Metalord Revolution Capitulo 120

CAPITULO 120

ACECHADORES DEL NAVUM

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

El hombre calvo de gabardina marrón se había hallado con una escena que capto su curiosidad como asombro, docenas y docenas de cuerpos de abominaciones abatidos por la extraña arma que tenía ante sus ojos, la Torreta Slime 2.0.

También se encontró a un joven adolecente de chaqueta negra sin mangas sobre una camisa blanca en conjunto con un pantalón largo negro, en la cintura llevaba un cinturón de cuero marrón con numerosos bolsillos y portaba además una pequeña caja cuadrada metálica del tamaño de un puño adherido al mismo cinturón, aquel era Rozuel quien seguía inconsciente.

 

Un lobo necrófago se acercaba sigilosamente al chico, la ametrallada de la Torreta le tenía en la mira pero no disparaba, su munición se había agotado, el hombre calvo veinteañero al observar como la extraña arma se movía sola y apuntaba a la abominación pero no hacía nada más, deducía que ya no podía atacar, emitir ese fuerte ruido continuo que lo llevo a descubrir el paisaje de aquellos monstruos de la zona eliminados en masa.

 

El lobo siguió acercándose hacia el inconsciente chico, sin la torreta para apoyarle, era vulnerable, el hombre cercano no se quedó de brazos cruzados, con la ballesta metálica en sus manos, apunta a la abominación, de uno de sus bolsillo toma una piedra mágica de esencia pura color aguamarina.

 

Conectando la piedra en un hueco ubicada en la superior de la ballesta de la cual encajaba, el arma por consiguiente crea un virote de viento el cual es disparado a potente presión, atraviesa la cabeza del monstruo destrozando la mitad de esta, una muerte rápida para el lobo podrido.

 

Miro atento a su alrededor apuntando para todas partes, no sentía a las cercanías al acecho de otras abominaciones, se acercó al joven inconsciente, agachándose para corroborar de que realmente estuviera vivo, observo el movimiento de su tórax y escuchar el aire salir de su nariz, confirmando ese punto.

 

La razón por la que había salvado a ese chico, no fue por mero heroísmo, sintió curiosidad, tanto por la torreta slime 2.0, como el otro artefacto que el joven tenía consigo en su espalda, miraba el AK-47 con interés, jamás había visto tales creaciones y acabar con docenas de abominaciones en manada, no era algo ordinario.

 

— ¿Qué eres muchacho? –Pregunto el calvo hombre mirando detenidamente al inconsciente Roz.

 

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PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Abrí mis ojos, entonces la hora había transcurrido, pero al despertar encontré confusión, en vez de estar en ese campo al descubierto en la peligrosa naturaleza de la zona prohibida, me halle recostado en la cama de una habitación desconocida, semejante a la de cualquier posada, la iluminación del lugar era cubierto por una piedra mágica de luz dentro de un farol, mire a mis lados y me encontré sentado a un hombre calvo que cubría su cabeza con la capucha gabardina marrón hecho de cuero, con una ballesta de metal en las manos.

 

—Antes de que digas algo, te aconsejo primero el no alterarte, no estás en peligro ni nada parecido –Dijo el enigmático hombre al notar mi despertar.

 

— ¿Quién eres? –Pregunte por consiguiente.

 

—Douglas, un buscador de Navum –Contesto el hombre dando tanto su nombre como oficio.

 

¿Acaso ese buscador de Navum me trajo aquí?, ¿y dónde estamos para empezar?.

 

—Por si te preguntas en donde te encuentras, estamos en un escondite subterráneo para buscadores de Navum, traerme aquí supuso problemas para mí –Me revela el tal Douglas —Está muy cerca del sitio donde te encontré, estuviste a punto de morir, esa extraña arma tuya que parecía protegerte dejo de hacerlo y un lobo necrófago estaba en las cercanías para devorarte.

 

¿La torreta slime dejo de disparar?, debe de habérsele agotado la munición, muchas abominaciones se habrán acercado a mi estando inconsciente, el arma uso hasta la última bala.

 

— ¿Tu mataste a esa abominación? –Le pregunte.

 

—Sí, pero dejemos claro las cosas, si lo hizo, tengo mis razones –Responde —Eres demasiado joven para ser un buscador de Navum, ¿qué eres exactamente?.

 

—Un aventurero –Conteste de inmediato.

 

—Me lo suponía, los aventureros aquí no gozan de buena reputación para los buscadores de Navum –Me cuenta Douglas —Personas como yo, buscadores de Navum, somos conocidos también con otro nombre, “acechadores del Navum”, pero ese título esta acuñado con una connotación negativa, el gobierno del reino de los Enanos considera nuestra existencia como criminal, a sus ojos somos moradores ilegales en esta tierra hostil, cada tanto ellos contratan aventureros para darnos caza junto a un grupo de sus guerreros Enanos, un acechador de Navum capturado tiene precio por su cabeza como lo tendría un criminal con un cartel de recompensa con su nombre.

 

—Ahora que sabes que soy un aventurero, ¿piensas matarme? –Pregunte con atrevimiento.

 

—Si quisiera matarte, lo habría hecho antes de que despertaras, no, vivo puedo sacar más provecho de ti.

 

No lo entiendo, si los aventureros son considerados una amenaza para los buscadores de Navum, ¿qué razón tendría de traerme aquí vivo?, ¿qué espera obtener de mí?.

 

—Pero antes de pasar a detalle de ello, quisiera saber, ¿qué trae a un aventurero joven a estas tierras corrompidos de fortuna y muerte?, ¿te contrataron para cazar a más de los nuestros? –Me pregunta.

 

Como todo rostro nuevo que conozco, siempre mantengo mis sospechas, puede que me haya salvado la vida o aparente haberlo hecho, desconozco con veracidad ese punto, pero mejor será no tomarle el pelo, parece conocer cosas de la zona prohibida que me serian útil.

 

—No, vine a la zona prohibida junto a otros aventureros y un pequeño escuadrón de Templarios, vinimos a encárganos de un trabajo que se nos dio en el gremio de aventureros, en torno a una desapariciones llevadas a cabo en aldeas del reino de Luthe por unos extraños hombres lagarto de armadura que fuentes aseguran provienen de aquí, nuestro objetivo es hallar a los responsable y eliminarlos –Con sinceridad revele nuestras intenciones.

 

— ¿Aventureros y Templarios colaborando?, debe ser algo bastante serio para que dos grupos que no llevan bien trabajen juntos –Opino Douglas —Sin embargo, extrañas circunstancias han sucedido últimamente en la zona prohibida, han afectado bastante a hombres de mi oficio.

 

— ¿Qué quieres decir?.

 

—Esos hombres lagartos que mencionas, los hemos visto, de hecho, han estado atacándonos, emboscando a varios grupos de buscadores, a algunos los eliminan a otros los secuestran, creo que todos los que fueron raptados eran humanos, algunos buscadores son semihumanos, pero los que se encontraron con esas cosas simplemente terminan muerto, nadie sabe de dónde vienen o a donde se llevan a los raptados, algunos dicen que surgieron del mismísimo corazón de Prayt.

 

Prayt, la ciudad Enana que estudiaba y trabajaba con el enigmático objeto conocido como cubo de Navum, responsable de dar origen a dicha energía, de allí ocurrió el desastre que creo a la zona prohibida, no sería descabellado suponer que estas cosas vienen desde tal lugar.

 

—Pero luego, surgieron otros tipos peores que los hombres lagartos, era claro que estaban en el mismo bando que ellos, pues vestían esa extraña armadura que cubría todo su cuerpo –Relato Douglas algo que llamo mi atención.

 

— ¿”Otros tipos”?, ¿no son hombres lagartos? –Pregunte.

 

—No, su altura y semejanza casi recuerda a un humano adulto –Contesto el buscador.

 

—Entonces… ¿dices que no son humanos?.

 

—Claro que no lo son, se movían como maquinas, actúan como maquinas, son una especie de golem de los más extraños, pero estaban hecho casi como si fueran construido a la medida e imagen de un humano –Declaro el calvo hombre.

 

—Con que son golem, ¿eh?.

 

—Si, a diferencia de esos hombres lagartos, estos golem tenían la capacidad de hablar, pero siempre repetían lo mismo, llamándose a sí mismo “El ejército Rojo”.

 

Tal revelación me deja perplejo, no hay duda alguna, tiene fuerte relación con ese símbolo de la Unión Soviética, ¿ahora ha creado un ejército de golem?, ¿qué es lo que planea?, me llama la atención también el hecho de que secuestran buscadores, como si los aldeanos que se llevaron no fueran suficiente, ¿qué hacen con todo esa gente que se llevan?.

 

—Todas esas cosas parecen usar el Navum en sus armaduras, los hemos visto, no hay uno solo que no tenga un cristal de Navum pegado en ellos –Dice Douglas —Descubrimos que si son destruido, la criatura en si también fallece, un dato que usamos a nuestro favor, hasta que… surgieron esos golem, llevan un cristal de Navum en la espalda, como los hombres lagartos, pero… ahora tienen protegido esa zona, el punto débil con el que lográbamos aprovecharlo para vencerlos, estos últimos ya no lo tienen, su cristal a diferencia de los otros, está fuertemente protegida por una coraza hecha del mismo material duro de su armadura, pero no hay duda de que en su interior abunda un cristal de Navum.

 

Un ejército de golem que cubre su punto débil, el autor responsable de esto no es estúpido, si su intención es crear una especie de fuerza armada, parece que está progresando en lo que sea que esté planeando.

 

—En este momento, una guerra se está librando entre buscadores de Navum contra ese tal “Ejército Rojo” –Agrego Douglas.

 

—Si me cuentas todo eso, ¿qué es lo que buscas de mí? –Pregunte.

 

El buscador calvo enseña el AK-47, al parecer lo tenía a su lado sin que me diera cuenta, no me había fijado desde que desperté que no estaba en mi posición.

 

—Oye, devuélveme eso –Le ordene con un tono hostil.

 

—No es necesario ponerte rudo –Dice el hombre arrojándome el arma a mis manos —Esa cosa… ¿es como esa otra arma?.

 

—Si hablas de la torreta, ¿en dónde está? –Pregunte.

 

—Era demasiado pesado para traerlo y con la posibilidad de más abominaciones acercándose, tuve que dejarlo allí.

 

—¿¡Que!?, ¿¡sigue allí!?.

 

Me puse de pie de inmediato caminando hacia la puerta, pero soy detenido por el mismo hombre quien me bloquea el paso.

 

—Apártate, tengo que ir a buscarlo, no tienes idea del peligro que supone si alguien más se lo lleva –Le advertí.

 

—Está situado sobre un lugar el cual casi nadie se acerca, llena de “FTN” y abominaciones, y aun si alguien quisiera llevárselo la tendría difícil por lo pesado que es y por la atención que llamaría de las monstruosidades de a su alrededor, yo estaba cerca de allí y escuche esos extraños ruidos que esa arma produjo a considerable distancia, me arriesgue y me acerque a averiguarlo, fue la manera en que te encontré –Comenta Douglas

 

—Qué casualidad que hayas estado cerca, ¿a qué se deberá? –Pregunte con dudosa sospecha.

 

—Tuve mis motivos personales para acercarme allí, no diré más del tema –Aclaro él —En cuanto a esa cosa tuya, solo ha pasado menos de una hora desde que te traje aquí, dudo que en ese intervalo de tiempo alguien se lo haya robado, no te preocupes, iremos a buscarlo, pero antes quiero preguntarte, esa cosa –Señalo mi AK-47 —¿Es también como esa rara arma pesada?.

 

Aunque dijera todo eso para calmarse sobre la posibilidad de perder a la Torreta slime, tenía un punto, pero seguía siendo un riesgo, sin embargo, con todo lo que ha contado sobre ese ejército rojo, tengo la sensación de que puede estar fuertemente vinculado con el encargo del gremio, debo evitar perder los estribos, pero también debo darme prisa e ir por la torreta.

 

—Si hablas en término de potencia, puede igualarla como superarla –Conteste a su incógnita —Si tienes interés en mi arma, no está a la venta, es para mí uso personal, nada más.

 

—Supuse que no la venderías, igual al ver lo fuerte que esa cosa, dudo tener a mi alcance el dinero equivalente para comprarlo, lo cierto es, que viendo lo poderoso que es esa arma tuya, estaba pensando en una proposición, una relacionada con el encargo que tú y tus amigos aventureros vinieron a cumplir y a su vez, se relaciona con el problema actual que lidiamos nosotros los buscadores de Navum –Palabras interesantes salieron de su boca.

 

—¿Qué clase de proposición?.

 

—Lidiar con la amenaza común, tu gremio y los buscadores tienen un enemigo mutuo, si tienes más de esas armas poderosas en tu poder, quizás haya una chance de destruirlo desde la raíz.

 

¿Destruirlo desde la raíz?, habla desde la guarida donde operan, ¿pero que saben ellos al respeto?.

 

—Si supiéramos donde se encuentra la base principal de ese tal “Ejército Rojo”, habríamos acabo con el sitio hace rato, ¿qué tanto saben los tuyos que nosotros no? –Formule mi duda.

 

—Yo no tengo las respuestas, pero se quién podría tenerlas, en este momento se está librando una guerra en la zona del pantano entre ese ejército rojo y varios buscadores de Navum, si queremos averiguar a fondo sobre este asunto, te aconsejo que colaboremos en equipo y nos dirijamos hasta allí –Expreso el calvo buscador como sugerencia.

 

Era demasiado riesgo para asumir a tal colaboración, mi objetivo actual seria primero recuperar la torreta y reagruparme con Allum, Riha y el resto, pero aunque lo hiciera, exista la posibilidad de que los encuentre separado del resto del grupo de aventureros y Templarios, aun juntos, estaríamos a la deriva en la zona prohibida, sin ninguna pista que seguir o a donde continuar.

 

Con los recientes sucesos tras esa emboscada por parte del enemigo, seguro muchos aventureros darían a este encargo por “imposible de concluir” y volverán al gremio a reclamar parte de la recompensa por participar en ella, pero yo no podía irme aun, estaba el asunto del Nexus y también, del supuesto Trotamundos con fijación a la Unión Soviética, no podía ignorar tales cosas.

 

—No confió en ti, pero si tienes una idea de donde podría hallar pistas para encontrar a la mente maestra de este ejército rojo, entonces colaborare contigo –Acepte su propuesta —Sin embargo, eso no quiere decir que no vaya a tener un ojo atento a ti por si actúas de manera dudosa, me parece demasiado sospechoso que un buscador de Navum este tan empeñado en involucrarse con algo demasiado arriesgado, pensé que a ustedes solo les interesaba lucrar en este sitio con el Navum.

 

—El problema nos afecta severamente y tengo la sensación de que si lo ignoramos, peor se pondrá para nosotros más adelante, eso pone en peligro nuestro oficio, además pienso sacar provecho de este dilema, si el mandamás de ese ejército rojo está creando esas cosas con Navum, su guarida debe estar llena de ella, mataría dos pájaros con una flecha, solucionaría la amenaza que se cierne sobre los nuestros y me beneficiare económicamente en el transcurso –Dijo Douglas.

 

Una conclusión típica, sin beneficio no habría tanto riesgo, me daba igual su avaricia, siempre que realmente me ayudara a buscar pista sobre este asunto del ejército rojo, encontrare cuanto a antes al responsable.

 

Con la charla sobre el asunto de la colaboración concluida, salimos de la habitación hasta dar con un pasillo iluminado por más faroles con piedras de luz en su interior, allí habían otras puertas que conducían a otros cuartos para descansar como este, del pasillos nos dirigimos hacia la sala principal.

 

Llegamos al corazón de este escondite, el sitio era como el gremio, un amplio salón bajo tierra muy animado, lleno de gente y tenía un aire típico de un bar, numerosas mesas se encontraban ocupados por otros buscadores de Navum, se podía distinguir a humanos, semihumanos como Cait, Draconianos e incluso algunos Enanos también (supongo que estos últimos no están afiliados a su gobierno), como el resto de la edificación, la iluminación era ofrecida por numerosos faroles con piedras de luz en su interior.

 

En una barra se encontraba atendida por un gordo pelón de chaqueta marrón sobre una camisa blanca, a sus lados lo acompañaban dos guardias de aspecto fornidos, según Douglas, todo este sitio era una granja abandonada y este sótano fue encontrado por el sujeto pelón, quien es un mercader en realidad.

 

Por supuesto, el sótano era más pequeño, pero invirtiendo dinero, remodelo el lugar creando una guarida subterránea que sirve como local para atender a los buscadores en busca de equipo, comida y un lugar para dormir, pero no era todo, el Navum recolectado, era vendido a él, quien se beneficiaba exportándolo al exterior y vendiéndolo al mejor postor.

 

Muchos pensaran que uno sacaría mejor provecho si el propio individuo vendiera su Navum por su cuenta sin recurrir a ese mercader, pero lo cierto es que no parece tan fácil, encontrar compradores y salir al exterior es complicado, por no mencionar tedioso y supone más gasto de lo necesario, la vía rápida para hacer Bals era vender el Navum que hallabas a los mercaderes instalados en la zona prohibida, existen otras guaridas como estas gestionados por otros comerciantes, parece que forman una red de contrabando para exportar el Navum hacia fuera de la zona prohibida.

 

—Primero, antes de que nada debo ir a recuperar la torreta –Le dije a Douglas —Después de eso, debo buscar a mi grupo.

 

— ¿Hablas de tus compañeros aventureros?, no te ofendas, pero es una pérdida de tiempo, si la zona prohibida ya los mato, seria perder valioso tiempo, tenemos que zanjar el asunto del ejército rojo cuanto…

 

La opinión de Douglas es interrumpida, cuando un fuerte disparo de un arma que reconocía, un arma de fuego se oye en dirección hacia un corredor en particular, según parece allí se encontraba la única salida como entrada a este sitio, tal ruido capto la atención de toda la clientela de buscadores y al comerciante en particular.

 

— ¡Alerta, un grupo hostil desconocido ha destrozado la entrada, se dirigen hacia aquí! –Exclama un hombre que provenía corriendo de dicho corredor, pues era el encargado de custodiar la puerta que conectaba al exterior con este sitio.

 

Eso puso en alerta a todos los buscadores, incluso yo también, ¿podría ser que el “ejército rojo” ha encontrado este sitio?, ¿qué han venido aquí buscando más personas que secuestrar?, pero el sonido de ese disparo, era sin duda un arma de fuego, ¿acaso incluso ellos cuentan con tal armamento en su poder?.

 

Continuara…

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