Metalord Revolution Capitulo 155

CAPITULO 155

LA BATALLA DE PRAYT (Parte 5)

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

El buscador del escudo salió en defensa de su compañero del arco, situándose metros en frente suyo para interceptar a Minoz, adopta una posición defensiva para hacer un uso efectivo de su escudo mágico. Su artefacto contaba con una habilidad especial, era capaz de desatar una fuerte presión de viento al hacer contacto con este.

—“Puede que sea uno de los Espíranos legendarios, pero no significa que pueda bloquear…”

 

Sus pensamientos concluyen abruptamente sin terminar, cuando la embestida del espíritu  penetra su escudo fácilmente con su cuerno izquierdo, su artefacto mágico defensivo ejerce su efecto mágico, pero el viento invocado en su defensa no afecta en absoluto a la imparable bestia. Por si fuera poco, incluso atraviesa en el acto el pecho del buscador como si nada.

 

Las armaduras pesadas equipadas del grupo no eran ordinarias, estaban encantadas con reforzamiento, para resistir un mayor grado el daño físico y mágico, en especial lo primero. La embestida de Minoz, era puramente físico, como una punzante lanza, derribo todos los obstáculos en su camino con simpleza.

 

Con el trayecto despejado, el arquero fue su siguiente víctima, su cuerno derecho atravesó su tórax, Minoz levanto su cabeza enseñando sus trofeos empalados a los espectadores de su alrededor. A más de la mitad del bando de los buscadores de Navum, estaban horrorizados y perplejos de la inquietud, pues la bestia acabo con 3 de los 5 mejores buscadores de la Zona prohibida.

 

La moral de los Templarios se alza, los soldados y golem de la serie X-1 empiezan a tomar terreno y hacer retroceder a sus enemigos, pero los buscadores no desistían. Si confrontarlos cuerpo a cuerpo era complicado, se tornaron en luchar a distancia contra los soldados y sus esbirros mágicos mecanizados, apoyados por Espíranos tanto terrestres como voladores.

 

—Solo quedan ustedes dos… -Miro la imponente criatura con ojos desafiantes al dúo restante de buscadores profesionales — ¿Eh?… ¿qué diablos?…

 

Hasta que se dio cuenta de algo imprevisto, de los cuerpos empalados que yacían en sus cuernos de los hombres que elimino recientemente, el del arquero había desaparecido al igual que todo rastro de su sangre. Pronto sintió su presencia, volteo para verlo a solo unos pocos metros a uno de sus costados, con su arco en alto tensado y apuntándole con un proyectil de luz.

 

No era difícil intuir que había ocurrido, como Coyote, el buscador arquero contaba con un Espírano capaz de tomar su apariencia y hacer de señuelo o un doble. Incluso tal “doble” imitaba a la perfección su aspecto y con la capacidad de sangrar, por supuesto, tal sangre era falsa, pues los Espírano carecen de dicho fluido, ya que ellos son seres hechos de pura energía espiritual.

 

Invoco a su Espírano justo en el momento en que Minoz poso sus ojos un momento en el buscador del mazo y del escudo, utilizo el sacrificio de su amigo para evitar morir en el acto. O desde la perspectiva del espíritu, para vivir solo un puñado más de segundos, pues este estaba molesto con tales tácticas y no pensaba dejar al arquero indemne de su furia.

 

El arquero que yacía abatido psicológicamente luego de que su mejor ofensiva fuera inútil, recupero su compostura tras ver como su amigo salió en su defensa y sacrificaba su vida para protegerle. Tal hecho le frustro intensamente, alimentando su miedo por rabia hacia el asesino de su camarada y su deseo de seguir luchando.

 

—“Si dreno su poder con mis flechas de luz, puede que tengamos una oportunidad de huir, si… la tendremos” –Pensó del buscador arco.

 

Su arco era un artefacto mágico con la habilidad de crear proyectiles de luz, los cuales al hacer contacto con la piel del objetivo al que hiera, se activa su efecto especial. Estos drenaran una pequeña parte de su poder mágico y lo utilizaran en su contra para emitir fuertes dolores en el cuerpo semejantes a la sensación de una descarga eléctrica.

 

El arquero entonces pensó, que si asediaba de flechas de luz a Minoz, este bajo los efectos de dolencia de los proyectiles, entorpecería su capacidad de luchar, aumentando las chances de huir para todos. No lo pensó más de lo necesario, disparo una tras otra flecha de luz, haciendo uso de la poca reserva de mana que disponía, luego del fallido intento de su mejor habilidad.

 

Para evitar que el hacha de Minoz bloqueara sus flechas, apunto a diferentes partes de su cuerpo, alguna en su hombro izquierda, otros en su pierna derecha, abdomen e incluso pecho. Aunque pudiera bloquear alguna, confiaba en que al menos algunas pudieran dar en él, o al menos eso pensó.

 

El espíritu ni preciso hacer uso de su arma materializada, dejo que las flechas siguieran su curso para que impactasen en él, para sorpresa del arquero, todas fueron repelidas. La piel de Minoz era resistente y la barrera que le rodeaba en forma de una capa invisible sobre cada pizca de su cuerpo, lo volvía un ser blindado.

 

Cada proyectil de luz es repelida apenas toco su cuerpo, ninguna parte logro siquiera hacer contacto con su piel, la barrera había cumplido de manera satisfactoria su propósito. El arquero queda estupefacto, al ver como su último intento fracasa, y para empeorarlo, la fatiga mágica repercute en su ser, haciendo que este se ponga de rodillas sintiendo una severa sensación de mareo que amenaza con dejarle inconsciente.

 

Minoz aprovecho su debilidad atrapándole con una mano, el arquero era incapaz de resistirse, su bajo mana le impedía usar siquiera fortalecimiento de la manera más mínima, estaba a merced de la monstruosidad. Un ataque sorpresa de Coyote es dirigido a los ojos del espíritu, pero este lo había anticipado protegiéndose con su hacha.

 

El buscador no se rinde y toma un utensilio arrojadizo de su bolsa pegada al costado derecho de su armadura, se trataba de una bomba esférica arrojadiza de hierro liviana con mecha. Toca con su dedo índice la mecha, pues esta tenía una particularidad mágica innata, encenderse ante el contacto mágico como si una pequeña flama se le hubiera acercado, tras encenderlo lo arroja hacia el rostro de Minoz, la explosión desata una gran llamarada ardiente, pero la bestia espiritual solo le basto una de sus manos para cubrir con total éxito su rostro de quemarse y la barrera actuó para que esta no tocara su piel.

 

A la vez de recibir fuego, también una lanza elemental de rayo golpea la espalda del espíritu, pero este ni siquiera logra causarle daño alguno, la alta resistencia de su barrera también estaba dirigida a ataques mágicos. Tal lanzamiento fue posible por parte del mago del bastón de hierro, cuando la criatura que recibió su ataque dirigió sus ojos hacia él, sintió un escalofrió recorrerle la columna, pues sentía su fuerte intención asesina.

 

Coyote aprovecho su distracción para atacar la mano de Minoz que mantenía cautivo a su compañero, pero sin importar cuantos golpes diera con su hacha, no lograba herirle. Cuando el espíritu se dio cuenta, le ataco con su arma invocada, el veterano buscador fácilmente pudo evadirlo y tomar distancia, pero con horror fue testigo de la muerte de otros de los suyos.

 

La mano que sujetaba al mago arquero fue cerrándose con él en su interior, la fuerte presión a la que era sometido hacia oír con claridad los gemidos agonizantes del buscador, de todos sus huesos romperse y sus partes orgánicas explotar. De la mano de Minoz sangre empezó a sobresalir a grandes cantidades, y abrió para limpiar su palma, retirando los restos del asesinado arquero hacia un lado, tratándolo como si de un mosquito aplastado fuera.

 

Acto seguido, se quitó en el transcurso al buscador muerto del mazo y escudo que tenía incrustado en su cuerno izquierdo, lanzándolo con por los aires y siendo el cadáver pulverizado por un FTN eléctrico aéreo. De los cinco buscadores del veterano grupo, tres habían caído y solo restaban, el hábil mago del bastón de hierro y Coyote.

 

—¿Cuánto estimas que podremos durar contra esa cosa? –Pregunto el buscador del bastón ocultando su intranquilidad.

 

—Se me ocurre una manera en la que podremos ganar –Dijo Coyote a su compañero con total seguridad.

 

Se acercó a él y le susurro su plan en el oído, las expresiones de su amigo del bastón por un lado denotaban preocupación y la otra desesperación.

 

—Si el plan falla…

 

—Los dos moriremos.

 

Minoz fijo finalmente su atención en ellos, estaba aburrido de prolongar una batalla que ya consideraba insignificante, por lo que prefirió terminarlo rápido. Coyote da varios pasos al frente, como si desafiara a un duelo de uno contra uno al mismísimo Espírano legendario, pero antes de lanzarse contra él, desata su poder mágico envolviendo en un aura de este.

 

A los pocos segundos su cuerpo se duplica, habiendo 5 Coyote a las vez, Minoz miro con cierta fascinación, pensó entonces “¿replicas?, ¿copias mágicas?”. Intento con su hábil percepción natural hacia la magia, identificar al verdadero de los impostores, y se encontró con la sorpresa, de que todos mostraban el mismo flujo de mana, haciendo que percibir al verdadero de dicha forma fuera inútil.

 

— ¿Es este tu habilidad especial?, de acuerdo, has vuelto a picar mi interés, veamos de lo que eres capaz –Dijo el Espírano con cierta emoción.

 

Los cinco en sincronía se movilizan a gran velocidad atacando a la monstruosidad espiritual, separándose al momento en que se encontraban lo suficiente cerca de su oponente. Flanqueando en diferentes lados a Minoz, pero el gigante guerrero de Espiria, no le preocupaba tal cosa, sino al contrario, le fascinaba.

 

El ataque de cada uno de ellos, aunque incapaz de traspasar la barrera de su cuerpo, se sentía real desde su percepción, las “copias” o “replicas” imitaban perfectamente las acciones del original, haciendo aún más difícil el identificar al verdadero. Minoz agito su hacha en su intento por darle a alguno de los cinco Coyote, en su accionar desata un fuerte viento que golpea a dos de ellos.

 

Para su sorpresa, los cuerpos de dicho Coyote se vuelven trasparente como fantasma y luego desaparecen al instante, cuando pensó que solo quedaban tres, lo que facilitaría hallar al verdadero. Otros dos más ya habían remplazado a los eliminados y se habían mezclado con el resto.

 

—“No son replicas, ya veo, así es como funciona ese poder suyo” –Pensó Minoz reconociendo la naturaleza de la habilidad del veterano buscador.

 

“Manada Fantasma”, es el nombre de la habilidad manifestada de Coyote, permitiéndole crear varias proyecciones física de mana de sí mismo, capaces de visualizar perfectamente su aspecto y sensorialmente su flujo para ocultar su naturaleza y hacerme ver como el auténtico. Pueden imitar el tacto tanto con sus manos como con las armas que lleven encima, lo que hace más realista sus detalles, pero son incapaces de ejercer dicha características con armas a distancia.

 

Sin embargo, si reciben el más mínimo daño, su cuerpo de mana pierde estabilidad y su falsa identidad es revelada, para luego desaparecer. Pero su usuario, fácilmente puede crear al instante otras proyecciones, y reponer las perdidas.

 

Las tácticas de Coyote al emplear dicha habilidad siempre fueron las mismas, hallar el punto débil de su oponente, confundirlo y atacar en el momento oportuno. Pero Coyote, no estaba realizando ninguna de estas acciones, “Manada Fantasma” estaba para cumplir un propósito que antes nunca había realizado, distracción.

 

—“Solo un poco más” –Pensó el buscador del bastón de hierro.

 

De la palma de una de sus manos manifiesta grandes concentraciones de chispas eléctricas, mientras que de la punta de su arma donde yace el cristal mágico incrustado, reacciona al estímulo de su magia. Una piedra o cristal mágica de rayo de esencia pura era la identidad de aquello unido a su arma predilecta.

 

Su habilidad general consistía en magia de rayo, generando grandes descargas capaces lanzar a una distancia de 20 a 30 metros como máximo, pero cuesta comprender. ¿Por qué un mago con afinidad al elemento rayo requeriría un objeto que genere el mismo atributo que él mismo ya poseía por naturalidad?.

 

La respuesta estaba en su misma habilidad, su magia de rayo contaba con una cualidad especial, la llamaba “Carga Estática”, el cual le permitía absorber magia de su mismo elemento de medios ajenos y concentrarlo para moldearlo bajo la forma de un arma sólida arrojadiza de gran poder.

 

Aunque cualquier mago de habilidad elemental es capaz de absorber magia de su mismo atributo de otras fuentes para concentrar un gran poder sea para la ofensiva o defensiva, “Carga Estática” tenía una ventaja extra. Duplicación de la energía mágica elemental absorbida de otros medios, en pocas palabras, su potencial de concentración de magia elemental conseguido de fuentes ajenas se multiplicaba por dos en poder mágico.

 

El cristal mágico de rayo de esencia pura de su arma comienza a reaccionar con mayor intensidad, hasta llegar al punto en que esta se rompe en pedazos y todos sus fragmentos se convierten en poder mágico del elemento rayo. Todos reuniéndose en la palma de la mano del mago que manifestaba concentraciones de chispas eléctricas.

 

Las chispas fueron tomando forma, alargándose, hasta adoptar la imagen de un arpón de 2 metros, la punta concentraba la mayor parte de la carga de poder mágico y gran parte de la magia del usuario estaba imbuida en el arma elemental. Este era el más poderoso ataque del grupo de veteranos más reconocidos de La Zona prohibida, solo dos veces fueron usados con anterioridad y solo pocos lo presenciaron en persona.

 

— ¡AHORA! –Exclamo sosteniendo el arpón elemental.

 

Minoz lo sintió, el intenso poder mágico emanar de tal objeto, al ser un arma arrojadiza, era evidente el propósito del buscador con tal recurso a sus manos. Coyote, al ver que su compañero estaba preparado para atacar, siguió atacando al espíritu con el apoyo de su “Manada Fantasma”, el gran Espírano poseía una extraordinaria fuerza, pero su velocidad era algo en que el veterano llevaba ventaja cuando se centraba en “distraerlo”.

 

—“Todo depende de ti, mi amigo” –Dijo en sus pensamientos el mago.

 

Acto seguido, retrocedió unos cuantos metros y arrojo su arpón elemental de rayo hacia Minoz, al ver el espíritu legendario tal proyectil dirigirse hacia él, estimaba que si llegara a ser golpeado, su barrera no lo soportaría, tal concentración de magia le dejaría una herida como tal. Entonces opto por defenderse invocando muros de rocas, pero estos fácilmente fueron atravesados por el arpón.

 

Entonces, al ver que ya estaba a escasos centímetros de su persona, Coyote se aleja rápidamente para evitar ser alcanzado por el inminente rango de daño que causaría. Minoz entonces, comenzó a acumular buena parte de su poder mágico en su hacha de combate, su intención es defenderse del arpón golpeándola con su arma predilecta en el momento que estuviera a su alcance.

 

La cantidad de magia imbuida en el hacha es tal, que superaba a la del contenido en el propio arpón elemental, pero no significaba que estuviera fuera de peligro. Adoptando una posición cómoda para abanicar su arma en el momento indicado, espera pacientemente aguardando la única oportunidad que tenía.

 

— ¡No me subestimes humano! –Declaro el legendario Espírano sujetando con todas sus fuerzas su hacha.

 

Minoz agito su arma y el inminente choque entre los dos objetos que concentraban grandes cantidades de magia se da en el acto, lo que desata por reacción una abrumante explosión con rayos. Una que desata una onda de choque rompiendo los pocos vidrios presentes de las edificaciones en los alrededores, que agrieta con innumerables daños el propio suelo pavimentado y extiende una nube de polvo cegando a tantos Templarios como Buscadores presentes en el área.

 

Cuando aquel polvo con suciedad levantado se disipa por completo, lo siguiente en mostrarse abruma con gran perplejidad a los buscadores mayormente, con expresiones de desconcierto y agobio emocional. Minoz había perdido su hacha materializada, y su cuerpo mostraba indicios insignificante de quemaduras leves, aunque más que eso, era solo mera suciedad.

 

Su puño, con el que había sostenido su arma predilecta perdida, aplasto con brutal fuerza al mago del bastón, quien no pudo evadirlo, dado a la fatiga mágica producto de haber utilizado casi todo su poder mágico en potenciar el arpón elemental arrojado, sus movilidad quedo perjudicada. Lo que le permitió al Espírano tomarle con la guardia baja, aun con la cortina de polvo cegando a todos y aplastarlo por consiguiente con su puño, yaciendo su cuerpo boca abajo, con casi todos sus huesos rotos y en un charco de su sangre.

 

Coyote por otro lado, yacía quieto a escasos centímetros del comandante Frederic, su hacha estaba a casi nada de haber golpeado en la cabeza del Templario, pero de repente se detuvo, o más bien, algo lo hizo.

 

—Supuse que tu plan, tu única opción, llegaría a esto –Hablo el Comandante Frederic —Pensaste, “si no podía vencer a la invocación, entonces solo debía matar al invocador y habré ganado”, ¿o me equivoco acaso?.

 

El As bajo la manga del grupo de buscadores que el mago del bastón había ejecutado, no tenía como objetivo principal eliminar a Minoz en un todo o nada. Pues el plan original, era en realidad, el asesinato del invocador, el comandante Frederic, cuando un invocador muere, el Espírano resultante invocado, desaparece.

 

Coyote y su compañero restante que habían quedado tras la muerte del arquero del grupo, lo habían planificado, sabían que el arpón elemental tampoco bastaría para lidiar con el espíritu legendario. Entonces cambiaron su objetivo, eliminar al comandante Templario después de que el ataque del mago fuera ejecutado.

 

Calcularon que Minoz no se dejaría golpear a propósito con tal proyectil invocado, pues la cantidad de magia que concentraba le indicaría que sobrepasaría su capacidad mágica para resistirlo, entonces se defendería haciendo uso de buena parte de su magia. Como resultado, el choque entre su fuerza mágica y la del mago, provocaría una inminente explosión que levantaría una extensa cortina de polvo cegando a todos los que estuvieran en su alcance, del cual el comandante Templario estaría definitivamente afectado.

 

“El todo o nada” era matar al Frederic, una hazaña que no solo hubiera garantizado la victoria de Coyote, sino también la de los buscadores, pues el comandante reflejaba la voluntad y fuerza moral de sus tropas. Pero tal determinación había fallado.

 

—Siempre fui consciente, de que en cualquier momento seria atacado –Aclaro Frederic —Que sabrías que tus todos tus esfuerzos y la de tus compañeros por intentar vencer a Minoz serían inútiles al final, entonces aguardaría la sola idea de matarme, solo de esa forma podrías vencer –Dedujo el comandante Templario —Siempre estuvo atento a esa posibilidad, solo debía esperar al momento indicado y contrarrestarlo.

 

Coyote era incapaz de moverse, por más que lo intentara, solo conseguía débiles temblores, su hacha estaba a casi nada de haber alcanzado una zona vital del comandante y haberle matado, ¿qué fue que lo detuvo?. Mirando detenidamente, noto una espada liviana con un cristal amarillo fusionado en la empuñadura clavada en el suelo a espaldas del comandante Templario, sintió magia venir de dicha arma, no fue difícil identificar que era un artefacto mágico.

 

—“Que la centelleante luz los detenga” –Recito Frederic.

 

Una corriente eléctrica de manifiesta en la hoja de la espada con el cristal amarillo que revelaba ser un cristal mágica de rayo de esencia pura, tal electricidad alcanza hacia donde se encontraba Coyote y le electrocuta. Su inmovilidad ante tal daño empeoro, y ahora no era capaz de ejercer ni el más mínimo movimiento alguno, el rostro del veterano buscador se tiño de frustración.

 

—Mi espada tiene la habilidad de paralizar todo lo que su rayo toque –Expuso Frederic con una satisfactoria expresión de regocijo —Incluso, soy capaz de soltarla y el solo clavarla en el suelo, genera a mi alrededor un campo de rayos paralizante, del cual solo yo no me veo afectado, una lástima, si me hubieras atacado desde el aire, quizás tu plan habría funcionado –El comandante se echa una leve risa arrogante.

 

Frederic había clavado su espada mágica de rayo en el suelo segundos antes de que el extenso polvo se levantara para cegarle al verse envuelto en su interior, se percató de que ese preciso momento, los buscadores aprovecharían para atacarle. Pero el audaz comandante se anticipó a su movimiento y supo medirlo sin problema alguno. Los pasos de Minoz se oyeron con gran intensidad, acercándose al inmovilizado buscador, la frustración de Coyote se convirtió en desasosiego y agobio.

 

—¿¡Intentaste vencerme cortando mi conexión en este plano a través del asesinato de mi invocador!?, ¡tal táctica cobarde NO LA TOLERO! –Expreso con gran furia el legendario ser.

 

Su poder mágico se manifestaba de manera agitada reaccionando a su colérico estado.

 

—Pensaba matarlo por eso, pero creo que sería mejor para ti desquitarte con él, por tal insulto a tu persona –Comento el comandante Templario para su invocación.

 

Minoz golpea con el dorso de su palma derecha uno de los costados de Coyote y lo manda a volar varios metros en el aire, hasta atravesar una pared del segundo piso de una de las tantas edificaciones urbanas de los alrededores y perderse a la vista.

 

—Tsk… tal falta de respeto no perdona con nada, no mereces morir con la dignidad de un guerrero –Expreso su disconformidad el legendario Espírano.

 

La victoria de Minoz sobre el grupo de buscadores de Navum más reconocido, tuvo su efecto sobre la lucha entre los soldados Templarios y Golems de la serie X-1 bajo el mango de Frederic contra el resto de los demás Buscadores. Al presenciar la derrota total de Coyote como de todos sus compañeros y la imponente presencia del legendario espíritu, la balanza se inclinó para el bando Templario.

 

Cada buscador se puso despavorido y de inmediato eligió huir, incluyendo aquellos pertenecientes a la Facción de “Anarquía” y “Orden” quienes poseían a los mejores equipados y experimentados de entre los numerosos grupos. La moral de los soldados Templarios sube de manera drástica y su espíritu de lucha elimina con mayor eficacia a cada buscador en su camino, las llamas de los X-1 carbonizaban a todo blanco que estuviera en su rango.

 

La desorganizada huida de los buscadores acabo por matar a más de la mitad de los que se habían adentrado a Prayt, entre el descuido de evadir las flechas de los arqueros Templarios y sus Espíranos con un rango de ataque a distancia. También yacía presente sus imprudentes pasos, varios FTN se llevaron la vida de muchos y las abominaciones de intelecto semejante a un depredador, emboscaron a lo más insensatos por no mirar ni una sola vez a su alrededor, fue una masacre y una derrota total para el bando de los Buscadores de Navum.

 

— ¡Comandante Frederic, siento la tardanza!, hemos lidiado con las amenazas de abominaciones y criminales por este lado, nuestras pérdidas fueron mínima –El sargento Blez aparece a su lado para reportar.

 

—Sargento, note su larga ausencia, creí que había huido –Declaro el comandante.

 

— ¡Me quitaría la vida antes de hacer tal vergonzoso acto, mi comandante! –Opino el sargento —Traigo noticias mi comandante, ¡grandes noticias!.

 

—Oh, ¿qué será?.

 

—Esto acaba de llegar recientemente de un mensajero acompañado por un escuadrón de nuestra base secreta en La Zona Prohibida –Un pergamino enrollado es entregado a su comandante.

 

Al abrir el pergamino, observa su contenido lleno de letras pequeñas de tinte místicos, acto seguido todas las letras desaparecen para dar lugar a la aparición de un cristal rómbico blanco del tamaño de un puño con una flama latente de dicho color en su interior, desprendía una considerada cantidad de poder mágico. El comandante perplejo, reconoce inmediato dicho elemento y una sonrisa de regocijo invade sus labios.

 

— ¡Jajaja!, esto es fantástico –Exclamo él con gran ánimo.

 

— ¿Comandante? –Su Sargento estaba confuso.

 

—Esto Sargento, es un artículo único de nuestra organización, solo concedido a los más dignos –Explico Frederic —Esto significa que los altos mandos de Sanctuary han visto que mi misión en Prayt es de gran importancia para la causa Templaría.

 

Un monstruo alado de tres metros de altura aterriza sobre un par de soldados Templarios, sembrando el terror en las fuerzas cercanas, la criatura tenía un cráneo inhumano gris y un par de alas de plumaje rojas y negras, era un Afligido. Extiende sus alas disparando de sus plumas como proyectiles, dándole a cinco soldados y un golem X-1.

 

Las plumas no habían ocasionada un gran daño y tampoco habían apuntado en zonas vitales, tanto soldados como el mecanizado X-1 estaban en perfecta condiciones, era como si les hubieran arrojado una flecha común y corriente. O eso se pensó, hasta que de repente las plumas emiten poder mágico y de pronto todo el cuerpo de cada uno de ellos comienza a sentirse tan pesado haciendo que todos se agachen contra su voluntad, incluido el propio golem, les era extremadamente difícil el ponerse de pie.

 

Minoz agarra la cabeza del Afligido de alas y lo levanta con suma facilidad con solo esa mano, acto seguido lo aplasta y luego termina arrancándoselo. La monstruosidad seguía moviéndose, pero con pasos más torpes, el legendario Espírano invoca en una mano su hacha de batalla y en una sola pasada parte en dos al monstruo desde su pecho, abatiéndolo de manera definitiva.

 

—Resulto ser otro debilucho, que decepción –Manifestó con insatisfacción el espíritu legendario y luego desapareció culminando su invocación.

 

El Sargento Blez reunió a los hombres que quedaban además de los Golem X-1, la mitad de los efectivos habían caído, lo que le preocupo bastante.

 

—Señor, podemos continuar sin problemas, aunque temo… -Dijo de manera inconclusa el sargento.

 

—Habla con sinceridad sargento, te lo permito –Su superior se lo autorizo.

 

—Mi comandante, temo que con las pérdidas que hemos tenido, nuestras posibilidades de llegar a la instalación abandonada donde yace el Djinn se han reducido considerablemente, a este paso, creo que podríamos no lograrlo con la fuerza que disponemos actualmente, hemos subestimado la situación.

 

El comandante Frederic se hecha a reír con arrogancia, como si tal problema no existiera para él, su reacción confundido tanto a su Sargento como a sus hombres que le observaban.

 

—Sargento, si se trata de “números” eso se puede solucionar fácilmente –Resalto el comandante ante la problemático enseñando el cristal blanco —Este cristal es llamado “Refuerzos de Deux”.

 

El comandante Templario concentra parte de su poder en el artículo mágico, la flama de su interior crece hasta cubrir a todo el cristal y pese a hacer contacto con la mano de Frederic, tal fuego inusual no le quemaba, sino que al tocarlo le transmitía una sensación de calidez.

 

— ¡Acude a mi llamado, “Refuerzos de Deux”! –Exclamo arrojando el cristal al suelo.

 

Los soldados y golem se alejaron de la dirección de donde había sido arrojado el ítem mágico, el cristal al tocar el suelo se rompe, pero todos sus fragmentos con consumidos por la llama blanca. El fuego se extiende a gran magnitud invocando numerosos círculos mágicos rebosantes de magia.

 

—Aquí vienen… -Dijo con emoción el comandante.

 

Docenas de Soldados Templarios sobre monturas de criaturas reptilitas cuadrúpedas más grande que un caballo surgen, pero no era el único tipo de invocación en manifestarse. Varios golem de 2 metros de altura, equipados con una larga lanza en una mano y un pesado escudo en la otra hacen acto de presencia y el tercer tipo de criatura en surgir eran bestias de batalla domesticadas con un collar de esclavización sobre sus cuellos, tenían el aspecto de perros monstruosos equiparables en tamaño y robustez a un tigre, su grueso pelaje negro y marrón resistía buena parte del daño físico y mágico, además de que estaban equipado con ciertas protecciones de metal sobre sus cuerpos.

 

Una fuerza total de 250 nuevas unidades se integraron a sus filas, conformadas por un escuadrón de caballería, infantería mágica mecanizada y bestias de batalla, acudieron  al llamado del “Refuerzos de Deux”. La moral de las tropas presentes y el mismo Sargento se intensificaron ante tal majestuoso acto, vitoreando sus respecto a su Orden, a su líder el “Gran Maestre” y al Comandante al que seguían.

 

—Ahora podemos proseguir –Declaro Frederic a su sargento.

 

— ¡Si, mi Comandante! –Contesto con gran vigor el Sargento Blez.

 

__________________________________________________________________

 

Desde el segundo piso de un edificio, estaba inmóvil y boca arriba, gravemente herido, con la mayor parte de los huesos rotos y severas hemorragias internas, se encontraba el moribundo Coyote respirando sus últimos alientos de vida.

 

—No lo he conseguido Dahma, lo… siento…

 

Sus ojos se cierran lentamente y su consciencia se sumerge en absoluta oscuridad, su pulso cesa y su estancia en el reino de los vivos, llega a su fin. Esta es la historia de un hombre simple, sin ambiciones, sin vicios y el deseo de una vida estable con una rutina normal, anhelando alguna vez volver con la única persona que realmente amaba, pero ahora, todo había acabado para él.

 

__________________________________________________________________

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Les había explicado a todos los miembros de la Ordinem Deam presente acerca del objeto que se acercaba hacia Prayt y la destruiría, arrasando con todo lo que estuviera a su paso. Por supuesto, revele sobre Pirer, pero lo describí como una especie de “Golem Inteligente” en lugar de una IA, para evitar que su identidad de Trotamundos saliese a la luz.

 

Para abreviar la historia, le relate sobre lo peligroso que era el mismo Pirer, en lo que respeta a la creación de Golems únicos fusionados con personas vivas. Tal era su peligrosidad, que incluso en su derrota, activo una “vara de metal gigante”  que tenía la finalidad de caer sobre Prayt y destruirla, obviamente, dicha “vara” no la describí como misil, nadie más que yo, conoce en su totalidad lo que es tal arma.

 

— ¿Entonces dices que esa vara gigante de metal va a caer hacia Prayt? –Pregunta Einquel.

 

—Y en cualquier momento, ¿va a impactar y destruir toda la ciudad? –Fue la duda de Garet.

 

Asentí a sus incógnitas, Los Vigidente tuvieron una breve charla entre ellos, inclusos los Protecto murmuraban entre si sobre el tema. Era difícil creer tal historia, imaginar que un Golem con inteligencia propia fuera capaz de haber conseguido fabricar tales artefactos, si hubiera revelado que era un Trotamundos, quizás tendría un poco más de veracidad, pero no podía arriesgarme a hablar tanto de ello.

 

—Dime Roz, ¿cuánto tiempo crees que tenemos? –Hamelín me consulto.

 

—Con certeza no lo sé, quizás una media hora –Calcule acordándome del tiempo que la voz de ese misil cito en que le tomaría impactar y el tiempo transcurrido.

 

—Entonces, tenemos 30 minutos estimados, para completar nuestra misión y retirarnos –Concluyo el Draconiano Xiz.

 

—De modo que el tiempo juega en nuestra contra, sin presión, ¿eh? –Opino Benito a modo de broma.

 

Cada uno de ellos determino que mi historia era autentica, no sabría si asombrarme o quedar perplejo, en mi lugar me costaría creer algo semejante, sobre todo si viene de la boca de un adolecente. Aunque me sentía aliviado de que este fuera el caso, haberles alertado del peligro que se avecinaba en este sitio era mi propósito.

 

Sin embargo, ellos no podían marcharse, a pesar de considerar la proximidad de un objeto acercándose para destruir toda Prayt, estiman que si huyen ahora, El Nexus podría hacerse con lo que ha venido a buscar. Que reclamarían aquel “Premio” por el que varios grupos ahora mismo se están matando por poner sus manos en él, y podrían conseguirlo como llevárselo antes de que dicho misil cayera a tiempo.

 

El objetivo de Ordinem Deam en La Zona Prohibida, era evitar que El Nexus se haga con la fuente de Navum, el cubo que yace en la abandonada instalación de esta ciudad. Tanto Templarios como el propio Nexus, cualquier que haga con posesión de dicho objeto, solo traería severas repercusiones a futuro, no había garantía de que el misil cayera a tiempo sin que alguno de estos dos bandos llegara primero al cubo.

 

—Supongamos que logran evitar que el Nexus consiga llegar al cubo, ¿cómo saldrán de aquí luego?, ya de por sí, el tiempo no juega a nuestro favor –Fue lo que les pregunte.

 

Todos los Vigidente se miraron entre sí, hasta que Einquel me enseño un pergamino enrollado, podía sentir cierto poder mágico latente en su interior, lo que revelaba su naturaleza como un objeto especial.

 

—Nuestra Arkana no nos haría venir a uno de los sitios más peligrosos, sin una segura ruta de escape –Declaro el elfo oscuro.

 

Ese pergamino entonces era la “carta” de la Ordinem Deam para salir de este sitio sin problemas, desconozco que clase de magia usara, pero siendo de esa Arkana, no me extraña que depositen toda su confianza en dicho ítem.

 

— ¡Mi Vigidente, he captado la presencia de intrusos! –Uno de los Protecto notifico.

 

— ¿El Nexus nos encontró? –Pregunto Garet.

 

—No, no son del Nexus.

 

La respuesta asombro a los Vigidente, como también a mí.

 

—Son dos grupos, el primero está conformado por 4 humanos, el segundo, por un humano y un elfo.

 

Cuando oí sobre ese segundo grupo, no pude evitar sentir cierta familiaridad sobre la identidad de estos últimos. El Protecto había invocado un Espírano, que vigilara los alrededores de un lado, del mismo modo otros miembros de la Ordinem Deam con espíritus familiares centrados en la vigilancia y dar el aviso al instante apenas notara algo extraño, fueron utilizados para cubrir los demás puntos, de esa manera evitarían ser emboscados.

 

Dichos  Espíranos tenían la capacidad de ocultar su presencia para no ser encontrado y compartían su sentido de la vista con su invocador. Casi semejante a una cámara de seguridad, la Ordinem Deam cubrían sus cuatros puntos y de esa forma el enemigo no los tomaría desprevenido.

 

— ¿Cómo son ese segundo grupo? –Le pregunte al hombre que notifico de ello.

 

—El humano es un hombre rubio, lleva una armadura ligera negra y en su cintura tiene una espada, en su armadura porta una insignia que desconozco que significa, el elfo también lleva su propia insignia, viste una armadura pesada gris adornado junto a un pelaje de zorro y carga un arco en su espalda.

 

Esto confirma que eran esos dos, no pude evitar poner mi mano sobre mi rostro en señal de exasperación.

 

—Esos dos me suenan tan familiar –Dijo Riha pensativa de ello.

 

—De tales líderes, tales sucesores –Expreso Douglas.

 

— ¿Los matamos, amo? –Me pregunto Allum.

 

__________________________________________________________________

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Los grupos que aguardaban emboscar a Rozuel, esperaban paciente su momento.

 

—Lleva ahí dentro un buen rato –Dijo el elfo pelinegro Ronarut, actual líder de Orden.

 

— ¿Quieres atacar ahora? –Pregunto Jarquez, el actual líder de Anarquía.

 

—Sería imprudente tomar las cosas a la ligera, solo tenemos una oportunidad, lo sabes.

 

—Solo preguntaba –Levanta sus brazos resaltando una presuntuosa sonrisa arrogante.

 

Unos pasos se oyen a espaldas de los dos, despertando su sentido de la alerta, alguien más se había colocado en el techo de la casa del cual se encontraban, y tomando cuenta que era de tres pisos, lo hizo con un sigilo como destreza que captó toda la atención del dúo. Al voltear se encontraron con un Cait y un Draconiano.

 

—Es muy de gatos, espiar en silencio a otros, miau –Se mofa el Cait identificado como el mismo Benito.

 

—Hasta aquí llegan sus malas intenciones –Declaro el Draconiano con brazos cruzados ante el dúo, siendo nada menos que Xiz.

 

A su vez, el grupo conformado por leales servidores del reino de Galet, del cual Terius formaba parte, también recibió la inesperada visita de un miembro de la Ordinem Deam. Los cuatros individuos se encontraron con un Ratman, Hamelín.

 

—Un placer conocerlos, caballeros –Saluda respetuosamente el semihumano.

 

TIEMPO ESTIMADO PARA EL IMPACTO DEL MISIL: 24 Minutos y 30 segundos

 

Continuara…

 

 

EPILOGO:

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Entre una de las tantas desoladas calles de Prayt, la cabeza de un hombre desciende de entre las alturas luego de ser decapitado, cae rodando en el suelo hasta detenerse al tocar una de las piernas de otra persona. Quien yacía asustado, sentado en el suelo, con ojos atónitos, rostro sudoroso y sumido en el miedo, observaba al ejecutor de su amigo

 

Su compañero, colega o camarada era un buscador como él, buscadores de Navum, de los tantos que habían huido de la escena, tras la absoluta derrota de Coyote. Un Enano sostenía un hacha doble de combate con la hoja manchada de sangre fresca, portaba armadura pesada y relucía una larga barba como cabellera rojiza.

 

—U-ustedes… ¡son soldados de las Fuerzas Armadas del reino de Nagret! –Exclamo el asustado Buscador.

 

—Acechadores, ya me esperaba encontrar tu calaña merodeando por Prayt –Hablo el Enano con una mirada desdeñosa hacia el buscador —¡Una injusticia, ver que una plaga como ustedes, caminar sin permiso por las tierras de mis ancestros como si fueran suyas, es intolerable!.

 

El Enano con ira levanta su arma para ejecutar al buscador restante, el asustado hombre intenta en vano levantarse, su angustiaste grito de terror se hace oír a los alrededores. Acompañado del sonido del filo del hacha partiendo su cuerpo en dos, su sangre se desparrama y su aliento cesa en segundos.

 

—Sanguijuelas codiciosas sin honor, robando de las tierras Enanas por años, ojala pudiera extinguirlos a todos de una vez –Deseo en voz alta con toda honestidad el Enano.

 

— ¡Capitán Ralsel! –Uno de sus hombres le habla con suma urgencia — ¡Me complace anunciarle que las abominaciones y Acechadores que se han se han cruzado en nuestros camino, han sido eliminados como sus órdenes fueron indicadas!, ¡sin embargo, aun cuando la presencia de las abominaciones aún sigue latente, su número ha mermado lo suficiente para no entorpecer el avance de las tropas por Prayt!.

 

—Excelente Capataz Oficial, que todo el mundo avance, no duden en eliminar a toda criatura o ser ajeno a nuestras fuerzas, debemos avanzar y reclamar lo que es por legítimo derecho, del reino de Nagret y su gente.

 

A espaldas del Capitán Ralsel, una marcha en fila y organizada, conformado por cientos de soldados Enanos blindadamente equipados, con armas pesadas tanto cuerpo a cuerpo como a distancia, en conjunto de escuadrones de caballerías sobre monturas de bestias mágicas semejantes a equinos y golem de combate. Varios estandartes del reino de Nagret se levantaban en alto entre la fuerza que se movilizaba.

 

La dirección que emprendían, era la misma que cada facción tomaba y eventualmente llevaría a un cruce entre todos, pues el destino final era el dominio de la instalación abandonada donde se encuentra el cubo de Navum, fuente misma de la enigmática energía. ¿Quién se proclamaría ganador?, ¿o la destrucción caerá primero del cielo ante ellos antes de que alguna facción reclame el codiciado artefacto único?.

 

Continuara…

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s