Metalord Revolution Capitulo 96

CAPITULO 96

ÉXODO

 

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

Seguí a Valee tan pronto me revelo la escandalosa situación que ocurría frente al orfanato “Niños de Astado”, ¿cómo es posible?, después de todas las cosas que han ocurrido, ¿por qué aun las cosas empeoran?.

 

—Allí están –Señalo la bruja de pelo azul.

 

Al frente del edificio donde los pequeños huérfanos yacían adentro, se hallaba una multitud de ciudadanos de Macur conformado tanto por brujas (en su mayoría), como magos e incluso algunos semihumanos (Caits y Draconianos), el número trascendía los cien y quien sabe, quizás podría haber hasta doscientos de ellos, todos abucheando con desprecio al unísono a los sangre de brujas, los huérfanos se hallaban sumidos de miedo, la mayoría abrazando a su madre Chrisha Morina, quien trataba de calmar a sus hijos.

 

Por fortuna, los sangre de brujas insurgentes que se habían arrepentido y ayudaron en la defensa de la ciudad también se encontraban allí, evitando que cualquier de esos ciudadanos pusiera un pie dentro del lugar, aunque esto aún no se había vuelto una masacre (con suerte), era cuestión de tiempo para que las cosas pasasen de lo verbal a lo físico.

 

—¡Roz!.

 

—¡Amo!.

 

Dos voces familiares hacen eco en mis oídos, Liha y Allum vinieron también, supongo que era bastante evidente que supiese que estaría aquí cuando se enterasen de esto.

 

—Es peor de lo que pensaba –Opino la bruja de cabello naranja al contemplar la escena.

 

— ¿Qué hará amo?.

 

—Por ahora vamos a hacer de mediador.

 

Desde lo más fondo de mi ser, esperaba que esto no se volviera un caos total, aunque esas personas merecieran recibir un puñetazo por mostrar un comportamiento tan vergonzoso, es difícil a este punto hacerles entender lo patético que se veían mostrando su disgusto a los sangre de bruja más pequeños, en serio, realmente anhelo partirles la cara, pero ponerme a su nivel solo sazonara este odio estúpido.

 

— ¡Hey que todo el maldito mundo se calme! –Exclame al situarme en medio de entre los ciudadanos molestos y los sangre de bruja insurgentes.

 

No creo que ni me hayan escuchado, era más fuerte el sonido en unión de sus quejas que mis palabras por tratar de calma la situación.

 

—Vaya, parece que se han vuelto más gritones –Comento Liha situándose a mi lado junto a Allum.

 

—No, se han hecho más idiotas –Opine de mi parte.

 

No había forma de que quisiesen escucharme o mermasen su voz a voluntad por mi amable petición, estaban realmente expresando toda su indignación sin el más mínimo sentido común, entonces solo se me ocurrió una manera de callar a las masas, tome el AK-47, lo puse en automático y dispare al suelo cerca de ellos, tomando cuidado de no herir a nadie.

 

El sonar de los disparos asusto a todo el mundo, he incluso hizo reaccionar a los mismo sangre de bruja de mis espaldas con cierta impresión, pero lo principal es que había logrado callar a los idiotas bulliciosos.

 

— ¡De acuerdo, ahora si podremos hablar como personas civilizadas!, ¡comenzare yo! –Dije mirando a todo los manifestantes fijamente —¿¡QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO AQUÍ!?, ¿¡PORQUE UN GRUPO NUMEROSO DE ADULTOS ESTAN INTIMIDANDO A UN MONTÓN DE PEQUEÑOS HUÉRFANOS!?, ¡QUE ALGUIEN ME-DÉ-UNA-MALDITA-EXPLICACIÓN-SIN-TODO-EL-JODIDO-GRITERIO-DE-POR-MEDIO!, ¿¡DE ACUERDO!?.

 

Sus miradas me recordaban a todas las veces que unos adultos veían a un niño hablar de semejante manera con tal vocabulario a esa corta edad.

 

— ¿Tu eres ese chico?, ¿el sangre de bruja que participo en la competencia? –Pregunto uno de los manifestantes, un mago.

 

—Si lo soy, pero no estoy aquí como ese competidor, ¡estoy aquí para mediar las cosas y que esto no se salga de control!, honestamente no tendría que involucrarme dado a que no soy parte de esta ciudad, pero ver esto es el maldito colmo que rebalso el vaso –Conteste.

 

— ¡No hay nada que mediar, los sangre de brujas tienen que pagar por lo que han hecho! –Expreso una bruja.

 

— ¡Si, deben responder por sus crímenes, varios amigos míos murieron a manos de ellos cuando levantaron sus armas contra el pueblo! –Objeto un mago.

 

— ¡Una de mis niñas resulto herido por culpa de esos malditos, ahora está en el hospital, sus heridas son graves y temen que no puedan salvarla! –Dijo furiosa una madre Cait.

 

Cada uno empezó a revelar sus quejas, luego todos lo hacían a la vez, volvían a ponerse ruidosos e histéricos, en parte ahora lo entendía mejor, gente apreciada por ellos ya sea familiar o amistades, resultaron victimas en este conflicto.

 

Incluso al darme vuelta y mirar a quienes fueron alguna vez esos sangre de bruja que formaron parte de tal movimiento, algunos denotaban expresiones deprimentes y de arrepentimientos al oír que sus acciones de “justicia” lastimaron a gente que poco o nada tenían que ver con su causa.

 

Pero aun así no era excusa para mostrarse de tal hostil manera y querer desquitarse con los más indefensos en este orfanato, además, toda esta revuelta, todo este dilema conflictivo de Macur, solo fue posible gracias a la marginación causada por la misma población hacia ellos, no era difícil para alguien con los medios necesario, mover algunos hilos e influir sobre los corazones y mentes de esos mismos marginados para ocasionar un movimiento revolucionario, en mi mundo, la historia lo ha plasmado tantas veces y no dudo que Avalia sea la excepción.

 

Antes de que pudiese abrir la boca, aviste un búho blanco sobrevolando el área, este desciende su altura hasta caer sobre el hombro de su dueña, Carina Svensdotter, quien era acompañado por miembros de la guardia Wixau, estando entre ellos la misma capitana Brala Nigme y su sargento Madaleg Vesh.

 

Al igual que yo, se colocan de frente a la vista de todos los ciudadanos, quienes al solo verla, callan sus ruidosas quejas, murmurando con asombro y regocijo su presencia al lugar.

 

—Es cierto, la gente de esta ciudad ha dejado claro su punto, los sangre de bruja han cometido un serio delito, llegado a esto, es imposible no tomar en cuenta sus crímenes, el castigo por ello es de hacerse –Argumento la Eldar de Wicau apoyando la moción de sus ciudadanos.

 

Era de esperarse que ellos se pusieran en plan ruidoso otra vez, pero enfocados en elogiar a su líder, la Eldar levanto su mano callando amablemente a su gente.

 

— ¿Le negaras a estos adultos que tu mencionas el que se lleve a cabo la justicia por sus seres queridos?, ¿negarías la muerte de inocentes a manos de aquellos a los que tratas de defender?, Rozuel Drayt –Declaro esas palabras dirigidas hacia mí.

 

—Puedo entender bastante bien el punto de sus frustraciones, ¿pero que tienen unos huérfanos que ver con todo esto?, ¿por ser solo sangre de brujas lo pondrán en el mismo costal que a todos? –Resalte como defensa.

 

— ¡Todos los sangre de bruja son igual de viles! –Opino uno de los ciudadanos.

 

— ¡Si no se les pone un alto ahora, Macur lo lamentara en el futuro! –Grito un segundo.

 

— ¡Una contramedida es necesario para este problema, por el bien del aquelarre y sus habitantes! –Apoyo un tercero.

 

Y después vinieron las quejas a montón, contaminando acústicamente el ambiente, otra vez, callados obedientemente por la Eldar.

 

—Puede que los pequeños no tuvieran nada que ver con el levantamiento de armas de los sangre de brujas responsables, pero la gente teme que este conflicto se vuelva a repetir, es necesario tomar una contramedida necesaria –Expreso Carina.

 

— Interesante –Dijo Liha involucrándose en el debate —Y dígame gran Eldar, ¿cuál es esa contramedida que menciona?, ¿encerrarlos a todos?, ¿vigilar a cada sangre de bruja existente como si fueran un potencial criminal y meterlo entre rejas al mínimo índice de parecer sospechoso?, ¿y piensa llevar esta “contramedida” contra todo sangre de brujas en general independientemente que haya tenido que ver o no con los sucesos recientes?.

 

—Por muy cruel que sea, es necesario llevarlo a cabo, estaré agradecida por la cooperación de aquellos sangre de bruja que aunque nada tuvieron que ver con los insurgentes que llevaron sus armas contra Macur, deben someterse a voluntad a las políticas que esta ciudad tomara en consecuencia de los eventos sucedidos, no hay nada que podamos hacer, el pueblo teme y el miedo es el mayor factor que puede desestabilizar todo una comunidad –Explico Carina.

 

Es toda una manipuladora, hace uso de ese mismo factor miedo a su favor, podrá haberse mostrado amable e incluso haber permitido el ingreso de sangre de bruja al coliseo (cosa que nunca antes se ha visto), pero tan solo guardaba las apariencias.

 

— ¿Se te olvida que todo este fue el resultado causado por una Yudaz? –Pregunte tomando el relevo de esta discusión —Una bruja criminal y no cualquiera, hasta donde se es la peor de toda su clase, ¿y cómo pudo tal Yudaz provocar tanto caos a su gusto?, la respuesta es fácil, manipulando a los sangre de bruja que ustedes mismos han estado tratándolos como el carajo todo este tiempo –Empecé a detallar mis propios hechos —¡Maltrato, discriminación y hasta incluso la propia muerte de algunos de ellos causados ya sea intencional o accidentalmente por brujas que nunca se tomaron ni por asomo de cuenta por la misma ciudad o la Wixau!, con todos estos puntos, Alice Kyte, que cual fuera sus razones para haber pisado Macur, pudo fácilmente manipular los rencorosos y desdeñosos sentimientos de cada sangre de bruja, a los que ustedes han marginado y hasta el día de hoy siguen haciéndolo, ¡ustedes mismos le dieron a su peor enemigo los medios para usar a parte de “su gente” en su contra!, ¡todo esto paso por su estúpido ideal de despreciar hasta lo ridículo a sus propios congéneres masculinos!.

 

— ¡Es cierto!, ¿¡cuántos de los nuestros han tenido que sufrir por sus caprichosas forma de ser!? –Se expresó uno de los sangre de bruja insurgente.

 

— ¡He perdido a mis propios seres queridos, sangre de bruja como yo, por culpa de ustedes y nunca le habíamos hecho mal a nadie! –Objeto un segundo marginado.

 

— ¡Ya quisiera verlos en nuestro lugar, siendo tratados como simples perros de calle, somos humanos también y ni eso ven en nosotros!.

 

Cada sangre de bruja de a mis espaldas respaldaron mis palabras, elevaron su voz para mostrar su inconformidad hacia la comunidad a la cual habían nacido y vivido la mayor parte de su vida, pero que eran tratados como si forasteros indeseados fueran a sus ojos, levante mi mano derecha hacia ellos con seña de parar con el bullicio, me hicieron caso al instante, no creí que realmente me funcionara (me deben tener en alta estima).

 

—La propia ciudad no ha mostrado mucha consideración que digamos con cierta parte de sus ciudadanos, como Eldar ya debe haber tomado en cuenta eso, no… yo diría que está bastante bien informado del tema, no lo cree, ¿Carina Svensdotter? –La mire directo a los ojos tras mi declaración.

 

— ¡Mocoso insolente!, ¡dirígete a nuestra líder como debe ser! –Comento la sargento Madaleg molesta por mi actitud, pero su enojo verbal es detenido por la Eldar.

 

—Cualquier que fuera el caso, lo hecho, hecho esta, aunque tome en consideración lo que has señalado, la propia gente de Macur no solo ya no confía en los sangre de brujas, sino que a sus ojos, los ven como potenciales amenazas, no tan diferentes de un bandido armado o un grupo criminal –Manifestó Carina —Llegado a este punto, solo podemos velar por la seguridad del pueblo, aunque por ello haya que tomar decisiones difíciles.

 

—Por velar la seguridad “del pueblo” significa no incluir a los sangre de bruja, ¿verdad? –Opine.

 

—Su seguridad también será involucrada, pero bajo los nuevos términos –Respondió Carina —Pero ahora es necesario llevar ante la justicia a los criminales que ejercieron su violencia en contra del pueblo, a los sangre de bruja que levantaron sus armas contra Macur, deben ser apresados y aceptar su castigo.

 

La Eldar tenía pensado llevar a cabo su “justicia” contra los insurgentes, ellos como era de esperar no se mostraron demasiado voluntariosos para aceptar ser castigado, a sus ojos veían que la situación era todo lo contrario a los propósitos de la líder Wicau, una injusticia de la cabeza a los pies.

 

Los dos lados se pusieron ruidosos, los ciudadanos objetaban que los sangre de brujas deben pagar por sus actos, castigados con el más duro peso de la ley, incluso que esto debe afectar hasta los inocentes que nada tuvieron que ver con los recientes conflictos. Mientras los mismos insurgentes no querían aceptar tal castigo y menos que toda su gente en general sufriera las consecuencias, consideraban que era un grado de marginación que iba a los extremos.

 

—Por lo visto nunca llegaremos a un acuerdo –Suspiro la Eldar tras sus palabras.

 

—Por cómo están las cosas, eso parece –Dije de mi parte.

 

La guardia Wixau tenían su mano cerca de la empuñadura de su espada, eso motivo a que los sangre de bruja se pusieran en un estado de alerta, la hostilidad entre ambos grupos se empezaba a sentir en el aire, no pude evitar sujetar con firmeza el rifle preparándome para lo peor.

 

— ¿Qué estoy haciendo? –Me pregunte en mis pensamientos.

 

No debería estar involucrado en este dilema, ni siquiera soy de esta ciudad o este aquelarre, estoy arriesgando mi propia integridad física por un montón de desconocidos que apenas conozco casi nada, ¿acaso me he vuelto tan amable hasta el punto de ser lo bastante tonto para poner mi vida en juego así como así?, independientemente de que ellos sean sangre de bruja como yo, no quita el hecho de que estoy jugando con fuego que está más allá de mis capacidades de apaciguar.

 

—En verdad me he vuelto bastante descuidado –Pensé.

 

Podría marcharme ahora, solo darme la vuelta y hacer de cuenta que esto no me concierne como debería haber sido desde el principio, pero siendo sincero, de hacerlo a estas alturas del partido, de seguro me despreciaría por un largo tiempo, llegue demasiado lejos y ahora debo afrontar las consecuencias de la benevolencia.

 

—Parece que las cosas no saldrán tan pacifica como esperabas –Me dice Liha sacándome de mis pensamientos.

 

—Sí, eso me temo.

 

—¿Qué harás?.

 

—Algo estúpido, pero no tengo remedio a estas alturas.

 

La intensidad de la enemistad se hacía aún más notar, las brujas sostenían con más firmeza la empuñadura de sus armas, los sangre de bruja entre nervios hacían lo mismo son sus artefactos mágicos, Allum sujeto firme el rifle Mosin-Nagant mirando fijamente a la líder Wicau como si ella fuese su primer objetivo en mente.

 

Un incómodo silencio se hizo presente en el escenario, eso solo torno las cosas más intranquilas para los bandos, y siendo realista el nuestro mostraba mayor índice de preocupación, los huérfanos aguantaban las ganas de no llorar mientras su madre adoptiva los consolaba. Llegado a este punto la cosa iba a terminar en…

 

— ¿¡QUE ESTA PASANDO AQUÍ!?

 

La fuerte voz de un hombre repercutió en todos, volteamos al unísono en dirección de donde procedía, allí observamos la repentina aparición de alguien, un hombre mayor que calculaba podría estar en sus 60 años, de cabello blanco como barba corta del mismo color, llevaba puesto una armadura de protecciones ligeras de cuero fortificado en el torso y metálica en los brazos como piernas, llevando además una espada que cargaba en la cintura, daba la imagen de un caballero.

 

— ¿Quién es ese? –Me pregunte en mi cabeza.

 

—Vaya, pero si es el admirado “Harold” –Dijo Liha revelando la identidad de aquel hombre.

 

—¿Quién?.

 

—Es un sangre de bruja, uno muy querido por los suyos casi como un padre, amable, bondadoso y el benefactor principal del orfanato “Niños de Astado”.

 

Ahora que lo recuerdo, el orfanato recibe apoyo económico de un “generoso donante” procedente del exterior, entonces el donante es este hombre, Harold, no me sorprende que también sea un sangre de bruja, puedo percibir magia en la parte de su armadura que cubría sus extremidades y puede que su espada tampoco sea ordinaria.

 

El hombre tan pronto se mostró y alzo su voz, teniendo la atención de todos los presentes, comenzó a acercarse buscando comprender lo mejor posible lo que estaba ocurriendo, ya se daba una ligera idea al ver los bandos de los dos lados y los disgustados rostro de los ciudadanos al verle llegar.

 

—Oh demonios… -Suspira Harold —¿Alguien puede explicarme que está sucediendo?.

 

—Creo que puedo responder a eso de la manera más resumida –Me ofrecí a orientar de la situación al hombre mayor.

 

—Hmmm… tu rostro no me suena.

 

—No soy de aquí, soy un sangre de bruja perteneciente al aquelarre Windaz, Rozuel Drayt.

 

—Un sangre de bruja de otro aquelarre, eso si no se ve todos los días, ¿puedes explicarme entonces que sucede aquí?, te lo agradecería por favor, puedo sentir como el ambiente se siente pesado, nada bueno tendrá esa explicación, ¿verdad?.

 

—Usted mismo lo ha dicho.

 

Detalle las partes impotencias sobre los acontecimientos ocurridos en Macur, por supuesto la Eldar no se quedó callada y dio sus opiniones al respeto denigrando pero sin insultar a los mismos sangre de bruja, en cuestión de minutos Harold lo comprendió y un suspiro se hizo menester en su preocupación.

 

—Es peor de lo que pensaba… -Dijo el hombre mayor.

 

—Harold, como el sangre de bruja más cuerdo y con sentido común, entiendes mejor que nadie la gravedad de la situación, ¿verdad? –Comenta Carina.

 

— Esa Yudaz no habría logrado hacer que los sangre de bruja se mostrasen de esa manera si su ciudad no los hubiera tratado como basura, ¡no es una exageración, los tratan como si fueran una maldita enfermedad!, ¿¡qué clase de vida es que tu propia patria te vea como una escoria desde el momento en que naces y pases a ser discriminado por el resto de ella solo por quien eres!? –Argumente de mi parte.

 

Los dos bandos vuelven a discutir de manera ruidosa, Harold se torna pensativo, de entre todos, era él quien se hallaba más preocupado, cuando ambas partes bajaron la voz el hombre mayor dio su opinión.

 

— ¿Qué castigo tiene en mente para ellos?, Eldar Carina –Le pregunto el sangre de bruja mayor.

 

—Han atentado contra la tranquilidad de Macur y la vida de todos sus ciudadanos, conoces muy bien las reglas de los aquelarres, el castigo para aquellos que levanten su mano con violencia contra los suyos –Dicto Carina.

 

Lo recuerdo, cada aquelarre lleva esta regla sin excepción, muerte o exilio, si alguien sin importar quien sea, fomenta serios delitos ya sea hiriendo o matando a los suyos, su sentencia se reduce a la ejecución o ser desterrados para siempre de la comunidad, sabiéndose como todo en Wicau desprecian a más no poder a los sangre de bruja, se limitaran simplemente a que la primera sea la opción más “apropiada” como castigo, sin duda, ellos no se dejaran ejecutar, pelearan y morirán defendiendo su vida antes de dejarse matar por las brujas.

 

—Siempre supe que este día podría llegar, con inquietud lo mantuve como una pequeña posibilidad… -Suspira el sangre de bruja mayor —No quería que esto llegase a ocurrir, pero no hay manera de cambiar lo ocurrido, Eldar, sabiendo esto, me había planteado una solución por si esta situación llegase a ocurrir, suplico su bondad y acepte mi egoísta petición.

 

—Mmm… ¿cuál sería esa petición? –Pregunta Carina.

 

—Permítame escoltar a todos los sangre de bruja responsable de este crimen fuera de su ciudad, nos marcharemos lejos de Macur y este aquelarre nunca más volverá a verlos, también me llevare a todo sangre de bruja aparte con nosotros, si ellos aceptan el acompañarnos.

 

Su petición fue… ahora lo entiendo, como un “padre”, decidido a cargar con el peso de sus “hijos”, a responder por sus errores, Harold pidió a la Eldar, un éxodo para su gente, con la posibilidad de brindarle a los suyos comenzar de nuevo en otra parte, lejos de Macur, lejos del aquelarre, lejos de la brujas y lejos de la discriminación, era la respuesta más idónea.

 

—Harold, te he conocido por tanto tiempo, en verdad eres un hombre benévolo con tu gente, digno de ser su líder –Expreso Carina.

 

—No soy un líder, tan solo me preocupo por ellos, es todo –Contesto con humildad.

 

—Muy bien, concederé tu petición, permitiré a tu gente prepararse y marcharse de Macur para siempre, confió en que cumplirás con tus palabras.

 

La decisión de la Eldar molesto a varios de los ciudadanos presentes, pero fueron callados enseguida por la capitana Brala Nigme con una orden suya y pidiéndoles luego que se retirasen, era evidente su deseo de no incitar más las cosas a la violencia y que terminasen resolviéndose lo más pronto posible.

 

—Vaya suerte, por fortuna las cosas no terminaron en un baño de sangre –Comenta Valee.

 

—Verdad, casi creí por un segundo que las cosas irían a peor –Opino Liha —Aunque me siento mal por los sangre de bruja, a pesar de que este es su hogar legítimo, están obligados a abandonarlo y nunca más volver.

 

—Pero ahora podrán hallar un nuevo hogar, será duro al principio, pero con chance podrán afrontar las adversidades, serán libres para vivir su vida a su manera –Pensé sobre el tema.

 

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La noche cayo, numerosas carretas que habían sido adquiridos tanto por donación como compradas, cargaban en ella los recursos con el que sus viajeros emprenderían su marcha hacia su nuevo destino.

 

Cientos de sangre de bruja se habían unido a la causa formando una notable caravana, casi todos quienes recibieron el comunicado no dudaron en tomar esta oportunidad, abandonar todo o lo poco que tenían de esta ciudad e iniciar sus vidas de nuevo en otro lugar junto a los suyos, eso dictaba lo mucho que le tenían de aprecio a Macur. Incluso Chrisha Morina y sus pequeños, habían decidido ir con ellos.

 

—Chrisha, ¿estas segura de querer hacer esto? –Le pregunta Harold.

 

—Por el bien de mis niños, quedarme en esta ciudad no garantizara su seguridad, allá donde vayan quiero ir también, permítenos acompañarte, te lo ruego –Bajo su cabeza como muestra de respeto.

 

— Chrisha… te has convertido en toda una madre de corazón, tu bondad es algo que cada sangre de bruja conoce y no dudaría en proteger con su vida, si esto es lo que deseas, estaré más que dispuesto a cumplirlo con anhelo.

 

—Muchas gracias… -Lagrimas de felicidad brotan de los ojos de Chrisha — ¿Lo han oído mis niños?, un nuevo hogar nos espera –Sus pequeños exclaman felices juntos a su madre.

 

Viendo la cantidad de sangre de brujas dispuestos a marcharse, serian lo suficiente para armar un pequeño asentamiento (en caso de que logren encontrar un sitio donde instalarse).

 

—Oye Valee, si los sangre de bruja se van de la ciudad y buscaran un nuevo sitio al cual establecerse, ¿no sería buena idea que fueran a su aquelarre?, al final de cuenta tu gente no los discrimina –Propuso Liha a la bruja de pelo azul quien estaba a nuestro lado.

 

—Eso no servirá –Conteste en su lugar —Ellos… no tienen mucha confianza en convivir con brujas en este momento, Chrisha es una excepción a ese problema dado a que ella ha influido en sus corazones.

 

—Es cierto, es tal y como Rozuel lo menciona –Confirma Valee mi punto —Mi madr… nuestra Eldar, Laabe Diavantora, ha hablado con Harold y los ha invitado para ser parte de nuestro aquelarre, pero… según ella, Harold con amabilidad respondió “agradezco su humilde generosidad, pero esto es algo que debemos hacer por nuestra cuenta, estos chicos deben sanar sus heridas, no solo las físicas, para que algún futuro cercano puedan volver a aceptar a  aquellos que los rechazaron, tomara tiempo pero la paciencia es nuestro único aliado de momento”.

 

—Mmm… que mal por ellos, pero puedo entender su punto, pasaron todas sus vidas siendo tratados como miserables, va a ser complicado borrar aquellas heridas de sus mentes –Comento la bruja de cabellera naranja.

 

—Como nuestra Eldar no podía ayudarlos dándole un hogar, contribuyo en la obtención de carretas para los sangre de bruja –Reitera Valee.

 

— ¿No gasto bastante dinero? –Pregunte de curioso.

 

— ¡Jajaja!, no te preocupes, en términos de dinero, no tenemos ese problema, lo cierto es… que incluso yo siento tanto deseos de ayudarles, pero supongo que esto es lo menos que podemos hacer, solo queda desearles suerte a su viaje.

 

Tanto Liha como Allum (en su forma de slime), las brujas del aquelarre Cognitio junto al Belganes y sus respetivas Eldar, así como la líder de Wildsword se unieron en la despedida de los sangre de brujas. Ciudadanos de Macur en su mayoría brujas también estaban allí (solo para asegurarse de ver con sus ojos el cómo se marchaban), la Wixau por su parte tenían sus fuerzas concentradas en toda la zona donde los marginados marchaban en exilio, seguían vigilante ante cada movimiento de ellos, incluso en estas situación se mostraban bastante hostiles a la vista, tanto sargentos de la guardia como su capitana estaban en el lugar, y claro, la Eldar Carina no era una excepción, ella estaba en primera fila observándolo todo.

 

—Rozuel Drayt –Harold se acerca a mi tras nombrarme —Te agradezco mucho, he oído por medio de mis chicos tus méritos, a pesar de que no eres de Macur y no guardas relación alguna con este aquelarre, asumiste el riesgo de intervenir aun con tu vida en juego y los has ayudado bastante, en verdad… gracias, ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS! –Hace una reverencia denotando todo su agradecimiento.

 

—Oye, no es necesario ir tan lejos con los elogios, solo asegúrense de llegar a salvo a su próximo destino, les aguarda un largo camino, sería bastante fastidioso saber que no lo consiguieron –Exprese de mi parte.

 

—Lo hare, los guiare a un nuevo hogar, ten por seguro que así será, hasta luego, Rozuel Drayt, tu nombre será algo que nuestra gente no olvidara.

 

Harold se despide y vuelve a la caravana, noto las miradas de Chrisha y los huérfanos mirándome con regocijo, diciéndome “adiós” con sus manos en alto, agitándolas con todas sus fuerzas, replique el mismo gesto deseándoles un viaje seguro.

 

La caravana marcho, los sangre de brujas emprendieron rumbo hacia su nuevo destino, se encaminaron al norte, quien sabe a dónde irían, más allá se toparían con las tierras del reino de Mordvolt, era una noche oscura estrellada, este día nunca sería olvidado, sangre de bruja y brujas, fortalecieron el odio mutuo entre ellos mismos, que posibles rutas a futuro podrían desembocar estas consecuencias, como siempre, el tiempo dirá.

 

Ya era medianoche, cerca de media hora transcurrió, ya casi toda la caravana estaba lejos, borroso a la vista, se habían ido, casi todos los residente más despreciado de Macur se habían marchado, los pocos que quedaron eran niños que convivían con una madre que mínimo los trataba bien, pero… ¿por cuánto tiempo?, con esto, El Consejo Wicau impondrá nuevas reformas y los afectados mayormente de manera negativa serán aquellos marginados que decidieron quedarse.

 

Con el silencio inundando en la noche y todos los presentes viendo el exilio, no pude evitar empezar a reírme, llamando la atención de no solo mis compañeros de equipo o los miembros del aquelarre Cognitio y Belganes o las Eldar ajenas al aquelarre Wicau, sino incluso también a Carina y la capitana Brala Nigme.

 

— ¿Qué ocurre Roz?, esa risa no es propio de ti –Opino Liha.

 

—“¿Sucede algo?, amo” –Pregunta Allum quien estaba sobre mi hombro derecho.

 

—Es gracioso pero a la vez curioso ¿saben? –Dije teniendo toda la atención fija en mis palabras —Esto me recuerda a una historia, una historia ocurrida hace mucho tiempo que trata sobre un grupo de mujeres que pensaban diferente al resto y eso hacía que otros los vieran con malos ojos, aquellas mujeres sufrieron fuertes rechazos castigado con maltrato físico, la más horrida tortura e incluso la muerte –Continúe tras hacer una pausa —Pero ellas no se rindieron, se levantaron contra sus castigadores, contra aquellos que los discriminaban y continuaron su lucha para buscar lo que más deseaban, “ser quienes eran”, por eso decidieron irse lejos, alejarse lo bastante de todos ellos, buscar un lugar al lugar llamar hogar, vivir sus vidas acorde a su manera de ser, si, es bastante curioso, como esta situación, recrea bastante aquella historia, ¿no lo creen?.

 

— ¿A qué quieres llegar?, sangre de bruja –Me dirigió la Eldar Carina aquella pregunta.

 

—Estoy diciendo que ustedes, aquelarre Wicau, no son tan diferente a “El Clero” –Casi todas las brujas de dicho aquelarre me lanzaron miradas de indignación —“El Clero” busco imponer sus ideales menospreciando y lastimando a otros que pensaran diferente, ustedes buscaron imponer su ética haciendo lo mismo con los sangre de bruja por ser diferentes, se convirtieron en lo que de sus antepasados huyeron tiempo atrás, si esos mismos antepasados pudieran verles ahora, de seguro les darían un infarto de pura decepción que los volvería a la tumba, ¡felicidades se convirtieron en aquella antagónica figura autoritaria ideológica que su gente en el pasado trato históricamente hace mucho tiempo, ustedes los han encarnado a la perfección! –Acompañe mi mensaje con aplausos sarcásticos.

 

Eso provoco que brujas civiles y miembros de la guardia Wixau levantaran su queja contra mi tachándome de “arrogante”, “sucia escoria” y “sabandija blasfema”, todo por comparar con un pequeño fragmento de la historia de su gente con lo ocurrido esta noche, eso es, desprécienme, muéstrenle a su querido dios Astado en lo que se convirtieron.

 

— ¡Es suficiente! –Alzo la Eldar Carina su voz callando a todos —Sangre de bruja, Rozuel Drayt, ¿seguro que sabes lo que voy a decir a continuación?.

 

—Adivinare, estamos descalificados de la competencia –Dije con tanta suposición.

 

—Eso es solo es una parte, pero tiene razón, los representantes del aquelarre Windaz ya no participaran en la competencia, además de saberse que uno de sus miembros congeniaba con la Yudaz, Alice Kyte, estoy al tanto de que tú, en medio de esta revuelta, levantaste tus armas contra mis brujas, ¿no es así? –Dijo Carina.

 

—Al menos no mate a nadie de los tuyos –Dije en mi defensa.

 

—En cualquier caso, no solo su aquelarre queda descalificado, sino que en vista de lo ocurrido, más nunca podrá participar en las futuras competencia, eso incluyo tanto a tu gente como a todo sangre de bruja de cualquier aquelarre, esta regla está decidida –Decreto la Eldar.

 

Prohibir al aquelarre Windaz participar en todos las competencia entre aquelarres por siempre e incluso decretar la prohibición total de que ningún sangre de bruja pueda participar en dicho evento, finalmente ella lo había conseguido, Macur se había vuelto una ciudad para y por sus brujas, delegando a sus parias al peor “rango” posible, a ser menos que un perro.

 

—Pero eso es no es todo, sangre de bruja, Rozuel Drayt, se te prohíbe la entrada a Macur para siempre, una vez que te marches de aquí, si alguna vez vuelves a poner un pie en esta ciudad, serás ejecutado inmediatamente –Tras declarar aquella sentencia la gente aplaudió alabando a su líder —Tienen hasta el mediodía para que tú y tu compañera se preparen y se marchen de Macur, si llegado la hora incumplen lo impuesto, llevare a cabo acciones inmediatas en tu contra, ¿he sido lo suficiente clara?.

 

—Sí, sí, lo que digas –Conteste de manera desinteresada molestando en el trascurso a la sargento Madaleg —De cualquier forma ya no hay nada que hacer aquí, ya había perdido todas las ganas de seguir participando en esa absurda competencia –Pensé luego.

 

Tras las declaraciones de la Eldar, toda la gente comienza a marcharse, ya no había razones para seguir parados allí.

 

—Que fastidio, incluso puso una regla para prohibir a nuestro aquelarre a nunca más participar –Dijo una fastidiada Liha, pero conservando su optimista carácter.

 

—¿Eso te molesta demasiado?.

 

—No tanto, pero creo que el aquelarre y el pueblo de Windaz no se lo tomaran muy bien, pero dudo que lleguen a odiarte por eso.

 

—Sí, eso lo sé, no hay nada que podamos hacer al respeto.

 

—“¿Nos vamos a casa?, ¿amo?” –Pregunta Allum con un tono inocente.

 

—Sí, nos vamos de regreso a casa.

 

—Pero antes necesitamos descansar y prepararnos para el viaje de vuelta a Windaz, tenemos hasta el mediodía para irnos de aquí, ¿no?.

 

—Sí, sin apuros, ¿eh?, por mi bien.

 

—Y otra cosas Roz –Dijo una seria Liha —Ese asunto privado del cual te mencione antes, ya es hora de que lo sepas, volvamos a la posada.

 

Continuara…

 

 

EPILOGO:

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

 

Bajo el manto de la noche, con una botella con vino en sus manos, Rudy, el sangre de bruja rubio se hallaba sentado, bebiendo ante la tumba de su amigo caído, Ermando, le había hecho una tumba rápida haciendo un cruz de madera con dos palos atados fuertemente con un trapo, mientras que los restos del muchacho invidente se encontraban dentro de una urna lo bastante enterrada en el suelo como para que fuertes vientos no se lo llevaran.

 

A altas horas de la noche, aquel hombre de veinte, bebía mostrando su respeto a su fallecido amigo, ubicando en la parte del cementerio donde los sangre de bruja podían ser enterrados, ante toda la oscuridad a su alrededor no mostraba miedo o preocupación, con la silenciosa noche a su lado, decidió velar a Ermando sin importar.

 

—Las cosas se han puesto bastante difíciles, Ermando, ya nada será lo mismo, muchas buenas personas que conocí se han ido, podría haberme marchado con ellos, pero a pesar de todo, Macur sigue siendo mi hogar, así lo veo yo, salud por eso –Bebe un sorbo de la botella.

 

Una noche tranquila, o al menos eso aparentaba hasta que varias pisadas fueron escuchados por Rudy quien mantuvo la calma en todo momento, numerosas presencias siendo un total de 9, se acercaban a él.

 

—En verdad, ¿serían tan capaces de profanar la tranquilidad de este sitio de reposo con su violencia? –Pregunto el sangre de bruja en voz alta a sus acechadores nocturnos.

 

Siendo aquellos mismos revelados como brujas armadas con bastones, armas blancas y ballestas, inclusive dos miembros de la Wixau formaban parte de tal osado movimiento.

 

—Nunca habrá tranquilidad, mientras haya un solo sangre de bruja presente en nuestra ciudad –Dijo una de ellas.

 

—Oye, no malinterpretes las cosas, yo no tuve nada que con los sangre de bruja revoltosos que levantaron sus armas contra la ciudad, tu solo me juzgas de manera directa y superficial por quien soy, no por mis acciones –Contesto Rudy.

 

— ¡A callar!,  de una u otra forma eres como el resto, una existencia negada de Astado, una aberración de los aquelarres, los tuyos solo existen por error, eso es todo –Expreso una de las brujas.

 

—Pues bien señorita bruja, sino le importa, este “error” desea seguir bebiendo en paz y velar por su amigo muerto, le sugiero no insistir en buscar problemas por aquí, no es muy recomendable para ti y tus amigas.

 

—Je, ¿qué harás?, ¿levantaras tu arma contra nosotras?, ¿expondrás realmente quién eres? –Pregunta de manera provocativa la bruja que hizo su anterior declaración.

 

—No, yo no hare nada de eso esta noche, pero si insisten en buscar pelea, denlo por seguro que “ella” se los dará –Respondió Rudy.

 

Las brujas estaban confusas, pues no entendían que quiso decir con “ella”, repentinamente, una presencia se hace visible a su percepción, se había ocultado entre las sombras pero a propósito elevo la magia en su cuerpo para que todas notasen que estaba allí, lentas pisadas se hacen oír acercándose a las 9 mujeres, cada una de ellas volteo lentamente su mirada en dirección esa misma presencia.

 

Una joven mujer, se trataba de una bruja como ellas, destacaba por su cabello rubio, vestía un chaleco blanco en conjunto con unos pantalones marrones, todas y cada una la habían identificado su identidad al instante, era alguien bastante conocida, por ser la hija de alguien de renombre en el aquelarre, su nombre era Aymie Nigme.

 

La hija de la capitana de la guardia Wixau, nadie entendía la razón del porqué ella se encontraba allí, en ese cementerio a oscuras en el mismo lugar que todas las brujas que estaban presente, Aymie se había acercado lo suficiente hasta tenerla a escasas distancia de su posición.

 

La joven rubia no decía ni una sola palabra, solo basto su atenta mirada llena de hostilidad respaldados por su fuerte presencia, una desagradase sensación de peligro que desencadeno en la percepción de cada una de las brujas presentes, todas podían sentir una ansia asesina de proporciones demenciales que solo Aymie expreso haciendo contacto visual con cada una de ellas, lo sentían, el cuerpo les temblaban, sabían lo fuerte y peligrosa que era la hija de la mismísima Brala Nigme.

 

— ¡V-vámonos de aquí! –Aconsejo una de ellas toda aterrada y no paso 1 segundo más para que todas se marchasen de inmediato.

 

La calma nuevamente se restaura en el cementerio de los sangre de bruja, Rudy ni siquiera volteo o se mostró preocupado en algún momento, Aymie tras encargarse de las brujas problemáticas, se dirige hacia el hombre rubio que yacía sentado bebiendo sobre la tumba de su amigo.

 

— ¿Qué hace la talentosa y formidable Aymie Nigme en un sitio tan tétrico a estas horas de la noche? –Pregunto Rudy.

 

—Por favor no seas tan formal conmigo, hermano –Hablo la bruja rubia.

 

—No deberías decir esa palabra tan a la ligera, podrían oírte –Aconsejo el sangre de bruja rubio.

 

—No me importa, eres mi hermano, Rudy Nigme, nacimos en el mismo día, a la misma hora, de la misma madre, eres mi hermano, les agrade el resto o no.

 

— ¿Misma hora?, juraría que tu naciste 1 minuto después de mi –Corrigió Rudy.

 

—Je, por eso eres mi hermano mayor, hermano –Abraza Aymie a su hermano desde su espalda —¿Puedo acompañarte?.

 

—No veo el problema.

 

La bruja se sienta a su lado, ambos mirando a la tumba de Ermando.

 

—Apreciabas bastante a tu amigo, de lo contrario no estarías aquí –Comento Aymie.

 

—Sí, lo conocí cuando tenía 15 años, recuerdo que buscaba un lugar tranquilo para descansar y él me llevo a aquella plaza, muchas cosas interesantes sucedieron ese día.

 

—Mmm… ¿cómo cuál?.

 

— ¿Lo has olvidado?, ya te lo dije una vez, allí fue donde cierta persona me entrego este preciado obsequio –Toco su sombrero de cowboy.

 

—Me hubiese gustado conocerla.

 

—Je, seguro que te habría retado a un duelo también,  ¿quieres? –Le ofrece de su botella con vino —Aunque te advierto que no traigo vasos conmigo.

 

—Por favor hermano, no soy tan delicada –Tomo la bruja rubia la botella bebiendo del pico como su hermano.

 

Y los dos charlaron por un buen rato, compartiendo entre hermanos viejos recuerdos de antaño, bajo la luz de la luna y el sabor del alcohol en su garganta.

 

Continuara…

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