Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 48

CAPITULO 48

 

Sus compañeras habían sido asesinadas y por dejarse llevar ante la arrogancia e ira, fue miserablemente derrotada, incapacitada, desnudada y ahora manoseada por varias manos de bestias sanguinarias. Cada uno de sus pezones era lamido por una mujer loba, a la vez que otra apretaba con rudeza su clítoris.

La derrotada guerrera gemía con rabieta intentando en vano con el sacudirse, el que estos pararan, pero solo incitaba el ánimo de sus torturadoras. Peter observando con brazos cruzados todo el espectáculo que tenía en primera fila.

 

— ¡Déjenme en paz bestias de mierdas… DEJENME EN PAZ…! –Sollozaba entre lágrimas la indignada humana.

 

—Jejeje, ¡qué buena cara la que pones!, a pesar de la frustración que sientes, a tu cuerpo le encanta de todas formas –Comento una de las lobas torturadora notando la dureza de los pezones de la humana.

 

— ¡Y aquí abajo es todo un aguadero! –Dijo entre risas aquella que manoseaba el clítoris al verse la vagina chorrear de su lujurioso néctar.

 

La cazadora dejo a un lado las maldiciones e insultos y con la actitud de una niña rompe en llanto suplicando que parasen, eso no hizo más que aumentar el volumen de las carcajadas de las licántropas. Humillar a aquellos que cazan a los suyos, era un deleite que gozaban como hobby antes de matarlos, con una tortura de preferencia mayormente sexual.

 

—Con eso bastara –Dijo el lobo blanco a las mujeres lobas que manoseaban con vileza a la cazadora.

 

Ellas retrocedieron con malevolente felicidad, no sin antes cumplir con un último gesto de su trabajo, las lupinas que con sus traviesas lenguas habían cubierto con su saliva los pezones de la sometida joven. Manifestaron una sádica sonrisa canina para después ambas al mismo tiempo, propinar una feroz mordida en el pecho de la cazadora, arrancando los pezones que con tanto cariño habían saboreado.

 

Sangre acompañada de una intensa agonía repercute por consiguiente, el dolor expresado por la muchacha es tal que su boca se abre exhalando su más fuerte grito, y fue cuando el lupino blanco dio comienzo a su acto. Acerco su boca a la de la cazadora y abriendo sus fauces mientras ella aun gritaba, toma su lengua clavándole su bestial dentadura y arrancándoselo como tal.

 

Las lobas se abruman de regocijo ante lo que observaban, Erian por su parte meneaba su cola de un lado a otro, mientras su respiración se volvía un poco intensa. La cazadora ya no podía emitir alguna palabra entendible, solo absurdos gemidos que transmitían su dolencia mientras su boca se inundaba de sangre.

 

Peter masticaba la lengua que había arrancado, pero la escupió enseguida criticando que la basura tendría mejor sabor que tal horrida carne. Aun no había terminado, con su víctima aun respirando, quería dar el golpe de gracia antes de que las heridas ya infligidas la mataran primero.

 

Estiro su brazo derecho, y se colocó a solo centímetros de la vagina de la joven, ordeno entonces a las lobas que la sujetaran lo más fuerte posible. Ellas ansiosas de ver lo que el macho lupino planeaba con macabra mentalidad, sujetaron los miembros de la cazadora y entonces Peter llevo a cabo su golpe final para culminar su venganza personal.

 

Con la fuerza como si diera un puñetazo derecho, hundió su brazo casi por completo en el interior de la feminidad de la cazadora, quien sintió de golpe aquella penetración. Comenzó a agitarse como si tuvieras convulsiones, una reacción que veía venir y por eso le pidió a las licántropas que la sujetasen, pues experimentaba un dolor de infiernos.

 

—Sí, este es el punto –Dijo Peter.

 

Clavo sus garras en las carnosas estructuras interna de la cazadora, lo que ocasiono que la angustia de su víctima se multiplicara aún más, pero al carecer de lengua, no podía gritar, solo expresar su pena con un ridículo gemido de una boca ahogándose en sangre. Peter ya preparado y con todas sus fuerzas saco su brazo arrancando del interior de la cazadora una porción de “algo”.

 

— ¡CARAJO! –Exclamo una de las mujeres lobas emocionadamente perpleja —Eso que acaba de arrancarle, ¿no es el útero?, o más bien una buena parte de eso.

 

Peter había introducido su brazo en el interior de la vencida guerrera con la finalidad de extirpar con inhumano tacto parte de su sistema reproductor femenino. En sus manos sostenía una malgama de carne bañada en sangre, aquello era una porción del útero de la muchacha a quien se lo había arrebatado sin la más mínima pizca de compasión y luego se lo arrojo a su cara.

 

La vagina de la joven se había abierto moldeándose al tamaño del brazo que la penetro y comienza a escurrir un rio de sangre como si un cruel aborto se le hubiera practicado. Ella murió al instante tras haberse producido tal barbárico acto, falleciendo con un rostro envuelto en lágrimas, mucosidad y su roja esencia vital.

 

—Había matado a tantos humanos de muchas maneras, pero jamás se me vino a la cabeza algo tan descabellado, ¡jajajaja!, ¡me agrada este lobo!, ¡carajo lo amo y no lo digo solo por el mero hecho de que sea el único macho en los alrededores! –Expreso con anhelante devoción una de las licántropas.

 

—Si estás pensando en aparearte con él primero, ¡ni lo sueñes perra!, yo le vi primero.

 

—¿¡Eh!?, ¿¡quieres que te mate maldita!?, ¡porque solo necito unos míseros segundos para ponerte en cuatro patas y tenerte lamiendo mis patas!.

 

—¡No voy a dejar que se lo acaparen todo, también quiero una porción suya, con “extra relleno”!.

 

—¡Sobre mi cadáver puta, yo iré primera, tengo más pinta de “alfa” que todas ustedes juntas!.

 

—¡Lo único alfa en ti es tu idiotez y tu regordete e inútil culo!.

 

—¡Debes amar ser un saco de golpes, porque te voy a linchar el hocico a puñetazos y zarpas!.

 

Mientras las mujeres lobas se agredían verbalmente entre amenazas de muerte e insultos fuertes, Peter centro su atención en su espada sierra de plata. Al sostenerla intento que esta volviera a girar pero sin resultado, la evidente conclusión que ya había sacado con anterioridad era que su núcleo se había agotado.

 

—“15 minutos” –Fue el tiempo calculado por el hombre lobo blanco que estimo la duración de la habilidad de su Gear.

 

—Algunos Gear en posesión de fuertes habilidades tienen la desventaja de consumir mucha energía de su núcleo al activarse, tu arma es una de ellas –Fue la declaración de Erian.

 

—¿Dices que mi arma abusa de la energía y solo puede usarse en un corto periodo de tiempo?.

 

—Sí, Gear como el tuyo están más acostumbrado a ejecutar su habilidad en los momentos más crítico, no tiene sentido usarlo a cada rato si sabe que el núcleo se agotara rápido.

 

—Si el problema son los núcleos, ¿no se resolvería comprando varios?, además, ¿no hay forma de recargar o algo por el estilo los ya usados?

 

—Un núcleo nuevo no es precisamente algo barato y con respeto a lo de recargarlo, si, es posible, de hecho es lo económicamente más aplicado, pero tiene la desventaja de que a mayor recargas se le haga a uno, con el tiempo pierde eficacia y empieza a gastar de forma abrupta más energía del que el Gear precisa, dejando como última opción hacerse con uno nuevo.

 

La recarga de núcleos era de los métodos más utilizado por su económico precio, sin embargo, un núcleo mínimamente dañado ya no es recargable. Por no mencionar que con el tiempo, cuanto más recarga haya tenido uno, su consumo en el arma se hace desmedido y el usuario este obligado a recargarlo constantemente, perdiendo una suma de dinero equivalente a lo que saldría uno nuevo.

 

Peter saco el núcleo de su arma, el cilindro hecho de un vidrio transparente con dos electrodos sellando los lados izquierdo y derecho, ensenando el contenido de su interior, un cristal incoloro flotante con forma de estrella. Un núcleo con energía irradiaría energía con destellos eléctrico constantemente de su cristal, pero una vez ese destello desaparece, significa que precisa de una recarga o tener que buscarse uno nuevo.

 

Miro el arma de la cazadora recientemente asesinada, se acercó y la tomo, se dirigió a la empuñadura de esta y al igual que la suya, abrió una ranura donde yacía en su interior el núcleo del Gear. Al retirarlo, observo que el cristal en su interior irradiaba aun energía, lo que significaba que aún era funcional.

 

—Con esto bastara por ahora –Dijo el lobo cambiando su núcleo por el tomado del arma ajena.

 

Sus oídos entonces captan algo cayendo cerca de él, volteo y mirando al objeto que tenía la forma de un cilíndrico gris, reconoció al instante lo que era, una granada. Esta estallo, pero lo que libero de su interior no fue una explosión de fuego, sino una extensa cortina de humo que alcanza a cada licántropo en los alrededores, entorpeciendo el sentido de la vista y el olfativo.

 

Pero las sorpresas inesperadas no terminan ahí, Peter capta levemente una sensación de hostilidad hacia su persona, antes de darse cuenta algo le sujeta con mucha fuerza enredándose como una serpiente constrictora en su cintura y propinándole una descarga eléctrica a su cuerpo que entorpece su intento por quitárselo de encima. Luego es arrastrado con simple facilidad, recorriendo varios metros contra su voluntad, miró fijamente y aquello que le sujetaba era una larga cadena negra.

 

Termino siendo llevado hasta una iglesia abandonada, poniéndose de pie miro a su alrededor encontrándose en una inmensa sala que alguna vez fue celebre de numerosos ritos religiosos. Restos de banquillos de madera hechos trizas moldeaban el lugar, con vidrieras que alguna vez desbordaban con su arte gran belleza, ahora yacen empañadas por la suciedad y en su mayoría destruidas. Un altar era otro detalle llamativo, del que se podía observar una cruz de plata colgada que tenía impreso la imagen de 10 encapuchados alrededor de una mesa con un cristal esférico flotante en el centro que simulaba irradiar energía Nova.

 

—Mis ojos no me engañaban, ¡un genuino ejemplar masculino! –Exclamo la responsable de arrastrar a Peter a la abandonada ubicación.

 

Estaba parada a solo unos pocos metros de distancia, una mujer adulta de brazos fornido vestido de una gabardina marrón táctico equipada con numerosos bolsos, llevaba puesto en su cabeza un sombrero bicornio del mismo color y su arma predilecta era un bastón metálico gris que liberaba una cadena negra capaz de estirarse a grandes distancias, esa era la habilidad especial de su Gear.

 

—“Esto es extraño” –Pensó Peter.

 

El lupino sentía más de una presencia hostil a su alrededor, pero únicamente veía a una persona y era la mujer de la gabardina que estaba en frente suyo. Entonces pensó, ¿era obra de algún truco producto del Nova?, si habría otros individuos cerca, era evidente que había caído en una emboscada.

 

La cazadora toma la iniciativa obligando a Peter a salir de sus pensamientos para defenderse y de su bastón extiende las cadenas que poseía, utilizándola a modo de un látigo para atacar al lupino. El licántropo reacciona rápido activando la habilidad de su espada sierra con la idea de cortar las cadenas que se le acercaba, pero lo único que conseguía era hacerlas retroceder entre impactos.

 

—“Esto es una trampa, no puedo ver a los demás, solo sentir levemente su hostilidad pero sin ubicarlos exactamente donde están, hasta que no me ataquen no podre captar toda su presencia con mayor claridad” –Reflexiono entonces.

 

Pero los problemas no hicieron sino empeorarse, pues su espada sierra nuevamente deja de girar, solo había trascurrido 1 minuto desde que utilizo su habilidad. Dado a que el núcleo que había hecho uso no era suyo originalmente, era fácil deducir que la corta duración del poder de su arma se debía a que la dueña anterior ya había consumido en gran parte de su energía.

 

—Que bien, ¿puede la cosa ponerse peor? –Preguntó en voz alta.

 

De pronto la puerta de la iglesia se cierra de golpe y tres presencias se revelaron fuertemente en su consciencia al intensificar su hostilidad hacia su persona, estaban por atacarle, su instinto se lo advirtió, pero era muy tarde. Tres proyectiles veloces impactan en su cuerpo, uno en su hombro derecho, el otro en la pierna izquierda y el tercero da en su abdomen.

 

El lupino ante el daño recibido es derribado quedando boca arriba en el suelo con sus ojos cerrándose lentamente. Los atacantes pronto se muestran, tres mujeres cazadoras armados con mosquetes posicionados en fila como hábiles tiradores con experiencia, estaban en el altar, el cual hace solo unos segundos, no había absolutamente nadie.

 

Pero no fueron las únicas en revelarse, más cazadoras hacen acto de presencia en el salón de manera inmediata saliendo de la nada, habiendo un total de 14 de ellas, cada una vistiendo con el mismo tipo de gabardina. Inclusive, cadáveres de licántropas y Cryptian que antes no se encontraban, decoraron ahora con su sangre el sitio.

 

— ¡Otra baja exitosa para la facción “plata latiente”! –Dijo una de las tiradoras con arrogante narcisismo.

 

—Y lo mejor de todo, ¡es un hombre lobo masculino! –Exclama la cazadora del bastón acercándose al vencido lobo — ¡Ven esto, esto vale una jodida fortuna! –Señalo la entrepierna de la bestia.

 

—Mierda es cierto, ahora recuerdo que cada testículo de un hombre lobo están valorado a un precio exorbitante, creo que preparan una especie de afrodisiaco muy potente con ellos, ¡pero lo que importa es que nos hemos forrado de mucho dinero!, ¡jaajajaja, si carajo! –Festeja con sus brazos en alto otra cazadora.

 

Una en particular se acerca al lobo abatido, llevaba puesto una máscara como de obra de teatro, al tener tan ejemplo criatura de cerca, se la quita para enseñar de su cara una fea cicatriz que abarca la mitad de ella en el lado derecho.

 

—Gracias a tu habilidad de Novamancia para ocultar a todas, la emboscada fue un éxito y nos hicimos con este glamoroso trofeo, el mérito es mayormente tuyo, Zytha –Le elogio su compañera del bastón.

 

—Fue un licántropo macho el que me dejo está herida en el rostro hace años –Dijo ella tocando su cicatriz con cierto sentimentalismo de por medio —Quiero tener el placer de tomar el botín con mis propios manos.

 

Todas vitorean aceptando su deseo, animándola a cortar los genitales del lobo que habían derrotado, la tal Zytha desenfunda un sable Gear, herramienta con el que desempeñaría su acto de castración hacia la bestia.

 

—Hmmm… un buen paquete, pero que desperdicio, es una lástima que hayas sido un hombre lobo –Expreso ella acercando el sable sobre la intimidad del licántropo.

 

A solo unos centímetros de distancia, la mujer estaba por extirpar la hombría lupina de Peter, hasta que una mano peluda la toma fuertemente de su muñeca con el que sostenía su arma y se la regresa haciendo que su propia Gear le atraviese la yugular.

 

Zytha retrocede agonizando ante tal lesión mortal, perdiendo una considerable cantidad de sangre, al retirar el sable descuidadamente, provoco que la hemorragia empeorase y causo su muerte inmediata. Peter se pone de pie causando una desconcertante reacción de estupefacción en todas las presentes que le rodeaban.

 

—¿¡Que putas!?, ¡sigue vivo!, ¿¡acaso no usaron las balas de plata!? –Se quejó una de ellas con las tiradoras.

 

— ¡Por supuesto que utilizamos la munición de plata, encima era una especial que libera una concentración de plata liquida al tórrense sanguíneo tras impactar dentro del cuerpo! –Contesto una de ellas en defensa de las tres.

 

— ¡No me jodas!, ¡NO JODAS!, ¿¡Este hombro lobo es altamente resistente a la plata!? –Pregunto abrumada una tratando de comprender la situación.

 

—No… por más resistente a la plata que sea un hombre lobo, habría muerto de igual manera con una de nuestras bala de plata –Comento otra de las tiradoras —Ese licántropo… jejeje… tiene que ser un chiste… ¿acaso parece que realmente no le afecta la plata?.

 

Cuando tal deducción llego a oído de todas, un escalofrió emocional repercutió a la vez, era una teoría absurda, pues nunca en toda Eliux, se llegó a encontrar con algo parecido a un hombre lobo inmune a la plata.

 

—Eso me dolió, me dolió bastante y voy a hacer que sufran por eso –Fueron las amenazantes palabras de Peter declaradas a las cazadoras.

 

—“El núcleo… tómalo…” –Unas voz susurro en la psiquis del lobo blanco

 

Ignorando su procedencia, este abrió la ranura de su espada sierra donde yace el núcleo, tomándolo y observando fijamente la estrella de su interior que no irradiaba energía alguna.

 

—“Si tan solo tuviera energía este pedazo de mierda, llevaría a cabo mi masacre” –Pensó entonces.

 

Rojo, nuevamente ese color invade su mente, y desata sobre el brazo con el que sostenía el núcleo su propia Novamancia que le característica. Pero tal manifestar era involuntaria, invocado sin su mero consentimiento, el Nova sangriento se extiende hasta introducirse en el mismo núcleo y por consiguiente, provoca una reacción inesperada.

 

La estrella que estaba vacía de energía, comienza a irradiar nuevamente de ella, pero todo era de un profundo color rojo, el núcleo mismo se había teñido de aquel color. Otra vez aquella enigmática voz susurraba a la mente del lupino, le indicaba que insertara el núcleo en la ranura de la empuñadura y no tardó en hacerle caso.

 

La espada sierra volvió a girar y a la vez aquel rojo también tiñe el Gear con macabro aspecto de sangre, un aliento enrojecido exhalaba de la boca del lobo blanco, miraba con sádicos ojos a todas las cazadoras, enseñando sus fauces con una demencial sonrisa digno de un psicópata.

 

Continuara…

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