Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 6

CAPITULO 6

 

Los trasgos habían rodeado en montón a los cazadores, Brenda se defiende deleitando experiencia en su lucha, con su Gear perfora con sus pinchos y rompe con su contundencia los cráneos de las horrendos criaturas verdes de baja estatura y acto seguido los mismos pinchos de su arma son imbuidos por energía Nova…

 

Al agitarla contra los Cryptian que tenia de frente, lanza varios proyectiles de Nova igual al número de pinchos que habían sido imbuido con esta, era la habilidad de su arma Gear, los proyectiles como letales flechas atraviesan a varios trasgos en su camino, en solo los primeros minutos, la hábil mujer de lentes había eliminado a 7 de ellos.

Un resultado predecible, pues no era su primera vez luchando contra tales monstruosidades, pero lo que si le abrumaba en aquel escenario, era la forma en que se desempaña su compañero, a quien veía como un novato, unas gotas de sudor recorrieron por su frente al verlo en acción.

 

Peter evadía los ataques de los trasgos con suma facilidad y sin el menor esfuerzo, consideraba los movimientos de los primeros monstruos con lo que luchaba, más lento que el humano promedio, era un chiste de reto.

 

A la hora de contraatacar, sujetando firme su espada con las dos manos, arremete con velocidad y fugas habilidad arrebatando de un corte la tapa de los sesos al primero que se le cruza, masa encefálica verdosa salpica al lado del cuerpo del monstruo.

 

Al siguiente le incrusto su espada en el estómago abriéndoselo para esparcir todo sus intestinos al suelo y luego lanzo su arma contra su tercera víctima que estaba a unos 2 metros de distancia asestándole en el cuello.

 

Cuando se acerca a recuperar su espada, dos trasgos le atacan por su retaguardia de un salto con sus filosas garras apuntando a la nuca del chico, pero él los “siente” venir y fácilmente los esquiva, situándose a espaldas de ellos mientras aún seguían en el aire, a uno con brutal fuerza le rompe el cuello con una llave de desnucamiento, oyéndose el eco del crujir de sus huesos destrozándose, en cuanto al otro Cryptian la tuvo peor.

 

El trasgo quien fallo en su ataque aterriza en el suelo solo para ser derribado por una patada del muchacho peliblanco en su canilla, la criatura cae boca arriba y observa la maliciosa cara del chico para luego observar como su pie derecho cae de golpe sobre sus genitales, oyendo el sonido de sus testículos explotar y su inhumano miembro ser aplastado, exclamando con un fuerte grito de agonía el dolor de su masculinidad destruida.

 

El pie de Peter yacía cubierto por sangre verde de las extintas partes nobles del Cryptian, luego toma su espada y corta su cabeza en dos de manera vertical, una risa maliciosa se produce en los labios del joven peliblanco, lo estaba disfrutando.

 

Mientras descuartizaba extremidades, torsos y cabezas de aquellas monstruosidades a su alrededor, exhibía un comportamiento sádico y demencial en sus movimientos como expresiones fáciles.

 

Daba igual si era atacado por media docena a la vez, él los esquivaba fácilmente y contraatacaba dejando a las horrendas criaturas verdes que le desafiaban, su sanguinaria marca en ellos, los hacia gritar, chillar y sangrar con parte o todos sus contenidos viscerales fuera de sus cuerpos.

 

Brenda estaba anonada, las capacidades de combate del “novato” no eran para nada malo, ¡sino macabramente espectacular!, casi todos los trasgos estaban enfocados en él, y los depredadores del principio se convirtieron en las presas para el festín de sangre del joven de pelo blanco.

 

Para aquel joven era la primera vez que asesinabas a seres que no eran humanos, sin embargo, allí estaba él, despedazando con toda sanguinaria actitud a un montón de monstruos de manera tan natural como respirar.

 

¿Cómo podía tener tanta confianza?, ¿de dónde particularmente obtenía Peter tanto talento para valerse de una situación tan anormal?, la respuesta estaba en una “condición” que poseía, una de carácter biológica y a la vez trascendía como una cualidad de temática sobrenatural.

 

Los ojos de Peter percibían algo que otros no verían, sobre los trasgos observaba siniestras auras rojas color sangre sobre cada uno de ellos, cada una de estas auras creaba una imagen fantasmal del individuo y realizaba una acción hostil en concreto hacia el chico, acto seguido el sujeto mismo replica la acción que el fantasma creado por el aura.

 

Lo que Peter veía de esas imágenes fantasmagóricas rojas, eran precogniciones de las hostilidades cercanas a él, podía prever casi cualquier ataque dirigido a su persona, ¿pero que era esa aura roja?, la respuesta se resume en; la manifestación visible de la sed de sangre.

 

Desde que tal cualidad “despertó” en él, podía sentir la sed de sangre de cualquier persona, hasta en el más mínimo detalle, el ansia de matar, la sed por violencia, Peter podía sentirla en menor a mayor grado como un sexto sentido, obteniendo una capacidad casi sobrenatural de saber quiénes tenían pensamientos de hostilidad hacia él y de esa percepción sensorial única, desarrollaba otras características.

 

La propia sed de sangre del muchacho le confería a él ciertas actitudes físicas iguales o mayor a la de un atleta, se manifestaba a través de la sangre que recorría cada gramo interno de su cuerpo, afectando sus músculos, tejidos y huesos para brindar una ventajosa movilidad, proveyéndole de mayor resistencia, fuerza y flexibilidad.

 

No eran para convertirlo en un súper hombre, no era para volverlo un humano más fuerte que el promedio y destacar del resto, la única razón de esta rasgos naturales, era para hacerle un individuo centrado en una especialidad en concreto, el asesinato.

 

Como una bendición y a la vez una maldición, poseía una fuerza que podría catalogarse como extraordinaria, pero en consecuencia, estaba obligado “biológicamente” a satisfacer cierta “necesidad” de la condición que poseía, marcado por siempre a tener que segar vidas ya sea por voluntad u obligación.

 

Su organismo le obligaba a tener que matar cada cierto tiempo, no hacerlo conllevaba a un sufrimiento físico y psicológico semejante a un síndrome de abstinencia, pero en escalas de dolencia aún mayores, lo que matar no era solo una rutina diaria, era un estilo de por vida. Aquella cualidad, el mismo Peter la bautizo con un nombre en concreto, “Instinto Asesino”.

 

—Que aburrido…

 

De los 33 trasgos, Brenda acabo con un total de 9, su compañero en cambio se llevó la vida del resto, a su alrededor mientras él posaba bostezando con su espada clavada en el suelo, estaban apilados en trozos los restos de los trasgos abatidos, no había parte del cuerpo que no estuviese cercenada por la espada de Peter. La cazadora empezó a recoger las piedras esféricas rojas de los Cryptian muerto.

 

—Toma rápido las “Hemopetra” de los trasgos –Le dice Brenda.

 

— ¿Qué tienen de importancias estas piedras rojas? –Pregunta el muchacho recogiendo una del suelo de la cabeza destrozada de un trasgo.

 

—Son la fuente de dinero de los cazadores, cuando se mata un Cryptian, se debe recoger estas piedras llamadas hemopetra, las cuales se intercambian por dinero –Explica Brenda.

 

—¿Eh?, ¿así que esta pequeña cosa rojiza es valiosa?.

 

—El interior almacena energía nova única que es extraída y usada para crear todo tipo de productos, desde armas, artículos domésticos, materia prima para construcciones, ect. Básicamente toda sociedad debe sus avances y desarrollo tecnológico de esta mierda.

 

El nova era la fuente de energía convertida en tecnología en este mundo, para los humanos fue la clave que los llevo a ser la raza dominante de Eliux, si los hemopetra contenían tales propiedades en su haber, significaba que los cazadores como oficio tenían bastante peso en la sociedad.

 

—Eso si es impresionante, ¿todos son así de pequeño? –Pregunto Peter

 

—No exactamente, pero no lo juzgues por el tamaño, lo que importa de los hemopetra es la calidad de energía nova en su interior, cuando mejor sea, mayor es la ganancia, aunque claro eso también significa tener que enfrentar a un Cryptian más fuerte –Explico Brenda —Para darte una idea, estos trasgos son Cryptian de categoría “E”, el nivel más bajo.

 

Los Cryptian eran separados en categorías que determinaban su nivel de poderío y peligrosidad, de menos a mayor; “Categoría E”, “Categoría D”, “Categoría C”, “Categoría B”, “Categoría A”.

 

Luego estaban los catalogados “Categoría S”, los monstruos más fuertes, formidables y cuyo nivel descomunal era el terror de muchos cazadores.

 

—Una vez que te hayas hecho con algún hemopetra y se regresa a la ciudad, debes ir a “La asociación” para entregarlos y obtener las ganancias –Dijo Brenda.

 

—¿”La Asociación”?.

 

—Son los sitios en concreto donde los cazadores cambian sus hemopetra por dinero, pero ya hablaremos de eso más tarde cuando regresemos a Brahim, por ahora centrémonos en recoger nuestro primer botín, ¿no te parece?.

 

El principal objetivo de esta cacería eran los artículos de los mercaderes asesinados por un Cryptian en concreto que liderada a otros, se podría pensar que los trasgos eran sus subalternos enviados por el posible líder de los monstruos.

 

Peter enfundo su arma en la funda de su espalda, se limpió su rostro manchado con la sangre verde de los Cryptian asesinados y comenzó a recoger los hemopetra guardándolos en el interior del bolso que llevaba consigo.

 

Los hemopetra eran la fuente de vida de los Cryptian, un núcleo en sus cuerpos, estos no podían ser arrancados de las criaturas mientras estuviesen vivos, al morir son fácilmente extraíbles de ellos y eventualmente cuando el cadáver de un Cryptian pierde su hemopetra, este empezara a desintegrarse hasta no dejar rastro físico alguno, ni siquiera la misma sangre.

 

Brenda dejo que el chico se hiciese con la mayoría de las piedras rojas, pues él se llevó el mérito de abatir a la mayoría de los trasgos, cuando el ultimo de aquellas piedra fue recogida por el muchacho, la cazadora se acerca a Peter para felicitarle y eventualmente tomar con sus manos sus mejillas y besarle, un erótico beso en el que su lengua se metía al interior de la boca de su compañero chocando con la suya.

 

—Toda esta cacería me ha puesto bastante excitada, ¿te importa si tomamos un receso? –Pregunta la cazadora con un rostro lujurioso.

 

—Por mí no hay problema.

 

La mujer de lentes se quita la camiseta y luego el sostén revelando sus atributos femeninos sin titubear, con rostro sonrojado se acerca al chico peliblanco abrazándolo de la criatura y besándolo, Peter se dejaba llevar por la sensación de la excitación, hasta que pronto toda esa excitabilidad se convierte en presagio de peligro.

 

Un aura roja cubría el cuerpo de Brenda, su sed de sangre se manifestó denotando hostilidad que atentaba contra su seguridad, el muchacho allí lo vio y así como tan pronto lo sintió, empujo a Brenda y retrocedió a unos cuantos metros de ella por seguridad.

 

Su intuición era certera, en una de las manos de la mujer tenía una daga que ella misma había sacado de uno de los numerosos bolsillos de su pantalón largo, aquella persona con alguna intención pretendía apuñalarle mientras lo distraía con su libido.

 

— ¿Qué significa esto? –Pregunto él muchacho desenfundando su espada.

 

—Tsk… ¿cómo lo descubriste?, sabía que no eras alguien fácil, pero no importa, será como deba ser –Brenda junto dos dedos sobre su labio y dio un fuerte silbido.

 

De sus escondites tres individuos armados salen corriendo hacia la posición de la mujer de lentes ubicándose a espaldas de ellas, se revelan del grupo otras dos féminas cercanas a la edad de Brenda y el tercer miembro era un joven hombre.

 

La primera chica estaba armado con un Gear en forma de arco y la segunda con varios cuchillos arrojadizos con ponzoña, en cuanto al único integrante masculino, portaba un mosquete, todos ellos apuntando con sus armas a Peter.

 

—Esperaba solo apuñalarte y luego dejarte inconsciente, pero haz hecho las cosas más complicadas –Comenta Brenda tomando su Gear.

 

—No eres una cazadora, no hay tal Cryptian que asesina comerciantes, no existe el dichoso botín de los mercaderes muertos, todo este tiempo me has estado engañando, para llevarme a un sitio aislado en el bosque y luego asesinarme para tomar mis cosas –Describió Peter las acciones de la mujer de lentes.

 

—Cierto, pero debo corregirte sobre la parte de “asesinarte”, en realidad la idea original era capturarte vivo y venderte como esclavo, hay ciertas personas que pagarían bastante por un chico apuesto como tú y sobre todo buen luchador –Añadió Brenda —Pero has complicado los planes, si tenemos suerte te heriremos lo suficiente para vencerte y dejarte vivo, por supuesto tu valor como esclavo disminuirá por la cantidad de heridas que recibas, de lo contrario, tendremos que bastarnos con lo que llevas encima y eso es un mal negocio.

 

La cazadora se revela como una líder criminal de un grupo que roba y esclaviza a sus víctimas, ahora posa sus ojos sobre el joven de pelo blanco.

 

Continuara…

 

 

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