Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 70

CAPITULO 70

 

Club de la Matanza – Viernes 22:30…

La gente vociferaba clamando sangre, en la arena se disputaba una lucha llevada a cabo entre una Reptiloide combatiente y la ex-cazadora Sasha Sunlaire. El rival de la loba era mayor, tanto en altura como en edad, la guerrera de escamas verdes se identificaba como una fémina en sus 28 años, su cuerpo tonificado era producto de un riguroso entrenamiento físico.

Su nombre como luchadora era Sorcha “Puños ponzoñas”, algunos reptiloides tenían la capacidad biológica de generar enzimas que producen veneno y transmitirlo a través de sus fauces, garras o alguna parte especifica de su cuerpo. Dado a que los combates en el club de la matanza se desenvolvían en un “mano a mano” contando únicamente con garras y colmillos, los venenos creados por el propio cuerpo sin intervención del Nova, no se consideran prohibidos en la contienda y pueden usarse libremente.

 

Sasha enfrentaba a una oponente con la capacidad de transmitir veneno mediante sus puñetazos, sin embargo, la toxina de Sorcha no era considerada mortal, no atentaba contra la vida de sus víctimas. Tras filtrarse en el cuerpo a través del puño, una vez dentro del organismo, el veneno afecta los músculos, sobre todo de miembros superiores e inferiores, entorpeciendo la movilidad de esto y ocasionando debilitamiento físico, su duración es temporal.

 

—“Damas y caballeros, la loba novata ya-no-desnuda ha vuelto a la arena por más, ¿podrá vencer a Sorcha “Puños ponzoñas”?, la lucha entre estas destacadas principiantes recién ha comenzado y está prometiendo ser un espectáculo digno” –Fueron las palabras del comentarista Koboloz.

 

En un movimiento imprevisto, Sasha recibe un puñetazo en su estómago, la fuerza de aquel golpe la hace retroceder unos pocos metros hacia atrás, ella toma distancia de la Reptiloide para luego empezar a tambalear, cayendo de rodillas.

 

— ¿Ya está empezando a hacer efecto?, que mala suerte para ti, si creías que tu ropa iba a protegerte del veneno de mis golpes, estas muy equivocada perrita –Dijo Sorcha con un tono presuntuoso —Seguro que ya sabrás como acaban mis oponentes, si gritas te lo agradeceré, a eso al público le maravilla y excita.

 

—“¡Cuanta tensión!, ¡la muchacha lupina parece hallarse en serios aprietos!, ¡Sorcha domina en la arena!, ¿¡es acaso otra victoria para los puños de esta formidable luchadora de escamas!?” –Alzo su voz el comentarista con el reaccionar de la emoción del público.

 

Las tácticas de lucha de Sorcha se resumían en envenenar a su oponente, una vez que la movilidad del luchador rival se encontraba totalmente comprometida y era incapaz de defenderse, es en este punto donde su lado sádico sale a la luz. En frente de todos, le arrancaba la ropa para exponer su desnudez como forma de humillación, para acto seguido, usarlo como un saco de boxeo.

 

Propinarles cantidades abismales de puñetazos y patadas, ya sea en el rostro, el pecho, las extremidades e incluso la entrepierna, hasta que el rival no muriera, le daría al público un festín de su sufrimiento sin misericordia alguna. Una vez en un combate anterior, apuñalo con sus manos la vagina de su oponente y le metió todo el brazo de un golpe, solo para terminar abriéndosela al quitar su extremidad con toda brutalidad.

 

Sorcha se acercó a la loba con el crujir de sus nudillos, al ver que ella era incapaz de ponerse de pie y sus movimientos eran limitados, entonces a una distancia muy corta de la ex-cazadora, se preparó para darle unos cuantos puñetazos más y que el resto del veneno incapacitaran su movilidad restante.

 

Lanzo su siguiente puñetazo, un derechazo con toda su fuerza a la mejilla izquierda de la loba, la reptiloide con una satisfactoria sonrisa en su rostro, afirma en voz alta que era su victoria. Entonces algo inesperado se desemboca, aquella loba que no debería moverse, logra detener su golpe con el veloz agarrar de su muñeca.

 

Entonces se pone de pie tomando con su mano libre, la muñeca del brazo restante de Sorcha, la reptiloide estaba anonada, la fuerza del agarre de la ex-cazadora no era de alardear. A pesar de que su complexión física no deleitaba a la vista músculos como los suyos, la fuerza de aquella licántropa era formidable para su edad, casi incluso pensaría… como anormal

 

— ¿¡Cómo es posible!?… ¡mi veneno debería haberte debilitado! –Clamo Sorcha con estupefacción.

 

—“¡Que giro de los acontecimientos!, ¡la loba novata se ha puesto de pie y decidida a contraatacar!, ¿¡cómo responderá su rival ante esta situación!?” –Fue la narración del emocionado comentarista.

 

Sasha agarro con abrumante presión las muñecas de Sorcha, la reptiloide por reacción cierra los puños de cada mano endureciéndolo, agitando sus miembros superiores para que le soltara. Al no conseguir lograr que le soltase, uso entonces su cola con el manifestar de sus espinas y apunto a la cabeza de Sasha, pero la loba había previsto tal acción de su oponente.

 

En un movimiento veloz, uso todo el brazo izquierdo de la luchadora escamosa para protegerse de su propia cola, sus espinas perforan buena parte de su piel y carne. Sorcha no pudo evitar sentir tal dolencia producto de su propio ataque, pero la ex-cazadora no había terminado con su jugada.

 

Sujeto con más fuerzas las muñecas de la reptiloide y acto seguido, empezó a hacer que los propios puños de la luchadora de escamas, se golpeara a sí mismo en el rostro.

 

—“¡Santa mierda!, ¡la novata nudista está haciendo que Sorcha “Puños ponzoñas” se golpee a sí misma con sus propios puñetazos en el rostro!, ¡cuánta brutalidad ingeniosa!”.

 

Los golpes se hacían más veloces y conforme el color morado inundo la cara de la escamosa luchadora, Sasha se detuvo, soltó las muñecas de Sorcha y retrocede tomando distancia.

 

— ¿Crees… crees que esto me detendrá? –La luchadora reptiloide replica con enojo — ¡Me curare en un parpadeo y luego juro que te voy… a… a…a…!

 

Las piernas de Sorcha se movían con desequilibrio, como si fuera incapaz de controlarlas y eventualmente cae al suelo en posición boca arriba, en vano intenta ponerse de pie, pero ni sus brazos responden con normalidad. Cada una de sus extremidades tanto inferiores como superiores convulsionaba involuntariamente y le era imposible retomar el control de estas.

 

—Lo sabía, no tienes resistencia contra tu propio veneno –Concluyo Sasha en voz alta.

 

Surgen reptiloides que poseen la capacidad de generar enzimas que producen veneno, pero estos mismos no son inmunes a su propia ponzoña, ¿cuál es la causa?. Normalmente el veneno de un reptiloide se activa en el instante en que se produce dentro del organismo, en respuesta a ello, su sistema inmune crea anticuerpos para que la toxina no afecte a su propio usuario.

 

Sin embargo, hay ocasiones en que el veneno de un reptiloide se genera en el organismo pero su efecto ponzoñoso permanece inactivo hasta que es aplicado a la presa o víctima (por medio de garras, colmillos, etc), y es entonces cuando finalmente sus propiedades toxicas se activan. En consecuencia, al no activarse desde el principio de su síntesis su efecto nocivo en el propio organismo del reptiloide, su sistema inmune es incapaz de crear anticuerpos de su propio veneno y son propenso a ser envenenados por su misma toxina.

 

—“¡Que insólito!, ¡la novata licántropa ha usado el veneno de Sorcha contra ella misma!, ¡Sorcha es incapaz de ponerse de pie!, ¿¡será este el fin de “Puños Ponzoñas”!?”.

 

—Que humillante… ser incapacitada por mi propio veneno… adelante perra… acaba conmigo… porque en el instante en que pueda moverme… ¡te mato! –Con desdén Sorcha expreso.

 

Sasha se acercó a ella y al tenerla cara a cara, le propina un fuerte puñetazo en el rostro a la escamosa luchadora, luego otro y finalmente un tercero, Sorcha queda inconsciente. Según las reglas del “club de la matanza”, un combate acaba uno de los combatientes muerto, pero no necesariamente la muerte del oponente será necesaria para garantizar una victoria.

 

Si un luchador se rinde y su oponente acepta su rendición, el combate puede acabar con una victoria sin muerte, si por otro lado uno de los combatientes deja inconsciente o incapacitado al otro, puede elegir entre dejarle vivir o matarle en el acto. Sasha dejo inconsciente a Sorcha y luego se alejó de ella, tomo la decisión de perdonar su vida.

 

—“¡Es la victoria de la licántropa novata nudista!, ¡una victoria obtenido sin tomar la vida de su oponente!, ¡cuánta fortaleza y piedad!, ¡ha sido un combate fascinante, damas y caballero!”.

 

Parte del público vitoreaba a Sasha, la otra en cambio la abucheaba, no era difícil intuir las razones detrás de ello, las apuestas estaban por un margen mayor a favor de la reptiloide. Aquellos que perdieron su dinero en la apuesta y pese a ello elogiaban a la loba, empezaron a mostrar interés en la luchadora lupina.

 

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Al cabo de un rato en el pasillo, Sasha recibe el monto de su paga por una Minos que trabajaba como personal del local, la victoria de su reciente combate le permitió conseguir unos 85 mil Ralods, los cuales fueron entregados en un fajo de billetes. Donna “Queen” la súcubo, se le apareció a los pocos segundos felicitándole por su ardua batalla ganada.

 

— ¡Enhorabuena chica!, conseguiste vencer a Sorcha, ella era una dura contrincante que ya había ganado 7 batallas con anterioridad, ¡pero supiste ponerla en su lugar y sin necesidad de matarla!, la derrotaste cumpliendo la condición de mis “contactos” –Comento Donna —Sin duda con esto a tu favor, subirás escalones.

 

El “club de la matanza” divide a sus luchadores en tres categorías:

 

AMATEUR: Los principiantes por excelencia.

 

SOBRESALIENTE: Destacados por sus talentos y victorias.

 

CANDIDATO A CAMPEÓN: Los que prometen llegar a la cima.

 

Existe un cuarto título, pero solo está reservado para que uno lo posea, el actual “campeón”.

 

—Mis numerosos “contactos”, me han acordado que ni lograbas vencer en esta lucha sin matar a tu oponente, se asegurarían de mover algunos hilos y con el siguiente combate que venzas… serás promovido a una luchadora “sobresaliente”  -Aseguro Donna.

 

Para una luchadora principiante que va por su cuenta, le tomaría como ocho a diez victorias conseguir llegar a convertirse en “sobresaliente”, con la ayuda de un promotor “influyente”, es posible acelerar ese proceso con menos combates. Por supuesto, no todo es sencillo, conseguir una promoción rápida significa aceptar unos riesgos más altos en la arena, compensar el número con dificultad.

 

—De momento deberíamos ir a una farmacia a conseguirte un antídoto, esa reptiloide te dio un puñetazo cargado con veneno –Aconsejo Donna.

 

—No es necesario –Sasha rechazo la necesidad de asistencia contraveneno.

 

En su mente se transmiten recuerdos de su vida como cazadora, sentada en las cercanías de una fogata en plena noche en un bosque, con el acompañar de numerosos cadáveres de reptiloides a su lado. Con una espada Gear, corta el brazo de uno de los cuerpos y lo recoge desde su muñeca, de las garras en la mano del ser inhumano se observaba la presencia de veneno sobre las puntas de esta.

 

Sasha se clava las puntas de las garras venenosas sobre su brazo, su intención era recibir la ponzoña en su organismo, tenía una razón para llevar a cabo tal nocivo propósito. Mitridatismo, una antigua práctica que consiste en la administración de pequeñas dosis de veneno al cuerpo para adquirir resistencia a esta, los métodos son sumamente arriesgados y los resultados no siempre favorables. Sus recuerdos cesan y su consciencia retorna al presente.

 

—El veneno de esa reptiloide no era muy fuerte, mi propio cuerpo ya se encargó de eliminarlo, estoy bien –Aclaro la ex-cazadora.

 

— ¡Jajaja!… eres tremenda chica –Le elogio su promotora.

 

Un aplauso se hace menester a los oídos de las dos, un sospechoso hombre canoso de vestimenta acomodada y barba blanca se acerca a ambas, sus ojos y dentadura revelaban su naturaleza vampírica.

 

—Ha sido un combate fructífero, loba novata –El desconocido la felicito con el culminar de sus aplausos.

 

— ¿Quién eres? –Pregunto una desconfiada Sasha.

 

—Uno de mis “contactos”, llámalo el “señor B” –Aclaro la súcubo de peinado picudo.

 

—Dime jovencita, ¿te interesaría ser promovido a luchadora “sobresaliente”?, solo necesitas aceptar un combate que organizaremos y si vences, tendrás tu merecida promoción –Fue la proposición dada por el enigmático señor B.

 

Una oferta tentadora, pero a la vez arriesgada, las promociones rápidas siempre vienen con riesgos temerarios, Dona miro a la joven loba, quien no tardó en dar su respuesta.

 

— ¿Cuándo y contra quien luchare?.

 

—Lucharas nuevamente ahora, tu oponente, una luchadora de categoría “sobresaliente”,  si quieres el puesto, tienes que arrebatárselo con sangre –El vampiro declara acompañada de una maliciosa sonrisa.

 

Continuara…

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