Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 49

CAPITULO 49

 

—Su rastro sigue por aquí –Señalo mientras corría.

 

Tras ser inesperadamente separados de la persona que debían proteger, las cinco mujeres lobas al servicio Fraila, tratan de localizarle a través de su aroma aun perceptible en el ambiente. Recorriendo las oscuras calles de las ruinas de Lodhret, cadáveres de humanos, lobos y Cryptian decoraban junto a un paisaje de sangre y destrucción.

— ¿Cómo pudimos no darnos cuenta de esa granada de humo?, errores como esos son imperdonable para nosotras –Se critica con desagrado a sí misma una de ellas.

 

—No tiene caso el repudiarnos, lo que importa es hallarle cuanto antes, el lobo macho no debe caer en manos de otros, en especial de agentes de Armenia –Aclaro otra del grupo.

 

—¡Por allí!.

 

La mejor rastreadora de las cinco conduce a todas hasta las cercanías de una iglesia abandonada, el aroma de Peter casi se desvanecía en esa dirección.

 

—Prepárense, quien se lo haya llevado, se encuentra allí adentro junto a él, esto solo terminara de una man…

 

Sus palabras son inacabadas cuando una espada de plata de una hoja impregnada de gran calor, atraviesa su cuello. Tomando por sorpresa a las licántropas, una cazadora había logrado acercárseles lo suficiente y propinar una puñalada en una zona vital a una de ellas, retirando su arma, la loba herida sangra a chorros cayendo al suelo mientras su consciencia se debilita y su pulso se detiene.

 

Las demás toman distancia enseguida ante tal eventual hecho y adoptan una postura defensiva, la agresora no solo era una cazadora, sino que además una Novamancer. Se trataba de una joven con un inusual cabello cuyo color era mitad negro de un lado y rubio del otro, vestía una armadura pesada sin casco y que dejaba su vientre expuesto, yacía armada con una espada de plata en su mano derecha y un escudo de plata en su izquierda. La identidad de su nombre era Sasha Sunlaire.

 

—Ella… ha muerto… -Los puños de una de las lobas presionaba con rabia al ver a su compañera fallecida bajo los pies de la cazadora.

 

—Calma tu ira, si atacas imprudentemente, nos matara, ella no es alguien que debamos subestimar –Advirtió otra de las lupinas —No podemos arriesgar a exponer al lobo macho mientras esa cazadora este cerca.

 

—Cuatro contra uno, tenemos la ventaja de nuestra parte, podemos ganarle –Sus palabras y expresión revelaban su exceso de confianza.

 

— ¡Tonta!, ya les he dicho que no se tomen a la ligera a esta cazadora –Volvió a replicar su aviso —“La Novamancia de esa mujer… me parece bastante familiar, ¿pero realmente es una de ellas?, ¿alguien del linaje Sunlaire?”

 

Un aura de llamas amarillenta rebosaba en el cuerpo de Sasha, su indiferente mirada penetraba en la calma de las licántropas, no había más que descontento y odio en sus ojos.

 

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—Me siento lleno de vida…

 

Luego de ser herido con tres disparos de mosquetes, las cazadoras que habían cantado con confianza su temprana victoria ante el lupino blanco, se llevan una impactante sorpresa. Pues su presa se había puesto de pie y con la revelación de las heridas causadas por sus proyectiles de balas eran inútiles ante tal monstruosidad licántropa.

 

Una mueca de gran agobio se tiñe en el rostro de todas las presentes, la noticia de un hombre lobo inmune a la plata no era para menos. Peter sentía una rebosante fuerza que intensificaba sus cualidades físicas aún más de la que su propia licántropa o la luna llena ya ofrecía, no era por el Nova rojo manifestado en todo su brazo derecho y extendido hacia su espada sierra con su hoja girando.

 

La naturaleza de su aumento de vitalidad tenía un origen más biológico, inconsciente de ello, la plata liquida producto de las balas que penetraron en su interior es liberada en su organismo. Un hombre lobo común moriría en el acto o a los pocos segundos o minutos por envenenamiento masivo, sin embargo, en el cuerpo del lobo blanco la reacción era distinta.

 

La sustancia de plata era absorbida por el organismo, los órganos vitales en lugar de envenenarse, ejecutaban su biológico funcionamiento al doble de su capacidad como efectividad. La elasticidad y resistencia del corazón aumentan permitiendo el bombeo de sangre más rápido sin causar taquicardia o alguna aflicción cardiaca, los pulmones aceleraban el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono, y el cerebro energizado fortalecía todo los sentidos de percepción y reflejos.

 

El proceso de contracción muscular en la ejecución de la respuesta motora se ejerce a un ritmo superior al verse la elasticidad y fuerza de sus músculos intensificados, la dureza de los huesos aumenta drásticamente para soportar mayores cargas de tensiones. Fisiológicamente; fuerza, velocidad, resistencia, reacción y vigor, se amplían en proporciones ridículas en conjunto a la luz de la luna llena, la forma bestial y el Instinto Asesino.

 

Con la primera cazadora eliminada, no tardo en contar a las 13 restantes que aún quedaban a su alrededor en la iglesia. Ataco por consiguiente a la segunda más cercana, pues la primera era la joven del bastón metálico, responsable de atraparle y llevarle a la emboscada.

 

El siguiente blanco al que apuntaba era una mujer de tez oscura, vistiendo la misma prenda que las demás, del cual relucía una gabardina marrón táctico equipada con numerosos bolsillos. Las armas de la muchacha eran dos Gear hoces de combate con la habilidad de generar un potente veneno neurotóxico, con un filo capaz de penetrar protecciones metálicas para objetivos de blindaje ligero.

 

No pudo ni levantar sus armas a tiempo, la sierra de la canida bestia despedazo su tórax con atrocidad removiendo sus pedazos en las cercanías. La cazadora del bastón desata su furia con el liberar de las cadenas negras que anteriormente lograron atrapar a Peter, pero el lobo no era estúpida y aprendía de sus errores.

 

Con un Instinto Asesino potenciado por los bruscos aumentos de sus dotes físicos y fisiológicos, preveo el hostil movimiento de la cazadora procesándola a su nivel de consciencia más rápido de lo normal. Un salto basto para evitar ser prisionero de las cadenas, aterrizando en medio de dos cazadoras.

 

Su avanzado reflejo y velocidad le permitió responder primero antes de que alguna de las dos lo hiciera antes, su espada sierra parte en dos desde el colon hasta el vientre a la que encontraba a sus espaldas. La cazadora situado a su frente ya había levantando su Gear, una pesada hacha imbuida en grandes cantidades de voltios, solo para que Peter terminara evadiendo su ataque y ella partiera la cabeza de su herida compañera en dos.

 

Combinado con descargas eléctricas, rebana como quema hueso, tejido y masa encefálica de la cazadora ya lastimada severamente por la espada del lobo, concediéndole una muerte inmediata. La joven responsable de darle accidentalmente el golpe de gracia a su camarada de armas, queda en intervalos de segundos emocionalmente afectada.

 

Una brecha que el licántropo toma a su favor y cercena las manos de la cazadora, privándola de toda forma que conoce para desenvolverse en combate. Cae de rodillas entre gritos agonizantes y por reacción, intenta cubrir las heridas para detener la hemorragia.

 

Los oídos de Peter oyen un sonido a la lejanía, el reconoció tal sonoro elemento, era el sonido de un dedo jalando del gatillo de un arma, en este caso de un mosquete. Mientras llevaba a cabo su matanza, las tres tiradoras habían cargado sus respetivas armas de fuego.

 

—“Que sea inmune a la plata, no significa que no pueda morir de un tiro a la cabeza” –Pensó una de ellas.

 

Efectivamente, el cerebro de Peter como de cualquier organismo viviente, al ser dañado de forma drástica, conllevaría a la inmediata muerte del joven asesino, pues su regeneración sería incapaz de cubrir la cuota de un daño por tres balas. Pero el monstruoso muchacho ni se inmutaba de la preocupación, con una vil sonrisa tomo del cuello a la cazadora de las manos cortadas.

 

Las tiradoras ejecutan sus disparos de forma sincronizada, a la vez que Peter levanta a la cazadora del cuello y la usa como escudo humano, recibiendo cada bala en el torso. Uno de los proyectiles había dado justo en el corazón, ocasionando una lesión mortal en la joven que a los pocos segundos conllevo a su muerte.

 

Los ojos de la bestia entonces se enfocaron en las portadoras que quedaban de los mosquetes, de entre todas las cazadoras restantes y exceptuando a la que utilizaba el Gear con las cadenas negras, el trio eran las únicas que llevaban armas enfocadas a la ofensiva a distancia. Arranco con suma facilidad la cabeza del cuerpo de la mujer que utilizo como escudo, con columna vertebral incluida, la cual tenso con sus manos y con la maestría de un atleta la lanzo como si de una lanza se tratara a una de las tiradoras.

 

Su velocidad de desplazamiento no tenía mucho que envidiarle a una flecha, y la tardía reacción de la cazadora del mosquete a la que iba dirigido, causo que el improvisado proyectil de huesos terminara perforando su ojo izquierdo hasta alcanzar el cerebro causándole su muerte. Las agobiantes expresiones de las tiradoras provocaron un baja del autoestima y moral de las restantes. Solo la cazadora del bastón metálico conservaba una mente y postura firme.

 

— ¡No se distraigan, con la vista al frente y no se dejen intimidar!, ¡si atacamos a la vez, conseguiremos herirle, será fuerte, pero puede morir como cualquier puto hombre lobo! –Exclamo la cazadora del bastón y con sus palabras alentó a sus camaradas.

 

La bestia blanca no se detuvo, acabar con las tiradoras restantes era su siguiente paso, observo que ellas empezaban a recargar sus mosquetes, el lupino no les daría la oportunidad de permitirle que hiciesen otro disparo. Como un animal en cólera, avanzo rápidamente en cuatro patas, y para sorpresa de todas, lo hacía moviéndose entre las paredes.

 

Al verse las tiradoras aun recargando, la cazadora del bastón nuevamente hace uso de las cadenas de su Gear y las demás utilizan utensilios provenientes de los bolsillos tácticos de su vestimenta, desde cuchillos arrojadizos bañados en ponzoña y hasta bombas molotov. Nada de lo que es arrojado alcanzaba a la veloz monstruosidad de blanco pelaje, su velocidad era tan ridícula que superaba con creces el estándar de rapidez de las hembras de su raza.

 

—“Esto es absurdo, ¡inaudito carajo!, es de conocimiento básico que los hombres lobos masculinos se caracterizan por tener más fuerza, mientras que las femeninas son más rápidos y agiles, ¡pero este jodido engendro es tanto tan rápido como fuerte!, ¿¡qué clase de licántropo anormal es este!?” –Se preguntó con agobio la cazadora del bastón en la privacidad de sus pensamientos.

 

Y en consecuencia de la imprudencia de arrojar bombas incendiarias en la abandonada iglesia que aun albergaba estructuras de madera, desde repisas, un confesionario deteriorado y hasta los restos de bancos destruidos. Fueron suficiente para alimentar las llamas y desencadenar el inicio de un incendio.

 

Peter al encontrarse lo suficiente cerca del altar donde yacen las dos tiradoras, realiza un ágil salto de varios metros y desciende con su espada motorizada apuntando a una de las féminas. En su descenso relució una demencial expresión en su rostro con su lengua fuera, que infundio un terror extremo en la joven cuya vida amenazo, causándole temblores involuntarios y privándola de toda incapacidad para moverse.

 

La presión aplastante del Gear y la suma de todo el peso de Peter, convirtieron a la cazadora en restos de un geiser rojo visceral, con gran parte de los órganos destruidos volando en pedazos a los alrededores. Porciones de intestino, hígado y el duodeno salpicaron al rostro del demencial animal en conjunto con la esencia vital de su víctima.

 

La última cazadora del mosquete estaba titiritando, sumida en un profundo miedo, al ser testigo del asesinato de su amiga y con la mayor parte de su cuerpo empapado de sangre junto a restos carnosos. Por reacción normal la mayoría se alejaría cuanto antes de un asesino tras acontecer un homicidio ante sus ojos, pero la muchacha en lo más recóndito de su psiquis, había sido perturbada al grado de quedar paralizada por ese temor excesivo.

 

Sus demás compañeras le gritaban, le aconsejaban a todo pulmón que corriera, que se alejara de aquella monstruosidad, pero sus esfuerzos eran inútiles. La bestia le alcanzo primero, no con su espada, sino con sus mandíbulas, de una poderosa mordida en el pecho, despedazo el torso de la cazadora y arranco con pura brutalidad su corazón para triturarlo en sus fauces.

 

—“Mmm… esta sensación… es como aquella vez que probé la carne humana por primera vez…” –Su lengua saboreaba con mera exquisitez la sangre ajena que empapaba sus labios.

 

El apasionante recuerdo de su primera ingestión de carne humana en compañía de Lyra, la crujiente sensación de masticarlo, de ahogarse en su aroma y el gozar de su sabor al tragarlo. Un jubiloso sentimiento de excitación sacude su ser y en consecuencia su temperatura corporal sube ligeramente sintiendo el abrazo del calor de la bestia proclamándole saciar su voraz apetito inhumano.

 

—“Más… quiero más… ¡¡MÁS!!” –Emite un fuerte gruñido enseñando sus colmillos a las cazadoras restantes, con un aliento sobrenaturalmente rojo exhalando de su hocico y una aterradora mirada de depredador con sus esclerosis oscuras en conjunto de sus pupilas amarillas que brillaban en la oscuridad.

 

Ya no era el instinto de un psicópata que guiaba las manos homicidas de Peter, sino la de una bestia depravada con sed de sangre.

 

Continuara…

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