podía mover su nuevo brazo izquierdo, por supuesto, tenia sus defectos, para empezar, debía concentrarse para que las fuerzas responsables de hacer posible tales movimientos (mana y PSI) hiciesen posible la movilidad de este. Para explicarlo de una manera más comprensible, su nuevo miembro para moverse, debe recibir el enlace que posee con el collar negro para “conectarse” al propio Rozuel y ser percibido como parte de su cuerpo, cosa que solo es posible con el pensamiento mantenido de su usuario. Cuando no se encuentra “conectado”, el brazo pasa a quedar inmóvil. Otro defecto y uno bastante negativo, es la incapacidad para utilizar su habilidad ESP con el nuevo miembro, llevo a dicha mano un lingote de hierro e intento aun ante la atenta mirada de todos, utilizar su PSI para manipularlo, nada ocurría.

 

—“Si no hubiera sido por Riha…” -Pensó Rozuel entonces.

 

En medio del procedimiento de “unión”, la energía mágica que ayudaba en dicho proceso, estaba por producirse su inestabilidad absoluta y entrar en un estado de descontrol con resultados desastrosos. Fue la propia Riha, quien logro restablecer la estabilidad al hacer contacto con el brazo metálico, al concentrar su propio mana en torno a la extremada metálica y la zona donde efectuada de la “unión”.

 

¿Cómo fue posible que su interacción fuera la pieza clave del procedimiento?, había una posible teoría, tiene que ver en parte con las habilidades innatas mágicas de la raza Lupian, en especial del clan “colmillo de acero”. La habilidad por defecto de esta raza semihumana les permite generar dicho metal sobre su propio cuerpo, más no manipular aquella que sea ajeno o procedencia de su propia magia.

 

Es aquí donde entra el hipotético punto del tema, aunque el brazo de metal estaba fuera del alcance de la habilidad de los Lupian, estos poseen en cierta manera una forma de afinidad o conexión con dicho material. El contacto entre el brazo de Roz y la mano de Lupian, condujo a un “enlace” que permitió a la propia loba humanoide, distribuir su mana y mezclarlo con aquella que ya se encontraba presente en la región de la “unión”, influyendo en parte con dicho “enlace” sobre la propia energía mágica y restablecer su inestabilidad para que retornara a la normalidad y el procedimiento pudiera proseguir con éxito.

 

Esto es solo un “presunto” fundamento, en relación a la habilidad innata de los Lupian del clan colmillo de acero y el procedimiento llevado a cabo para que el éxito de la “unión” fuera posible, quizás pueda haber otros factores presentes desconocidos, pero una cosa es clara. La presencia de Riha, su intervención en el momento oportuno, es considerado por Rozuel, como el principal factor del éxito del proceso de la “unión”.

 

—“Si ella no hubiera estado aquí, puede que el resultado hubiera sido diferente” -Aseguro el esper en sus pensamientos.

 

—¿Puedes manejar ese brazo con normalidad?, ¿no tienes problemas o alguna complicación? -Demici le lleno de interrogantes con cierta admiración.

 

Tal obra era un deleite para el herrero, pues fabricar artefactos de naturaleza mágica era su oficio por defecto, era imposible para él, ignorar tal sublime pieza, tenia tantas preguntas, muchas dudas detrás de su creación y varias incógnitas sobre su funcionamiento. Por supuesto, Rozuel no podía darse el lujo de ser detallista sobre su nueva extremidad, pues tal secreto conlleva a revelar en parte su condición como esper, por lo que decidió solo darle respuestas limitadas.

 

—Puedo manejarlo, pero necesito concentrarme para que el mana en su interior se active y de esa manera moverlo, es un tanto incomodo y no imita a la perfección la movilidad o sensación de uno real, pero es más que suficiente para mí

 

Demici se preguntaba las razones detrás de que no pudiera sentir la magia del brazo a pesar de que fue él mismo quien encanto dicha extremidad de metal, el esper solo contesto que carecía de idea alguna del porqué. Pero revelo que tuvo ayuda del collar negro alrededor de su cuello, pues este mismo es de naturaleza mágica (ocultando la existencia de Myldark) y consiguió crear un enlace entre este con el brazo metálico, siendo la razón posible del que el procedimiento de “unión” fuera posible (versión que les dio a el herrero y Amira).

 

—“Jeje, le ocultaras sobre mi existencia, muy inteligente mocoso” -El dragón oscuro le hablo en su mente elogiando su decisión —“Enterarse de mi presencia es innecesario, no necesitan saberlo, como tampoco deben saber sobre tus habilidades únicas”.

 

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Luego de varias preguntas de un curioso herrero ya contestadas (ocultando la autentica verdad), Rozuel se encamino adentrándose a una habitación, sentado sobre una silla, observo a una adormecida Riha con fiebre, un pañuelo húmedo fue colocado sobre la frente de la Lupian.

 

—Si no fuera por tu ayuda, esto no habría sido posible -Enseño Rozuel su “prótesis” metálica —Empiezo a considerar, ¿si debería ser completamente honesto contigo?.

 

La identidad como Trotamundos debía mantenerse en secreto como tal, solo Crok era la excepción por evidentes razones, pero luego se preguntó a sí mismo, ¿debía seguir ocultándole tal hecho a Riha?. Incluso Allum desconoce ese hecho de su propio amo, numerosas veces intento armarse de valor para revelarlo, nunca lo hizo, y pese a que nunca se lo conto a la criatura más fiel a su persona, ello le hacía meditar con dificultad sobre la decisión de que fuera la loba, la primera en enterarse o no.

 

La Lupian a demostrado ser una valiosa aliada, fue la primera persona ajena a Allum, en permitírsele utilizar las creaciones de Roz, y no tardo en dominar el uso del arma de fuego que se le fue entregado. En numerosas ocasiones ha observado que la loba humanoide estaba decidida a arriesgar su vida, e incluso morir, todo con tal de salvarle su vida.

 

Tal fue el caso en la zona prohibida, cuando aquel fenómeno producto de Niels, le tenia inmovilizado, la Lupian se lanzo a su rescate, termino contaminándose con una elevada concentración de Navum, sabiendo a expensas que no existía cura para tal envenenamiento (solo Niels era el único “antídoto” para tal nociva energía y su curación la dejo con tal debilitamiento mágico que padece actualmente). Hubo otros momentos donde la fidelidad relucieron en sus acciones, pero hoy, nuevamente la Lupian vuelve a demostrar su devota naturaleza como compañera de armas y amiga. El sonido de la puerta se oye en la habitación, ingresando Amira.

 

—No tienes que preocuparte, ella esta en buenas manos -Afirmo la propietaria de cabellera turquesa.

 

—¿Cómo se encuentra tu protectora semihumana? -Le pregunto Rozuel.

 

—Las heridas de Namida están en su totalidad casi curadas, ya ha despertado, pero su cuerpo aun sigue recuperando sus fuerzas, por lo que aun debe reposar en cama -Contesto Amira —¿Por qué lo preguntas?, ¿ella te preocupa también?.

 

—Siendo sincero, no, y es que no conozco a tu protectora como si conozco bien en su lugar a Riha -Declaro Roz —Me llama la atención su recuperación, ni siquiera han pasado tres semanas desde que fue herida, la magnitud de las heridas que le produje con el arma que utilice contra ella, tardaría como mínimo un mes o un poco más en tener las primera señales de una cicatrización decente, y luego varias semanas más para que la cicatrización este totalmente completa, pero su caso, sus lesiones ya están casi del todo curado y solo precisa descanso para recuperar su condición física como vigor habitual.

 

Las sospechas en torno a sus declaraciones se referían al medio que Amira utilizo para el tratamiento de las heridas de su preciada protectora Anubian, el esper no tardo en suponer que era y fue directo al grano.

 

—Usaste ese girasol de pétalos purpura, ¿verdad?.

 

—Si, era la única forma de tratarla y que consiguiera sobrevivir -Expuso Amira —Después de que le retiraras esos “perdigones” de su cuerpo, la curación empezó a hacer efecto en ella, pero los preparados medicinales alquímicos o la magia de curación básica no bastarían para tratarla, ella moriría antes de que siquiera pudiesen actuar sobre sus heridas, solo podía utilizar aquella “medicina”.

 

—¿Sigues enojada por el estado en que deje a tu protectora?.

 

—Si, mentiría si te dijera que no, Namida es alguien muy apreciada para mi -Declaro con honestidad la propietaria.

 

El rencor aun persistía en ambas partes, aunque fuera minúscula, Rozuel no podía olvidar aquellos días en que fue esclavizado a la fuerza y Amira al ver como su precisada amiga y protectora se encontraba al borde a la muerte, y su principal responsable era aquel mismo Ghrayb. Pero sabían dejar a un lado ese resentimiento, actuar con el sentido común acorde a la situación actual, el esper necesitaba de la propietaria y la propietaria del esper, abordando la necesidad de la empatía por ambos lados.

 

—Ya es hora, ¿listo para conocer las respuestas a tus preguntas?.

 

Rozuel miro una vez más a la dormida Riha, se levanto de su silla y coloco su mano izquierda en el hombro de la Lupian.

 

—Eres sin duda una invaluable compañera, Riha Sharpsteel -Expuso con sinceridad el esper —Descansa y recupérate el tiempo que sea necesario, te lo has ganado, y cuando despiertes… quizás sea hora de ser sincero contigo, como también con Allum.

 

Se dio vuelta para mirar a Amira y con el asentir de su cabeza, acepta el ofrecimiento de Amira para buscar esas “respuestas”.

 

—Sígueme -Le indico ella.

 

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Crok quedo a cargo de vigilar la habitación de la Lupian, mientras que Rozuel siguió a la propietaria de cabellera turquesa, saliendo del los limites del “Corazón del Oasis”, adentrándose a la profunda selva en aun plena noche.

 

—Amira, ¿está segura de que es buena idea caminar en medio de esta selva con esta oscuridad? -Le pregunto el esper con cierta inseguridad.

 

No contaba con la presencia de guardias cerca de los dos, Roz no tenía un arma de fuego utilizable, ahora que lo recordaba, la escopeta TAVOR AS12 seguía sin munición, el AK-47 quedo destruido por Livia y el rifle M89SR no estaba a su lado cuando despertó en la habitación tras ser herida atendido.

 

—“¡El rifle!… ¿dónde habrá quedado?, la ultima vez que lo vi fue cerca de esa enigmática muchacha” -Expreso con inquietud el Trotamundos en sus pensamientos.

 

El ultimo paradero de aquella arma de fuego, data con la supuesta hermana mayor de Amira, Hayat Yuzquell, aunque la desaparición de un arma como tal generaría una alarmante preocupación, el esper no perdió la calma, pues tenia el presentimiento, de que daría con dicho rifle, una vez que volviera a encontrarse con aquella enigmática joven.

 

—Sabía que estarías aquí -Amira cesa sus pasos.

 

El camino es interrumpido con la presencia de Adil, quien se encontraba de brazos cruzados y de espalda contra un árbol.

 

—El camino al que sigues, iras a verla, ¿no es así? -Pregunto el líder rebelde.

 

—Si, pero no es para mí -Contesto Amira mirando a Roz.

 

—Tenia el presentimiento de que algo así ocurriría, si permites que el chico la vea, significa que le guardas mucha estima.

 

—Es necesario para que esta alianza funcione, él tiene preguntas, y es digno de obtener las respuestas.

 

—Escogieron una buena noche para ir a verla.

 

El cielo estaba despejado, el viento fresco como siempre, con la luna nueva iluminando aquel nocturno paisaje.

 

—Es justamente en estas noches de luna, cuando se puede platicar mejor con ella, de lo contrario, solo se podría conversar a la mitad -Aseguro Adil —Pero mejor que se den prisa, calculo en unas dos horas el sol empezara a salir, y tendrán que esperar a la siguiente luna.

 

No solo Amira, Adil también guio al joven esper, los tres se adentraron aun más a la jungla, a pesar de los peligros latentes de la vida silvestre nocturna, nada los atacaba y menos los acechaba, como si algo los protegiera de los peligros mismos del bioma.

 

—Llegamos -Amira cesa sus pasos al mismo tiempo que Adil.

 

Llegaron a un pequeño campo abierto, donde follaje o arboles no se acercaban, donde el suelo estaba a rebosar de raíces, misma que Rozuel había visto con anterioridad.

 

—“Es como aquella cuando desperté en ese pasillo subterráneo” -Recordó el Trotamundos —¿Y a donde debemos seguir ahora?.

 

—Allí -Señalo Amira las raíces del suelo.

 

Pronto las raíces manifiestan movimientos, como si fueran cientos de serpientes vivas retorciéndose entre sí, el suelo se abre revelando un camino secreto subterráneo, cuyos escalones hacia abajo estaban hecha de estas mismas raíces. Las sospechas de Roz no se hicieron de tardar, que aquel camino abierto de repente, parecía llevar a un sitio del cual ya había estado antes.

 

—Entonces es aquí, el lugar de la fuente… -Dijo el esper en voz alta.

 

—Ella te espera, Rozuel Drayt, debes continuar solo desde aquí -Amira le pidió que se adentrara.

 

Cuando estaba por encaminarse, Adil le hablo antes.

 

—Casi me olvido chico, escucha, Assim encontró los restos de una de tus armas destruida, fue cuando dieron con la intrusa arquera -Notifica el líder rebelde.

 

—Por casualidad, ¿no encontraron otra más? -Les pregunto él sin rodeo.

 

—No, Assim dijo que encontró en el suelo varios objetos metálicos cilíndricos, mismos que tu arma expulsa en cantidad cuando la utilizas, pero nada más.

 

El líder rebelde se refirió a los casquillos expulsados del AK-47, declarando que el mago sin brazos encontró los restos destruidos del rifle de asalto, pero nada del rifle francotirador M89SR.

 

—“Eso significa que posiblemente pueda encontrarlo en un lugar…” -El esper pensó de inmediato mirando la entrada subterránea.

 

Agradeció a Adil por el dato y a Assim como a los rebeldes que recuperaron los restos del AK-47, pues sería terrorífico pensar si llegaran a caer en otras manos (como fue el destino de los restos de cierta arma ígnea). Rozuel bajo los escalones hecho de raíces, llenando a ese pasillo por segunda vez, estaba en lo cierto, era el mismo camino y conduciría al mismo sitio de la vez anterior. Cuando baja hasta el último peldaño, pronto la entrada por la que vino se cierra por voluntad propia y su visión queda en completa oscuridad.

 

—Claro, dejen al adolescente caminar en un pasillo reducido a completas oscuras -Expreso con notorio escarnio su situación.

 

De repente el camino es iluminado por varios objetos verdosos del tamaño de un puño y que yacían incrustados en la pared, los mismos que la vez pasada.

 

—Gracias, al menos por esto…

 

Rozuel prosigue y avanza por el único camino de frente, hasta llegar al extenso salón, de cual yacen las cuatro columnas de 4 metros cada una, donde a su alrededor estaba un pedestal, del cual encima de este, se encontraban raíces en torno a la estructura que se movían y latían como si tuvieran vida propia y sujetaban firmemente un objeto de aspecto cristalizado. Era aquel corazón de un azul profundo, emitía un brillo constante con el emanar de mana de concentraciones en cantidades variadas. La fuente de esta reliquia dejada por la extinta civilización Logiano y el origen del tal bioma de densa vegetación de kilómetros a la redonda en medio de un desierto.

 

Rozuel miro fijamente al corazón cristalizado, percibiendo aquel mana concentrando en su interior y mismo que emanaba al exterior a través de las raíces, una fina pieza de ingeniería mágica. De repente su vista voltea hacia una de las cuatro columnas, encontrándose allí colocado sobre la estructura, el rifle M89SR.

 

—¡Lo sabía! -Exclamo Rozuel acercándose al arma y tomándola —Supuse que estaría aquí…

 

De repente percibe una cierta presencia, que según en su percepción, a propósito, dejó que se hiciera notar a su consciencia.

 

—Al igual que tú -Volteo de inmediato en dirección hacia dicha presencia —Hayat Yuzquell.

 

Frente a él, la figura femenina de vestido blanco con el vientre expuesto, larga cabellera negra y un punto purpura en su frente se presentó de inmediato, habían tan solo 1 metro y medio de distancia entre ellos.

 

—Te estaba esperando, Rozuel Drayt -Dijo con un inexpresivo tono.

 

Vuelve a escuchar su voz, puesto que en sus anteriores apariciones no hubo un intercambio de palabras, la ultima vez que le hablo, ella le suplico que ayudara a Amira y a su gente, y la forma indiferente o carente de emociones en sus palabras, hacia que su petición suplicante no sonase tan aduladora.

 

—Muy bien, iré directo al grano, tu tienes conocimiento de varias cosas que yo necesito saber -Aclaro Rozuel —¿Vas a contármelas?.

 

—No, no voy a contártelas.

 

—¿Perdón?, ¿por qué?.

 

La enigmática Hayat Yuzquell se acerca a Rozuel pone sus manos sobre la sien del esper.

 

—Voy a mostrártelas -Afirmo ella.

 

Las manos de la muchacha empiezan a brillar con intensidad, emitiendo energía mágica que las envuelven en un aura, toda la cabeza del joven esper se ve envuelta en la misma capa mágica. Una intensa jaqueca repercute en Roz, el muchacho por instinto intenta liberarse, pero su cuerpo cesa ante tal dolencia y cae de rodillas rendido ante tal dolorosa sensación. Pronto el corazón de cristal azulado del pedestal, emana grandes concentraciones de mana, raíces surgen rodeando a Hayat y Rozuel, encerrando a los dos en una forma de domo hecho de dichas raíces, sumergiendo los sentidos del Trotamundos en la oscuridad.

 

—¿¡QUE ESTAS HACIENDO!? -Exclamo un angustiado Rozuel.

 

—Enseñarte las respuestas que tanto buscas.

 

Continuara…

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