Werewolf & Assassin [Reboot] Capitulo 5

CAPITULO 5

 

Camino buscando un sitio al cual ubicarse mientras observaba más del curioso comportamiento de las mujeres de Eliux, entre varias bebiendo y eructando a todo pulmón, otros que jugaban a la pulseada y una tensa partida de póker entre dos jugadoras que acaba con la más nerviosa perdiendo.

 

— ¡Escalera real!, ¡mira y sufre! –Enseña su mano ganando la partida y reclamando el dinero apostado.

 

—Un momento… -La jugadora derrotada sacude una de las mangas del vencedor solo para descubrir un manojo de cartas escondidas que caen al suelo —¡Hija de puta, hiciste trampa!, ¡te voy a matar!.

Tomando un cuchillo que guardaba en una funda de su pantalón, se tira contra la tramposa con asesinas intenciones de clavárselo en el ojo, su contrincante oponía resistencia pidiendo ayuda a los demás de a su alrededor, una muchedumbre se junta solo incitando aún más entre bullicio la pelea.

 

Hasta que dos encargados de la seguridad del local, un par de mujeres de cuerpos fisicoculturistas con camisas cortas negras y pantalones largos como calzado del mismo color con sus armas Gear enfundados, toman de los brazos a la causante del pleito sometiéndola y arrestándola hacia la salida.

 

—¡Esto no quedara así perra, voy a matarte apenas dejes este sitio!.

 

Peter busco un lugar al cual ubicarse dirigiéndose a la barra de bebidas atendidas por el barman, un hombre joven en sus 20 y de buen atractivo físico, vestía un frac con un delantal blanco encima.

 

A su disposición custodiaba de la barra una variedad de bebidas alcohólicas en botellas coloridas, cerca suyo se hallaba un refrigerador alimentado como fuente de energía por medio de un cristal de Nova con forma de estrella adherido en el centro del aparato dentro de un cilindro de vidrio trasparente.

 

— Aquí tienes una bebida –Le ofreció el barman una copa con fresca y burbujeante cerveza.

 

—Yo no ordene nada –Aclaro el muchacho de pelo blanco.

 

—Cortesía de aquel caballero –Señalo.

 

Peter voltea hallando a un muchacho pelinegro cercano a su edad, el chico vestía una gabardina café sobre una camisa blanca y pantalones largos,  llevaba una espada liviana en el lado derecho de su cintura y una pistola en su izquierda y el toque final era su sombrero de cowboy que le daba todo el aspecto de un cazador.

 

—Me alegra ver otro compañero varón en el dulce oficio de la caza de monstruos –Dijo sentándose a su lado — ¡Brindo por eso! –Levanta su bebida y se dispone a beberla.

 

— ¿En verdad es tan inusual ver a hombres cazadores? –Pregunto Peter.

 

—Tomando en cuenta que una mujer podría patearle el culo fácilmente a uno en una pelea mano a mano, ¡claro que sí!, sería más fácil encontrar hombres a montón en una florería que en este sitio, lo que es triste y a la vez algo bueno, ya que muchos grupos de cazadoras buscan en su mayoría tener a un integrante masculino entre los suyos, si tú me entiendes –Le guiña un ojo.

 

—Carajo, ¿en verdad las mujeres son más fuerte que los hombres? –Pregunto el joven de pelo blanco tratando de digerir su cruda realidad.

 

—Por supuesto, ¿por qué haces una pregunta tan boba?, sin ofender –Le responde el joven cazador —Dado a que las mujeres son más fuerte que los hombres, es obvio que la sociedad en general los beneficia aún más.

 

Entonces el chico comprendió que la influencia femenina no solo era mayor en el ámbito físico de manera biológica, sino incluso repercutía a nivel social, básicamente las mujeres de Eliux era el género predominante.

 

—Ah mierda…  -Se traga Peter su bebida aceptando las circunstancias con la ayuda del licor.

 

—Te entiendo mi buen, pero ni modo, las cosas como son –Trata de consolarle con una palmada en su hombro — ¡Que modales los míos!, ni me he presentado aún, soy Billy Hoth, pero todos me dicen Bill, dime compañero, ¿eres nuevo aquí?.

 

—Sí, acabo de llegar y planeo dar mis primeros pasos como cazador, hacer buen dinero, comprar buena comida, una cama cómoda y el resto las comodidades que los billetes y el capitalismo puede brindar.

 

— ¡Jaja, esa es la actitud del novicio optimista!, te recomendaría conseguir como mínimo un compañero de armas.

 

—Mmm… se matar cosas por mi cuenta, pero no conozco los alrededor y saber de buen sitio en donde empezar me vendría bien, ¿me hechas una manos?.

 

—Eso quisiera compañero, pero acabo de regresar de cazar con mi grupo y…

 

Una bella mujer cazadora de busto notable, brazos fornidos y unos cuantos años más que Bill se acerca a él susurrándole al oído, la dama en concreto vestía casi con el mismo conjunto de prenda que el chico, con la diferencia que bajo su gabardina llevaba una musculosa en lugar de camisa.

 

—Debo retirarme mi buen, el deber de la camarería llama, no te rindas en buscar alguien que te eche una mano, ten por seguro que sin duda lo hallaras aquí –Le dice Bill para luego levantarse y retirarse con la dama.

 

El joven subió junto a la cazadora y otras dos mujeres más a unas escaleras hacia el segundo piso del edificio que según una flecha indicadora llevaba a las “habitaciones VIP”.

 

Quedando al muchacho peliblanco pensativo sobre a quién recurrir como un posible compañero, podría arriesgarse solo pero al no conocer el área solo lo complicaría para sí mismo, además aun necesitaba algo de información con respeto al oficio en que iba a desenvolverse.

 

—Disculpa, no pude evitar escuchar y parece que necesitas una mano.

 

Dándose vuelta, se halló con una joven señorita veinteañera de lentes con unos 170 de altura, corta caballera negra, camiseta de mangas largas marrón con gris, pantalones largos de igual color con varios bolsillos y enfundando una pesada maza con pinchos en su cintura.

 

—Acabo de debutar hace poco también como cazadora, soy Brenda, ¿y tú? –Se presenta dándole su mano.

 

— Peter Garnier –Le da su mano recibiendo su saludo.

 

—Peter, ¿eh?, lindo nombre –Comento ella —Y bien Peter, dado a que eres nuevo en esto, no te importaría ser mi compañero de cacería, conozco un buen sitio en donde podríamos empezar, Cryptian fáciles, botín sencillo y dinero cómodo.

 

—Mmm… me agrada la idea, señala el camino y yo aporto mis ganas de matar.

 

—Bien, me encanta ese entusiasmo.

 

Acepto el compañerismo de Brenda, ambos salieron de “La Osa Golosa” y posteriormente de la misma ciudad de Brahim, adentrándose al bosque del cual no hace mucho, el muchacho se había escapado de su muerte en su interior.

 

__________________________________________________________________

 

Fue una caminaba de 2 kilómetros hacia el interior de la zona forestal, pero el camino escogido era diferente por el cual Peter había venido.

 

—Dímelo ya, ¿qué se supone que vamos a cazar? –Pregunto él.

 

—Trasgos, son Cryptian con el aspecto de duendecillos verdes, físicamente son patéticos pero sus garras hacen un buen daño del carajo si dejas que te alcancen con ellas –Respondió Brenda —Veras, corre el rumor de que varios comerciantes que usan este camino a pie para llegar a Brahim han sido asesinados por una banda de trasgos liderados por un Cryptian fuerte quien es su jefe –Explico —Uno de los guardias que protegía a un comerciante que fue atacado por dicha banda de monstruos, tuvo que huir al verse rodeado de ellos y dejar a su suerte a su benefactor.

 

— Déjame adivinar, el guardia de ese comerciante era un hombre.

 

—Si lo es, ¿por qué lo preguntas?.

 

—Nada… continúa.

 

—Se sabe de Cryptian que coleccionan objetos, si hallamos en donde se encuentra el responsable de los asesinatos de comerciantes, no solo nos haremos con el botín que obtengamos cazando a los Cryptian responsables, sino incluso…

 

—El botín de las mercaderías de los comerciantes muertos –Dedujo Peter.

 

—Exacto, doble botín por el precio de uno, a saber qué clase de mercancía podremos hacernos, pero toda cosa tiene valor y es dinero al fin de cuentas.

 

El trabajo en simples palabras, era encontrar a un grupo de monstruos que asesinan comerciantes, matarles y además de las ganancias de sus cadáveres, estaba la recompensa de hacerse con el inventario de los comerciantes muertos, tal tentador oferta no era algo que Peter pensaba dejar desaprovechar.

 

—Estamos rodeados –Advirtió Peter deteniendo sus pasos.

 

— ¿Cómo dices? –Pregunta Brenda parando también.

 

De entre los densos follajes del terreno forestal, docenas de hombrecillos de piel verde con unos 100 centímetros de altura, larga como también fea nariz puntiaguda, horrible rostro, boca babeante y una desnudes total que revelaba su flácido cuerpo y un pene pequeño, rodean al dúo amenazando con desgarrar su carne y piel con filosas garras, cada una de las criaturas llevaba incrustado sobre su frente una piedra roja muy llamativa.

 

—No los vi venir, nos tienen acorralado y son muy numerosos –Desenfunda la cazadora su maza pesada — ¡Prepárate chico, porque las cosas se pondrán…!

 

Antes de que pudiese siquiera formular su oración, observo como aquel chico al que veía como un completo novato, desenfundar su espada de plata y empuñarla con ambas manos, corriendo como una bestia salvaje hacia al trasgo más cercano y enterrar sobre su cráneo el filo de su arma.

 

Llevando la cabeza del Cryptian a asestarla contra el suelo y destrozarla para expulsar toda la sangre y masa encefálica de su interior, fluidos verdes con trozos de sesos se desparraman manchando en parte el rostro del muchacho peliblanco, quien sonríe macabramente su primera baja.

 

—Uno menos, ¡faltan 33! –Exclamo todo emocionado con una demencial expresión de júbilo en su rostro.

 

Continuara…

 

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