Metalord Revolution Capitulo 169

CAPITULO 169

LA VOLUNTAD DE LA FIDELIDAD

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

La audiencia se había convertido en un juicio total contra el slime, la voz del rey, Toson, convenció con el carisma de sus palabras, a cada presente en la sala, incluido su majestad de Nagret. El resultado llevaría a que Allum fuera procesado en la nación Enana y encerrado para futuros interrogatorios de dudosa moralidad.

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Metalord Revolution Capitulo 168

CAPITULO 168

UN SLIME CONTRA EL ESTADO DE NAGRET

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Pueblo Fronterizo de Natgh – Punto de Reunión de los aventureros…

Fue en aquella edificación donde anteriormente yacían numerosos aventureros preparados para partir hacia Prayt para cumplir con el peligroso encargo asignado. Ahora solo se encontraba Mecil Devon a solas, en plena noche, con la luz de varios faroles con velas situados en las paredes del lugar.

 

Sentado y haciendo el papeleo de numerosos documentos que rellenaba con una pluma, como represéntate del gremio de aventureros, registrar los hechos de un encargo de tal magnitud, era vital tal labor. Los aventureros que habían conseguido sobrevivir, ya habiendo dado su testimonio, se habían retirado a cobrar la recompensa, mientras el representante continuaba con su trabajo burocrático, oye el sonido de la puerta abrirse, con el inminente ingreso de alguien, un joven de cabellera corta gris.

 

—Tu eres el Slime domestico de ese chico Rozuel Drayt… -Mecil le reconoció al instante.

 

—Sí, me llamo Metallum, pero con Allum basta y sobra –Se presentó ante él.

 

El representante noto que era el único en ingresar, Rozuel no estaba a su lado, tampoco la semihumana Lupian que era su compañera.

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Metalord Revolution Capitulo 167

CAPITULO 167

DESTRUCCIÓN TOTAL

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Interior de la instalación abandonada…

 

—Aun no es mi fin… no pienso morir… hasta vengarme…

 

Su cuerpo se expandía hasta alcanzar una tonificación de proporciones bizarras, era una desnuda masa de carne musculosa palpitante cuyas extremidades habían sido reemplazadas por cuchillas curvadas de tinte esquelético. Su tamaño superaba con creces la longitud de un caballo y se sostenía como caminaba de manera cuadrúpeda.

 

Todo su cuero cabelludo se deshizo en consecuencia quedando en absoluta calvicie, su rostro se deforma hasta el punto de que su propia piel devora uno de sus ojos, valiendo de su globo ocular restante el cual obtiene un crecimiento desproporcional.

 

— ¡Yo soy… un comandante Templario… yo soy… el comandante Frederic!… y no dejare que un mocoso me elimine…

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