Metalord Revolution Capitulo 119

CAPITULO 119

RECUERDOS ENTRELAZADOS “Propósito”

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Un poseído Rozuel bajo la influencia de Myldark, lucha contra un enigmático mago del Nexus revelándose como Luzbel, sin embargo, el mago enemigo huye en el combate y un colérico Myldark por razones desconocidas ataca a los propios aliados de Roz, siendo Einquel el primero en la mira, sus primeros disparos por fortuna evitaron un trágico final con la intervención de Allum, pero las cosas no parecían ir para mejor.

 

— Ya que eres el que mejor conoce al chico, ¿tienes algún plan en mente?, quisiera evitar una lucha contra él –Consulta Einquel al slime.

—No lo sé, nunca he visto a mi amo comportarse de esa manera, sin duda alguna esas acciones no son suyas, son de alguien más –Contesta Allum.

 

—Por muy loco que suene, te creo, incluso yo puedo entender que las cosas que giran en torno a ese chico, no son en su mayoría para nada ordinario.

 

Myldark apuntaba con su brazo-rifle en dirección hacia donde Einquel y Allum se encontraban, los demás miembros de Ordinem Deam estaban confundidos como entre nervios, la reciente actitud de aquel destacado muchacho despertó preocupación en los combatientes, pero estaban dispuesto a luchar contra él, si este se volvía su enemigo.

 

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PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Nuevamente me sumerjo en oscuridad, ¿cómo llegue ahora aquí?, un repentino flashback roza por mi cabeza y el recuerdo de ser golpeado por una esfera oscura de un mago enigmático me es revelado, ahora lo recordaba, el enemigo logro lastimarme y dejarme inconsciente, ¿estoy muerto?, no, no puedo pensar de esa manera.

 

— ¿Eh?…

 

Una luz, unos pequeños fragmentos se manifiestan frente a mí, eran cuatro pequeños brillos con aspecto similar a un foco, la luz con la que iluminaban se incrementa a cada segundo hasta el punto de cegarme por completo, por mis ojos el color blanco se tornó en mi vista y cuando recupere la normalidad de mis ojos, había despertado.

 

Me halle sobre ese extenso campo en el anochecer, recuerdo que estábamos descansando tras librar el combate del día, pero habíamos sido atacados por Afligidos, quienes estaban liderados por ese misterioso sujeto de túnica sombría y todo el campamento fue cubierto por una densa niebla oscura.

 

Pero ahora observo que ese tal  “mago sombra” ya no estaba, incluso la niebla en el campamento montado tampoco, pero lo más raro era la situación en la que me hallaba, todos los de Ordinem Deam me miraban fijamente, la mayoría con sus manos sobre sus armas y otros en posiciones de combate, los únicos que no parecían verse hostil hacia mi eran Allum y Einquel, pero sus rostro denotaban cierta duda.

 

—Oigan, ¿por qué todos me miran así tan de repente? –Pregunte.

 

— ¿Eh?, ¿amo?, ¿es usted?, ¡Amo! –Sale corriendo Allum con suma preocupación hasta saltar sobre mí con un fuerte abrazo.

 

—Entiendo que te preocupara después de que ese mago me atacara, pero estoy bien, ¿a qué se debe tanto el drama?.

 

— ¿En verdad no lo recuerdas? –Me pregunta Einquel acercándose.

 

— ¿Recordar que?, lo que recuerdo es que ese tipo al que tu llamas “mago sombra”, me dio un fuerte golpe con esa bola mágica que me lanzo, perdí la consciencia y… ¿desperté estando de pie?, ahora que lo noto es extraño.

 

—Amo, algo raro le ocurría, de repente se comportó como otra persona, se volvió muy fuerte, pero casi nos ataca en el transcurso –Me cuenta Allum.

 

— ¿Qué?, ¿cómo que me comporte como otra persona?, ¿los ataque?, no recuerdo nada de eso… -Dije entre dudas y más dudas aun.

 

—Lo mejor será que tengamos una charla al respeto sobre ese tema –Aconseja Einquel —Mientras tanto, primero voy a calmar al resto.

 

Ciertamente los demás miembros de la organización yacían en total alerta con evidente mirada fija en mí, ¿realmente los ataque?, ¿a qué me llevo a hacer eso?, el elfo oscuro les hablo a todos para que se calmaran y les aviso que ya todo estaba “normal”, los combatientes no tardaron en tranquilizarse, era notable la confianza que le tenían a su Vigidente de orejas puntiagudas.

 

—Bueno, ahora podemos tener esa charla con más tranquilidad –Dice el elfo invitándonos a tomar asiento alrededor de una fogata prendida.

 

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— ¿En serio?, ¿realmente todo eso ocurrió? –Pregunte seriamente perturbado.

 

Según Einquel y Allum, después de que el mago sombra me atacara y yo perdiera la consciencia, me había puesto de pie y luche contra él, utilice el Intense Iron de manera que nunca antes había usado, fusionar el AK-47 con mi brazo, el hacer que surjan un par de alas metálicas de mi espalda de la armadura, esa enorme cantidad de poder mágico y según parece cuando hablaba se relucía una segunda voz inhumana en mí, incluso Allum llego a notar que mis ojos no eran normales en esos sucesos.

 

Cuando ese mago sombra huyo, acabe fácilmente con unos Afligidos sin depender de mis armas de fuego, con una monstruosa fuerza de proporciones exageradas, los asesine con mis manos o más bien una garra que manifesté en mi derecha, luego de eso eventualmente ataque a Einquel, pero por suerte Allum le socorrió y el elfo evito terminar con plomo en el cuerpo.

 

La cosa se puso tensa, parecía que estaba por desatar una ardua lucha contra ellos, pero enseguida explican que empecé a tener unos extraños temblores en el cuerpo, baje mi cabeza como el brazo con el que se había fusionado el rifle, la armadura repentinamente desaparece y el AK-47 vuelve a su estado normal cayendo al suelo, fue allí que desperté y me halle en ese confuso evento.

 

—Pero hay algo que llama mi atención…

 

Las venas grises salir del collar negro, el collar negro… ¿podría ser?, hace una semana que deje a Myldark extendiera la influencia de su alma más allá del collar, ¿acaso él…?

 

— ¿Amo?, ¿qué sucede? –Me pregunta Allum.

 

—Acabo de darme cuenta de algo, con su permiso me encontrare un par de minutos en silencio y con los cerrados para hablar con “alguien”, no puedo explicarles muy bien el tema, solo puedo pedirles que confíen en mí, dicho esto… -Tras comunicárselo puse una de mis manos sobre el collar negro y cerré mis ojos.

 

Me centre en mis pensamientos, en lo más recóndito de ellos, para llegar a dialogo en privado con cierto morador del lugar, inesperadamente tuve un “viaje” imprevisto, sabía que estaba en mi cabeza, en mi subconsciente y al abrir mis ojos me encontré con un paisaje totalmente diferente a donde me hallaba.

 

A mi alrededor numerosos arboles gigantescos con picos de altura incalculable, me rodeaban, el suelo estaba hecho de agua, pero estaba parado encima de este, como si caminara en él, el cielo era totalmente nublado, una densa niebla que dejaba a la vista nada de arriba, pero había luz natural por los alrededores y visión no me faltaba.

 

— ¿Qué es este lugar? –Pregunte en voz alta.

 

—Hey mocoso, bienvenido –Una voz familiar me saluda.

 

Voltee para encontrarme sobre una enorme roca montañosa, una gigantesca cueva, en ella yacía habitándola un enorme dragón negro de ojos rojos y largos cuernos como de demonio, sin duda ese era Myldark.

 

—¿¡Myldark!?, ¿acaso me trajiste aquí? –Le pregunte.

 

—No, tú viniste hasta aquí, esta es tu mente después de todo –Contesto el dragón oscuro.

 

—Conque todo esto está en mi cabeza, ¿cómo es que hasta ahora no había estado aquí antes?.

 

—Después de me dieras permiso para extender la influencia de mi alma, este plano en tu cabeza, es uno de los cambios repentino consecuente de ello, una prueba de que nuestro lazo ha mejorado notablemente.

 

—Con respeto a eso, hay algo que debemos discutir de manera urgente.

 

—Ahórrate los detalle, se por qué has venido, quieres hablar del porque tome el control de tu cuerpo, sobre todo el porqué de mi comportamiento hostil hacia ese elfo y casi con todo esos sujetos de esa organización, por si te preguntas el cómo sabía de antemano que vendrías tarde o temprano a hablar de ello, ¿debo recordarte que ahora tenemos un lazo del tipo psico e espiritual más destacable que antes?.

 

Eso en verdad ahorro las preguntas y fui directo al grano.

 

— ¿En que estabas pensando Myldark?, ¿en qué carajos pensabas al atacarlos?, decir que me siento enojado es quedarme corto, más te vale darme una respuesta coherente –Le dije bien claro al dragón oscuro.

 

—Je, “¿en qué pensaba?”, ese era el problema, no estaba pensando, mis instintos me controlaron.

 

— ¿Instintos?…

 

—Sabes que estuviste a punto de morir por ese mago cuando patéticamente recibiste su ataque y quedaste inconsciente, lo que no me dejo otra opción que tomar el control y salvarte el pellejo o dejar que te matara, eso contesta la primera parte de tu pregunta, con respeto a la segunda…

 

Tenía sentido en parte, es incómodo como mosqueante, pero si pienso de manera lógica, pude haber muerto a manos de ese mago enigmático de no ser por Myldark, tuve que darle razón a la manera de actuar de este dragón arrogante, pero no dejaba de ser una repulsiva sensación de solo pensar que asumía cada acción de mi cuerpo como si fuera su títere, para nada me agradaba la idea.

 

—Cuando tome el control de tu cuerpo, pude sentir lo que no he sentido en décadas o quizás mucho más tiempo… -Explicaba Myldark —La sensación de estar vivo, la emoción de una batalla, ¡la gustosa dicha de aplastar al enemigo!, eran sensaciones tan esplendidas, ¡experiencias reencontradas cuando en vida mi cuerpo aún existía en este plano!, y entonces… aquellas emociones nublaron mi juicio, dejo de importarme quien estuviese a mi alrededor, si fuese amigo o enemigo, todos eran mi presa, todos debían caer ante mi… eso fue lo que sentía, eso fue el instinto que surgía en mi… que perdí en el infinito deseo de más, ¡destrozar y aplastar a todo lo que estuviera respirando!.

 

La mirada maliciosa del dragón, las facetas que expresaban su gozo al solo recordar aquellas anécdotas y auténticas emociones de afecto hacia esos hábitos violentos, sin duda, en el pasado habrá sido un dragón de lo más problemático.

 

No hubo mucho más de que platicar, Myldark dejo en claro que poseerme desembocaba a que las emociones consuman su consciencia en medio de una batalla, quizás liberando aquella naturaleza destructiva de dragón que tenía en el pasado o simplemente es un idiota prepotente incapaz de controlarse emocionalmente.

 

Le prohibí nunca jamás volverme a poseer, al menos que yo le diera permiso, pero sería difícil para mí llegar a esa conclusión a voluntad, el dragón oscuro lo prometió, pero se sintió que su promesa sonaba vaga y sosa, tan solo me quedaba confiar en él, por ahora.

 

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Regrese de nuevo a la realidad, fue fácil con solo cerrar los ojos y pensar en salir de allí, cuando los abrí, me encontré no solo con Allum y Einquel alrededor de la fogata, también estaban allí, Garet, Benito y Xiz, todos sentados mirándome fijamente como si hubieran esperado a que despertara.

 

—Termine de hablar con quién debía –les aclare.

 

—Eso solo deja más preguntas que respuestas –Opina Garet.

 

— ¿Qué fue lo que te ocurrió exactamente? –Pregunta de curioso Benito.

 

—No temas decírnoslo, no te juzgaremos por ello, es evidente que está más allá de tu control –Comenta Xiz.

 

—Como lo vez chico, nadie de aquí te guarda rencor o desconfía, simplemente tienen cierto temor con lo ocurrido –Agrega Einquel — ¿Puedes decirnos que ocurre?, no te obligaremos a hablar si no puedes, solo es una sugerencia.

 

—Amo, si hay algo en lo que pueda ayudar, por favor déjeme serle útil –Ruega mi pegajoso compañero preocupado de la situación también.

 

Realmente deje una impresión bastante preocupante en todos, incluso plantee cierta incertidumbre entre los combatientes de la organización, no sería de extrañar, casi los acribillo con un rifle de asalto mientras era poseído por un dragón de quien sabe cuánto poder, por lo que deje a un lado tanta intriga y decidí ser honesto en este caso.

 

—Va a sonar absurdo, surreal e increíblemente difícil de creer como digerir, pero todo tiene que ver con este collar negro de mi cuello, para empezar no es uno ordinario, su naturaleza es mágica, originalmente no era un collar, era una vieja armadura que me dio un herrero de mi pueblo natal –Empecé mi relato.

 

Detalle la primera vez que porte la armadura, la voz que oía, mi encuentro con Myldark y las siguientes circunstancias en que termino con su forma de collar, la naturaleza del Intense Iron provenía de él, de aquella esencia del alma de ese dragón oscuro.

 

—En verdad es demasiado asombroso para ser cierto… -Opino Garet.

 

— ¡Genial, el alma de un dragón dentro de un collar! –Dice un emocionado Benito meneando su cola gatuna.

 

—Myldark… ese nombre me suena, ¿realmente es “ese mismo Myldark”? –Pregunta Xiz con cierta incertidumbre.

 

—Rozuel, ¿tienes idea de quién es ese dragón el que mencionas? –Me pregunta Einquel.

 

Sinceramente yo solo sé que es un dragón, ¿acaso Myldark es alguna especie muy rara?.

 

—Myldark, “Acero de las Sombras”, uno de los “seis dragones del fin” –Revela Xiz.

 

— ¿¡Que!? –Exclame de sorpresa.

 

Había leído sobre los seis dragones del fin y la “La guerra de los seis dragones del fin” que desemboco con esos 6 dragones protagonista, ¿¡Myldark es uno de esos mismos!?, cuesta creer que todo este tiempo tenía a un dragón bastante destacado a mi lado, nunca me acorde de los nombres de esos dragones, por eso cuando escuche el de ese dragón oscuro por primera vez, solo creí que era un dragón del montón como de esos cuentos de fantasía que solía leer en mi vida pasada.

 

—En verdad todo lo que gira en torno en ti, chico, nada es ordinario –Opina el elfo oscuro.

 

—Ya, pero no van a admitir que tener a un dragón así de poderoso como aliado no es la cosa más estupenda, ¿a qué si? –Dice Benito.

 

—No tiene mucha gracia si tu “aliado” es capaz de atacar a tus propios amigos –Comento Garet.

 

—El joven ha dicho que es la primera vez que ocurre, el tiempo puede corregir esos detalles con entrenamiento y empeño –Opino el draconiano.

 

La charla de volvió animada y cómica, tras una agitada noche la conversación torno las cosas en confort, por desgracia no duro mucho, pues había que dormir y despertarnos temprano para el mañana, si ese mago sombra fue vencido y realmente se ha marchado de aquí, ¿no facilitara esto nuestro trabajo?.

 

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El sol se eleva indicando con sus primeros rayos de luz el llegar de un nuevo día, las tropas se levantan, al igual que yo, bostezaba enormemente pues aún tenía algo de sueño, pero el tiempo apremiaba y mientras el campamento era desmontado por los miembros de la organización, yo preparaba mis armas.

 

Partimos de inmediato tan pronto estaba listos, recorrimos el extenso campo de roca, nos encontramos uno que otro Afligido en el camino, por suerte en escasas cantidad y eran del tipo más débil, ni siquiera tuve que intervenir, pues los demás los eliminaron con sencillez.

 

Nuestro camino nos llevó a dar alrededor de una roca extraña que llamaba bastante la atención, era la más grande de todo el terreno y su forma recordaba a una montaña, su altura podría ser entre 100 a 150 metros, Einquel se acercó a esta y la inspecciono tocándola con una mano.

 

—No hay duda alguna, es una ilusión –Concluye el elfo oscuro —Xiz, todo tuyo.

 

—Sera un placer –El Draconiano desenfunda una lanza de acero con una punta de cristal diamantino color blanco.

 

De una zancada, embiste con su lanza la roca clavando solo la punta de esta, acto seguido pronto toda la estructura comienza a desaparecer, revelándose en realidad como una más pequeña y menos natural, pues de una roca paso a ser un edificio con gran semejanza a una fábrica industrial, solo que sin chimeneas.

 

—Lo encontramos, el “Taller” –Dice Einquel.

 

Las paredes de aquel edificio estaban hecho de metal, no presentaban ventanas o alguna estructura de ventilación, la entrada era una única puerta doble de 3 metros de altura cada una, Garet la abre con un fuerte empujón hacia adelante con sus brazos fortalecidos por magia.

 

Al ingresar, dimos con una atmosfera totalmente ajena a un área industrial, el interior estaba adornado con paredes rojas que iluminaban el sitio con una luz de dicho color mostrando una amplia sala, allí adentro lo que captó la atención de todos, eran la cantidad de docenas de ataúdes de acero en pie sostenidos por un soporte hecho de la misma estructura, estaban apilados de manera alineadas entre grupos de doces, siguiéndolo otro grupo a espaldas y consecutivamente otro sucesivamente.

 

Sobre el suelo unas especies de cables carnosos se hallaban conectados en cada uno de los ataúdes conduciéndolo hasta un inmenso cristal rómbico rojo envuelto en una vaina viscosa que llegaba hasta tocar el techo, era extraño no hallar a nadie custodiando este sitio.

 

—Así que de aquí surgen los Afligidos –Pensé al instante mirando esos ataúdes.

 

Pronto un ataúd comienza a moverse, fuertes ruidos de golpes provenientes de su interior se oyen repentinamente, abriéndose por consiguiente y saliendo de su interior un humo rojizo junto a un Afligido del tipo regular, los combatientes cercanos de la organización entre espadazos y perforaciones con flechas mágicas, la criatura es abatida en el acto.

 

Me acerque a uno de los ataúdes, abriéndolo, en su interior me halle con una persona envuelta en una masa roja con un aspecto similar al cuerpo de slime de Allum, el individuo era un hombre adulto carente de ropa, pero todo su cuello por dejado de este estaba cubierta por esa cosa, en su pecho se notaba la presencia de un bulto palpitante imbuida con magia, levemente se sentía el poder mágico del aprisionado tipo.

 

—Es así como se crean a los Afligidos, secuestran gente con potencial mágico, todo aquel que pueda usar magia, y los meten allí adentro, pero antes de eso, les insertan en el pecho el núcleo con el que su transformación se lleva a cabo, el individuo sometido está totalmente inconsciente y nunca despertara –Explica Einquel —Logramos una vez abrir a un Afligido vivo, encontrándonos con su “prisionero interno”, seguía vivo e inconsciente, no tenía piel pues había sido absorbida o comida en consecuencia de su transformación, pero seguía respirando, adherido al Afligido, pues él era el monstruo en sí, convertido contra su voluntad.

 

Continúe examinando otros ataúdes, los siguientes cuatro que abrí contenían en su interior a mujeres, tres eran adultas, el cuarto una adolecente, estaban en el mismo estado que los demás, desnudas y envueltos en esa masa roja con el bulto palpitante de magia en su pecho, pero note algo, la leve presencia de ellas, el flujo de su poder mágico, presentaba un rasgo que conocía de antemano…

 

—“La bendición de Astado” –Dije en mi mente.

 

Esas cuatro mujeres poseen la bendición de Astado, eran brujas, abrí otro ataúd encontrando a una quinta y después otra más, el siguiente era un varón, pero el próximo a ella había otra mujer, sin duda una bruja más.

 

— ¿Qué está pasando?, ¿por qué varios de los ataúdes contienen brujas? –Pregunte en voz alta.

 

—Es mejor que se lo digas, Einquel –Le comunica Garet.

 

El elfo me miraba como si fuera un pesar el contarme lo que debía.

 

—El Nexus parece estar mayormente interesado en las brujas para crear su ejército de Afligidos –Me revelo Einquel —Especulamos que su poder mágico posee cierta mayor adaptación en el proceso de transformación como Afligido, llegamos a esa teoría cuando la mayoría de los cuerpos de Afligidos variantes, estaban conformado por un huésped femenino, posiblemente brujas…

 

Tal anécdota me dejo anonado, entonces pensé que si precisaban de “recursos” para crear más Afligidos, los aquelarres eran su lugar predilecto para encontrarlo, mire fijamente a una de las brujas atrapadas, era una joven adolecente, su cabellera marrón y ojos castaños le daban un increíble parentesco a Laiza, mi hermana menor.

 

Mi mente pronto me jugo una mala pasada, de ese ataúd, de aquel que observaba con mis ojos, a quien mire atrapado allí adentro, era a Laiza y en otro a madre, devoradas por esa masa roja, consumiendo su humanidades, tales imágenes me ponían los pelos de punta y me hacían temblar el cuerpo, mi estómago dolía, mi respiración se agitaba y fuertes nauseas repercutían en mí.

 

— ¿Amo?, ¡Amo!, ¿¡está bien!? –Allum me saca de la inquietud en el cual me hallaba.

 

Mi percepción vuelve a ser normal, pues en esos ataúdes volvieron a estar ese par de brujas desconocidas, pero no pude evitar un segundo sentir con tanto realismo que podría ocurrir, que los próximos que vieran dentro de esas cosas, fuera a mi familia.

 

—Einquel, dime sinceramente –Le hable al elfo —Cuando alguien es metido allí adentro y comienza su proceso de transformación como Afligido, ¿se le puede salvar?, sin rodeos, quiero la verdad –Insistí.

 

El elfo oscuro suspiro, exhalando pesadamente con claro malestar emocional.

 

—Una vez logramos hacernos con un Taller, era más pequeño que este, habíamos dado con 37 individuos en medio de su transformación como Afligidos, llevamos a cabo todo tipo de experimento para quitarle el núcleo, ya que era la causa principal y responsable del proceso, pero no hubo forma, sin importar que método usáramos, al retirársele el núcleo este causaba la muerte inmediata de su portador, siento decírtelo, pero no… no hay forma de salvar a alguien que ya se encuentra transformándose en uno de esos monstruos –Me respondió Einquel con la sinceridad que le pedí.

 

—Ya veo…

 

Era el final para aquellos que en su desgracia la encontraron cayendo en manos de este tal “Nexus”, sin solución, se le fueron privados de su voluntad, de su sueños, de su vida para una eterna servidumbre obligatoria bajo el yugo de un peligroso grupo, daba igual quien fuera, sea un granjero, herrero, un bandido o una mera campesina, para este “Nexus” eran solo “material” para sus propósitos.

 

—Liha se unió a la organización bajo la condición de que Ordinem Deam vigilara su pueblo Windaz, de que lo mantuviera a salvo del Nexus –Declaro Einquel —Desconocemos los propósitos de estas entidades, pero tras tu lucha contra uno de sus magos, descubriste que estos sirven a alguien llamada “Madre”, sea quien sea, sabemos que cuentan con un líder o mejor dicho una líder, nos has hecho un enorme favor, ayudándonos al involucrarte y arriesgar tu vida en una lucha ajena a ti, en verdad, gracias por toda tu ayuda.

 

Mientras el elfo con humildad agradecía mi gesto por ayudar a los suyos, yo tome el rifle AK-47 y le di tres tiros al bulto palpitante de una de las brujas destruyéndolo, eso causo su muerte repentina, sentía como aquella rabia que acumulaba iba despejándose de mi mente.

 

—Si amenazan a mi familia, es mi enemigo –Dije en voz alta con una mirada sumida en desprecio.

 

Eventualmente el taller fue destruida con el uso de explosivos mágicos con el que contaba Ordinem Deam, el punto débil era el enorme cristal rómbico envuelto en la vaina viscosa, cuando esta fue destruida, toda la estructura comenzó a colapsar y se terminó como un montón de escombros, acto seguido sus restos se derriten como si estuvieran hecho de plástico y al cabo de un rato se evaporan sin dejar rastro algún.

 

La lucha concluyo en el tercer día, el Custo Eithan junto a sus hombres se habían reunido con nosotros horas más tarde, se habían encargado de los Afligidos de su lado, con la notificación de la destrucción del taller y la escasa presencia de algunos Afligidos que fueron eliminados al cabo de un rato, la zona eventualmente estaba despejada, para entonces ya era de noche.

 

Para el cuarto día todos volvieron a la guarida y la líder de la organización regreso, me sorprendí al descubrir quién era, pero aquello seria historia para otro día, había traído consigo más provisiones para la Ordinem Deam y nuevos reclutas, la mayoría Draconianos y algunos humanos.

 

Con la amenaza del Nexus sobre su guarida neutralizada, tenían vía libre para “desplazar” dicha guarida a otro sitio, según entendí, no sé cómo harían tal cosa y no pregunte por no tener el menor interés, pues en lo único que me importaba era que ellos cumpliesen el trato que habíamos acordado y así fue, me dieron provisiones y un confiable guía para regresar a mi hogar.

 

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— ¡Sujétate fuerte chico! –Me avisa Einquel, mi guía encargado de llevarme a Windaz.

 

Montando sobre un pajarraco gigante con cuernos de un plumaje negro con una melena blanca cuyo aspecto recordaba a un buitre, aquella criatura era un Espirano perteneciente del mismo elfo oscuro, venia incluida con su propia silla para montar encima de la bestia alada.

 

El viaje fue largo, nos demoramos como una semana, pues hicimos muchas paradas para que el Espirano pudiera descansar, o más bien Einquel, dado a que mantener buena parte a un espíritu familiar en el plano físico, consume constantemente energía mágica. Tras finalmente llegar, nos dejó a Allum y a mí encima a la entrada norte del pueblo de Windaz y desde allí nos despedimos.

 

—Nos mantendremos en contacto, chico, hasta entonces –El elfo tras despedirse alza vuelo en su Espirano alado y se aleja rápidamente.

 

Antes de dar siquiera un paso, somos recibidos primero por la guardia de Windaz, quien al ver detenidamente quienes éramos, nos escoltan hasta el pueblo, tras dos largos años de no haber pisado este lugar y con la guardia gritando a todo pulmón sobre mi retorno, casi todo los pobladores salieron a recibirme rodeándome entre halagos como si fuera una especie de héroes para ellos.

 

Pero el reencuentro que más esperaba con las personas que más esperaba ver, eran mi familia, madre y Laiza entre lágrimas corrían directo hacia mí y me abrazaron con tantas fuerza que parecía que no deseaban soltarme, Allum no quedo fuera de esos abrazos y tuvo que aguantarlo también en su forma humana.

 

La Eldar Sara Dorbo acompañado por Naya, su mano derecha, son los siguiente en recibirme, entre los cortes saludos, la Eldar me comunica que alguien desea verme, de hecho eran dos personas que han estado viviendo en Windaz desde hace un año y desde entonces han aportado su granito de arena al aquelarre con sus conocimientos, eran brujas ambas.

 

La Eldar Sara me lleva hasta un pequeño taller que había sido construido al lado de la herrería, de hecho esta estaba anexada con la misma, en su interior se encontraban dos brujas dándole mantenimiento y arreglando espadas como una armadura completa, las había visto con anterioridad y les reconocí de inmediato.

 

La edad de ambas rondaban por 20 años, la primera tenia cabello largo negro, la segundo uno corto color marrón, llevando las dos un vestido azul con falda con calzado negro en sus pies, aquellas brujas eran Maera y Nita, las amigas y compañeras de Valee Diavantora en la competencia juveniles entre aquelarre que se dio hace ya dos años.

 

— ¡Mira Nita!, Rozuel Drayt finalmente ha vuelto –Le dice Maera.

 

— ¡Eso son buenas noticias, Maera! –Contesta con emoción la tal Nita.

 

—Ustedes dos… ¿qué hacen aquí? –Pregunte enseguida.

 

—La señorita Valee nos ha encomendado a las dos venir a Windaz y establecer una alianza entre nuestros aquelarres –Comunica Maera.

 

—Para ellos, como gesto de nuestra alianza, nos ha pedido que brindemos nuestro servicio al pueblo de Windaz –Culmina la otra parte de la explicación Nita.

 

—Oigan… ¿no tendrán algo que ver mis armas de fuego la razón de esa tal alianza? –Fue directo con mi duda.

 

—La señorita Valee comprende su preocupación al exportar tales creaciones fuera de su uso solamente –Dice Maera.

 

—La alianza entre nuestros aquelarres no incita que brinde la receta sobre dichas “armas de fuego”, la señorita Valee está más interesado en lo que usted puede brindar al mundo con sus conocimientos –Dice Nita.

 

—¿Mis… conocimientos?.

 

—Sí, la señorita Valee cree que usted tiene mucho más para aportar a Avalia, las tales “armas de fuego” son solo una porción de ese conocer único –Comenta Maera.

 

—La alianza tiene la finalidad de brindar apoyo a Rozuel Drayt y sus conocimientos, los avances de la tecnología es el futuro, la señorita Valee confía en que usted posee lo necesario para moldear Avalia, aun si suena exagerado, confiamos totalmente en ella y por ello, también en usted –Deja en claro Nita.

 

¿En que está pensando Valee?, casi pareciera que está al tanto de mi origen como Trotamundos, ciertamente poseo idea sobre tecnología procedente de mi mundo natal, pero la única a que tengo más acceso es la tecnología armamentística.

 

La Eldar Sara accedió bastante fácil a este trato, bueno, de hecho por lo que tengo entendido, el nivel de trabajo tanto en calidad como desarrollo de la herrería de Windaz ha subido considerablemente, no me extraña que haya aceptado tal alianza con esos beneficios, además de que el aquelarre Cognitio es conocido por tener buenos conocimientos sobre la tecnología mágica, dicho hecho, quizás también podría beneficiarme de ello.

 

—No sé a dónde ir a deparar esta alianza, pero ni modo, somos aliados entonces –Declare aceptando la alianza.

 

— ¡Agradezco su comprensión y aceptación! –Agradecen el dúo de brujas del aquelarre Cognitio con reverencia.

 

—Es bueno oírlo, entonces procedamos con el banquete de bienvenida –Dijo la Eldar Sara con la intención de llevar a cabo un banquete en honor a mi regreso.

 

Suena exagerado hacerlo solo porque regrese, pero tampoco les iba a llevar la contraria, puedo entender hasta cierto su punto la felicidad de verme vivo y en una pieza, presiento que las cosas se volverían bastante movidas de aquí en adelante, en especial ahora que tengo un propósito claro, he jurado mi enemista a “ellos”, Nexus.

 

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PRESENTE:

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

La zona prohibida – Ubicación de Rozuel…

 

Un campo de hierbas secas con algunos árboles alrededor, un hombre calvo blanco de ojos grises en sus veinte y pico de años, vestía una camisa negra encima de una gabardina marrón de cuero con capucha que le llegaba hasta los pies, siempre con la capucha sobre la cabeza, su pantalón era largo y del mismo color de la prenda de su pecho, usando un cinturón de cuero café con varios bolsillos a su alrededor, un rasgo destacable era una cicatriz sobre su ojo izquierdo.

 

El hombre caminando por la terreno, escuchas ruidos de un arma que nunca antes había oído en su vida, era la Torre Slime 2.0 disparando continuamente, sobre su espalda enfundaba una ballesta de metal la cual toma armándose con ella y avanzando atento hacia el origen de aquellos disparos.

 

Lo que encontró le abrumo enormemente, una cantidad impresionante de cadáveres de abominaciones, entre ellos lobos Jabalís Lanzas y lobos necrófagos, todos abatidos por la extraña arma que tenía a escasos metros al frente, pero también llamo su atención, el inconsciente chico de corto cabello marrón y ojos grises como los suyos, Rozuel.

 

Continuara…

 

EPILOGO 1:

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

El viaje con Einquel de vuelta hacia la aldea de Windaz tomaría unos días más, con el sol casi por ocultarse y el elfo en su límite para mantener a su Espirano, descendió hacia la entrada de un bosque en donde descansaríamos para el amanecer.

 

Antes de la noche callera por completo, el elfo partió en busca de algunas presas que cazar en el bosque para no tener que valernos de las provisiones que teníamos, me quede a solas con Allum para encárganos de hacer una fogata, al terminar dicho asunto, solo quedaba esperar a Einquel, aproveche ese tiempo para crear más munición.

 

Le pedí a Allum quien estaba en su forma de slime, un lingote de su interior y este enseguida me dio uno con el cual trabajar para fabricar munición, en medio de eso, me pongo pensativo y medio nostálgico con respeto a ciertas cosas que echaba de menos de mi mundo natal, por ejemplo dado a la situación del viaje, si tuviera un vehículo a mi disposición, Einquel no tendría que depender de su poder mágico.

 

Puede que nos tome un poco más llegar dado a que entre un vehículo terrestre contra una criatura aérea el segundo tenía más ventaja de transitar en su desplazamiento, pero si comparo la velocidad de ese Espirano con el de un vehículo moderno, el segundo se lleva el premio de la velocidad.

 

Además dado a que Avalia es un mundo peligroso, lo recomendado sería un vehículo militar, como un Humvee montado con una ametralladora pesada arriba, una combinación de velocidad y fuego de apoyo equilibrado, seria genial contar con algo así.

 

—“¡Amo, mire!” –Exclama Allum.

 

El lingote que me había dado pronto reacciona de una manera anormal, se hinchaba y crecía sin salir de mi mano, una enorme masa de metal liquido surgió de ese lingote y de repente al ver lo que se creó de dicha masa, quede abrumado de la sorpresa, como si viera al mismísimo dios de este mundo parado en frente de mí.

 

Aquello se había transformado en nada menos que un Humvee, el vehículo militar todoterreno de fabricación americana y encima de este estaba montado una ametralladora pesada Browning M2, la estaba tocando, no era mi imaginación, realmente era autentico, me acerque hacia el asiento del conductor y las llaves estaban colocadas, al girarlas esta arranco y quede aún más anonado de la emoción.

 

— ¿Eh?…

 

Pero de repente, un inmenso cansancio sacude mi cuerpo, mi consciencia cede y comienzo a cerrar mis ojos quedándome dormido, escucho a Allum repetir mi nombre con preocupación, pero no podía responderle, estaba totalmente inconsciente.

 

Volví a despertar, Einquel había vuelto de su cacería con un par de ciervos, se mostró preocupado al encontrarme recostado boca abajo en el suelo, Allum temía con el mismo sentir, mire a mi alrededor, el Humvee ya no estaba, en su lugar donde se supone que ese abrumante vehículo debería estas situado.

 

Solo había un charco gris de metal líquido, mis manos estaban en contacto con esta, pero no tenía influencia alguna con mi poder en tal elemento, era inservible, ¿podría ser que ese inútil charco de restos de metal era aquel Humvee?, ¿cómo lo había invocado?, aquello fue el preludio del despertar de una actualización de mi don esper.

 

Continuara…

 

EPILOGO 2:

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Un mes después del regreso de Rozuel a Windaz, el joven esper se encontraba en la herrería, diseñando nuevas armas para sus futuras confrontaciones, estaba en proceso de terminar la primera y ya tenía los planos para trabajar en otro aparte.

 

— ¿Qué es ese artefacto es lo que te encuentras trabajando? –Pregunto con curiosidad Maera.

 

— ¿Qué asombro aparato está desarrollando? –Pregunta con interés Nita.

 

—Oigan, sigan el ejemplo de Allum y denme mi espacio personal, ¿no tienen cosas que hacer? –Les dije a las dos.

 

—Maera no tiene nada que hacer, informa ella.

 

—Nita tampoco tiene tareas que realizar, informa ella.

 

Las dos eran muy unidas como hermanas, pese a no serlo sanguíneamente en sí, Rozuel les dejaba observarle cuanto pudieran con la condición de no distraerme o hablar mientras se encontrara ocupado, le resultaba incomodo pero sabía que ambas aun observándole no podrían aprender de lo que hiciese, dado a que carecían de la habilidad ESP necesaria para el proceso.

 

Además se las debía por la cantidad abismal de materiales valiosos que habían traído consigo cuando llegaron a establecerse en Windaz, era un regalo de Valee como gesto de la alianza entre sus aquelarres, desde metales raros, ingredientes alquímicos difíciles de conseguir y piedra mágica elementales de esencia pura, de las cuales estas últimas el daría uso para una de las armas que tenía a futuro desarrollar.

 

Por ahora estaba centrado en terminar el primer proyecto, la pistola Mauser C96, la cual estaba casi listo, en torno a Maera y Nita, sabía que las dos poseían conocimiento sobre herrería mágica y le habían propuesto que si necesitaba añadirle una mejora a su creación, estaban más que dispuesta a ayudarle, con esa propuesta, Rozuel pensó en algo que podría añadírsele al cañón de la pistola, como consecuencia le tomaría un poco más de tiempo la culminación del arma, pero si todo salía bien, el resultado sería memorable.

 

La Mauser C96 que tenía por empeño desarrollar, sería la primera arma creada que combina en la estructura de su diseño, tecnología armamentística moderna y magia a la vez, las dos brujas se pusieron a leer los plano de uno de sus futuros proyecto, no le entendían absolutamente nada, tan solo podían leer con dudas el título de esta escrito arriba que ponía “Proyecto Gauss”.

 

Continuara…

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Un pensamiento en “Metalord Revolution Capitulo 119

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