Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 27

CAPITULO 27

 

Un inmenso tiburón surgió del manantial, el estanque natural tenía un tamaño mayor a una piscina, pero uno jamás pensaría que tuviese conexión a tal profundidad en el que habitara ciertos horrores Cryptian acuáticos, siendo Peter la victima de uno de ellos.

 

— ¡PETER! –Exclamo Lyra con profundo agobio.

La chica loba corre desesperada hacia el manantial con la imprudente idea de lanzarse y sumergirse, hasta que es detenida por su compañera Sarina quien se coloca frente suyo bloqueándole el paso.

 

— ¡Cálmate Lyra!, ¡solo harás que te maten! –Le advierte Sarina.

 

—Pero Peter… ¡Peter podría…!

 

— ¡Reacciona! –La loba del mechón del ojo izquierdo abofetea a su amiga —Puedo entender tu punto, la pérdida de un lobo macho es realmente una tragedia, ¡pero mira detenidamente!, si te metes ahí abajo, tú le seguirás a Peter en la otra vida, ¡de ninguna forma alguien podría sobrevivir a eso!.

 

—No… Peter no podría morir tan fácilmente… tengo que ayudarle… ¡Peter es mi compañero!, ¡tengo que salvarle…! –Insistía ella.

 

— ¡Es suficiente! –Sarina se lanza sobre Lyra reteniéndola en el suelo contra su voluntad.

 

Entonces la loba de la ballesta, olfateando a su amiga capta un aroma peculiar en su cuerpo que no esperaba encontrar en ella.

 

—Lyra… este olor… ¿acaso tu…? –Pregunta Sarina abrumada de tal descubrimiento.

 

La chica loba voltea la mirada de manera sospechosa, confirmando su punto.

 

__________________________________________________________________

 

Peter despierta, todo estaba todo oscuro, pero gracias a su condición como licántropo, poseía la cualidad de ver en la oscuridad como un depredador, noto hallarse entre paredes carnosas que goteaba un repugnante líquido viscoso de inmundo aroma, pronto recordó su trágico suceso.

 

—Me devoro… -Un rápido Flashback del suceso se manifiesta en su memoria —El puto pez me devoro.

 

Y para peor caso, cuando la criatura le trago entero, sus filosos dientes habían arrebatado las piernas del joven peliblanco, en este momento Peter solo poseía un insignificante porción de sus miembros inferiores, el sangrado había parado gracias a su regeneración, pero el problema era si su condición de hombre lobo podría recuperarle lo que ha perdido en gran cantidad.

 

—El dolor no es fuerte… no estoy perdiendo sangre… pero tampoco estoy sanando mis piernas… ¡vaya putada de situación! –Maldijo su suerte con su mano derecha en la frente en señal de frustración.

 

Dejando la lastima a un plano sin importancia, se centra en donde se encontraba, era el interior de la criatura que le había devorado, no sabía si el lugar al cual había caído era el estómago del tiburón o alguna parte cercana, entonces de ser así, en cualquier momento jugos gástricos inundarían la carnosa sala para digerir al lobo de cabellera blanca.

 

—Antes de que eso ocurra… ¡te voy a causar una indigestión como ninguna! –Empuño su espada sujetándola con ambas manos.

 

Empezó a cortar las paredes de carne del lugar, un chirrido bestial se oía a todo volumen, era el monstruoso tiburón gimiendo de dolor, Peter propino cortes aún más fuertes y penetrantes sobre las carnosas paredes del ser acuático, hasta que hundiendo lo más que pudo de su arma sobre la roja estructura abrió un orificio en el cuerpo del Cryptian y en consecuencia…

 

—Creo que la cague y en grande…

 

Del orificio agua empezó a entrar invadiendo el interior del animal, Peter se precipito al no pensar en ello, sin saber que tan cercaba estaba de fuera del cuerpo del tiburón o que este estuviera sumergido varios metros hacia el fondo del agua, por más hombre lobo que fuera, no estaba hecho para sobrevivir bajo el agua y menos cuando sus posibilidades son menores al no tener piernas.

 

El chirrido del tiburón es acompañado de una fuerte agitación en todo su cuerpo, Peter se movió de un lado a otro como si estuviera dentro de un auto dándose vueltas violetamente tras un brutal accidente de tránsito.

 

El agua finalmente inunda toda la sala, la consciencia de Peter se debilitaba, no tenía a donde huir, su movilidad en el entorno sin piernas era pésimo, su aire ya casi se agotaba, cierra sus ojos, aceptando su funesto final y deja a la naturaleza hacer el resto.

 

__________________________________________________________________

 

— ¿Estoy muerto?… –Se preguntó a sí mismo el joven peliblanco en su mente.

 

Todo estaba oscuro, pero podía sentir y oler, no había agua u olor repugnante que sus sentidos captaran.

 

—Se siente cálido… -Dijo en voz alta.

 

La temperatura en su cuerpo estaba en un grado equilibrado, ni tan frio ni tan caliente, nada que ver con el estómago del monstruo en comparación.

 

—Estas despierto, me alegro por ti –Una voz desconocida le hablo.

 

Fue la voz sospechosa lo suficiente para hacer que los ojos de Peter se abrieran, el lupino de cabello blanco miro a su alrededor tras levantar solo la parte superior de su cuerpo, pues aun carecía de piernas.

 

Había pasado del estómago de un tiburón Cryptian, a una sala llena de un extraño tejido viscoso color gris pegado en las paredes como suelo y techo, repugnantes tentáculos babosos que palpitaban envolvían sus heridas piernas y al fijar de donde procedían se encontró con una horrorosa criatura de inmunda imagen.

 

La entidad era un regordete bulto de carne deforme color gris con sobresalientes venas rojizas, sus únicos rasgos humanos eran un rostro levemente humano que contaba con toda una dentadura chueca visible, un ojo derecho al verse el izquierdo deformado hasta el punto de retraerse, orejas anormales puntiagudas que chorreaban un burbujeante liquido verde y dos agujeros bajo su único globo ocular a modo de fosas nasales.

 

—Bienvenido a… me da algo de vergüenza decirlo por el aspecto que tiene, pero este es mi hogar –Dice la criatura.

 

Peter aun teniendo a tan grotesca y horrible criatura frente a él, no reacciono horrorizándose como cualquier persona haría al ver a un monstruo de dicho aspecto, pues él, contando con su habilidad única, noto algo en el horrendo ser, pese a su forma, no denotaba ni una pizca de hostilidad alguna, era como el perfecto ejemplo de no juzgar al libro por su portada, lo que le garantizo estar en perfecta calma.

 

— ¿Qué carajos se supone que eres tú? –Fue la primera cosa que el chico peliblanco le dijo.

 

—Oh, disculpa, no me he presentado, que mala educación la mía –Dice apenado el ser inhumano —Sonara como excusa, pero es que eres el primero con quien entablo una charla desde… que me convertí en esto.

 

—¿Convertirte?, ¿eras otra cosa antes?.

 

—Pues claro, yo antes era un humano, en la flor de mi juventud, dispuesto y hecho para la aventura –Relato él —Todo comenzó cuando me inicie como un cazador novato, estaba emocionado, realice mis primeras cazas con todo orgullo contra Cryptian del más bajo nivel.

 

— ¿Un humano?, suena difícil de creer, bueno… no tanto –Opino Peter tras recordar que otro tuvo un destino semejante.

 

—Sé que suena difícil, pero lo cierto es que alguna vez fui humano.

 

—¿Y cómo demonios terminaste convertido en… eso?.

 

—Un día, volviendo de otra de mis cacería de novato, tres cazadoras me invitaron para unirme a su grupo, estaban preparándose para adentrarse al calabozo de Moldevil, y yo…

 

—Aceptaste ir con ellas sin meditarlo un segundo –Completo Peter el resto de su oración.

 

—Si… no sabría cómo describir la emoción que sentía, en toda mi vida siempre añore el día en que volviéndome un cazador, me aventuraría a un calabozo.

 

La entidad relata que tras prepararse, él y las cazadoras se habían adentrado al calabozo de Moldevil, luchando contra numerosos Cryptian, evitando trampas y cosechando botín a su paso, fue entonces que su historia llega al punto principal, a una sala repleta de cristales Nova, la ganancia que más importante dentro de un calabozo.

 

—Tras recoger los cristales Nova, entonces sucedió, yo… -El horrendo ser hace una pausa incomoda costándole hablar para contar el resto.

 

—No tienes que decírmelo, puedo adivinar que paso después, las tres cazadoras te traicionaron, te hirieron lo suficiente hasta dejarte inmóvil e incapaz de hacer algo, se llevaron todo el botín con ella y te dejaron aquí a tu suerte, ¿qué tanto le atine?.

 

—Todo… -Respondió el inhumano ser —Primero me dejaron inconsciente, luego rompieron mis brazos y piernas, cuando recobre el sentido, ellas se habían marchado sin mí y se llevaron todo el botín, me quede en esta sala, solo, adolorido, con intensa rabia, quería venganza, pero era un sentimiento inútil a esas alturas.

 

—Aún sigo sin entender como terminaste convertido en esa cosa.

 

—A eso iba, veras, un día, del manantial de esta sala, salió una pequeña criatura con aspecto de gusano que se me acerco y…

 

— ¿Manantial? –Interrumpe Peter entre dudas —No veo ninguno aquí.

 

—Es porque la mayor parte de mi cuerpo transformado ha cubierto casi todo la sala, incluyendo el manantial, el cual esta allí –Señala con un tentáculo la criatura hacia el suelo.

 

Donde debería estar el manantial, lo cubría más del extraño tejido viscoso color gris, que había crecido también sobre paredes y el techo, estaba extendido en casi todo la sala.

 

—La criatura con forma de gusano se dividió en dos y aprovecho que no podía moverme para meterse dentro de mi cuerpo, su primera mitad se metió en mí por mi culo y la segunda mitad por la uretra de mi pene, primero sentí dolor, luego placer…

 

— ¡Oye! –Interrumpe Peter —Si vas a comenzar a relatar tu experiencia homosexuales, paso, no me interesan esos detalles.

 

—Lo siento… entonces iré a lo que importa –Continua su relato la inhumana entidad —Aquella criatura tras meterse en mi interior, empezó a ocurrir cambios en mi cuerpo, físicamente los primeros cambios sucedieron por dentro, sentía como mi interior se expandía como un globo, luego en mi exterior observe como mis extremidades rotas se encogían hasta deshacerse, mi rostro se deformo perdiendo mi ojo izquierda, mi nariz, mis labios se marchitaron hasta caerse y dejar mis dientes expuestos, mis genitales se empezaron a podrirse y terminaron separándose de mi cuerpo cayéndose en el suelo hasta verse como restos de excremento, los días pasaron y todo lo que fui con anterioridad dejo de existir, hasta convertirme en lo que soy hoy en día.

 

—En resumen, como un cazador, confiaste en tres bellos culos y te encontraste con tres viudas negras, por confiar en desconocidos te costó tu propia humanidad –Opino Peter.

 

—Sí, como humano, solía ser alguien que confiaba demasiado en todos, fui muy ingenuo.

 

—Demasiado ingenuo, sea hombre, mujer o marica, nunca confías en alguien al 100%, incluso si son tus “amigos”, todo se resume en cuidar tu espalda, pues el único en que puedes confiar en totalidad, es en ti mismo, al menos mientras mantengas la cordura –Expreso el chico peliblanco —Más importante, ¿cómo termine aquí adentro?.

 

—Oh, sobre eso, veras, desde que mis “raíces” se extendieron por el manantial cubriéndolo todo, hay veces en que atrapan criaturas que habitan allí abajo, lo último que termino atrapando fue un tiburón Cryptian, me sorprendió cuando al sentir a ese monstruo, percibí en su interior una forma de vida ajena a las bestias acuáticas que suelen atrapar mis extensiones viscosas –Detallo la entidad ex-humana —Cuando te encontré, estaba al punto de ahogarte, pero usando mis tentáculos, presione sobre tu pecho para que expulsaras todo el agua que habías tragado.

 

—Por favor no me digas que me hiciste respiración boca a boca, porque de ser así es para darme una rebanada en el cuello con mi espada –Comento el lobo con asco mental.

 

—No, no llegue a ese punto, no te preocupes –Le dijo la mutada criatura calmando la inquietud de Peter —Pero estoy sorprendido, jamás esperaba encontrarme con alguien que también perdió su humanidad como yo.

 

— ¿Eh?, ¿cómo has dicho? –Pregunto el joven de pelo blanco al oír lo último que le había dicho la entidad.

 

—Como te he contado, alguna vez fui humano y termine convertido en lo que vez, pero me ha asombrado, al descubrir que eres un hombre lobo, pero antes de eso, fuiste un humano, pero lo más increíble, es que no eras un humano ordinario, es como… si fueras de otro mundo.

 

Las palabras de la monstruosidad describían una verdad indiscutible, Peter en el fondo de su consciencia se debatía abrumado la manera en que la inhumana cosa descubrió su “identidad”.

 

— ¿Cómo sabes eso? –Pregunto Peter con una fría y hostil mirada.

 

Continuara…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s