Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 10

CAPITULO 10

 

La cazadora Verónica no parecía estar dispuesta a renunciar a Peter, y el joven peliblanco estaba al borde de su paciencia, planteándose la opción violenta como respuesta para deshacerse de la pesada compañía femenina.

 

—Vamos, únete a nuestro grupo de caza, veras que valdrá la pena cazar entre compañeros de armas y también… podríamos ayudarnos mutuamente de “otras maneras” –Susurro lo último de forma lasciva al oído de Peter.

 

Revelando sus intenciones lujuriosas, a Peter le colmaba la paciencia que lo vieran más como un consolador de carne que un individuo, no era como si el sexo fuera indiferente para él, el placer de dicho índole era algo que disfrutaba, pero no siendo el sometido.

—Se me acabo la paciencia, mandare todo a la mierda –Pensó el muchacho tomando su dedición.

 

Miro la botella de vidrio con licor que más cerca tenia y tomarla para golpearlo en la cabeza a la cazadora era lo que se planteó, estaba a unos segundos de llevar a cabo su solución al problema cuando…

 

—En verdad eres insoportable, el mismo chico ha dejado en claro su respuesta y no dejas de insistir –Una mujer le habla a Verónica.

 

Captando la atención tanto de ella como de sus compañeras, incluso la de Peter, deteniendo de momento su plan de la botella de vidrio. La mujer que expreso aquella opinión, estaba sentado a dos asientos al lado de Verónica, deglutiendo su comida ordenada, la cual deja enfocando su atención en la cazadora que acosaba al chico.

 

Se presentaba como una mujer de cabellera larga, quizás en sus 18 o 20 años, de ojos avellana y un inusual cabello de color mitad negro y mitad rubio, vestía una armadura pesada sin casco y que dejaba su vientre expuesto, sus armas eran un escudo de acero y una espada ligera que llevaba sobre la espalda de su vestidura metálica, dándole un aire de caballero.

 

—Tú… eres esa paladín de la que muchos hablan y llego hace poco a Brahim, Sasha Sunlaire, del linaje de paladines Novamancer “Sunshine” –Nombro Verónica la identidad de la mujer caballero, con ciertos nervios.

 

—Veo que me conoces, haciendo a un lado las presentaciones entonces, contéstame, siendo una cazadora, ¿no tienes vergüenza de andar molestando a otros por caprichos egoístas? –Le plantea la mujer llamada Sasha.

 

—Tsk… este no es tu asunto paladín, para empezar ni pintas aquí, no te metas en donde no te llaman –Le contesta Verónica de mala gana.

 

—Nuestros enemigos son los Cryptian y tú tienes la osadía de mancillar el título de cazador, con tu actitud de una adolecente promiscua, ya no es vergüenza lo que haces, es pena ajena –Opino la paladín.

 

— ¿¡Ahora te vienes a hacer la justiciera!?…

 

—Si ignorase esto, me despreciaría a mí misma, no soy la justicia perfecta, pero al menos hago lo que pueda, iré al grano, te detendrás o… ¿piensas llevar las cosas muy lejos? –Le advirtió la mujer caballero.

 

—Je, ¿¡crees que porque eres del linaje Sunshine te tengo miedo!? –Verónica desenfunda su espada apuntando con ella a Sasha — ¡Además, por lo que he oído tú fuiste ex…!

 

La paladín sujeta el arma de la cazadora, desplazándose con bestial velocidad y hábil destreza por la retaguardia de Verónica, usando su propia arma en su contra para amenazarle con rebanarle el cuello, Verónica en silencio queda atónica al ver cómo fue fácilmente vencida y en cuestión casi al instante.

 

Sus dos amigas reaccionan con intención de defenderla, pero denotando brazos temblorosos al momento de poner sus manos sobre su arma, dudando totalmente de hacerlo, pese a tener la superiora numérica, ninguna se sentía segura de involucrarse en una lucha contra Sasha.

 

—No tengo que molestarme ni siquiera en ponerme seria al respeto, te lo repetiré, te detendrás o… ¿piensas llevar las cosas muy lejos? –Volvió a plantearle la misma advertencia.

 

—Estimadas clientes, ¿podrían abstenerse de usar su violencia en este establecimiento?, agradecería el detalle que no me hiciera llamar a seguridad –Les aviso el barman de turno al notar el conflicto entre ellas.

 

Verónica se sentía totalmente insegura de la situación, incapaz de responder con la misma actitud confianzuda perseverante de siempre, sabía que un mal movimiento suyo la paladín no dudaría en terminarlo rápido.

 

—E-está bien… tu ganas… ¡nos retiramos!.

 

Al darse por vencida, Sasha le devuelve su espada y la cazadora se aleja de la barra de bebidas junto a sus compañeras. La paladín vuelve a su lugar comiendo el resto de su plato y luego se retira sin dirigirle palabra alguna a Peter, como si no quisiera agradecimiento alguno por su noble acto.

 

—Esa mujer es bastante fuerte… y muy peligrosa, si es una Novamancer como dicen, más razón para evitar conflicto alguno con ella, aunque agradezco que me solucionara el problema que tenía –Pensó Peter.

 

El plato del muchacho es servido por el barman, lo más barato con carne, era un plato de sopa con papas, zanahorias y trozos de carne, acompañado de una jarra de cerveza de la más baja calidad, todo le costó un total de 4000 Ralods.

 

La comida no era muy buena, pero bastaba para nutrirle lo necesario, por suerte un pedazo de pan venia gratis con el pedido, la cerveza era fuerte pero el sabor no muy agradable a comparación de otras bebidas alcohólicas que había bebido con anterioridad, era algo que esperaba al pedir alcohol muy barato, al terminar su cena solicito al barman una habitación y cuánto costaría.

 

—Una habitación VIP son 10.000 Ralods la noche, la más barata son 2000 Ralods la noche –Informo el barman.

 

—Pediré la barata –Pago los 2000 necesarios.

 

Recibió del barman la llave de su habitación y le señalo donde debía ir, las habitaciones VIP estaban en el segundo piso, las económicas en el primero, siguiendo por un lado corredor con numerosas puertas etiquetadas con un numero en ellas, a Peter le había tocado la habitación número 28.

 

En su camino podía oír con toda claridad el sonido lujurioso de varios huéspedes en sus aposentos, gemidos por doquier con el rechinar de las camas y gritos orgásmicos de relaciones carnales fuertes e intensas entre más de dos personas, incluso se topó con la escena de dos mujeres besuqueándose salvajemente cerca de una habitación hasta que una de ellas abre la puerta y ambas ingresan adentro cerrándola fuerte para continuar con su asunto allí mismo.

 

Era de esperarse tal comportamiento viniendo de un establecimiento que brindaba ese tipo de “servicio relajante”, era fácil deducir que no solo había empleados sexuales en el arte del baile erótico, sino incluso en la plática de la prostitución.

 

Había encontrado finamente la habitación 28 y usando la llave, abre la puerta para adentrarse a un pequeño cuarto que solo contaba con una cama, un armario, un espejo y un velador.

 

—Acogedor.

 

Dejando su bolso en el velador, se dispone a ponerse cómodo en la cama hasta que de repente un intenso calor repercutió en su pecho y se expandió por todo su cuerpo, la sensación era familiar, se percató entonces de la naturaleza de su aflicción, causada por nada menos que su licantropía.

 

— ¿¡De nuevo!?… ¿¡en serio!?… –Exclamo molesto.

 

No había dolor, solo una sensación exagerada de acaloramiento, tanto fue el calor que sentía que no tardo en plantearse desvestirse por completo, se quitó cada prenda que vestía a las apuradas dejándolas tiradas en el suelo, estando completamente desnudo, pero el calor aun persistía.

 

Su cuerpo sudaba en consecuencia y su cabeza se sentía mareado, cayendo boca abajo hacia la cama mientras débilmente su consciencia se desvanecía, rasgos inhumanos de su lado lobuno se manifestaron en él, comenzando por sus dedos, le brotaban uñas largas y filosas.

 

Colmillos sobresalían de su boca y sus ojos se teñían de color amarillo, los cambios venían en conjunto con alucinaciones sensitivas, Peter sintió el tacto de un par de brazos peludos de una bestia por la espalda y su aliento cosquillear su nuca, enredando su cola animal sobre la cintura del chico.

 

Los bultos del pecho de la bestia frotando sobre la espalda del joven peliblanco, revelaban a la alucinación como femenina, los ojos de Peter se cierran por completo y su consciencia se adormece.

 

__________________________________________________________________

 

Nuevamente volvió a aquel bosque sombrío de cielo sobrenaturalmente negro, en donde se encontró con la horripilante entidad lupina fantasmagórica autodenominado como Licten.

 

—“Nos volvemos a ver, cachorro, pareces algo acalorado, ¿un tiempo bastante candente para ti?, jajajaja”.

 

—Metete tus comentarios por el culo, sí que es tienes uno para empezar.

 

—“Oh, no seas tan negativo, del dolor y el sufrimiento forjara un nuevo tú, uno más fuerte y preparado para los tiempos peligrosos que se avecinan a ti” –Le dijo Licten —“Además, ¿no fue el sufrimiento lo que te hizo ser fuerte?, tu infancia misma es un relato viviente que reafirma mis palabras, pobre cachorro, pero ese infernal pasado de tu vida permitió forjar tus cualidades innatas”.

 

— ¡No sabes nada de mí!, ¡NADA!, no te vengas a hacer el listillo conmigo, fantasma de mierda.

 

—“Al contrario, cachorro, yo sé TODO DE TI, incluso puedo plasmar tus recuerdos aquí para tu mismo lo veas”.

 

— ¿Qué?, ¿cómo que “plasmar mis recuerdos”?.

 

Todo el lugar empezó a temblar y el bosque desaparecía, dando un cambio repentino de escenario, trasladándose a la cocina del interior de una casa moderna del siglo XXI, una perteneciente al mundo de Peter, pero no era todo, él reconocía esa casa.

 

—Este lugar es…

 

—“Mira, ¿reconoces a ese pequeño de allá?”.

 

En la cocina un pequeño niño de rostro triste con una cabellera blanca, abre el refrigerador para sacar una botella de jugo de naranja y beberla.

 

—Ese soy yo, a los 10 años, ¿qué fue lo que hiciste?.

 

—“Como dije, puedo plasmar tus recuerdos, ¿recuerdas la fecha de ese día?, fue la fecha en que el inicio de tu trágica vida comenzó”.

 

—La noche del 24 de diciembre…

 

—“Tus padres se encontraban trabajando en noche buena, pero habían prometido salir temprano para celebrar la navidad contigo, sin embargo, la hora que acordaron volver nunca sucedió y en aquel entonces eras un pequeño debilucho de inocente y pura mentalidad, que solo podía preocuparse al ver que no regresaban”.

 

Peter se acercó a su yo pequeño del pasado intentando tocarlo, pero solo conseguía atravesarlo, como si fuera un fantasma, al igual que todo el sitio a su alrededor, para él no era físicamente real.

 

—“Tonto, esto es solo un recuerdo plasmado, nada aquí puede ser tocado, solo tiene un propósito, recordarte QUIEN ERES”.

 

La puerta del hogar es tocada, el pequeño niño oyéndolo acude a atender a la visita, al abrirlo se encuentra con dos mujeres de servicios sociales infantiles.

 

—Este día…

 

—“Si, lo recuerdas perfectamente, todo comenzó con la desafortunada noticia”.

 

La mujer con un desalentador rostro se agacha y poniendo sus manos sobre el hombro del pequeño, le comunica un horrible suceso, el hospital donde sus padres trabajaban, fue víctima esta noche de un feroz incendio causada por la explosión de un taque de gas.

 

— Peter Garnier, siento comunicarte que… tus padres… han muerto.

 

El rostro del pequeño denota una inmensa depresión sumido en llanto, la mujer intenta consolar al niño con un abrazo, el Peter mayor observaba la escena con completa apatía.

 

—“Pero tu… no lo creíste, te negabas a creer que tus padres habían muerto”.

 

El pequeño exclamando “no es cierto”, huye de los brazos de la mujer y corre alejándose de las dos adultas con intención de buscar a sus padres en el hospital.

 

—“Pero inútil fueron esas esperanzas, pues tú mismo atestiguaste la verdad”.

 

El escenario cambia para mostrar en un tiempo nevado, un hospital en llamas siendo acudido por numerosos bomberos, allí el pequeño niño de pelo blanco entre una multitud ubicado en los límites que la policía evitaba el paso de los civiles, escucha las desalentadores conversaciones de las personas a su alrededor.

 

—Dicen que la doctora Elizabeth tenía el turno esta noche junto a su marido…

 

—Los dos murieron junto a otros del personal del hospital y varios internados…

 

Elizabeth, era el nombre la madre de Peter, ella era una destacada doctora cuyo turno asignado de trabajo le había tocado en nochebuena, en compañía de su esposo que trabajaba como enfermero.

 

Oír la cruda verdad del fallecimiento de sus padres, aleja al pequeño de sus funestas palabras, refugiándose en la oscuridad de un callejón, solo, con el frio del ambiente afectándole, lo único que podía haber era llorar por la pérdida de sus seres queridos.

 

—Pobre pequeño, ¿qué lo que te pone tan triste en nochebuena? –Un desconocido de cabello canoso y lunar en el rostro se le acerco.

 

Vestía un elegante traje, fumaba un costoso cigarro y denotaba un aire criminal.

 

—Mis padres… murieron… estoy solo… -Contesta el pequeño entre lágrimas.

 

—Mmm… entiendo, entonces eso facilita las cosas.

 

—¿Qué?.

 

El hombre chasquea los dedos y dos subalternos suyos de brazos fornidos acercan sus manos hostilmente hacia el niño.

 

—“Y todo comenzó, ¡jajajaja!”.

 

Continuara…

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