Metalord Revolution Capitulo 117

CAPITULO 117

RECUERDOS ENTRELAZADOS “Nexus”

 

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Numerosos banquillos de madera decoraban el lugar, la mayoría destrozado, otros podridos, pero reflejaban el desastre de esta abandonada iglesia, del altar apenas sobraba vestigio alguno de que hubiera habido uno, el resto de las salas ajenas al sótano estaban derrumbadas.

Me encontraba sentado en el suelo, finalizando la fabricación del último lote de munición, me tomo cerca de cinco horas consecutiva crear una gran cantidad, luego descanse una hora y me he puesto a crear los restantes para mi inventario, para entonces ya era el atardecer del primer de los 4 días para la llegada de la líder de Ordinem Deam.

 

—Termine –Dije en voz alta.

 

—Sí que te lleva tiempo crear esa munición para tus extrañas armas, bueno no es de extrañar, no se siente que usarían magia para funcionar, aun cuando las llaman artefactos mágicos –Comento Einquel quien estaba a mi lado.

 

El elfo oscuro poseía una fina percepción de la magia como un rasgos distinto de su lado elfico, por lo que no le costaba darse cuenta de que en ningún momento mis armas de fuego poseían rastro de magia alguna, pudo corroborarlo cuando lo use delante de sus ojos, como hasta ahora.

 

En esta abandonada iglesia, no solo estábamos los dos, también se encontraban algunos miembros de la organización, esperando sus órdenes como soldados para moverse, justo un escuadrón de 6 de ellos se desplazó hacia la dirección en donde se encontraba Eithan, el que porta el rango de “Custo”.

 

El ataque enemigo está centrado en dos lados, Eithan se ocuparía en uno con el apoyo de miembros en su mayoría de rango Protecto, mientras que los demás que poseen el rango Vigidente junto a otros Protecto, nos concentraríamos en el restante, de ese lado me encontraba involucrado.

 

— ¿Hasta cuanto más piensas hacernos esperar? –Pregunta un miembro de rango Vigidente como Einquel, ingresando al desolado sitio.

 

Era un semihumano, pero uno que desenvolvía un aspecto humano con rasgos animales en su cuerpo, orejas puntiagudas cubiertas de un pelaje gris, también cubrían su brazo como la mitad de la mano, poseía un rabo (cola) y unos caninos en la boca, aquello era un mestizo, un cruce entre humano y un Lupian del clan “Colmillo de acero”.

 

Me sorprendí al saber que dicha raza de lobos antropomórficos eran capaces de procrear con seres humanos, al parecer cuando esto sucede, puede darse el caso de que el “hijo” nazca o como un Lupian entero o un mestizo, las posibilidades del primero son mayores cuando la madre es la Lupian.

 

El mestizo llevaba un manto blanco en conjunto con un pantalón del mismo color, la insignia de su organización la portaba en su vestimenta superior, misma ropa que fue forzada a llevarla Einquel mientras me repostaba de munición.

 

—No seas tan apresurado, Garet, ya bastante es tener que usar este uniforme –Se queja el elfo de su vestimenta.

 

—Esa ropa es la que te define como el “Vigidente” que eres, no te quejes por algo infantil –Opino el mestizo denominado Garet —Espero que esta espera valga la pena, presumes demasiado sobre lo que dices de ese chico, que para empezar ni siquiera es de la organización, ¿cómo es que el Custo Eithan accedió?.

 

—Jeje… digamos que lo sabrás cuando lo veas con tus propios ojos, mientras tanto, ¿no les está ayudando su slime de metal?, deberías ser un poco agradecido de que alguien ajeno a Ordinem Deam, nos esté echando una mano.

 

Mientras me encontraba ocupando de crear la munición, le pedí a Allum que asistiera a los combatientes de la organización en su lucha contra los Afligidos, me reuniría con él cuando acabara el asunto de las provisiones armamentísticas.

 

—No es que no lo agradezca, simplemente la paciencia no es mi fuerte y llevamos esperando afuera con los demás –Dejo en claro su queja el mestizo.

 

—Pues la espera acabo –Dije poniéndome de pie —Todo está preparado.

 

Me ofrecieron llevar una armadura de protección ligera, pero rechace la oferta bastándome únicamente con la camisa blanca que Einquel me entrego al despertarme, desde que me retire todas las vendas, de alguna manera siento como si todo mi cuerpo, se sintiera más fuerte, casi como la sensación que una persona sentiría con los resultados de un riguroso entrenamiento en un gimnasio, o solo quizás es imaginación mía.

 

Salimos al exterior para dar con un bosque, aquello rodeaba este abandonado edificio sacro, los tres nos dirigimos hacia un árbol en donde aguardaban dos Vigidente más, el primero era un Draconiano, cuerpo fortachón, cuernos en la cabeza y un cuero cabello rojo, mientras que el segundo era un hombre con un par de orejas felinas y una cola gatuna, un Cait o “hombre gato”.

 

—Hombre, ya era hora, casi me tomo mi cuarta siesta –Dijo el Cait identificado como Benito.

 

—Lo importante es que nos hemos reunidos, los preparativos están listo, podemos unirnos a la lucha con nuestros compañeros y amigos –Comento el Draconiano llamado como Xiz.

 

—Y ya tenemos a los primeros con los que lidiaremos –Señalo Garet.

 

Un grupo pequeño de tres Afligidos regulares se acercaban, se habían adentrando lo suficiente a las cercanías de la guarida, nosotros éramos sus próximos obstáculos que atravesar y lo último que verían, antes de que siquiera alguno de los Vigidente hiciese su movimiento, tome el AK-47 y dispare de forma automática contra ellos, a una distancia menor de 20 metros, eran blancos fáciles.

 

Las balas perforan la dureza de su protección carnosa, su sangre brotaba a montón, solo bastaron con un puñado de balas para dejarles en serio estado, eso se debe a que el tipo de munición empleado en ellos era “AP” (“Armour Piercing” o “perforador de blindaje”).

 

Crear munición especial me toma más tiempo que la ordinaria, pero gracias a mi talento como fabricante de armas y con los años de experiencia moldeando mis poderes esper, he llegado al punto de reducir el coste energético y el tiempo necesario de su manufacturación, a medida que mi cuerpo crece, también lo hace mi talento de don de creación.

 

Los moribundos Afligidos con solo probar una insignificante cantidad de esta munición ya se encontraban en un estado lamentable, no desperdicie tiempo contemplando su agónico sufrimiento y los abatí de un tiro restante a cada uno en la sien.

 

—Podrías haberle dado en el pecho, te explique que allí es el punto débil –Me recordó Einquel.

 

—Ya lo sé, solo quería probar mis balas recién creada de la manera más efectiva –Conteste.

 

Einquel me explico que los Afligidos poseen una especie de núcleo situado en el pecho, aquello era como un corazón de bombeo mágico de estas cosas y su destrucción equivalía a una muerte instantánea para estos, aunque también el infligirles serias heridas era otra manera de eliminarnos, pero era un esfuerzo más tedioso ya que se le debía herir bastante su interior para matarle de dicha manera.

 

Por supuesto, dicho núcleo estaba envuelta en su propia coraza concentrada, era la parte más dura del cuerpo del Afligido para proteger su punto débil, la organización obtuvo estos descubrimientos con las numerosas autopsias llevadas a cabo en cadáveres obtenidos de sus numerosas luchas contra ellos.

 

—Un resultado exitoso –Afirme.

 

—No lo dudo –Apoyo Einquel esa afirmación.

 

En cuanto a los demás, estaban abrumados al ver como tres Afligidos fueron eliminados con mera facilidad con el “artefacto mágico” que llevaba en mis manos.

 

— Eso es justo la cara que quería ver en ustedes –Comento el elfo oscuro.

 

—Supongo que ese tiempo invertido no fue malgastado –Cambio Garet de opinión repentinamente.

 

— ¡Genial!, elimino tres de esas cosas con simpleza, un artefacto mágico bastante impresionante –Opino Benito.

 

—Un artefacto de lo más extravagante y de formidable poder –Agrego Xiz.

 

__________________________________________________________________

 

La batalla del primer día se llevó a cabo en el bosque, guerreros de la organización entrenados luchaban empuñando un arma blanca, haciendo uso de alguna magia para la ofensiva e incluso invocando Espíranos a su lado para pelear, allí me encontré a Allum, quien luchaba contra una de esas cosas con el transformar de uno de sus brazos en una espada y la otra en una hoz.

 

Los cuatro Vigidente y yo estábamos en el medio, brindando la ayuda como refuerzos para las tropas locales, aunque Ordinem Deam no contaba con una gestión equivalente a la milicia de una nación (o ejercito militar), sus miembros aunque entrenados mayormente para trabajos de sigilo, estaban instruidos también para combate de este tipo, no era su primer conflicto de semejante indole.

 

— ¡Amo! – Allum nota mi presencia y corre hacia mi ubicación.

 

—Buen trabajo, Allum, siento la demora.

 

Allum se valía a combate cuerpo a cuerpo dado a que el rifle Mosin-Nagant no tenía balas y tampoco contaba con más munición para el arma.

 

—Te prepare algo para ti Allum, había comenzado su fabricación cuando estábamos atrapados en la “Isla Única”, pero la deje inconclusa cuando las cosas se pusieron difíciles, pero finalmente pude terminar los últimos retoques que le quedaban para estar finalizada, ahora es tuyo –Le entregue una nueva arma.

 

Un revolver Colt Python, le explique rápidamente el procedimiento de su uso como recarga, mientras que el rifle que portaba era para blancos a larga distancia, el revolver se desempeñaba mejor a corta distancia, de paso también le hice entrega de más munición para el Mosin-Nagant.

 

Fue justo a tiempo, pues una oleada de Afligidos se acercó a nosotros, todos eran del tipo regular, Allum probo su nueva arma abatiendo a tres blancos con dos disparos cada uno, uno bastaría para penetrar el núcleo o dejar un hueco memorable a la cabeza, pero el slime apenas estaba acostumbrándose al fuego de un modelo nuevo.

 

Un “Acorazado” llego a escena volteando un árbol, llamando la atención de la mayoría de los luchadores, me balancee hacia aquella monstruosidad equipándome el Intense Iron en “Modo Knight” y en mis manos llevaba la escopeta Cerbero totalmente cargado.

 

La criatura levanto la pesada arma que portaba en manos, una descomunal alabarda cuyo golpe en el suelo hizo estremecer la tierra y dejo agrietado la zona en donde impacto, aunque un poderoso golpe, su velocidad dejaba mucho que desear, tanto que fue fácil para mi apuntar y disparar para atravesar su pecho del primer disparo y destruir su núcleo.

 

Pero otra sorpresa llega a lugar y un segundo aparece, este a diferencia del anterior, llevaba en una mano un escudo de acero y en la otra una espada larga acorde a su tamaño, parecía desplazarme un poco más rápido que el anterior, aunque lo percibía con unos centímetros menos.

 

El monstruo ignoro a cualquier otro miembro de Ordinem Deam, se centró únicamente en mí, corrió atacándome con su espada, el balanceo de su arma era sin duda más rápido que el que portaba la alabarda, pero aun así, no dejaba de ser lo suficiente lento para evadirlo con facilidad, cuando fallaba su ataque se cubría con su escudo como si se prepara para recibir mi contraataque.

 

—Mmm… seré breve entonces –Pensé.

 

Coloque el cartucho en el cañón de la escopeta que había utilizado recientemente, cambie el selector del arma a su disparo secundario y jale del gatillo.

 

—¡Big Shot!.

 

No importo cuando se cubriera, la monstruosa ofensiva de Cerbero había devorado la defensa del Afligido Acorazado, destruyendo su núcleo en el proceso, no fue un agujero pequeño lo que dejo, el disparo partió a la mitad el cuerpo del gigantesco ser, eso dejo perplejo como a la vez levanto la moral de los combatientes cercanos, el resto de los enemigos volvieron a ser del tipo regular.

 

__________________________________________________________________

 

Ya era de noche, el cielo despejado nos deleitaba con sus estrellas y su resplandeciente luna, la victoria de la lucha en el bosque fue para la Ordinem Deam, los miembros de la organización apenas habían tenido dos bajas y algunos heridos que estaban teniendo atención curativa en estos momentos.

 

Un pequeño campamento se montó con tiendas y algunas fogatas alrededor para iluminar la densa oscuridad y evitar inesperados ataques nocturnos sorpresas, por supuesto varios hacían de guardia y contaban con una hábil percepción para alertar de la proximidad del enemigo si se acercaran.

 

Era una noche fresca, los combatientes descansaban en las cercanías del cálido fuego, charlando con sus compañeros y nutriendo sus cuerpos con las raciones alimenticias ligeras con la que contaban, mientras tanto yo me sitúe dentro de una tienda junto a Allum, el slime practicaba su manera de recargar rápidamente el revólver, le encantaba la nueva arma por el inmenso poder de disparo que esta atribuía, pero le resultaba incomodo recargarlo de uno en uno y buscaba disipar esa debilidad haciendo uso de la ventaja en su morfología no humana.

 

—Con que aquí estas –Einquel ingresa a la tienda — ¿Tú y tu slime no se sienten un poco solo aquí?, allá afuera algunos buenas personas esperan conocer al chico que mato a un montón de Afligidos con sus “extraordinarias” creaciones.

 

—Oh, me halaga, pero debo darle mantenimiento a mis armas, además nunca está de más crear más munición –Objete de mi parte rechazando su oferta para socializar.

 

—Para ser armas realmente poderosas, ¿necesitan de tanto cuidado?.

 

—Si lo miras desde ese punto, una espada debe ser afilada como limpiada en ocasiones, ¿no es casi lo mismo?.

 

—Mmm… en eso llevas razón, aunque darle mantenimiento a una espada parece más fácil que esa cosa que tienes entre las manos, de solo verla se nota lo compleja que es.

 

Mire el arma con el que Einquel contaba, únicamente tenia consigo una espada, la misma que poseía desde la primera vez que nos vimos, luego recordé al verle luchar contra los Afligidos, la manera en que blandía el arma era bastante tosca y casi inexperta, mantenía el ritmo en su combate contra una de esas cosas, pero se sentía que el arte de la espada no tiraba para alguien como él.

 

—Oye, no es por sonar ofensivo, ¿pero los elfos no son mejores con los arcos que con espadas? –Pregunte.

 

—Sí, tienes razón, soy mejor con el arco que usando una espada, o mejor dicho… solía serlo –Contesto el elfo oscuro.

 

— ¿”Solía”?…

 

Revelo entonces que su mano derecha era falsa, una imitación de madera equivalente a una prótesis, su estructura como funcionamiento era a base de magia, se la manipulaba mediante el poder mágico del individuo, el elfo relata haber perdido tiempo atrás su verdadera mano y en el transcurso también su ojo derecho, de allí que use un parche para cubrirse.

 

—Con esta mano de madera puedo sujetar firme una espada, pero no puedo usar con ella un arco con eficacia, controlar la fuerza con la que debo ejercer de esta “imitación” es difícil, no puedo tensar una flecha de manera decente, mis días como arquero terminaron.

 

Einquel tensaba las flechas en el arco con su mano derecha, probó en ocasiones usar la izquierda para volverse un arquero ambidiestro, pero su brazo no dominante no le brindaba la fuerza equilibrada que precisaba, pues sus tiros eran flojos a más no poder.

 

Cuando perdió su verdadera mano y se hizo con prótesis de madera, la fuerza con la que tensaba era incontrolable, rompía la cuerda a consecuencia de ello, intento aprender a controlar su nueva mano pero era difícil hasta el punto del cansancio, apenas le salió algunos tiros, pero dado a que se concentraba más en equilibrar la fuerza de esta con la tensaba la flecha, su puntería descendía en la mediocridad.

 

Por ello no tuvo más remedio que acostumbrarse a usar una espada, no era el mejor espadachín, pues sus mejores cualidades estaban más en los trabajos sigilosos y en algunas ocasiones revives sus días como explorador.

 

—Mmm… ¿tienes buena puntería? –Le pregunte a Einquel.

 

—Pues cuando usaba el arco, si, la tenía –Responde de inmediato.

 

—Ya veo, entonces hagamos una prueba.

 

— ¿Con que?, ya te dije que no puedo usar más un arco.

 

—¿Quién dijo que usarías un arco?.

 

— ¿Eh?… ¿y qué esperas que use para demostrar mi puntería?.

 

Salimos de la tienda, le pedí a Allum el rifle Mosin-Nagant, el arma estaba cargado y preparada, se lo entregue a Einquel mientras la sujetaba con cierta inquietud.

 

— ¿Esperas que use esto? –Pregunta confuso.

 

—El principio del arma es igual a un arco, disparar a distancia, solo que en lugar de una flecha, dispara un proyectil de metal que viaja a velocidades mayores que una, poseyendo un poder de penetración mayor y una cadencia de disparos más rápidos que el propio arco –Le explique.

 

Ayude al elfo oscuro a como sostener el rifle, eso llamo la atención de los miembros de alrededor, quienes observaban con curiosidad como Einquel aprendía a usar una de mis armas de fuego, le di una breve explicación sobre el mecanismo de disparo, de donde salen los proyectiles, el retroceso, donde se coloca la munición al acabarse la utilizada.

 

Por el rostro tornado en total dudas del elfo, era de esperar que al principio todo le sonara como si hablara con un dialecto inexistente para su culta experiencia, solo podría aprender con la práctica más que lo teórico.

 

— ¿Ves ese búho de allí? –Le señale.

 

A unos casi 200 metros de distancia, un búho ululaba sobre la rama de un árbol, era el blanco elegido para practicar, el elfo empezó con sostener el arma acorde a como le enseñe, apuntando y concentrándose, temblaba notablemente como si nervioso estuviera, el dedo de la mano de madera era la responsable de jalar del gatillo, cuando esta se movió de manera directa la presiono a fondo.

 

El disparo se efectúa y el búho recibe la bala cayendo en picada hacia el suelo, el que hecho de que no se levantara dejaba en claro que el tiro fue mortal y el animal nocturno ha de haber muerto en el acto, sus compañeros elogiaron su logro, el elfo oscuro exhala sintiendo cierta satisfacción.

 

—Nada mal –Le felicite.

 

Era la primera vez que utilizaba un arma que nunca antes había visto, pese a tener sus dudas y temblarle el cuerpo mientras apuntaba, había conseguido en su primer disparo un tiro acertado, era como ver un cliché viviente, un elfo con puntería nata como en los clásicos cuentos de fantasía, y ver a uno usar un rifle francotirador, era en cierto modo hilarante.

 

—Felicidades pasaste de arquero, a convertirte en un francotirador –Le dije al elfo oscuro.

 

— ¿Francotirador? –Repitió la palabra sin idea de su significado.

 

Deje en manos de Einquel el rifle Mosin-Nagant, contar con el apoyo de un hábil tirador será bastante provechoso en una batalla, puede que ahora sea un novato con un arma de fuego, pero de la experiencia se forjan los talentos que se tiene y sin duda este elfo deleita una compatibilidad como ninguna con esa arma.

 

__________________________________________________________________

 

El segundo día el combate se libró a la hora del amanecer sobre un extenso campo, diversas rocas de diferentes tamaños decoraban el terreno, algunas del tamaño de una persona adulta, otros con el triple de un elefante, era útil para usarlo como cobertura, bueno casi como una.

 

— ¡El enemigo lanza proyectiles mágicos desde el aire! –Alerta uno de los combatientes.

 

Del cielo descendían rocas envuelto en llamas del tamaño de una cabeza, su impacto desataba una explosión sobre lo que golpeaba, era como una lluvia de morteros, disparados por una variante de Afligidos especializados en atacar a distancia llamados como “Tirador”.

 

Su aspecto era similar a un Afligido regular, al menos la parte superior de su cuerpo, pues la inferior constaba de unas extremidades arácnidas de 6 patas, portaba un casco su craneal cabeza y carecía de garras, pues sus extremidades superiores eran dos tonificados brazos que usaba en un arco de metal.

 

Las flechas aparecían mágicamente de sus manos y cuando eran lanzados al aire, estas imbuidas en magia se convertían en las rocas ardientes que explotaban al impactar en el suelo, sus explosiones no eran cosa leve, poseía el poder de fuego equivalente al de una granada de mano.

 

Equipado con Intense Iron en su “Modo Knight”, me situaba de roca en roca con Allum a mi lado, abatiendo con la AK-47 a los Afligidos regulares que se acercaban, por si fuera poco, incluso se encontraban presente en medio del campo de batalla unos 5 Acorazados, pero no era todo.

 

Se veía a escena la aparición de Afligidos casi dos metros de altura, portaban una llamativa armadura pesada de color plata, sobre el casco una gema azul yacía incrustado en la frente de esta, por su equipamiento daba el aspecto de ser un paladín, pero su arma principal era un largo bastón de metal con una piedra azul incrustado en la punta de esta.

 

Aquel tipo de criatura era conocido como “Hechicero”, bien protegidos con su armadura y mana, capaz de lanzar ataques a distancia devastadora como numerosos proyectiles mágicos a la vez, un Afligido de lo más problemático y teníamos suerte de que solo hubiera uno.

 

Einquel demostrando sus primeras dotes como francotirador, fijo su siguiente blanco contra un “Tirador”, la munición que empleaba el arma era AP, por lo que potencia no le faltaba, el primer disparo impacto en el casco de la criatura atravesándolo y dejando un notable agujero, pero este seguía vivo, demostrando una vitalidad mayor a los del tipo regular, quienes podían morir de serios daños en puntos críticos.

 

El elfo no desistió y su segundo disparo fue al arco de la criatura partiéndoselo a la mitad, el Afligido mostraba la habilidad de poder repararlo, pero eso le conllevaba a tomarle tiempo quedando vulnerable y el francotirador novato aprovecho con un disparo más, este último asesto en el pecho, en la zona del núcleo, el Afligido escurre sangre por la boca temblando la parte superior de su cuerpo y cayendo de costado en señal de su fin.

 

—Esta arma es increíble… dudo que con un arco pudiera haberle asestado tal daño a esa distancia –Dijo Einquel anonado del rifle.

 

El blanco al que disparaba se encontraba a una distancia casi de 900 metros y ese rifle puede alcanzar a un blanco en casi dos kilómetros, no hacia faltar dejar en evidencia la notable diferencia entre un arco y un arma de fuego para largas distancias.

 

El “Hechicero” emite un rugido e invoca con su bastón una bola de fuego que lanza hacia una roca usada de cobertura por unos combatientes, la bola llameante golpea la rocosa estructura destruyéndola y convirtiéndose en un torbellino de dicho elemento al cual arrastra a los miembros que se cubrían en ella, los pobres fueron quemados hasta ser reducido a cenizas.

 

—Esa cosa es problemática, mejor me deshago de él –Dije planteando mi siguiente jugada.

 

Pero antes de que pudiese hacer algo, observo como una barrera mágica que envolvía al Afligido Hechicero se activa defendiéndose de algo que impacta en su rango de alcance, el primer daño deja grietas, un segundo proyectil golpea su defensa dejándola aún más dañada y el tercero finalmente la destroza.

 

— ¿Podría ser…?

 

Evidentemente, nuestro francotirador tuvo el mismo plan que yo, recargando al arma como se le enseño, ataca al Hechicero destruyendo primero la roca azul de su bastón, aquello era un cristal de mana, del cual aquella cosa hacia uso para alimentar su poder mágico, al destruirlo, redujo considerablemente su potencial ofensivo.

 

El elfo apunto y su siguiente blanco era el cristal de la frente, pero el Hechicero como si adivinara su siguiente movimiento crea una concentrada barrera con mucho de su poder mágico que repele la bala, la barrera tenía un rango limitado únicamente para proteger su frente, por lo que sus flanco derecho, izquierdo y la retaguardia se encontraba sin su protección.

 

Las balas dejaban grietas en la barrera, pero estas antes de que recibieran otro daño de disparo, ya se habían regenerado del anterior causado, el elfo viendo sabía que seguir disparando era un desperdicio de munición, deja de dispararle.

 

—Esa cosa es lista, uso a su favor únicamente una barrera en un solo lado para tener todo su poder defensivo en un punto, el rifle aun contando con balas AP y siendo capaz de dañarla, el Afligido cuenta con el poder repararla constantemente –Pensé de inmediato —Pero su defensa es limitada y fácilmente puede ser flanqueado, ¡Allum cúbreme! –Le ordene a mi pegajoso compañero.

 

Le hice una serie de señas a Einquel para trabajar en conjunto y eliminar al Hechicero, él dispararía cuando consiguiera que ese Afligido bajara la guardia y la forma en que lo haría, seria haciendo un acto casi suicida, lanzándome entre las líneas enemigas con la fuerza sobrehumana de mi Intense Iron, evitando la lluvia de rocas llameantes explosivas, a los Afligidos regulares en el camino y los Acorazados también.

 

__________________________________________________________________

 

El segundo día culmino con nuestra victoria también, pero el número de bajas en el lado de Ordinem Deam también fue mayor comparado al primero, en la noche los combatientes montaron un campamento para descansar y prepararse para el siguiente.

 

Por insistencia de Einquel, me senté alrededor (con Allum a mi lado) en una de las fogatas, en donde estaban los tres Vigidente semihumano.

 

— ¡Estas armas son increíbles!, solo tú, ese slime tuyo y Einquel son los únicos que utilizan una y pese a ser solo tres, ¡es como si cada uno cargara con el poder equivalente a un pelotón entero! –Comento el Cait Benito.

 

—Ciertamente son formidables herramientas de combate, he visto tantos en mi vida, pero nada que se le pareciera a esta, su uso no parece ser tan complicado y además… no parecen precisar magia –Agrego el Draconiano Xiz.

 

Tal afirmación hizo que muchos de los oyentes hablaran entre ellos con un rostro perplejo.

 

—Un arma a distancia que no precisa magia para funcionar como un arco o una ballesta ordinaria, pero su poder es equivalente a artefactos mágicos, que invento tal esplendido y aterrador, imagina si esto fuera creado en masa, ¿eres tú realmente el creador? –Me pregunta Garet el mestizo de humano y Lupian.

 

—Sí, ¿y que si lo soy? –Conteste.

 

— ¡Eso es aún mejor! –Exclama Benito —Si pudiera crearnos estas armas, Ordinem Deam ya no tendría que lidiar con los problemas de número entre sus filas, con que uno tenga una de estas, poseería la fuerza equivalente de cien miembros a la vez… no, puede que incluso más, suene o no exagerado, pero estas armas resaltan con un poder que dejan en ridículo a muchos artefactos mágicos y tomando en cuenta que no necesitan magia…

 

—Ya déjalo, no tengo en mente el producir en masa mis creaciones –Deje en claro.

 

— ¡Pero podrías salvar a muchas vidas!, no es como si fuéramos a utilizarla con propósito nefastos –Defiende el Cait su punto — ¡Ordinem Deam pelea por el bien del mundo!, sin buscar la gloria o una recompensa, contar con tal armas a nuestro favor nos ayudaría…

 

—Es suficiente Benito –Le interrumpe Garet —El creador de estas armas tiene sus motivos para negarse, no seas insistente y acepta las cosas como son.

 

—Pero… ni modo… solo digo que esto nos beneficiaria bastante y a nuestro deber también –El Cait se da por vencido con esa última frase.

 

Puede que Ordinem Deam tenga un propósito noble con un historial reluciente de altruismo, pero incluso una organización de tal calibre tiene sus puntos flojos, nada evita que alguno de los miembros se vuelva un traidor o abandone a los suyos, ese tal Lecius, es un ejemplo de ello.

 

Compartir mi conocimiento de las armas de fuego con ellos, implica aceptar más riesgo de que alguien ajeno se haga con alguno de ellos, Ordinem Deam está comprometido a situaciones peligrosas constantemente, si uno de sus miembros fuera capturado o asesinado portando una de mis creaciones, el resultado dictaría para mal o peor.

 

La mayoría de los presentes se sentía decepcionado de saber que no podrían contar con mis creaciones, porque después de ver de lo que eran capaz, ¿quién no se sentiría más seguro y confiado de luchar con un arma de fuego a la mano en lugar de una espada, una lanza o una ballesta?, lo siento por ellos, pero es mi decisión.

 

— ¡ENEMI…!

 

Uno de los encargados de vigilar el perímetro, advierte a medias de la presencia de hostil en las cercanías, su voz es silenciada para siempre por el mismo enemigo que había avistado, todos volteamos y vimos que el responsable no era un Afligido, en su lugar hallamos a un encapuchado que vestía una inusual túnica mágica con la apariencia de una sombra caminante.

 

— ¿Quién es ese? –Pregunte en mis pensamientos.

 

— ¡“El mago sombra”! –Exclama Einquel sumamente entre nervios.

 

No era un Afligido, ¿podría ser uno de esos poderosos magos del Nexus?, que uno de ellos aparezca tan repentinamente aquí…

 

—Ahora lo entiendo, jamás pensé que la participación de alguien en concreto, pudiera afectar bastantes mis planes –Dice el enigmático “mago sombra”.

 

La mirada del individuo parecía estar estrechamente fijado en mí, levanta una de sus manos creando una esfera oscura para lanzarla rápidamente hacia mí.

 

— ¡Intense Iron – Modo Knight!…

 

Me equipo a tiempo la armadura, pero recibí de lleno tal esfera en el abdomen, no provoca una explosión, pero causa una dolorosa y enorme fuerza de presión que me envía varios metros hacia atrás rodando bruscamente contra el suelo hasta detenerme con el chocar de un árbol.

 

Mi vista se tornó borrosa, estaba perdiendo la consciencia, el daño que recibí fue suficiente para debilitarme y caer en letargo, lo último que llegue a presenciar, fue a Einquel como a los demás atacando al mago sombra, pero una niebla oscura cubre todo el campamento y se oyen los gruñidos de Afligidos en esa cortina de oscuridad.

 

—Maldición… -Mis ojos se cierran en contra de mi voluntad.

 

Continuara…

 

 

EPILOGO:

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Roz yace inconsciente y el Intense Iron de su cuerpo desaparece eventualmente, Ordinem Deam lidia con un ataque nocturno de Afligidos con una niebla oscura alrededor, el mago sombra a su vez, aparece a unos centímetros de Rozuel.

 

— ¿Cómo puede un chiquillo causar tanto problemas?, no es alguien ordinario –Pensó el mago sombra —No importa, una vez muerto, no supondrás una amenaza para “Madre”.

 

De su mano invoca una esfera oscura, apuntando a la cabeza, con esa distancia, su poder bastaría para destrozar su cráneo y causarle una muerte inmediata al inconsciente chico, pero cuando se disponía a llevar a cabo su ataque, recibe una sorpresiva patada en el pecho que hace al mago retroceder.

 

— ¿¡Como…!?

 

Observa que el golpe recibido, fue del mismo chico que se suponía carecía de consciencia alguna, su pierna con la que le pateo, estaba cubierta por una materia negra solidificada como una armadura, había sentido esa misma patada con una clara fuerza sobrehumana.

 

Rozuel se pone de pie con vista en el suelo, el collar de su cuello envuelve su cuerpo con Intense Iron sin siquiera haber recibido la orden del usuario para equipárselo, todo su torso, cintura, extremidades superiores e inferiores son cubiertas por la armadura negra, pero su cabeza quedo como tal, sin recibir protección alguna de algún casco.

 

— El mocoso aun es un novato, pero no puedo darme el lujo de que mi actual “portador” muera aun –Dijo Roz resaltando una segunda voz grave que no era suya.

 

— ¿Quién eres tú? –Le pregunta el mago sombra.

 

—Siéntete orgulloso, mago, aun con este debilucho cuerpo humano, tendrás el honor de probar una fracción del poder de un auténtico dragón ancestral.

 

Rozuel levanta la vista mirando cara a cara al mago sombra, revelando poseer rasgos inhumanos, en sus ojos grises, iris con forma de rombo y en su boca sobresalía unos minúsculos colmillos.

 

Continuara…

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