Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 50

CAPITULO 50

 

La consciencia de un psicópata se desvanece, y da lugar al instinto de un animal sanguinario, del hombre convertido en bestia, solo puede interpretarse de una manera. Todos los sentidos del lobo blanco, se guiaban al mismo nivel o situación que una criatura salvaje en cólera, con la diferencia de que sus garras depredaban a mejor inteligencia.

Las cazadoras más cercanas se balancearon hacia él, entre Gear cuerpo a cuerpo, destacaban aquellos de aumentar el filo de su hoja para perforar piel gruesa o blindada. Los capaces de generar fuego, viento, acido u toxina arrojadizas, sus hábiles movimientos con el arma como la sincronía de sus ataques, delataban sus años de experiencia en combate y trabajo en equipo.

 

Pero la bestia lupina estaba dotado de una mayor experiencia natural anormal, el instinto asesino no solo era un medio para leer los movimientos maliciosos de un agresor. En su genoma, se encuentra la memoria genética de los predecesores, de cientos, miles e incluso cientos de miles a través de diversas eras del tiempo.

 

Bandidos, guerreros, gladiadores, soldados, caníbales, eran algunas de las incalculables memorias de diversas vidas e individuos, pero todas tenían en común una cosa, el asesinato era una esencia vital de su naturaleza, y los que sus ancestros pudieron hacer y aprendieron en el arte de la matanza. Los descendientes podían replicar sus años de experiencia y mejorarlo, para que la siguiente generación lo heredara y superara al predecesor.

 

De las 7 cazadoras restantes que quedaban, 6 actuaron en conjunto atacando a la vez a Peter, la bestia blanca esquivo las habilidades de los Gear elementales capaces de arrojar proyectiles de sus respetivos elemento a una considerable distancia. Al encontrarse a escasos centímetros de ellas, estaban en el rango de su espada sierra, las cazadoras no dudaron y como una unidad sus armas se unieron para chocar contra la del lobo.

 

La ventaja del número respaldaba al bando de las cazadoras, la coordinación de sus movimientos en equipo supondría una mayor eficacia para lidiar con la monstruosidad a la que enfrentaban. O eso fue lo que pensaron…

 

Ni la combinación de las seis féminas tuvo la más mínima comparación ante una fuerza tan ridículamente aplastante, el rojo que imbuía el brazo dominante de Peter y su Gear característico. Respaldado por un dotado Licántropo inmune a la plata con sus límites físicos y fisiológicos llevados a un escalón superior a un hombre lobo promedio en su forma bestial, sumada incluso la presencia de la luna llena que intensificaba la fortaleza de estas criaturas, el resultado se balanceaba para dicha monstruosidad.

 

Los Gear de las cazadoras no tuvieron oportunidad alguna y fueron destrozados, pronto le acompañaron brazos desgarrados, piernas cercenadas, ojos rasgados, gargantas abiertas, torsos visceralmente cortados e intestinos salpicados. Vómitos de sangre surgieron de las profundas heridas de las más agonizantes, incluso por las orejas o narices, ese néctar rojo fluía al exterior sin control por orificio que tuviera a su disposición.

 

Mientras una masacre unilateral se llevaba a cabo, el fuego provocado por los artilugios arrojadizos de las cazadoras comenzó a extender aún más por la iglesia. Pero esto no afecto o preocupe en lo más mínimo a Peter, pues toda su atención estaba centrado en aquellos que asesinaba sin piedad.

 

Con la muerte de las seis cazadoras, de los años de experiencia y ventaja numérica de estas guerreras busca fortunas hecho añicos ante él, solo restaba una más, la última del grupo, quien perpleja observa los restos de sus camaradas, despiadadamente aniquiladas por Peter. Fue esa última cazadora la responsable de atraer a tal bestia a la iglesia, la misma que debía convertirse en presa, y termino siendo un voraz cazador.

 

La mujer de brazos fornidos que contaba con su bastón metálico gris capaz de invocar unas cadenas negras de amplia distancia, antes empoderada, ahora sentía una intensa rabia. Dicho grupo al que conformaba y ahora solo ella restaba, llevaba años a su lado, hubo ocasiones en que inevitablemente algunos trabajos y peligrosas cacería, culminaron con la vida de unos cuantos.

 

Pero jamás rondo por su cabeza, que algún día, ella sería la única aun en respirar, observar y rodearse de aquellos rostros con los que compartía diversos momentos. Ahora sin color en sus ojos, inmóviles y sin aliento, tal horrido hecho la llenaba de ira, pues el responsable de tal genocidio, con sus zarpas y arma teñida de su esencia roja, estaba frente a frente.

 

—Todas eran… como mis hermanas… ¡y tú las mataste!… ¡AAAAAAAAH!…

 

Un grito de cólera, una furia vengativa se apodero de la cazadora restante, desatando las cadenas negras de su Gear, las dirige hacia la bestia que asesino a sus preciadas hermanas. La velocidad del lupino sin embargo, superara sin complicaciones los ataques de la fémina enloquecida.

 

Su ira solo supuso defectos en su forma de luchar, influenciadas inmensamente por sus resentidas emociones, empleaba su Gear con clara ineficacia. No había precisión en sus ataques, no había estrategia en sus movimientos, solo era una mujer furiosa agitando un arma como si fuera un látigo, no era tan diferente de un berrinche.

 

El lobo gruñía moviéndose en círculo, girando en torno sobre ella, oyendo que con cada lanzamiento de sus cadenas, la respiración de la muchacha de brazos fornidos se hacía más intensa. Sus jadeos aumentan y con ellos el cansancio la alcanzaría en cuestión de tiempo.

 

— ¡MUERE!, ¡MUERE!, ¡MUERE!, ¡MUEREEEEE PEDAZO DE MIERDA!…

 

Anhelando su muerte, maldiciendo su existencia, la enojada fémina seguía agitando su Gear, ignorando incluso la presencia de las llamas extendiéndose en el edificio. Pero llego al punto en que su cuerpo empezó a enlentecer sus movimientos. Finalmente había ocurrido lo que el lobo previa, la fatiga debilito como tal a la cazadora, su descuido pronto le costaría caro, pues el licántropo no tardo en tomar partido de su deplorable estado.

 

—“¿Dónde?, ¿dónde está?” –Pensó la cazadora al perderle de vista.

 

Una respiración inhumana se oye a sus espaldas, era evidente la razones de a quien le pertenecía tal forma de exhalación, intentar correr con lo cansada que estaba, era una acción inútil, al igual que luchar. Pero escogió esta última opción para no defraudar a sus hermanas caídas, pero ni esa motivación la salvo de ser la siguiente víctima., la sierra giratorio se acercó a ella más rápido que sus cadenas hacia el lobo blanco. Pero él no apunto a su cabeza, o su tronco, cintura o piernas, el filo mecanizado de su Gear fue por sus brazos, más concretamente…

 

— ¡AAAAAAAAAAH! –Un grito de agonía repercute de la boca de la cazadora en conjunto con lágrimas y sangre.

 

Cada dedo de cada mano, fue rebanado meticulosamente por Peter, en consecuencia, el arma de la cazadora cae al suelo y ella queda completamente incapacitada para luchar. No era una Novamancer, dependía únicamente de los Gear y utensilios arrojadizos que llevaba encima, pero sin dedos con que sujetar o tomarlos, prácticamente era una inútil.

 

Y para prolongar su sufrimiento, el sangrado ante la pérdida de sus dedos, no la había matado, solo debilitado un poco más, estando de pie y un poco mareada. Miro de frente al licántropo de grueso pelaje blanco, observo cara a cara a aquel monstruo que asesino a sus compañeras e amigas, desde su salvaje expresión, sus bestiales ojos y hocico bañado en la sangre de sus camaradas caídas.

 

—Tú me lo quitaste todo… puto lobo… adelante, mátame de una vez… ¡termina con esto!… no voy a rogarte piedad o misericordia… por mi te puedes ir al infierno… saco de pulga mierdoso.

 

Un escupitajo de indignación por parte de la cazadora fue hecho al rostro del lupino blanco, quien reacciona con enojo gruñendo y enseñando sus fauces. Alza su mano izquierda enseñando sus garras, la cual culminaría con la vida de la fémina, quien levantando ambos brazos y manos sin dedos, acepta su destino con una sonrisa demencial. Lo último que oye al teñirse de oscuridad toda su consciencia, además del sonido del fuego crepitar en las cercanías, eran aquellas garras descendiendo y destrozando sin piedad.

 

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En lo alto de las ruinas de un edificio de varios pisos, la observadora misteriosa de túnica blanca y rostro oculto bajo una máscara de madera con la imagen de la cara de un lobo, enfoca su vista en la desolada iglesia del cual en su interior aguardaba Peter. A un lado de ella, surge alguien, una mujer que vestía una gabardina marrón táctico equipada con numerosos bolsos y usaba una máscara como de obra de teatro.

 

—El que estés aquí, significa que has cumplido con tu parte del trabajo, “Zytha” –La enigmática persona le habla.

 

—“Zytha” es solo el nombre humano que utilice con este “disfraz” –Contesto la mujer de la gabardina quitándose la máscara, enseñando un rostro con una fea cicatriz que abarca la mitad del lado derecho —No me gusta mucho tener que arruinar la estética de mi bella cara, pero trabajo es trabajo.

 

Al cabo de solo unos meros segundos, todo el cuerpo de aquella muchacha adulta cambia de apariencia por completo, revelándose como otra persona. Una doncella adolecente, de un negro vestido lúgubre presentable para un funeral, con una larga cabellera gris, ojos color rojo y presencia de colmillos en su boca, saluda formalmente a la enigmática de la túnica blanca.

 

—“Illusia” es como realmente me llamo, mi amada querida.

 

—Entiendo que te guste el teatro y el drama, pero no era necesario que te presentes, nos conocemos desde varios años –Comento la enigmática persona de la máscara de lobo.

 

—Es lo habitual –Se abraza a si misma guiñándole un ojo —En cuanto a lo que pedias que averiguaras, en relación al muchacho y su tolerancia a la plata, ¡es magnífico!, ¡sublime!, y… absurdo.

 

—Hmmm… ¿por qué absurdo?.

 

—Tus sospechas son ciertas, la plata no le afecta, oh, pero eso es solo la mitad de los hechos –Cruza sus brazos exhibiendo una mirada pensativa con los ojos cerrado —La plata lo vuelve más fuerte, ridículamente, absurdamente e ilógicamente… casi invencible, pero solo es temporalmente, imagínalo como una droga militar para intensificar ciertas características físicas, aunque no parece que en su caso haya efectos adversos.

 

—¿De modo que la plata lo afecta de manera inversa comparado a un hombre lobo en particular?.

 

—Sí, observe todo mientras estaba “muerta”, es fácil cuando tienes el poder de influir en la percepción de todos los sentidos de los que te rodeen.

 

—Conozco muy bien tu Novamancia, “Ilusión teatral”, por eso eras la ideal para esta labor.

 

—Convencer a ese grupo de cazadoras para que se movieran a mis hileras y traerlas aquí no fue fácil, ¿sabes?, si hubieran descubierto en el más mínimo detalle que era, me habrían matado en el acto.

 

—Si tengo que adivinar lo “dificultoso” que fue para ti, de seguro lo resumiría en que te acostaste con su líder y la hipnotizaste, e imprudentemente debiste beber algo de su sangre, teniendo que ocultar las marcas de su cuello.

 

—Soy una vampiresa, me gusta la sangre, en especial joven y fresca –Illusia lamia los dedos de su mano derecha al solo pensar en dicha esencia —Ah propósito, ¿me dejarías probar un sorbito de la sangre de ese viril y apuesto hombre lobo?.

 

Una moderada cantidad de energía Nova irradiaba del cuerpo de la enigmática persona de túnica blanca, su cabeza voltea lentamente hasta que su rostro mira fijamente a los ojos de la vampiresa. Una notable intención asesino se manifestó en ella contra la doncella inhumana.

 

—Te matare… aquí… mismo… ahora… -Pronuncia dichas palabras con una tétrica tonalidad.

 

— ¡Solo bromeaba! –Froto con una de sus manos su nuca en señal de arrepentimiento a la vez que sonreía —Olvide mencionar cierto detalle con respeto al tema de la plata y ese chico lobo, veras, si bien es cierto que se vuelve más fuerte, en especial cuando recibe una dosis en plata líquida, puedo deducir pero solo como una teoría, que a mayor cantidad que ingrese a su cuerpo, mayor poder adquiere, pero… también tiene su lado negativo.

 

— ¿Un efecto perjudicial?, creí que habías dicho que su condición en contacto con la plata carecía de efectos secundarios.

 

—Oh, ¿pero quién dijo que “él” es el perjudicado? –Una sonrisa maliciosa se cierne en el rostro de la vampiresa —Cuando él se encuentra dopado de plata en su organismo, se vuelve fuerte y también “salvaje”.

 

La enigmática persona no comprendía del todo las palabras de la vampiresa, podría atribuir la palabra “salvaje” en torno a la licantropía, pero era evidentemente que con respecto a Peter, su significado era mucho más que solo eso.

 

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— ¿Qué paso?… siento que me perdí de algo.

 

Un confuso Peter de pie, con su pelaje blanco mayormente bañado en sangre, miro a su alrededor observando el silencioso paisaje de cadáveres. Los muertos despedazados, destrozados o descuartizados eran de las cazadoras que habían intentado emboscarle, noto también que la presencia del fuego había sido extinguido, el olor a quemado persistía en el ambiente mezclado con la sangre.

 

Pero una cosa llamo en particular su atención, era el cuerpo sin vida de la mujer de brazos fornidos que portaba el Gear del bastón capaz de invocar extensas cadenas negras, había recibido la muerte más impactante de todas las presentes fallecidas. Despojada de toda ropa, de cada dedo de las dos manos mutiladas, la piel del abdomen como de los brazos hasta la cabeza había sido arrancada, y el acto principal se tornaba sobre la cruz de plata que estaba colgada sobre la pared a escasas distancia del altar.

 

Esta fue arrancada de su sitio en la pared y clavada en el propio suelo bien firme, para luego ser utilizado con la finalidad de empalar a la cazadora sobre dicho objeto. La punta fue incrustada con gran salvajada por el recto de la víctima, que la inmensa cantidad de sangre proveniente del orificio penetrado no descartaba lo dolorosa y agónica que fue el sufrir de la fémina.

 

Incluso su carnoso rostro manchado de lágrimas, mucosidad y sangre, denotaba con claridad aun tras habérsele arrancado la piel, la desesperación reflejada en sus últimos momentos de vida. Algo tan morboso y enfermizo, para Peter desconocía cuando fue que lo hizo, deseos de matar a la cazadora no le faltaban, que estará muerta ya era una realidad, pero no recodaba el momento exacto en que sus garras la convirtieron en ese pedazo de carne profanada.

 

El solo intentar recordar lo ocurrido, el procesar los fragmentos de sus recuerdos sobre la masacre llevada a cabo, la sensación de júbilo fue el sentimiento que le invadió. Luego se transformó en un agudo dolor de cabeza, imágenes distorsionadas en rojo con la imagen de varias mujeres y acompañada de gritos femeninos inmersas en el dolor, se manifestaron sobre dichos recuerdos.

 

Las mujeres observadas en aquellas imágenes pesimamente definidas con una edición como si hubieran sido creadas para un proyecto de terror, las reconocía en su mayoría. Eran las cazadoras que enfrento en esa iglesia, a algunas recordó el momento en que las mato, pero otras, desconocía haber experimentado sus asesinatos, como si alguien más se las hubiera arrebatado.

 

—Todas están muertas, es lo que importa –Se dijo a sí mismo.

 

Estiro su cuello y hombros haciendo sonar sus huesos, tomo la ropa menos sucia de la cazadora muerta que tenía a la cercanía, se lo arranco y la uso como un trapo para quitarse la mayor parte de la sangre impregnada en su pelaje, pero era difícil limpiarlo sin algo de agua. Acto seguido, tomo su Gear espada la cual yacía cerca y fue dejada clavada en el suelo, en su estado normal, sin la enigmática energía roja envolviéndole encima.

 

— ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que este cacería inicio? –Se preguntó en voz alta el peliblanco lupino.

 

La puerta de la iglesia seguía cerrada de modo que solo hubiera una forma de abrirla y Peter la conocía perfectamente, una patada con fuerza sobrehumana y aquella obstrucción se derrumba al instante. Una vez en el exterior, lo primero que avista son restos de cuerpos calcinados, de miembros, torsos e incluso cabezas, todas de licántropas.

 

Mirando fijamente el rostro de unas de las bestias humanoides, la cual no estaba tan irreconocible como las demás, no tardó en darse cuenta que pertenecía a una de las seis mujeres lobas de Fraila. Todas ellas habían sido asesinadas, y su principal responsable estaba en frente a solo pocos metros.

 

Su mirada se cruzó con la cazadora que asesino a dichas licántropas, una joven de una inusual cabellera cuyo color era mitad negra de un lado y rubia del otro, portando una armadura pesada sin casco con el vientre expuesto. Sus armas principales eran Gear especializadas para ser utilizado contra las bestias lupinas, una espada y un escudo de plata.

 

Peter volvió a encontrarse con la paladín que en su primera ocasión, recibió una severa paliza de su parte, Sasha Sunlaire, quien era la identidad de aquella mujer de aura formidable. Miro al lobo blanco directo a los ojos y al instante reconoció su identidad, la sed de sangre broto entonces de ambos lados.

 

Continuara…

 

NOTA DEL AUTOR: Para el 27 de noviembre estaré en periodo de exámenes, del cual abarcara la mayor parte de diciembre, estimo que hasta el 20 o 21 de diciembre. Por lo que tanto “Werewolf & Assassin” y “Metalord Revolution” pueden no recibir nuevos capítulos hasta esas fechas, o puede que actualice, pero serán pocos capítulos, no hay garantía de lo segundo. Una vez finalice el periodo de exámenes, volveré a la normalidad con la publicación de capítulos de las dos novelas, gracias por su atención y en especial seguir leyendo =).

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