Metalord Revolution Capitulo 188

CAPITULO 188

OPERACIÓN TORMENTA DE ARENA NOCTURNA “RONDA DEFINITIVA”

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Explosiones sacudían el campo de la fortaleza Hasr, numerosos guardias de esta fortificación podían oírle pero nadie se atrevía a acercar al lugar, era fácil reconocer la procedencia de tal poder sin poseer afinidad (no magos con la capacidad de sentir o percibir la magia). Su Muhaqdad estaba combatiendo contra el esper Rozuel Drayt, creando pilares de dos metros a la mano que eran arrojados hacia el chico, para luego tocar el arenoso suelo y producir un estallido que no envidiaba a una explosión con pólvora.

—“No se anda con rodeos desde que se puso serio, un solo ataque suyo podría dejarme herido o peor, la armadura no podría absorber todo ese daño de golpe” –Pensó el esper.

 

Con el evadir de otro de los ataque del líder militar, Roz contraataca con el apuntar de la escopeta Tavor AS12, al jalar del gatillo, dispara una lluvia de perdigones hacia la posición de Yusuf. La diferencia de distancia entre los dos, es de 30 metros, un rango más que suficiente para un impacto garantizado, con nula emoción observa como estas aciertan sobre su rival, la razón era que a lo que le dio no es sino otra replica hecho de arena, una técnica que su enemigo ha empleado con hastiado uso.

 

—“Solo puede hacer eso después de filtrar una cierta cantidad de mana de sus pies al suelo” –Observo Rozuel.

 

La habilidad mágica de Yusuf era más que solo controlar la arena, moldearla y manipular su forma como dureza eran una de tantas características, pues tenía la cualidad de fusionarte con esta, es decir, volverse uno con la arena. A simple vista pareciera un poder que le haría invencible considerando que en este reino abundan geográficamente desiertos, pero tiene sus defectos.

 

Mientras se encuentre fusionado con la arena, es incapaz de atacar, tiene que volver a su forma humana para hacerlo, además de que no puede permanecer mucho tiempo en esa forma y el consumo de mana es claramente constante como bastante. Si Yusuf pudiera atacar estando en esa forma, quizás habría ganado hace rato, pero su magia como tal no es todopoderosa, su arena que no solo actúa como espada sino también como escudo, es inútil en lo segundo ante la escopeta del esper, la fuerza electromagnética de la cual se imbuyen los perdigones disparados, ignoran la existencia física de la propia arena.

 

El Muhaqdad retorna a su aspecto original apareciendo a escasos centímetros el costado izquierdo de Rozuel, de sus manos había creado con la arena dos sables cuyas hojas poseían un desmesurado tamaño. Casi le toma por sorpresa, pero la afinidad de Rozuel para percibir la magia, era casi comparable a un mago sensor, detectar las presencia o hostilidades del enemigo por medio del mana, le permite cuidarse las espaldas de ataques inesperado o emboscadas producto de artimañas mágicas.

 

Rozuel tuvo el tiempo necesario para en su defensa reaccionar, utilizando aquella reserva de mana tras el retorno de Myldark, consigue crear un escudo tan largo y ancho que abarcara todo su cuerpo. La fuerza del impacto de los sables del Muhaqdad fue de tal proporciones, que mando a volar al mismo Roz hasta tocar el suelo haciéndole rodar violentamente unos leves segundos, la parte del escudo que recibió dicho daño, quedo tan abollado, que no resistiría un segundo ataque con el mismo grado de fuerza, se deshizo entonces de esta y se puso de pie.

 

—“No dejas de estar a la defensiva, apenas eres capaz de contraatacar, mocoso” –Le regaño Myldark.

 

—“¿Cómo puede tener tanto mana?” –Pensó Rozuel.

 

Desde que Yusuf había recibido aquellas heridas menores de la escopeta Tavor y se puso serio, la lucha entre los dos había transcurrido alrededor de 24 minutos, durante todo ese tiempo, el esper pasó a estar a la defensiva, evadiendo y esquivando. Desde proyectiles hecho de arena con la dureza de armas de acero, trampas invocadas bajos sus pies y las constantes intenciones de una confrontación entre espadas con la desventaja de la fuerza como las armas cuerpo a cuerpo utilizadas en dichas contiendas por su rival.

 

—Su magia es poderosa, pero el desgaste de mana que precisa para su uso es aún mayor, ¿¡cómo puede seguir luchando sin mostrar siquiera el menor signo de cansancio o fatiga!? –Se preguntó Rozuel a sí mismo.

 

Yusuf levanta su mano izquierda abierta y lo cierra para darle la forma de un puño, manifestando con tal acción la creación de una docena de pilares de arenas solidificados como rocas, rodeando tales creaciones a Rozuel para acto seguido estallar y producir una densa cortina de arena tan cegadora como una tormenta en medio del desierto.

 

—“Con que entorpecer mi visión para intentar tomarme desprevenido” –Pensó el trotamundos —“No funcionara, deberá atacarme con magia para hacerlo, y lo percibiré a tiempo para evadirlo”.

 

—“Jejeje… que ingenuo eres, mocoso” –Myldark expreso con un tono burlón.

 

—“Explícate, no estoy de ánimo para adivinanzas absurdas y clichés”.

 

—“Con esos ojos inferiores, no lo veras”.

 

—“¿Ojos inferiores?, ¿¡a donde estas queriendo…!?”

 

Su pregunta es interrumpida cuando uno de sus ojos es dotado con una visión inhumana, su glóbulo ocular derecho obtuvo la capacidad visual tan semejante a la de un dragón, tanto la noche como una tarde de neblina serían tan claro como un día soleado para él. Podía observar las partículas de mana en el aire como el mana fluyendo en el cuerpo de los seres vivos.

 

—“Así es como los dragones miran al mundo, ¿eh?” –Pregunto Rozuel con cierto asombro —“Debe ser una lata tener que ver esos puntos brillantes en el aire todo el tiempo”.

 

—“Podemos elegir observar el mismo mana concentrado en el entorno o en los seres latiente, o simplemente podemos ver el mundo como lo harían las razas inferiores” –Aclaro Myldark —“Pero ese no es el punto de prestarte uno de mis ojos, mocoso, observa a tu enemigo, míralo atentamente”.

 

Su nueva visión le permitía mirar a través de la cortina de arena, observar al único individuo presente en este patio arenoso, con su magia saco del propio suelo un objeto que rebosaba de gran concentración de mana. No tardo en identificar aquel ítem sospechoso dotado de magia que ocultaba a sus espaldas de manera discreta.

 

—“¡Eso es un cristal de mana!” –Exclamo Rozuel en sus pensamientos.

 

—“Es el tercero que lleva consumiendo, mientras estabas a la defensiva y tenías toda tu atención en sus ataques, el recargaba su magia con cristales de mana” –Dejo en claro el dragón oscuro.

 

—“No me extraña que pueda permitirse tal gasto absurdo constante de mana, el muy infeliz ha estado reponiendo su magia en todo el combate”

 

—“Oh, pero no es solo por eso que utiliza cristales de mana”.

 

—“¿Qué otra razón tendría?”.

 

—“Mira hacia arriba”.

 

Rozuel hizo caso a la petición del dragón oscuro, levanto su cabeza y su rostro se tornó de una agobiante perplejidad, a varios metros en el aire, se hallaban concentrado una abrumante cantidad de mana acompañada de escasas partículas de arena que flotaban alrededor de esta. Aquello era por evidencia obra del Muhaqdad, ¿pero qué estaba intentando hacer?.

 

—“Tal cantidad de poder mágico concentrado en dicho punto, se está preparando para dar su mejor técnica, un ataque que sin duda alcanzara a todo este sitio, quizás le falten unos minutos más, pero cuando esté terminado, dudo que sobrevivas a eso, mocoso” –Expuso el aclamado “Acero de las sombras”.

 

Un devastador ataque mágico con un margen de alcance que abarcase todo el patio, Myldark no se dio cuenta hasta hace unos pocos minutos, y si el dragón no hubiese avisado a su actual portador, Roz jamás se habría dado cuenta. Que el mago de nivel S recurra a un ataque de tal grado para acabar con el esper, deja en claro lo bastante que lo estimaba como oponente.

 

—“Es decir, que todo este tiempo, todos esos ataques, era una mera distracción” –Pensó Rozuel.

 

—“En parte lo es, y en otro no, iba en serio con luchar contra ti, si sus anteriores movimientos eran incapaces de alcanzarte, entonces hará uso de su mejor carta para darle un fin a este combate” –Argumento Myldark —“Ese debilucho no se anda con rodeos, podría utilizar en este mismo instante aquel ataque que meticulosamente se esmera en fortalecer con cada porción de su mana que ofrece, pero ha optado por desarrollarla hasta casi la perfección, sin fallos, sin aberturas, que lo termine todo en un solo impacto”.

 

¿Por qué un mago de nivel S se tomaría tantas las molestias para eliminar a un no-mago como Rozuel?, aquello fue la incógnita que se planteó el mismo esper, aunque si bien su condición que le permitía hacer uso de su habilidad ESP, le daba ventaja ante otros individuos no-magos del montón, no dejaba de ser algo raro. Yusuf como un mago de tal nivel, denotaba un dominio de la magia como habilidad mágica extraordinario, del cual ni con sus armas de fuego las tenías fácil contra él, pero incluso contra este nivel S, este combate parecía ser bastante parejo, en opinión del propio Roz.

 

—“¿Qué harás mocoso?, ya sabes lo que tu oponente planea, la cuestión ahora es… ¿cómo contraatacaras?” –Le planteo Myldark la pregunta al esper cuya respuesta determinaría su victoria o su muerte.

 

Fue el dragón oscuro quien le entrego a su conocimiento tal esencial dato, pero el propio Rozuel es quien tomaría las riendas para decidir cómo aprovecharla a su favor, pues su vida era la que estaba en juego. Su ojo derecho aun aprovechaba una visión por excelencia de Myldark, aun con la cortina de arena, seguía observando a Yusuf quien consumía el mana del cristal para restablecer las utilizadas. Por su cabeza rondo posibilidades de planes e ideas, una encontró que se me acomodara a darle una victoria “económica” en torno a su habilidad ESP y la cantidad peligrosa de energía mágica que disponía tras el regreso de Myldark.

 

—Tendré que usar “esa cosa”, de todos los lugares en este mundo, el primero donde lo terminaría usando, tenía que ser en este, que hilarante gracia –Dijo el esper con ciertas ganas de reír.

 

—“¿Has planeado tu estratagema?” –Myldark le pregunto.

 

—Sí, necesitare crear una cosa con “Materialización”, pero si mi teoría es correcta, habré ganado sin consumir demasiado de la energía mágica con mi habilidad ESP, todo se resume en un 50 a 50 –Dejo en claro el esper.

 

De los 25 cartuchos de la escopeta Tavor que poseía al principio, tan solo le restaban 12, con tal cantidad a disposición y siendo el arma que mejor ventaja le daba contra el Muhaqdad, un plan era necesario para no depender en la totalidad de su “Materialización”. Aunque si buen, parte del plan precisaba su uso, con ello solo creo un instrumento para su utilización, un consumo “económico” para una victoria definitiva.

 

Rozuel entonces replico algo de metal en su forma líquida para crear mediante “Materialización” una granada moderna de color blanca de forma cilíndrica, las iniciales “GP4” estaban inscripta en dicho objeto. Pero también creo un segundo ítem aparte, no preciso de “materialización”, pues tal creación era solo un largo alambre ordinario.

 

—Con esto dos debería bastar…

 

Ato un extremo del alambre a la parte superior de la granada, al anillo de metal que era el mecanismo necesario que se debía retirar para activarle, mientras que al otro extremo fue para el dedo índice de su mano derecha, luego coloco la granada en el suelo hasta enterrarla casi en su totalidad, dejando solo el anillo visible y poniendo su pie encima sin pisarla. Acto seguido, se posiciono de frente, cambio el selector del arma a modo de “ráfaga” y espero a que su oponente terminara de absorber el resto del cristal de mana.

 

—“¿Estás seguro que es buena idea dejar que tu oponente restaure toda su energía mágica?, siendo su tercer cristal que consume, es posible que sea el último y ya tenga lo necesaria para utilizar aquella técnica” –Fueron las declaraciones de dudas del dragón oscuro.

 

Rozuel observaba a través del ojo con la visión dragón de Myldark, como el Muhaqdad desprendía parte de su mana a través de pequeñas partículas de arena que flotaban hasta llegar con aquella concentración oculta a varios metros en el aire. Al menos que fuera un mago dotado de una gran cualidad sensorial, le sería casi imposible percibir tal cantidad de magia bien escondida, las partículas de arena rodeaban en forma de varios anillos a toda esa energía mágica concentrada, se podría asumir que quizás las propiedades arenosas de aquellas partículas actuaban como una capa que ocultaban la presencia de tal concentración de energía a los ojos y mentes de individuos sensores.

 

—Ya casi es hora de poner el plan en marcha… -Asumió Rozuel apuntando la escopeta Tavor en dirección hacia Yusuf y retornando su ojo derecho a su vista ordinaria.

 

La cortina de arena producida por los pilares invocados del Muhaqdad desaparece en su totalidad, Yusuf observa atento al Trotamundos apuntarle con su artefacto desconocido y oye el fuerte rugido del arma, dispersando una tormenta de perdigones que ponen su vida en sumo peligro. Rozuel pone total atención a las extremidades inferiores de su oponente, como esperaba, empezó a verter mana bajo sus pies, era indicación de que estaba usando su habilidad para volverse uno con la arena y dejar un clon de dicho elemento en su lugar.

 

—“¡Te tengo!” –Exclamo el esper en sus pensamientos con una maliciosa sonrisa.

 

Levanto hacia arriba aquel dedo índice con el alambre atado, en consecuencia, el alambre que estaba adherido al anillo de la granada con la suficiente fuerza retira el dichoso mecanismo de seguridad activando el objeto bélico. Rozuel entonces con sobrehumana fuerza, pisa la granada hundiéndola lo más posible bajo la arena, el alambre se vuelve un líquido metal inservible, pues aquello era producto de una masa replicada de metal por su poder, pero su plan ya estaba puesto en marcha.

 

La copia de arena dejada por Yusuf recibe de lleno los perdigones de la escopeta, y él regresa a su forma humana desde otra posición, a una distancia de 40 metros de Rozuel, levantando en alto su brazo derecho con la palma abierta apuntando hacia el cielo nocturno, un gigantesco y ancho círculo mágico se produce a dicha altura, en el mismo sitio donde yacían las partículas de arena que ocultaban aquella enorme concentración de energía mágica. Rozuel miro aquel poder de grandes proporciones de mana del oponente activarse, pero no mostro reacción alguna de asombro, pues ya tenía conocimiento de antemano de ello.

 

—Para ser un niño, eres un luchador tenaz y formidable, no he conocido a nadie de tu edad que haya combatido con tal vigor y fortaleza, aquellos extraños artefactos que utilizas… eres un ghrayb único en tu tipo –Le dedico Yusuf tales palabras a Rozuel.

 

—Soy un adolecente, barbudo ignorante e imbécil –Corrige el esper denotando desagrado.

 

—Da igual, ha sido un combate digno de recordar, Rozuel Drayt, morirás ahora.

 

—En verdad eres la princesa árabe del melodrama, ¿eh? –Expreso Roz de forma sarcástica —Muy buen “barbaturca”, tira lo mejor que tengas y ahórrate el dialogo de poeta, me está dando sueño y quisiera terminar cuanto antes para irme a dormir un rato.

 

Alrededor de todo el patio pilares se levantan creando una forma de jaula que encierran a Rozuel y Yusuf en el, sobre el círculo mágico gigante del cielo surgen cientos y cientos de cuchillas que apuntaban hacia el suelo.

 

—“Con que un ataque que cubrirá de rango todo el maldito patio, Myldark no se equivocaba en ese aspecto” –Pensó Rozuel tras presenciarlo.

 

Todas esas cuchillas, si descendiesen al suelo a la vez, no habría patio que quedara ileso, incluso la misma arena se vería reducida al daño.

 

—Puedo darme una buena idea de lo que ese “ataque” tuyo que estas preparando es capaz de hacer, ¿pero eso no te tocaría a ti también o a Adil?, tú mismo dijiste que él se encuentra “seguro” en la propia arena, que con ese ataque de seguro le llegara también –Manifestó el Trotamundos su punto ante su rival.

 

—Yo saldré ileso de mi propio ataque, pues no me afectara gracias a mi habilidad mágica –Dejo en claro el Muhaqdad —En cuanto a Adil, lo he movido discretamente a una distancia segura, no se verá afectado por la destrucción, a diferencia de ti, tu morirás, ¿por qué estás tan calmado?, a tu joven edad… ¿no temes morir?.

 

—Digamos que ya tuve un primer encuentro bastante inoportuno con la muerte.

 

Tales declaraciones de Rozuel despertaron cierto recelo en el líder militar, no sabía si los decía con intenciones de provocarle o de solo fanfarronear, pero al final de cuentas, ya no le importaba, se preparó para el momento definitivo, su técnica con la que acabaría con aquel adversario ghrayb. La emoción reboso en la mente de Yusuf, con el deseo de exclamar a todo pulmón y con prepotencia “¡MUERE!”, hasta que…

 

Los brazos del Muhaqdad tiemblan involuntariamente, sus ojos se enrojecen con notoriedad padeciendo signos de derrames globulares, cae de rodillas en la arena tosiendo incontrolablemente mientras lleva una de sus manos al pecho al nivel del corazón, presionando fuertemente, su respiración se torna rápida y forzosa.

 

—“Funciono, y no solo eso…con que se filtró en sus pulmones y corazón” –Pensó Rozuel.

 

El esper se acercó a una moderada distancia de Yusuf de unos solo 20 metros, deteniéndose y guardando su escopeta la cual acoplo en la espalda de la armadura, cruzo sus brazos y miro fijamente a ese formidable líder militar que padecía un dolor insoportable.

 

— ¿Lo sientes Yusuf?, por tus jadeos puedo saber cómo te arde cada respiración que das, el corazón te duele a mil demonios y puedes sentir como si a cada segundo estuviera así de cerca de reventar, es el jodido infierno, ¿no lo crees? –Expreso el esper con una sádica expresión.

 

Entre el tosido de Yusuf, escurre una pequeña cantidad de sangre de su boca, llevando su mano restante a la garganta como si quisiera aliviar el dolor que padeciera en dicha parte.

 

— ¿¡QUE ME HAS HECHO!?… –Exclamo en cólera el Muhaqdad.

 

—Solo he mostrado otra pequeña fracción de mi poder, aquel que tú mismo has dicho que “impresionante” no describe en todo los detalles de lo que viste sobre mis capacidades –Contesto el esper.

 

El círculo mágico en el cielo desaparece, los pilares de arena que habían rodeado todo el patio a manera de una jaula se hacen añicos y los cientos de cuchillas que estaban preparados para descender y devastarlo todo, se despedazan volviéndose arena frágil y ordinaria que llueve sobre los dos en pequeñas partículas.

 

Yusuf estaba perplejo, enfurecido, pero sobretodo desconcertado a un grado que considero surreal su agónico desenlace, su mejor técnica aquella que le tomo como media hora llevarla a cabo, no solo fue frustrada, sino además también dejado al borde de la muerte. Podía sentirlo, su respiración se hacía más dolorosa y su corazón que ya le fallaba, estaba a escasos tiempos de dar su último latido. Pero lo peor de todo, es que quien consiguió dejarle en tal lamentable situación, era un ghrayb.

 

—Creía que Alnayits era un monstruo inigualable… pero tú… -Expreso el moribundo Yusuf —Jamás… había sentido tanto dolor… desde que ese enfermo “investigador”… puso sus manos sobre mi… fue un dolor que jamás olvidare… ¡pero esto!…

 

Gemidos de angustiante dolencia exclaman de la boca del Muhaqdad interrumpiendo su habla, tratando de soportar las agobiantes aflicciones que padecía para continuar hablando.

 

—Duele tanto… que quisiera morir para que todo acabe… -Lagrimas brotaban de los ojos del líder militar.

 

Un rugido inhumano se manifiesta en torno al Muhaqdad, a espaldas suyas surge una entidad de arena, un elemental humanoide carente de piernas, con una figura de 2 metros con torso, extremidades superiores y una cabeza inhumana.

 

— ¿El Espírano del jarrón enorme? –Rozuel reconoció al instante tal criatura.

 

Aquel ser de arena deleitaba a la vista algo que antes no poseía, era un cordón de aspecto espiritual, saliendo de su vientre y adherido a la espalda del Muhaqdad, Rozuel entonces estando tan de cerca de dicha entidad y sintiendo sensorialmente el mana de este, se dio cuenta de algo.

 

—No es un Espírano, ¿qué es esa cosa? –Dijo el esper confuso.

 

—Una abominación de la magia… de Alnayits… hare un uso más de esta cosa… ¡para arrastrarte conmigo hacia el reino de la agonía!… –Exclamo el Muhaqdad.

 

Toda la arena del patio se desplaza alrededor de los dos, acto seguido toma por sorpresa a Rozuel, sujetándole firmemente sus piernas y luego sus brazos. Yusuf a través de su habilidad mágica con la arena, crea una lanza de un metro, cuya penetrante punta la hizo de un tamaño desproporcionado como ridículo y luego centro toda su magia para darle una solidificación cuya dureza superara con cierta margen al acero.

 

— ¡No, no lo harás! –Exclamo Rozuel deshaciéndose de la arena que sujetaba sus extremidades superiores.

 

Al recuperar la movilidad de sus brazos, toma la escopeta TAVOR AS12 y apunta hacia Yusuf, apretando el gatillo, nada ocurre.

 

—“No tiene munición, ¡los cuatros tubos giratorios de la escopeta están totalmente vacíos!” –Exclamo Rozuel con intensa angustia.

 

El moribundo Muhaqdad carecía de la fuerza para arrojar su ultima creación, es por ello que se armó de toda su vitalidad restante para ponerse de pie, como su obra final en esta vida, arremete contra el ghrayb a una escasa distancia de solo 20 metros, apuntando con su lanza la propia cabeza del Trotamundos…

 

Continuara…

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