Metalord Revolution Capitulo 129

CAPITULO 129

EL GIGANTE DE LA MADRE PATRIA

 

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Los Sargarios originalmente vivían en una nación isla llamada “Isla Sargaro”, pero hace ya más de un siglo perdieron su patria, obligándolos a vivir como nómadas por toda Avalia, hasta encontrar un sitio al cual llamar hogar, pero muchos son los que marginan a esta raza hasta el punto del odio intenso, por hechos del pasado relacionado directamente con ellos.

Los Sargarios son naturalmente incapaces de usar magia, como todo ser viviente en su cuerpo poseen mana, pero el de ellos es peculiarmente único, rechazando todo tipo de magia hasta el punto de incluso ser incapaces de utilizar artefactos mágicos o encantados, son conocidos como la “raza de no-mago”.

 

Sin embargo, están dotados de una extraordinaria fuerza física, poseen una resistencia natural a enfermedades superior al humano y a la propia magia, un Sargario adulto podría levantar 50 kilos en una mano y apenas lo sentiría, incluso en edades adolecentes y en su niñez desarrollan una capacidad física monstruosa (pero inferior por obviedad a su etapa adulta), siendo vistos usar un estilo de lucha que involucra armarse con dos armas pesadas a la vez.

 

Tienen una notable tolerancia a venenos, sus largas orejas le brindan una audición única y poseen un factor curativo leve que les permite sanar rápido heridas menores, su esperanza de vida ronda entre los 110 a 130 años, son incapaces de reproducirse con otras razas ajenas a la suya, por lo que se desconoce su posible hibridación con otras razas.

 

—Tomando en cuenta esas características… si quisiera convertir Sargarios en golem, la cosa sería muy problemática -Pensé en voz alta.

 

—Más si consideramos las actitudes físicas de la raza y llegado al punto de transformarlo en una máquina de matar –Comento Rahul.

 

—Entonces no sería descabellado pensar que la sola idea fuera una posibilidad –Añadió Douglas como opinión.

 

Tayra suspiraba con los ojos cerrando apretando los puños con intensa incertidumbre, era evidente que tratándose de su gente y más aún, que su propia como única hermana estaban de por medio, el lio emocional que debe sentir, ha de estar por niveles preocupantes.

 

—Pero se supone que los Sargarios son incompatible con toda fuente de magia, es por eso que no pueden usar ningún artefacto mágico o encantado, ¿esos golem hecho con humanos en su interior no son creados utilizando algún proceso mágico para convertirlos en tales cosas? –Pregunto Pitt expresando un buen punto.

 

—Cierto, los cristales de Navum –Nombro el Enano Creik el elemento principal y energético que portaban estos Golem.

 

Cierto es que estos cristales son de naturaleza mágica, pero también he de recordar que el origen de dichos cristales, proviene de una forma de energía no mágica a la vez, es como una paradoja, ¿podría esta fuente ser compatible con los Sargarios?, hasta el momento es solo una mera especulación, pero para Tayra, es todo una pesadilla mental.

 

—Es factible creer que también les sea imposible el crear golem a partir de Sargario –Opine con tal de aliviar el fuerte peso emocional de la semihumana —El proceso de conversión sin duda usa magia y los cuerpos de los Sargarios la rechaza como tal, las cosas de seguro no saldrán como el secuestrador quisiera.

 

—Pero… si llegara a no poder convertir a los Sargarios en golems, ¿qué haría con ellos entonces? –Pregunto Pitt sembrando otra incógnita de incertidumbre.

 

Da igual donde iría el tema, la semihumana cercana a nosotros no cambiaría su evidente expresión de preocupación hacia sus seres queridos que habían sido secuestrado, 37 de ellos, el Trotamundos soviético tiene en su posesión a 37 Sargarios como especímenes para hacer de las suyas, si llevan un mes, tenemos que darnos prisa antes de que haga un progreso significativo, no quisiera toparme con un golem hecho a partir de uno de ellos.

 

—Oigan, ya que estamos en el tema sobre Sargarios, tengo una duda –Planteo Alan su cuestión — ¿Por qué los Sargarios son tan odiados?, entiendo que los semihumanos por lo general no llevan bien con los humanos, pero aquí noto que el desprecio hacia ellos, está a otro nivel, ¿hay alguna razón en particular?.

 

—Alan, no deberías preguntar de esas cosas frente a Tayra –Le dice Riha a manera de sermón.

 

—No tengo ningún problema con ello al respeto –Expresa la Sargaria su opinión del tema —Todo se remonta a la primera gran guerra.

 

Entonces ella lo sabe, y el mero hecho de lo que sepa, quiere decir que su misma gente lo reconoce, educar a la generación futura planteando los errores de la generación pasada, su raza es fascinante en muchos aspecto y no solo por el mero hecho de que no puedan usar magia.

 

— ¿La primera Gran guerra? –Repitió Alan entre dudas.

 

— ¿Conoces ese conflicto? –Le pregunte.

 

—Sí, fue una guerra que tomo mucha importancia en el continente de Gresswold, casi todos los reinos se vieron envueltos en el conflicto bélico y los reinos de los otros continentes participaron a modo de comercio brindando materiales y mercenarios a los bandos que se envolvieron en ella, una guerra de proporción global como ninguna ha habido en la historia –Explico Alan su conocer del evento histórico.

 

La primera Gran Guerra se inició en el año 1014 y culmino en 1018, el desencadenante de la guerra fue el asesinato del Duque Franquess Aurio del reino de Zaragos a manos de asesinos del reino de Fraya, durante un tratado entre los dos reinos para firmar una alianza, pues había bastantes tensiones entre dichas naciones, en aquel entonces y en ese tiempo, los dos eran considerados en su momento como grandes potencias mundiales.

 

El duque Franquess Aurio sabía que la tensión llevaría tarde o temprano a la guerra, por eso convenció a su rey para establecer diálogos con la monarquía de Fraya y llegar a un acuerdo de paz, entendimiento y próspero comercio, mismo que sería firmado por el Duque en persona en territorio de Fraya, pero todo termino en una vil trampa perpetrado por el susodicho reino.

 

Muchos nobles de Zaragos murieron ese día, pero el asesinato del Duque, fue el mayor detonante que llevo a Zaragos a declararle la guerra a Fraya, sin embargo, Fraya esperaba eso, antes de que el asesinato se llevara a cabo, ya había unido fuerzas con otros destacados ejércitos de otras naciones.

 

La fuerza demoniaca de Proust del Reino de Druiz (Reino de la raza demoniaca), El firme brazo del ejército del reino de Swordstone (Actualmente llamado como el reino de Wilstone), El ejército del reino de Jytalia y la armada Sargaria de la Isla Sargaro (en aquel entonces los Sargarios tenían su hogar).

 

La intenciones del reino de Fraya eran evidentes, un dominio total del continente de Gresswold junto a sus aliados mencionados, el bando de Fraya y los suyos pasaron a ser conocidos en la historia como “La Alianza Quíntuple”.

 

Esta guerra marco un antes y después en todo Gresswold, para empezar, este conflicto permitió a los Templarios que en aquel entonces su organización estaba en crecimiento, obtener un gran reconocimiento al ser el mayor protagonista en la derrota de Fraya y sus aliados, aumentando su influencia en años posteriores, además de que el reino de Luthe surgió a consecuencias de esta guerra y los reinos responsables de apoyar a la nación causante del conflicto (Fraya), recibieron su castigo en el momento, ya sea con la ejecución de toda la familia real gobernante y el reemplazo con otra, o el arrebato severo de recursos monetarios de sus naciones como “pago” por sus crímenes que desemboco en algunos años de problema económicos para estos.

 

El bando que lucho contra “La Alianza Quíntuple” se autodenomino para la historia como “Voluntad de Deux”, formado originalmente por el reino de Zaragos y los Templarios a raíz del asesinato del Duque Franquess Aurio y la inminente declaración de la guerra.

 

Los ejércitos de “La Alianza Quíntuple” además de llevar una guerra contra Zaragos, también invadieron otras naciones de Gresswold que eran neutrales en el conflicto, tal fin era para hacerse con el poder de ellas y aumentar sus ventajas territoriales como de recursos contra sus enemigos.

 

Los Templarios en apoyo con otras naciones que pensaban quedarse neutral, pero al ver que terminarían como los reinos neutrales invadidos si no hacían algo o si “La Alianza Quíntuple” salía victorioso, ayudaron llevando a cabo una campaña para liberar a dichos reinos sometidos por el bando invasor y la primera gran guerra se desarrolló a su paso.

 

—En resumen, los Sargarios son severamente odiados porque ellos apoyaron fuertemente a “La Alianza Quíntuple”, además también participaron como responsables de masacrar a los soldados escoltas del Duque Franquess Aurio –Añadí a la explicación —Lo que le dejo vulnerable y permitiendo a Fraya realizar con facilidad el asesinato, el rey de Luthe no era tonto, para su Duque se le fue otorgado una escolta armada de elite, pues no confiaba del todo en dicha nación al ser el tratado de firmarse en sus tierras, pero ni esa escolta pudo contra la arrolladora fuerza de la armada Sargaria.

 

—Entonces esto sería como un “cosechas lo que siembras”, ¿no? –Opino Alan.

 

— ¡Alan! –Riha pronuncia su nombre con intención de que midiera sus palabras.

 

—Uh… perdón.

 

—Como dije, no tengo problema, todo lo que dices, cada palabra, es cierto –Aclaro Tayra.

 

— ¿Y eso… también causo que los Sargarios perdieran su hogar en la Isla Sargaro al perder su bando en la guerra? –Pregunto Pitt.

 

—No, los motivos que los llevo a perder la Isla Sargaro, fueron otros en concretos, pero es todo lo que necesitas saber al respeto –Le dije para dar fin al tema.

 

Nuestro siguiente destino estaba aclarado, el bosque morado, si ese misterio encapuchado enano esta allí, no es coincidencia, él protegía algo, tendremos que llegar allí y averiguarlo, puedo sentir que estamos cerca de dar con el eje principal de este dilema, ese Trotamundos, tengo que pararlo o a este paso va a terminar convirtiéndose en una poderosa amenaza más adelante para Avalia, y Windaz.

 

—Ahora yo soy la que tiene una duda respeto a ti Alan –Le dice la Lupian al aventurero de cabellera negra.

 

—¿Eh?, ¿de mí?, ¿y qué es?.

 

—Cuando decidiste quedarte atrás para que los demás escapáramos del campamento de Orden y Anarquía, ¿¡cómo es que lograste salir de allí con vida!?, ¡eran un montón, pero bastantes buscadores!, incluyendo a sus respetivos líderes, además cuando volviste a encontrarte con nosotros, no note ni un solo rasguño, ¿cómo le hiciste? –Presento Riha su incógnita.

 

—Veras… es un se-cre-to, pero no te preocupes, a su momento muy pronto lo averiguaras –Contesta él.

 

No negare que también me planteo la misma pregunta, con tantos buscadores y que haya vuelto completamente ileso, ¿qué se traerá entre manos?, en eso, percibí otra cosa en él, sobre su dedo anular de su mano derecha, llevaba un anillo color caoba y tenía engranado una pequeña piedra cuadrada color blanco.

 

—Oye, Alan, ese anillo en tu mano…

 

—Oh, ¿esto?, digamos que es un “botín de guerra” –Contesto el aventurero adolecente pelinegro.

 

Ese anillo es el artefacto mágico que Horaldez llevaba consigo, con el poder de permitía detectar mentiras, ni cuenta me había dado hasta ahora que él lo traía consigo o cuando se lo arrebato al fallecido líder de Anarquía, y creo que el resto tampoco se percató aun. Después todos nos fuimos a dormir, partiríamos apenas el sol saliese.

 

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Me desperté, fui el primero, pero la razón del porque es que al abrir mis ojos, me encontré con una bola de pelo marrón café a mi lado que emitía un aura mágica de manera discreta para que pudiera sentirle a propósito, tal bola de pelo sube por las escaleras saliendo por un pequeño agujero de la trampilla.

 

— ¿Esta aquí? –Pensé en mi mente.

 

Me levante discretamente subiendo y saliendo del sótano, salí de la abandonada casa para ser quien recibiera los primeros rayos del sol, para mi sorpresa alguien más sale del sótano, resultando ser Allum.

 

— ¿Hamelín está aquí? –Pregunto el slime.

 

—No, fue solo uno de sus invocaciones –Le aclare.

 

Más temprano que nunca una presencia se acercó a nosotros, a propósito se dejó sentir, saliendo detrás de un árbol, cierto elfo oscuro familiar con pinta de cuarentón de piel morena, ojos de color oscuro, cabello ámbar y un notorio parche que cubría su ojo derecho, vistiendo una túnica marrón.

 

—Einquel –Le llame por su nombre —Lograron entrar, supongo que no debería impresionarme considerando quienes son.

 

—Lamento la tardanza, tuvimos ciertas dificultades en el camino y por lo visto, también te paso a ti –Dijo él.

 

—Entonces… ¿”ellos” están aquí en la zona prohibida? –Le pregunta de manera directa.

 

El elfo oscuro cargaba un gran saco en su espalda, tomando de ella una cabeza con forma de un cráneo inhumano con tétricas fauces amarillas y un gran ojo color negro con numerosas venas sobresaliendo a su alrededor, era la cabeza de un Afligido, entonces eso lo confirmaba, El Nexus estaba en la zona prohibida.

 

—Encontramos a este merodeando en el pantano por la entrada que da con un área conocida como bosque morado, pero aquí lo curioso, estaba solo –Resalto en detalle Einquel —Tengo una posible razón del porqué, o más bien una corazonada.

 

—¿Cuál?.

 

—Este Afligido, era solo un explorador, como si su único propósito fuera supervisar el área, incluso le hicimos frente este no intento luchar para defenderse, sino que buscaba huir, eso alentó mi duda a sospechar, parece como si le hubieran dado el simple objetivo de explorar, pero no entablar ningún combate, a saber si hay otros como este en la zona, ya que es el único con el que nos hemos topado –Planteo el elfo oscuro su punto.

 

¿Qué estará buscando El Nexus aquí?, si este Afligido estaba en la zona prohibida, más concretamente cerca del bosque morado, ¿quiere decir que quizás tengan alguna relación con el ejército rojo?, no, seria demasiada suponerlo, la sola idea de que este Trotamundos colabore con ellos ya era alarmante, como si los problemas que presenta haciéndolo por su cuenta no fueran más que suficiente.

 

— ¿Qué hay de ti?, ¿algo nuevo que contar? –Me pregunta Einquel.

 

—Bastante, para resumírtelo, estamos cerca de dar con un sujeto problemático, desde mi punto de vista… ignorar a este individuo, supondría un problema de la misma talla que el Nexus, o quizás peor –Le respondí sin muchos detalles.

 

—Debe ser alguien bastante fuerte o que haya denotado una notable impresión, para que saltes con esa conclusión –Opino Einquel.

 

—¿Quieres los detalles?.

 

—No, confió en que podrás manejarlo, ¿necesitas ayuda?.

 

—No, podre con ello, además no estoy solo –Señale a Allum como refiriéndome a los demás —Ustedes encárguense de vigilar las actividades del Nexus en la zona prohibida y averiguar sus intenciones.

 

—Tenlo por hecho, entonces nos veremos después –Dice el elfo despidiéndose.

 

—Cuídate las espaldas, los monstruos de aquí no son pequeñeces –Le advertí con claro tono amistoso.

 

—No te preocupes, estoy en buenas manos y contando con este fiel “compañero” de mi lado –Muestra dentro su túnica marrón cargando en su espalda el rifle Mosin-Nagant —Me he asegurado de llevarlo siempre de acuerdo a las “condiciones necesarias” para que no caiga en malas manos.

 

El día en que Einquel me llevo de vuelta a Windaz, hice una arriesgada apuesta, deje en manos del elfo oscuro una de mis creaciones, el rifle Mosin-Nagant, si su organización era como tal decía, entonces disponer de un cierto “apoyo” de mi parte en sus actividades, no les vendría mal, además de que su dominio con la espada no era precisamente la mejor y mostro una cualidades innatas con el arma de fuego.

 

Por supuesto, eso supuso varios riesgos en concreto, aun si Ordinem Deam resultara ser una organización confiable, seguía habiendo otros riesgos en cuestión, como que el arma pudiera caer en ciertas manos peligrosas si Einquel llegase a perecer en acción, por fortuna, el elfo oscuro supo cómo poner un “seguro” para esas situaciones.

 

Al rifle se le intervino con ciertas propiedades mágicas al crearse un enlace de dicha naturaleza con Einquel, de acuerdo en palabras explicadas previamente por él, si el usuario del arma (Einquel) llegase a morir, el Mosin-Nagant  estaba “programado” por un hechizo para fundirse y destruirse por completo automáticamente.

 

Pero esto no es todo, otras condiciones también fueron establecidas para autodestruir el arma en casos de darse alguna otra situación, estaba por ejemplo, que si el Mosin-Nagant estaba a una considerable distancia alejado de Einquel, se activaría la autodestrucción inmediata, incluso el elfo oscuro planteo la opción de causar la activación de la autodestrucción misma del arma con el pensamiento.

 

—Me entristecería destruir tal sublime creación, pero todo sea para un bien –Opino Einquel.

 

— ¿No te hacen faltas nuevos cargadores? –Le pregunte al elfo.

 

—No, aun me quedan bastantes de los que me diste hace ya algunos meses –Responde él —Por cierto, ¿qué tal el presente que recibiste para tus días de aventurero?.

 

La pregunta de Einquel se refirió en concreto al recipiente cuadrado metálico que poseía una dimensión de bolsillo en su interior para guardar objetos, por supuesto no era un compartimiento infinito, pero sin duda me ha venido de maravilla considerando que me facilita el guardar todo mi armamento en su interior e ignorando el efecto de peso.

 

Tal artefacto mágico, fue un obsequio de Einquel y la Ordinem Deam, al parecer estaban al tanto que pronto me embarcaría como aventurero, además de seguro recibieron con buenos ánimos el presente que le di de mi parte al elfo oscuro y no parece que dudaron en devolvérmelo materialmente.

 

—Bastante útil, debió ser bastante complicado crear tal artefacto complejo –Comente.

 

—No te mentiré que no lo fue, pero lo que importa es que te sea útil, cuídate Roz, ni se te ocurra morir hasta nuestro próximo encuentro –Me pide el confiable elfo oscuro.

 

—Lo mismo digo yo, tal y como dijiste, sería una pena que esa “creación” fuera destruida –Dije a modo de broma.

 

—Jeje, exacto, tengo suficiente motivos para seguir con vida, hasta otra.

 

Einquel se despide tanto de Allum y de mí perdiéndose a la vista, había captado otras presencias en la dirección de donde él venía, no estaba solo, el elfo oscuro estaba junto a un pequeño grupo de la organización, le desee lo mejor para todos ellos, si el Nexus opera en la zona prohibida, era necesario arruinar los planes que tuviera en mente.

 

—Deberíamos volver con los demás, amo –Me sugirió Allum.

 

Al regresar al sótano con el resto, los demás ya se habían despertado, no se tardó en que alguien me preguntara porque salí afuera, tanto la identidad como presencia de Einquel debía mantenerse en secreto, por lo que mentí diciendo que fui corroborar como estaba el panorama afuera y de paso orinar.

 

Todos me habían creído (en especial Riha), el único que logro ver a través de mi mentira fue Alan, la piedra del anillo de Horaldez se tiño de negro a consecuencia de mi falsa afirmación, sin embargo él lo oculto de los demás y no dijo nada al respeto. Una vez afuera, Douglas nos dio un aviso.

 

—Muy bien todos, escuchen, dado a la peligrosidad del bosque morado y la cantidad de Navum que abunda en el área, es necesario tener una poción de resistencia al Navum –Enseño Douglas un tubo de ensayo que almacenaban un líquido morado en su interior —Solo tengo cuatro de estos, por lo que no tengo para todos.

 

—Tranquilo acechador, nosotros contamos con los nuestros –Le dice Creik enseñando el pequeño cofre de hierro que contenía las dosis de pociones para nuestro grupo.

 

Teníamos todo lo necesario y era mejor empezar a movernos, lo último que querríamos es terminar en el bosque en pleno anochecer, como dijo Douglas, los refugios allí son muy escasos, por no mencionar que solo conocía uno y era difícil de ubicarlo debido a que no paso por ese sitio por largas temporadas, como tampoco existía un mapa que diera las ubicaciones de dichos refugios.

 

— ¿Escucharon eso? –Pregunta Tayra.

 

—También lo oigo –Dice Riha.

 

Los agudos sentidos auditivos de las semihumanas habían percibido algo que nosotros no, de repente, se siente como si el suelo temblara, pero con atento detalle, en realidad no eran temblores, eran sonidos de pisadas, algo las causaba, algo bastante grande y pesado, cada vez se hacían más notorio su volumen, ese “algo” que las causaba se estaba acercando hacia nosotros.

 

— ¡Por el amor de Deux, miren eso! –Exclamo Alan señalando a una determinada dirección.

 

Una máquina, no, ¡un golem enorme de varios metros se estaba acercando!, su metálico cuerpo estaba pintado entre los colores rojo y amarillo, en su pecho tenia grabado el símbolo de la URSS y escrito con una palabra en ruso (“ГУЛАГ”), ¡es otra de las creaciones de ese Trotamundos!, estaba anonado, abrumado de ver que pudiera fabricar tal bestia mecanizada.

 

Sus conocimientos de ingeniería ciborg en conjunto con los elementos mágicos de Avalia, estaban a niveles ridículos, ¿¡acaso es un científico!?, ¿¡un genio de esta rama!?, puede que exista el caso de que sea un Esper, pero no había duda de que tales construcciones, eran mucho más complejas que las armas que podía producir, el nivel de detalles es admirable y aterrador por el hecho de usar vidas como “ingredientes” en contra de su voluntad para crear tales cosas.

 

La inmensa máquina dejo de avanzar, su visión que la componía una especie de línea horizontal color morado en el rostro de una cabeza estructuralmente semejante a un cráneo humano, observaba fijamente hacia donde estábamos.

 

— ¿Acaso nos estaba buscando? –Pregunte con inquietud en mis pensamientos.

 

La línea morada empezaba a parpadear, una cantidad de energía se concentraba en ella y sin verlo venir, dispara un rayo del color del Navum directo hacia nosotros, más concretamente a Pitt, el joven rubio no tenía forma de reaccionar a tiempo, tampoco Rahul podía hacer algo por él, subestímanos a esa cosa apena apareció.

 

— ¡Piensa rápido chico! –Alan acude al lado de Pitt y empuja con todas sus fuerzas al mago rubio.

 

Pitt por el empuje del aventurero pelinegro es desplazado violentamente a un lado, alejándose del alcance del mortal rayo, sin embargo.

 

—Esto me va a doler bastante…

 

El rayo ahora impacta en Alan, partiéndolo en dos e incinerando gran parte de su cuerpo hasta sumergir los restos en llamas color morado, una muerte directa en solo un ataque y para peor, esa cosa ya estaba cargando para lanzar otro en cuestión de poco tiempo.

 

— ¡Todos corran…!

 

Incluso correr ya no era opción, si pudiéramos usar el rifle antimaterial KSVK Dragón de Allum en su interior, quizás podríamos destruir ese visor horizontal que tenía por ojo, pero el tiempo estaba en nuestra contra y Allum no sabía nada al respeto del plan, era tarde para planteárselo, pues esa cosa disparo y su objetivo era esta vez…

 

— ¡RIHA!…

 

¡KABOOM!

 

Una explosión se manifestó, una muy fuerte, era extraño, su ataque de rayo no produjo tal efecto anteriormente, con clara observación veo que Riha seguía en su lugar, completamente ilesa, pues tal ataque nunca llego a ella, aquella explosión se produjo en el aire, justamente en la trayectoria de dónde provenía la descarga del colosal golem.

 

— ¿Q-que demonios paso? –Me pregunte en voz alta sin tener la menor idea.

 

—Cielos, eso sí que estuvo cerca, descuidaste bastante tu defensa chico, deberías tener más cuidado –Una voz se dirigió a mí con mucho familiarísimo.

 

Voltee hallándome a un hombre joven de ojos color ámbar, piel caucásica y 180 cm de altura, tenía un cabello lacio marrón claro, vestía una chaqueta abotonada gris en conjunto con un manto blanco, un pantalón largo negro y un cinturón marrón cuya hebilla tenía la forma de un escudo rojo con el emblema de una antorcha encendida sostenida por una mano de un brazo musculoso.

 

Vestía de manera similar a la vez anterior, pero sus rasgos físicos sin duda eran reconocibles, no lo había vuelto a ver desde que tuve 8 años, me reto a una batalla amistosa del cual se contuvo y de ese combate me premio con algo vital que fue la razón en la que me encargue en aquella aventura por razones esenciales para mi pueblo Windaz.

 

—Oigan… ese chico… ¿ese chico no es…? –Dice Rahul reconociéndole con un rostro estupefacto.

 

— ¿Qué hace alguien como él… aquí…? –Pregunto anonado el Enano Creik.

 

El joven mago reconocido como el más fuerte de Avalia, de nivel SS, la más alta categoría de la jerarquía de magos, los sabios cercanos a lo divino, Aarón Ainz Rysther, a su lado yacía su compañero, un hombre de vestimentas similares con la diferencia de que no portaba manto, tenía un inusual cabello azul picudo y una cicatriz con forma de rayo en su mejilla izquierda.

 

—Mira Ryg, te dije que era él, reconocería esa arma sin duda alguna –Comenta el mago Aarón entre risas.

 

—Oye Aarón no es momento para reír, ¿has visto a esa cosa enorme? –Le dice su compañero llamado Ryg señalando al golem gigantesco.

 

—Sí, lo veo perfectamente, ¡oye chico! –Me habla él a mí —Parece que andas metido en algo grande, y no lo digo solo por ese gigantón.

 

Su forma de actuar era bastante confianzuda, a pesar de tener semejante golem cerca, ni mostraba el menor indicio de miedo o nervio alguno, al contrario, mostraba absoluta y sobrada emoción.

 

—Hmmm… se ve bastante fuerte –Opino Aarón mirando al golem con una mano en el mentón.

 

—Esa mirada, oh por Gaia… en verdad te lo estas planteando –Dijo Ryg entre suspiro con cierta inconformidad.

 

—Oye chico, Rozuel, ¿verdad?, ¿te importa si me involucro en esto también? –Me pregunta el mago de nivel SS a la vez que hace crujir los dedos de sus manos, con sus ojos enfocado en el golem gigante.

 

Continuara…

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