Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 59

CAPITULO 59

 

—Esto es confuso, muy confuso –Opino la loba de Armenia Saria.

 

—Llamarlo extraño quedaría corto –Expreso por su parte la quinta princesa lunar Fraila.

 

Tras haber conseguido salir de una dimensión de bolsillo, observa que en las Ruinas de Lodhret el sol estaba saliendo, era la hora del amanecer.

 

—Pero si el sol se estaba ocultando cuando fuimos arrastrado a esa dimensión –Recordó Saria.

 

—Y apenas habíamos llevado ahí dentro solo una hora –Revelo Fraila.

El amanecer comienza a darse a las 10:00 AM, mientras que el anochecer se dio a las 18:30 PM, el resto del cálculo lo dice todo.

 

—Fueron horas, la perspectiva del espacio y tiempo de esa dimensión con la realidad, son totalmente distintas –Comento Saria.

 

—De modo que quien creo esa dimensión y nos encerró allí, nos llevó a un plano donde el tiempo difiere con la realidad, una hora allí equivalió a varias aquí –Añadió Fraila.

 

—Quien sea que lo haya hecho, es alguien sumamente poderoso, dudo que haya sido cosa de un humano o un Cryptian.

 

Las dos licántropas de nacionalidades adversarias reflexionan un momento sobre lo ocurrido, ¿por qué las circunstancias las llevaron a terminar en esa dimensión?, ¿fue casualidad o planeado?. Mientras tanto sus compañeras, Bralia y Sujan de la princesa, así como Karen de Saria, se muestran confusas al respeto sobre lo ocurrido y en torno a cómo afectaba aquello la confrontación entre ellas.

 

—Sí, bueno, entiendo que todo se ha puesto muy raro, pero, ¿seguimos luchando o qué? –Pregunto una Karen entre dudas.

 

—Me hago la misma cuestión –Planteo también la misma consulta la fornida Bralia.

 

—Sí, me uno al tema, ¿esto en que afecta nuestra lucha a muerte? –Pregunta Sujan por su parte

 

Fraila se hecha a reír al oír los comentarios de sus seguidoras y la loba acompañante de su rival, luego mira a su alrededor, no había presencia de licántropa viva alguna. Tan solo se hallaba en los alrededores numerosos cadáveres en descomposición tanto de humanos como licántropos caídos durante la caza lunar en conjunto con sangre seca decorando suelo y paredes.

 

—El lobo macho ya no está aquí, ya no hay una razón válida para luchar entre nosotras, por ahora –Aclaro Fraila.

 

—Sí, es frustrante, habrá que seguir con la búsqueda, nos vamos Karen –Dijo por su parte Saria llamando a su compañera.

 

—También nos retiramos, en marcha, Bralia y Suja.

 

Las hostilidades entre las lobas de naciones distintas y rivalizadas cesan, cada uno tomando su camino, pero con un objetivo en mente, dar con Peter. Pero antes de que ellas retornaran al plano real, antes de que el sol saliese, ¿qué fue del lobo blanco y del resto de la caza lunar?.

 

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Ruinas de Lodhret – Varias horas atrás…

Un confuso Peter vuelve en sí, recordando que estaba entablando una lucha contra la cazadora Sasha Sunlaire, pero observando que ella ya no estaba en las cercanías. Se encontraba en las calles de la abandonada ciudad, con la única compañía de un puñado de cadáveres de los bandos que luchaban en la zona.

 

Pronto una serie de recuerdos desordenados se reproducen en su cabeza, enseñando lo que parecía ser la lucha llevada a cabo contra la cazadora, una de las tomas mostraba a Sasha siendo violado por él.

 

— ¿Cuándo mierda paso eso? –Se preguntó con una inmensa duda.

 

No recordó haber esa parte de la lucha contra la cazadora, menos de la violación llevada a cabo, sobre todo contra una virgen, claramente era él, pero a la vez no lo era, un pensamiento contradictorio.

 

—Me paso algo similar cuando me enfrente a esas cazadoras en la iglesia, ¿qué carajos me está pasando? –Suspira con frustración —Meditar ese asunto aquí es una pérdida de tiempo, por ahora debo concentrarme a lo que vine aquí originalmente.

 

Su auténtica razón de haber venido a las Ruinas de Lodhret era encontrarse con la misteriosa mujer loba que le mordió, aquella que le transmitió la licantropía y conoce supuestamente su identidad como un humano de otro mundo. ¿Sabe cómo llego Peter a Eliux?, ¿sabrá como regresar de nuevo por dónde vino?, eso claro suponiendo que el lobo blanco tuviera ese anhelo en mente.

 

Se dispuso a caminar por las calles de la abandonada ciudad, siempre en alerta, observando la confrontación a distancia entre licántropas y cazadoras. La lucha parecía haber llegado a su clímax, las humanas habían conseguido la mayoría de las bajas por un margen pequeño.

 

Haciendo uso de emboscadas con armamento a distancia como mosquetes, explosivos arrojadizos y hasta algunos cañones portátiles cuyas bolas hechas de hierro eran capaz de perforar el pecho de una licántropa aun con alguna protección metálica incluida, les daban ventaja en el terreno junto a sus luchadores cuerpo a cuerpo.

 

Peter miro fijamente a la luna llena, ignorando toda la lucha, la sangre derramada por un momento, una calidez inundo su interior, un regocijo que le recordó como si estuviera en una habitación recostado en una cama cómoda y caliente en un día nevado.

 

A la distancia la enigmática mujer de túnica blanca y mascara de lobo observaba en el techo de una casa de dos pisos, en compañía de Illusia la vampiresa. La muchacha de cabellera gris y ojos rojizos miro con cautivo al muchacho, con un rostro sonrojado casi rozando a la perversión.

 

—Lo va a hacer, ¡lo va a hacer!, ¿no te sientes emocionada? –Le pregunto una animada vampira.

 

La enigmática enmascara de la túnica se reserva su comentario, observando pacientemente a Peter, sin quitarle el ojo encima. El lobo blanco por su parte, estaba hipnotizado por la luna llena, su respiración se hacía profunda, una expresión perdida reconfortante se tornó en su rostro.

 

—Esta sensación me trae recuerdos…

 

Se imaginó así mismo años atrás en el pasado, en una habitación del culto al que se había unido tiempo después de haber asesinado a su padre e indagar sobre su condición única en su antiguo hogar. En la guarida del culto, se le asigno su habitación con un compañero de cuarto, o mejor dicho, una compañera, a la que de momento no ha olvidado, Isabela.

 

Tenía su misma edad y estatura, era una apuesta muchacha pelirroja e irreconocible cicatriz en forma de un pequeño murciélago en el lado derecho de su cuello. Padecía una condición llamada hemofagia, en el cual precisaba ingerir sangre en un lazo de tiempo determinado o padecería severos síntomas equivalente a un síndrome de abstinencia.

 

En su habitación, Peter tenía un viejo gramófono, una reliquia de tecnología en la reproducción de música, de la cual utilizaba discos planos para reproducir dicha obras musicales. La música que más oía siempre era el “Claro de la luna” de Beethoven, oírla en cama era un placer majestuoso que el joven disfrutaba tanto como el asesinato.

 

Recordó esos días cuando oía la clásica melodía en la comodidad de su habitación, recostado en compañía de Isabela, con sus jóvenes cuerpos desnudos y convertidos en uno. Ella fue su primera vez, así como también lo fue de la muchacha pelirroja, la excitante respiración en el cuello, el caliente tacto lascivo de sus intimidades y el ambiente sonoro con la música del gramófono, era una experiencia casi mágica.

 

—Siento tantas ganas…

 

Una necesidad se hizo repentinamente menester sobre Peter, no era la de privar otra vida, aquello que le surgía era ajeno a su condición humana, ya que esta provenía de su lado animal. Su rasgo licántropo palpitaba emocionado, era la razón por la cual la luna llena le parecía tan cautivante, tan bella y melancólica.

 

—Aullar…

 

Se dejó llevar por sus impulsos de lobo, alzo su mirada y aulló a la luna con los ojos cerrado, su aullido alcanzo toda la Ruinas de Lodhret, llego a oído de cada mujer loba aun respirando. Las licántropas al oír el aullido del único macho en la cercanía, algo inesperado se dio a suceder, algo que las hizo más salvajes y más fuertes.

 

Cada mujer loba sin excepción alguna, experimento un aumento de sus rasgos físicos, sus músculos se tonificaron, sus huesos se endurecieron aún más, su ritmo cardiaco aumento, mejorando también la elasticidad y resistencia del corazón para soportar la carga sanguínea palpitante a niveles sobrehumanos.

 

Sus garras se tornaron más filosas, su pelaje más erizado, sus ojos brillaron con más intensidad, sus colmillos crecieron un poco más, su agresividad contra las cazadoras se hizo más notoria. Su tolerancia al dolor aumento drásticamente, ya fueran apuñaladas, disparos de mosquetes o que una bala de cañón les arrancara un brazo entero, ellas ignoraban aquel malestar y se enfocaban tan solo en despedazar a sus presas sin la más mínima compasión.

 

Fuerza, velocidad, resistencia, agilidad, vitalidad y percepción, cada atributo aumento física, biológica y psicológicamente en cada mujer loba que había en las Ruinas de Lodhret. Y dos órdenes mentales se instauraron inconsciente en las psiquis de cada una en conjunto con tales aumentos, la primera era erradicar a toda amenaza potencial en las cercanías, las cuales eran las cazadoras, la segunda orden era proteger al “aullador”.

 

Continuara…

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