Metalord Revolution Capitulo 108

CAPITULO 108

¿SOVIÉTICOS EN AVALIA?

 

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Cuanto más lo observaba menos duda tenia, ese familiar y reconocible símbolo, pertenecían a “ellos”, a la ya extinta Unión Soviética, podría darme la idea de que pudiera tratarse de una marca identidad, pero cada aspecto estaba definida a como lo recordaba sobre dicho Estado.

Aquello era su emblemático escudo, con el que hicieron historia casi al comienzo del siglo XX hasta en sus últimos años llegando a su disolución, de tantas cosas extrañas con la que me he topado en Avalia, que en este mundo la marca de los soviéticos se halle aquí, ¡es una incógnita de otro nivel!.

 

¿Cómo era posible?, ¿por qué el cadáver de este hombre lagarto lleva grabado el emblema de la Unión Soviética en la armadura que portaba?, no tenía sentido y esto no puede ser una mera coincidencia, cuanto más lo pienso detenidamente, ¿será cosa de un Trotamundos?, si un hombre lagarto de los responsables de las desapariciones de los aldeanos en el reino de Luthe lo porta, ¿¡podría ser que todo esto lo haya causado un Trotamundos en sí!?.

 

— ¿Qué es esa extraña marca que lleva en su hombro derecho? –Pregunto Mecil notando la marca soviética.

 

—Ni idea, es la primera vez que veo tal símbolo en mi vida –Contesto el sargento Bobme Gamgck —Si es de algún reino o algún grupo en concreto, no tengo la menor vida de quienes se traten.

 

—Que uno de estos hombres lagartos lo lleve encima, me dice que pueden estar directamente relacionado con el caso de las desapariciones –Opino el veterano ex-aventurero —Oye chico, te he visto mirar fijamente esa marca por un buen rato, ¿las has visto con anterioridad?.

 

Mecil me dirigió una pregunta, contestar con un “si” y explicarlo todo, era una vía directa para exponer mi identidad como Trotamundos, una mala idea, me deje llevar por la impresión que llame la atención, debo inventar rápido una excusa.

 

—No, pero también me llama la atención, tengo la fuerte certeza de que no será la última vez que veamos esa marca –Me excuse.

 

—Mmm… tienes razón en eso, presiento la misma intuición.

 

Me lo creyó, pero debo ser más cauteloso, mirando detenidamente al hombre lagarto, observo varios daños sobre la parte del pecho en su armadura, pero dicho grado de daño no parecía tanto, ¿los enanos lo vencieron fácilmente?.

 

— ¿Los Enanos que vencieron a este hombre lagarto lo lograron con mucha facilidad?, parece que esta cosa cayo con pocos golpes –Dije en voz alta.

 

—Sí, sobre eso, la cosa es… -Procedió el sargento Enano a explicarlo.

 

El sargento comienza su explicación resaltando al grupo de exploración Enana conformado por 4 miembros, quienes fueron embocado por tres hombres lagartos envueltos con armadura en todo el cuerpo, uno de ellos se acerca a ser el primer en plantarle cara a los guerreros, una lucha inevitable se llevaría a cabo, hasta que…

 

La criatura comienza a comportarse de manera rara, se tambaleaba como si estuviera mareado, los Enanos toman ventaja de su estado y lo atacan con sus pesadas armas en el pecho del monstruo, sus primeros golpes logran retroceder a la criatura cayendo este de rodillas, de repente los cristales Navum en su espalda comienzan a resonar brillando intensamente hasta que se parten en pedazos.

 

El hombre lagarto en consecuencia cae de espalda hacia el suelo y deja de moverse, había muerto, los otros dos miran fijamente a su aliado caído y comienza a retroceder retirándose con prisa, los Enanos insisten en no seguirle y llevarse el cadáver del monstruo vencido de regreso a su puesto militar, allí concluye la explicación del sargento Enano.

 

— ¿Simplemente los cristales se rompieron por si solo? –Pregunto Mecil, notando la ausencia de estos en el cadáver del monstruo.

 

—Sí, desconozco el porqué, esa fue la explicación que mis chicos dieron –Dice el sargento Bobme Gamgck.

 

—Je, entonces esto lo hará más fácil para nosotros.

 

Alguien más se acerca al cuerpo del hombre lagarto, había escuchado la conversación reciente, se trataba de un hombre alto en sus posibles 30, de pelo oscuro corto con un flequillo que casi le cubre el ojo izquierdo, complexión fornida, llevaba puesto una armadura de cobre de cuerpo completo con excepción de su cabeza, cubierto con un manto blanco con el emblema Templario, en su cintura llevaba de su lado derecho una cimitarra con un cristal rojo incrustado en la empuñadura y en su izquierda una espada liviana con un cristal amarillo en la empuñadura.

 

—Comandante Frederic, ¿no? –Pregunto Mecil.

 

—Y usted debe ser quien lidera a los aventureros, ¿no es así? –Pregunta el hombre con un rostro prepotente —No tendrían que molestarse aventureros, los Templarios hemos venido a tomar carta de este asunto, podremos encargarnos de esto por nuestra cuenta.

 

—Agradezco sus nobles palabras, comandante, pero una petición hecha por el mismo rey de Luthe no es algo que el gremio de aventurero pueda ignorar.

 

—Oh, cuanta determinación, muy bien, solo espero que ambas partes hagan lo suyo y no traten de interferir en el trabajo del otro.

 

Tras ese intercambio de palabras, el comandante se retira en dirección hacia las tiendas de campañas montadas por los Templarios.

 

—Así que eso es un comandante Templario –Dije en mis pensamientos.

 

__________________________________________________________________

 

De menor a mayor, los Templarios se definen en los siguientes rangos; Escudero, Sargento, Comandante, Mariscal, Senescal y el Gran Maestre.

 

De entre los rangos Comandante, Mariscal y Senescal, portan el título “caballeros de honor templario”, cada uno está equipado con una armadura imbuida con magia acorde a su rango, los Comandantes llevan la armadura de cobre, los Mariscales la armadura de plata y los Senescales la armadura dorada, el Gran Maestre por otro lado porta la armadura platino.

 

Mientras que de Templarios Mariscales como rangos inferiores a este puede haber un montón de ellos, del rango Senescal está reservado únicamente para cuatro individuos a la vez, en cuanto al Gran Maestre obviamente solo puede haber uno.

 

__________________________________________________________________

 

Algunos aventuraron observaron la retirada del comandante Templario con desdén, pues las palabras de este expresaron todo su disconformidad hacia los aventureros y no era de extrañar, originalmente este encargo fue establecido para el gremio de aventurero, los Templarios simplemente decidieron intervenir por justificaciones suyas de “el bien común”.

 

—Ese tipo se ve bastante fuerte –Opino Alan.

 

—Siendo alguien de rango Comandante, no de extrañar que lo sea –Dije de mi parte.

 

—Amo, ¿se encuentra bien? –Me pregunta Allum como si estuviese preocupado.

 

—Sí, ¿por qué lo dices?.

 

—Tu mirada parecía bastante pérdida en ese dibujo que el cadáver del hombre lagarto lleva en su hombro –Comento Riha.

 

Tanto mi pegajoso compañero como mi lupina aliada notaron mi breve momento de distracción enfocado en el emblema soviético, tenía la opción de decirles la verdad, pero ni a Allum le he contado aun mi verdadera naturaleza de otro mundo, menos podría decírselo a Riha.

 

—Sí, siento preocuparles, lo importante es enfocarnos en el trabajo, falta tan solo poco para que nos adentremos a la zona prohibida, una vez allí, debemos estar totalmente en alerta –Les dije para desviar el tema de mi distracción.

 

Mientras esperábamos cerca del cadáver del hombre lagarto, el sargento Bobme volvía hacia los aventureros acompañado de dos de sus muchachos, el primero trae consigo una gradilla de madera con varios tubos de ensayo que almacenaban un líquido morado en su interior y el segundo un pequeño cofre de hierro.

 

—Estos serán el equipo con el que contaran para la zona prohibida –Comunico el Sargento —Para empezar este brebaje hecho por nuestros alquimistas, una vez bebido se creara sobre sus cuerpos de manera temporal, un aura mágica que aumentara su resistencia para repeler la energía Navum –Dirigió la primera presentación hacia la gradilla con los tubo de ensayo llenos.

 

Luego abrió el cofre retirando de su interior varios artefactos cuadrados de hierro con el tamaño de la palma de una mano, tenía pegada sobre su superficie plana un cristal rómbico blanco.

 

—Esta herramienta es llamada “Medidor Navum”, permite detectar al alcance la presencia de energía Navum a los alrededores, dependiendo del sonido que emita, será el grado de Navum que se halle en la zona.

 

Explicó a todos los aventureros de alrededor sobre el “Medidor Navum” tanto su utilización y los diferentes sonidos que emitirá para diferenciar la concentración de Navum, también nos describió sobre el brebaje mágico que aumentara nuestra resistencia sobre dicha energía nociva, su tiempo estimado de duración con cada dosis es de 3 a 4 horas, sin embargo recibir enormes picos de Navum pueden reducir el tiempo.

 

Varios gradillos repleto de numerosas pociones de resistencia al Navum son traídos y guardados en el cofre de hierro, en cuanto a los medidores Navum, son entregados a Mecil quien lo reparte entre los grupos formados de aventureros (del cual recibimos el nuestro), los cuales eran un total de siete, sin embargo solo había 6 medidores.

 

—Lo siento chico, pero tendrás que unirte a un grupo, ir por cuenta propia no es conveniente –Le recomendó a Alan quien estaba en solitario.

 

—Mmm… entiendo, bueno, si no hay otra forma –Dijo Alan mirando hacia nuestro grupo.

 

Era evidente adónde iba a llegar esto.

 

—Oye, ¿no te importaría si me uno a tu grupo? –Me pregunto con claras sus intenciones.

 

Rechazarlo solo lo haría sospechoso y crearía posible conflicto, además tenerlo cerca no solo sería una desventaja sino incluso una ventaja, podría vigiarlo más detenidamente con el riesgo de exponerme más a él, una circunstancia con su pro y contra.

 

—No tengo problema, ¿qué dice el resto? –Consulte a mis compañeros.

 

— ¡Ni una sola queja, bienvenido seas a nuestro grupo! –Opino la Lupian aceptándole.

 

—Cuanto más seamos mejor, aumentara nuestras posibilidades de sobrevivir como grupo –Dijo Allum dando su voto positivo.

 

— ¡Muchísimas gracias a todos!, daré lo mejor de mí para no defraudarlos –Expreso su emoción el aventurero joven pelinegro con su mano en el pecho en señal de juramento.

 

Los Templarios también habían recibido su lote de pociones anti Navum y medidores, mientras que los aventureros contaban con un total de 21 miembros (22 si consideramos a Allum entre la cuenta), los Templarios a su vez poseían un total de 31 personas entre los suyos, varios escuderos, seis sargentos y el comandante a cargo.

 

—Otra cosa, este chico ira con ustedes, será su guía en la zona prohibida –Presento sargento a otro de sus soldados.

 

Un joven Enano de cabello largo marrón, como el resto de los suyos, llevaba equipado con una armadura pesada, sin casco ni guantes, su arma predilecta era un hacha doble.

 

—Mucho gusto, soy Creik Rockfist, del clan puño de roca, un placer conocerlos, espero que colaboremos juntos para resolver esta problemática situación –Se presentó educadamente ante los aventureros.

 

Cuando escuche que pertenecía a “clan puño de roca”, sentí cierto familiarísimo en ese Enano, ¿será coincidencia acaso?, ¿todos los Enanos aun sin relación sanguínea pertenecen bajo un mismo clan?, ¿o quizás él sea…?

 

—De momento no puedo sacar conclusiones precipitadas –Dije en mis pensamientos.

 

Tanto aventureros como Templarios recibirían la ayuda de un guía Enano, pero los Templarios hacían rechazado tal apoyo, preferían contar en términos de “personal capacitado” únicamente con los suyos, por supuesto eso no les impidió el no rechazar los brebajes y los medidores, al contrario fueron las únicas cosas que aceptaron de los Enanos.

 

 __________________________________________________________________

 

—¿¡Todos listos!?, ¡nos marchamos! –Declaro Mecil a los suyos.

 

— ¡Atención, formación y en marcha! –Ordeno el Comandante Frederic a su escuadrón.

 

La ancha y gigantesca puerta que conducía con dirección hacia la zona prohibida del puesto militar Enano, son abiertas para nosotros, los dos grupos avanzan sin titubear, determinados a continuar, mentalmente preparados para los peligros que aguardan en nuestro destino.

 

Mecil Devon iba acompañado del Enano Creik, quien a su vez contaba con su propio medidor Navum y era el encargado de llevar el cofre de hierro en su espalda con los brebajes mágicos, dado a la cantidad limitada que poseíamos, no podíamos darnos el lujo de consumirlos rápido, dado a nuestro número, contábamos para cada individuo un total de 5 dosis.

 

Y solo haríamos el uso de aquellas pociones alquímicas en consejo de Creik, a lo que Mecil estaba de acuerdo. En cuanto a los Templarios, creemos que recibieron un número mayor de dichas pócimas, pero era comprensible dado a la cantidad estimada de su gente, dichas dosis estaban a cargo de un hombre de lentes de cabellera castaña.

 

Además de la vestimenta ordinaria Templaría conformada por el manto con la cruz Patee en la espalda y la cota de malla, portaba un yelmo en forma de corona que revelaba su rango de Sargento, dicho individuo era quien estaba casi más cerca del Comandante, lo que podría considerarse como el segundo al mando.

 

Mientras más nos acercábamos, avanzando con mi grupo cerca, Riha a mi izquierda, Allum a mi derecha y Alan en la retaguardia, aun albergaba duda con respeto a la marca soviética, si estos hombres lagartos están relacionados, esto podría ser cosa seria, porque de tratarse de un Trotamundos me llevaba la siguiente duda incomoda, ¿es alguien normal o un Esper?.

 

Las posibilidades de que se tratase de lo segundo eran bastante altas, si tiene que ver con lo que está ocurriendo, confrontarlo era algo inevitable y si llegara a encontrarme cara a cara con él y viera mis armas de fuego, puede que exista la posibilidad de que mi identidad como Trotamundos sea descubierta, este encargo se está volviendo más complicado de lo que pensé.

 

__________________________________________________________________

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

A lo lejos, sobre una colina, un enigmático encapuchado de negro con baja estatura mira fijamente al frente, a su alrededor se hallaba un desolado paisaje de tierras secas con poco o casi nada de pasto y un cielo totalmente nublado con refucilos, era la zona prohibida.

 

A espaldas suyas sobre unos árboles y arbustos, se encontraba un numeroso grupo de hombres lagartos equipados con una armadura en todo el cuerpo, algunos portaban ballestas pegadas en la muñeca, otras cuchillas retractiles, algunos poseían estaturas de casi 2 metros y otros de 2 y medio de altura.

 

—Se acercan, creo que ya va siendo hora de recibir a nuestros invitados –Dijo el enigmático encapuchado con una voz inhumana.

 

La figura misteriosa cruza sus brazos, revelando miembros superiores envueltos en metal al igual que los humanoides reptilico, sobre su hombro derecho portaba grabado la insignia de la Unión Soviética.

 

Continuara…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s