Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 29

CAPITULO 29

 

Fue en un día nevado, que la costumbre de caminar por el panorama nocturno, se encontró con un rostro familiar, el rostro de una persona que atribuyo muerta hace 4 años, el día en que perdió a sus dos seres queridos y su descenso a la tortura y la demencia, desencadenando en el que Peter era hoy en día.

 

—Papa… -Pronuncio el joven de cabello blanco confirmando la identidad del asesino serial en cuestión.

El hombre media 190 de alto y su cuerpo se mostraba endeble como delgado, como el adolecente, su cabello era totalmente blanco, su vestimenta magullada revelaba un claro descuidado a su manera de vestir, acompañado con un cuadro psicótico con un rostro carente de emoción aun ante el asesinato de una mujer en pleno estacionamiento desolado.

 

—Cuando volví a casa para asesinarte y no te encontré en ella, realmente creí que habías desaparecido para siempre, te di por muerto –Dijo el asesino adulto.

 

—Tú… estabas muerto…

 

—No Peter, los muertos no hablan, los muertos no recuerdan y tampoco sufren, me duele cuando me cortó, es la reacción natural de alguien vivo.

 

—Hace 4 años, aquella explosión en el hospital, mama y tu…

 

—Solo ella murió, yo la mate.

 

El hospital en el cual sus padres trabajaban, una explosión fue la causante de la muerte de los dos, o eso al menos eso se creyó en los medios, pero inesperado, el padre confiesa una chocante verdad.

 

—La explosión fue para cubrir su muerte, y borrar mi presencia en la sociedad, al hacer que todo fuera un accidente, la conclusión de la gente seria obvia, es todo lo que debes saber, sí, es todo lo que necesitas saber –Le dijo su presunto padre.

 

— ¿Qué mierda estas diciendo?, ¿¡a que viene todo esto!? –Pregunto entre dudas Peter con notable ira.

 

—Lo estás viendo, ¿no? –Le pregunta él —El “rojo” de la hostilidad.

 

Peter quedo perplejo al oír aquella palabras expresadas por su progenitor, el “rojo” que tanto mencionaba, era referido a su condición única.

 

—También lo “despertaste” –Suspira el adulto —De todas manera era inevitable, tu madre intento detenerlo, pero no se puede destruir toda una generación de monstruos hereditaria de la noche a la mañana, Peter, no sé a cuantos has matado, pero desde que empezaste a verlo, sentirlo y vivirlo, quitarle la vida a otros, es un hecho instintivo de supervivencia, lo es para ti, como lo es para mí también.

 

—¿También… lo ves?.

 

—Cada día de mi vida, desde el momento en que “despertó” en mi –Puso un dedo en su cabeza.

 

Un hecho inaudito, el padre revela poseer la misma cualidad que el hijo, pero quepa la duda de todo esto, ¿qué era “ese algo”?.

 

—No entiendo, ¿¡que es “esa cosa”!?, no es ordinario, ¡por supuesto que no es normal!, ¿¡que mierda pasa con mi cabeza!?, ¿es esto una enfermedad rara? –Plantea disconforme el adolecente peliblanco entre dudas.

 

—Una enfermedad… para la sociedad de hoy en día, seriamos más una plaga, nuestro tipo de violencia no es tolerada, porque es natural e inhumana a la vez –Contesto el adulto de pelo blanco.

 

—No te entiendo, ¡no te entiendo nada!.

 

—Da igual, sabes que ahora que estas aquí, voy a matarte, ¿no?.

 

—Lo suponía, eres el asesino serial, razones tengo para matarte también.

 

—Je, de tal padre tal hijo, ahora empiezo a entender mejor esa frase.

 

Los dos se miraban cara a cara, sus expresiones eran neutrales, en la mano diestra de cada uno empuñaban un cuchillo, el arma del adulto deleitaba entre las manchas de sangre una cierta pizca de oxidación, cuando el choque de sus miradas llego a medio minuto, el asesino mayor dio el primer paso.

 

—Es rápido… -Pensó Peter.

 

Pese a tener un cuerpo escuálido, el hombre adulto se desplazaba como todo un corredor en forma, ¿de dónde sacaba esas fuerzas?, incluso Peter se mostraba mejor nutrido que él, del choque de sus miradas, se pasó al de sus cuchillos.

 

Era como un duelo de espadas, una lucha entre asesinos, un debate macabro por el derecho de la última palabra, la supervivencia, los movimientos del adolecente mostraban ser agiles y a la defensiva, mientras que del adulto eran fuertes y arriesgaba todo a la ofensiva.

 

A pesar de ver el aura roja de su padre, su pura hostilidad hacia él, no observaba que su “fantasma” rojo se manifestara para predecir sus movimientos, lo que reflejaba un extraño acontecimiento, al ver que su extraña condición no funcionaba acorde con naturalidad como debería, el joven peliblanco retrocede tomando una buena distancia de él, jadeando levemente y el adulto detiene un momento sus ataques.

 

—Es inútil, sé que intentas “verlo”, leer mi hostilidad y predecir con ello mi forma de actuar –Dice su padre estando al tanto del “fantasma rojo” —No funciona entre los miembros de sangre, esta será una lucha de padre e hijo guiados únicamente por el esfuerzo físico de quien logre apuñalar al otro primero.

 

El asesino mayor movió a desplazarse con la misma rapidez de un corredor, Peter en su defensa solo se posiciono preparándose, todo le parecía ir más lento, pensó que era su imaginación, hasta que luego lo vio, el fantasma rojo de su padre.

 

La afirmación de su progenitor había declarado que era algo imposible por razones de sangre, pero allí estaba, el ente rojo que realizaba un hostil movimiento surgido de la sangrienta aura sobrenatural del hombre adulto de cabello blanco, Peter miro fijamente al fantasmagórico ser, hasta el último detalle.

 

El asesino adulto estaba a solo escasos centímetros de estar al alcance del adolecente peliblanco, levanta en alto su cuchillo con su brazo dominante como si se prepara para darle con todo en una puñalada, Peter por su parte, toma por sorpresa a su progenitor y le hace creer que también iría con todo.

 

Su artimaña logra realizarse con éxito, el joven peliblanco arroja su cuchillo al pecho del adulto, logrando asestárselo, causando que el asesino mayor se desconcentre en su movimiento, deteniéndose por la inminente exposición al fuerte dolor del arma incrustada en él.

 

Peter sin embargo no había terminado, mientras el hostil adulto se encontraba sucumbido a la dolencia de su herida, este corrió desplazándose ágilmente hacia la mano izquierda del hombre, la razón que lo llevo a actuar de esa manera, se debía al fantasma rojo que revelo los planes de su agresor.

 

Mientras que el asesino mayor pensaba darlo todo con el cuchillo que sostenía en su mano derecha, su mano izquierda se desplazaba hacia la parte trasera de su pantalón, el porqué de ello, su ataque con el cuchillo era una distracción, en realidad el planeaba tomar la pistola con silenciador que tenía escondido en la parte trasera de su pantalón.

 

Peter sin embargo vio sus planes, al arrojarle el cuchillo en su pecho, todo se resumió en ese instante, el hombre distraído por su dolor, intenta centrarse en su plan y tomar el arma de fuego, pero su hijo con sanguinaria audacia, apuñala la mano del hombre tras tomar la pistola y antes de que este lograse apuntarle con ella.

 

Por consiguiente al daño en la palma de su izquierda, el hombre por reacción suelta el arma y en esa fracciones de segundos, el primogénito era quien yacía armado con ella, el hombre estaba desconcertado, pensó entonces que la manera en que Peter llevaba a cabo sus acciones, era como si estuviera al tanto de lo que él iba a hacerle y se anticipó a su jugada.

 

—Tengo que apuñalarlo… -Pensó el asesino mayor.

 

Lo tenía tan cerca, con el cuchillo de su mano derecha, podría acabar con todo asestando el cuello del adolecente peliblanco, apunto su cuchillo hacia él, sin embargo, Peter apunto la pistola contra él, en un disparo hacia su miembro diestro, la lucha culmino.

 

La bala perforo el brazo dominante del asesino adulto, su miembro con el que dependía de sus hábiles movimientos con el cuchillo, había quedado inutilizado, la herida del proyectil afecto de manera masiva las terminaciones nerviosa, ya no podía blandir su arma homicida predilecta, fue la victoria del hijo.

 

El hombre caminaba entorpecido por las heridas, echándose contra una pared a medida que dejaba a su paso un camino de su sangre que perdía a cada segundo que pasaba, miro frente a frente a su victorioso primogénito, con la duda que lo llevo a su triunfo.

 

— ¿Cómo… como es que pudiste…?

 

—Lo vi, el “fantasma rojo”, la encarnación misma de tu instinto por asesinarme –Contesto Peter.

 

— ¿Lo viste?…

 

El hombre reacciona con una expresión de incredulidad, a la cual luego cambia con una sumida en una histérica risa.

 

—Yo… siquiera pude verlo cuando confronte a mi propio padre… -Revelo el asesino mayor.

 

— ¿Qué?…

 

—No somos los únicos, es toda una larga generación que se remonta a quien sabe cuánto tiempo atrás… yo asesine a mi padre… el asesino al suyo… y el ciclo se repite… -Conto el hombre de pelo blanco —Pero estoy asombrado… pudiste ver y predecir la hostilidad manifestada de un miembro de tu propia familia, mi padre no pudo, como el suyo tampoco, yo… no fui también la excepción, pero tu… jejeje… entonces es cierto, cada generación es más fuerte que la anterior, no es un dicho, es una ley biológica que cargamos con nuestra “manera” de ser.

 

—Entonces dime, ¿qué es “esto” que tenemos?, ¿qué es lo que tengo? –Pregunto Peter.

 

—Ya veo… por eso no me mataste aun, viste a través de mí, podías haberme arrojado el cuchillo a mi cuello o mi cabeza, habrías ganado de inmediato, pero en lugar de eso… preferiste vencerme dejándome vivo… el tiempo necesario para saciar tus inquietudes… -Fue la conclusión del moribundo hombre.

 

— ¡RESPONDEME!…

 

— ¿Quieres respuestas?, ten, vas a necesitar esto –El hombre de cabellera blanca toma una pequeña llave del bolsillo de su arrugado pantalón con su herida mano izquierda y lo arroja a los pies de Peter —Y pensar que pese a creer ciegamente en que habías muerto, cargue siempre conmigo… esa llave.

 

— ¿Para qué es esto?, ¿qué se supone que abriré con esto? –Planteo Peter más dudas tras tomarla del suelo.

 

—Esa llave “abrirá” las incógnitas que tienes, sobre la “condición” que poseemos, misma que llevo a nuestra familia a ser por naturaleza los viles asesinos que somos, misma que llevo a convertirte en lo que eres, misma que me llevo a asesinar a tu madre, misma con la que conseguiste vencerme y… la misma que también te asesinara a ti –Respondió él —Algún día… cuando tengas a tu propio hijo, él te matara, es inevitable que el suceso se vuelva a repetir, es una tradición familiar de sangre y muerte sin fin.

 

—Idiota, ¿quién dice que me planteo ser padre a futuro?, más aún tras contarme todo esto –Opino Peter.

 

—Jejeje… eso mismo me dije y sin embargo… mira donde estoy –Comento el adulto de pelo blanco —El lugar donde debe ser usado la llave es… en la habitación que solía ser de tu madre y la mía, en el suelo se encuentra la entrada a un sótano oculto, solo puede ser abierto por esa llave.

 

—Momento… no recuerdo nunca, de todas las veces que estuve allí, haber notado alguna vez un sótano en la habitación donde dormían.

 

—Por algo esta “oculto”, al encontrarse bajo la cama, notar la cerradura es casi imposible, más si consideras el tamaño de la llave.

 

—De modo que tengo que volver a casa.

 

—Es tu decisión… si quieres conocer a fondo sobre lo que tienes, lo que tenemos… pero antes… tienes que terminar con este asunto primero…

 

—Lo sé.

 

El hombre adulto tras emitir una leve risa, mueve su mano izquierda herida para tomar el cuchillo incrustado en su pecho, retirándolo violentamente, ignorando el dolor y la pérdida de sangre de su más reciente herida abierta.

 

Se planteaba arrojar el cuchillo hacia Peter, pero él joven peliblanco conservando una tranquila postura, apunta con la pistola a su propio padre y sin dudar, dispara de ella atinándole el primer tiro en la frente, segando de manera rápida la vida de su progenitor.

 

Como suele suceder con todas sus víctimas, no sentía remordimiento alguno, inquietud o malestar emocional, para él, era otro sujeto más en su larga lista de asesinados, centro su atención en la llave y en lo que dijo su ahora difunto viejo.

 

Guardo la llave en el bolsillo de su pantalón, luego tomo el cuchillo con el que apuñado el pecho de su padre y casi fue usado en su contra, conservo el arma de fuego pues lo encontraba bastante útil al poseer un silenciador, además dejarlo en la escena sería mala idea, pues con sus huellas digitales en ella, la policía podría determinar su identidad, por último, abandono el estacionamiento con su siguiente destino determinado. Fue en un día nevado, de una noche del 25 de diciembre.

 

Continuara…

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s