Metalord Revolution Capitulo 81

CAPITULO 81

RONDA 3 “ARMADA DE HUESOS” (Parte 4)

 

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona

El corte del hombro izquierdo y en el pecho de la armadura empezaba a extenderse empeorando la condición de la estructura misma y para poner las cosas aún más tensas, tan solo restaban 5 minutos para finalizar el modo Juggernaut, pero la bruja también tenía sus complicaciones, había perdido su brazo izquierdo, teniendo que valerse de su derecha para empuñar su espada.

 

— ¿Eh?…

 

Tras mirarla detenidamente, Rozuel nota algo en la bruja, algo que ella aparentemente intentaba ocultar, sus ojos se centraban en la boca de la espadachín morena y fue que se dio cuenta de “aquello”.

 

—Oh, ya veo, se me hacía bastante sospechoso –Pensó el muchacho.

 

Saco otra granada de uno de los bolsillos, Rirac reacciona con una posición defensiva atenta a lo que sea que hiciese, Roz retira el anillo de la granada y la deja caer a sus pies, la granada resulta ser una de gas pestilente, el fétido componente se extiende.

 

Rirac en lugar de deshacerse del apestoso obstáculo con el mismo movimiento de la vez anterior, opta esta vez por retroceder saliendo del rango de alcance del gas, pero de entre la espesa cortina verde otra granada se muestra volando por el aire hasta caer a unos metros de la espaldas de la bruja.

 

Resulta ser otra de gas pestilente y se abre extendiendo su contenido a su alrededor, Rirac al ver la situación iba a usar su espada para disiparla cuando de pronto otra granada sale desde la dirección de Roz cayendo está a los pies de la bruja, no fue difícil prever lo que albergaba en su interior, se trataba de una tercera con gas pestilente.

 

Tres habían sido arrojada cerca de ella, el nivel del gas era inmenso, Rirac ante la situación en vez de recurrir a su arma como respuesta, prefirió dar un salto sobrehumano para salir del fétido rango del gas y situarse en el techo, habiendo escapado del problema sin recurrir a su arma legendaria.

 

—Tengo que ser cuidadosa… ya casi… -Pensaba preocupada la bruja mirando detenidamente hacia abajo, atenta al siguiente movimiento del chico.

 

—Eso comprueba mi punto.

 

Una voz repercute a unos cuantos metros a la izquierda de Rirac, al voltear se encontró con que Rozuel estaba allí parado, se sentía confusa como alterada, ¿cómo pudo no percibir su presencia?, pero luego recordó, que esa sensación de no sentirle en el más mínimo aspecto, ocurrió en todo el momento en que empezaron a pelear, aunque sus sospechas se fijaron en aquella extraña energía incolora que su cuerpo exhibía al equiparse esa armadura mágica.

 

—Eres alguien muy particular… -Le dice Rirac en voz alta.

 

—Agradezco el cumplido –Le responde el sangre de bruja.

 

Con sus dos manos revisa sus bolsillos retirando 3 granadas de gas pestilente, Rozuel una por una les quita los anillos de seguridad y las arroja en tres direcciones en cada uno de los lados de Rirac.

 

Estas se abren esparciendo su fétido gas, todo el techo empezaba a cubrirse del inmundo elemento espeso y pronto la alcanzarían, bajar a las calles tampoco era opción, pues allí rebosa aun de dicho gas, Rirac vio que su única opción era saltar y llegar al techo del otro extremo, tan pronto puso un pie para realizar tal acrobacia…

 

— ¿Piensas saltar?, adelante, hazlo sin dudar –Escucha la sugerencia de Rozuel provenir en una determinada dirección de donde yacía el gas.

 

A pesar de sus palabras, Rirac hacia lo contrario, titubeaba en su decisión, sospechaba con fuerza de un mal presentimiento de solo hacerlo, si el sangre de bruja era consciente de lo que estaba por hacer, pensó detenidamente que quizás era ese su plan, las alertas rojas de la bruja estaban en el pico más alto.

 

—Algo planea… -Pensó ella.

 

Una idea que le vino a la mente era que aun tuviese bajo su poder un arma escondida, una herramienta mágica más como aquellas que destruyo con su artefacto Logiano, un arma de fuego viable capaz de alcanzarla y la usaría cuando menos ella estuviese en el aire.

 

— ¿Qué hago…? –Se preguntó indecisa en su cabeza.

 

El gas pronto cubriría todo el techo, estaría bajo el rango de esta y de ocurrir, su oponente tendría la mayor ventaja, fue entonces que en un auge de tanta indecisión, se da vuelta rápidamente y ondea su espada provocando una brisa lo suficiente para disipar el gas de todo el techo.

 

— ¿¡Que!?… –Exclama con ojos alterados al ver que en ninguna parte estaba el sangre de bruja.

 

Tampoco podía sentirle y fue que por intuición miro hacia arriba, levantando su cabeza allí lo encontró a unos escasos metros con su espada en alto y descendiendo con intención hostil hacia ella, la bruja en respuesta se cubre con su arma legendaria y recibe la embestida del acero del chico con el suyo, la diferencia de fuerza era notable y Roz termina empujándola hacia atrás.

 

El resultado provoca su caer hacia el suelo de manera forzosa, gracias a su cuerpo con un físico intensificado resiste el brusco impacto sin nada de serios daño, pero para, ella se encontraba dentro del espeso gas que aún seguía presente a su alrededor.

 

Estaba desesperada y en su enredo, nuevamente hace uso de su arma legendaria generando una onda expansiva de viento lo suficiente grande que disipar el maloliente obstáculo verde, al hacerlo su boca empieza a jadear con intensidad como si le faltara el aire y pronto sus extremidades regresan a la normalidad en contra de su voluntad.

 

—Lo sabía –Dijo Rozuel aterrizando a unos pocos metros cerca de ella —Me di cuenta que lo disimulabas bastante, ocultabas el hecho de tu degaste mágico para evitar dar señales de cansancio.

 

— ¿Cómo te diste cuenta? –Le pregunto ella entre jadeos y sudor.

 

—A pesar de que lo ocultabas bien, pude notar como tu exhalación era ligeramente rápido, eso me hizo sospechar y mirando tu diafragma fue por el movimiento que me di cuenta, estabas cansándote –Explico Rozuel —Era bastante obvio, según leí sobre las armas Logiano o reliquias Logiano, son artefactos mágicos que no pueden ser usados por cualquiera, estas armas tienen un grado de compatibilidad y dependiendo de dicha compatibilidad, repercutirá en la eficacia de su dominio, aquellos que tienen una afinidad del 0% con un arma Logiano simplemente no podrán usarla y de hacerlo corren el riesgo de morir al instante por fatiga de mana.

 

—“No por nada son armas legendarias, su gran poder exige una gran cantidad de energía mágica de su portador, si la compatibilidad con el artefacto es baja, el consumo de dicha energía será mayor para usar sus poderes, ¡je!, pobre bruja tontita” –Opina Myldark.

 

—Veo que me tienes donde querías, jejeje… -Comenta la bruja morena entre risas —Adelante, hazlo, acaba conmigo de una vez.

 

—Sera rápido –Dijo el chico levantando su espada.

 

Sin dar siquiera un paso, Rozuel siente una fuerte sensación negativa dentro de sí mismo que le hizo detenerse, escuchando un latido fantasma en sus oídos, acto seguido su Intense Iron desaparece regresando está a su forma de collar y él cae al suelo quedando sentado con una fatiga totalmente al detalle.

 

—Maldición… se acabó el tiempo –Dice él entre jadeos.

 

Los 5 minutos restantes habían acabado, su cuerpo yacía cansado y se encontraba todo vulnerable ante el adversario.

 

—Parece que ambos hemos llegado al límite de nuestro cuerpo –Dijo la bruja.

 

—Eso parece –Contesta el chico con una confiada mueca.

 

—Pero… aún tengo la mínima cantidad necesaria de poder mágico para un ataque más, seguiré viva tras usarlo, pero estaré totalmente inmóvil por el cansancio –Agrega ella concentrando sus restos de fuerza mágica en el arma.

 

—Maldita sea… así que aun te quedaban fuerza, eso es frustrante.

 

Las últimas energías de Rirac se depositan en la hoja del arma, un viento se manifiesta en el acero de la reliquia Logiano.

 

— ¡Brisa de espada! –Exclamo el nombre de su técnica.

 

Agitándola, desencadena un corte manifestado como un letal viento endemoniado que se acercaba hacia Rozuel, el chico en vez de sentirse nervioso o estresado, sonríe maquiavélicamente.

 

—Yo gane…

 

Tras su declaración, tres soldados esqueletos del tipo caballería se le acercan desde su retaguardia, dos se mueven a sus costados y el tercero salta encima de su general, para finalmente el trio situarse al frente y recibir por él, aquel feroz ataque de la bruja.

 

Su gruesa armadura pesada y escudo de hierro aunque no logran evitar que los tres sean destruidos, cumplen con su objetivo permitiendo que su general salir vivo del problema, parte de aquel peligroso viento logra pasar sobre ellos dejando en Roz pequeñas heridas cortantes en su piel y chaqueta, pero dichos daños eran superficiales, el sangre de bruja expresa mera satisfacción en su cara al ver que todo salió bien para su persona.

 

—Mal…dicion… -Dice una exhausta Rirac recostándose boca arriba en el suelo toda inmóvil.

 

—Subestimaste la situación, centraste tu estrategia solo en tu lucha personal haciendo a un lado el elemento esencial de esta ronda, hablo de tu propio ejército no-muerto, al final no supiste como sacarle provecho –Le dijo el sangre de bruja.

 

—Jejejeje… aun no es mi fin –Opino ella.

 

—No, todo lo contrario, lo es y puedes estar seguro de ello –Le agrega Roz.

 

—No, ya que mencionas a mis soldados esqueléticos, ¿se te ha olvidado acaso con que fue lo primero con que te ataque al emboscarte?.

 

—Los arqueros…

 

—Ellos aún siguen en su posición, ocultos entre los edificios, esperando mi siguiente orden, ¡y ahora ha llegado el momento de que esa orden se reciba!.

 

Rirac le ordena mentalmente a su tropa de esqueletos arqueros atacar a Rozuel, pero nada ocurría, volvió a hacerlo, pero otra vez nada pasaba, en su lugar, se oyen pisadas provenir de la dirección de donde se escondían sus leales soldados, solo para darse cuenta de estar rodeada por lanceros e infanterías de escudo y espada que no eran suyos.

 

— ¿Qué… que paso? –Pregunta toda confusa.

 

—Te lo voy a repetir, subestimaste la situación –Le responde Roz —Te valiste de soldados esqueletos del tipo infantería, unos arqueros y unos dos magos, dejando a tus compañeras toda la caballería, planificaste una emboscada predecible e imperfecta en “muchos” aspectos, sacrificando en el trascurso a toda tu infantería y únicos magos, quedando únicamente tus arqueros, ¿sabes cómo me deshice de ellos?.

 

Su explicación se sitúa minutos atrás durante la pelea entre los dos, cuando el sangre de bruja inunda toda la calle del gas pestilente forzando a la bruja espadachín a situarse en el techo, mientras él subía también le dio una orden mental a sus tropas que yacían escondidas en todo momento dentro de estructuras para evitar el daño colateral de su combate contra Rirac.

 

—“¡Atención!, divídanse en dos grupos, grupo de Infantería, localicen a los arqueros ocultos del ejercito enemigo, buscar y destruir, grupo de arqueros y magos, ustedes avancen lo suficiente al frente y sitúense en una posición ventajosa, eliminen todo refuerzo del bando rival que se acerca al lugar” –Fueron las ordenes de su general.

 

Las tropas saliendo de su refugio se mueven entre el fétido gas para cumplir las órdenes recibidas, en cuestión de tiempo el grupo de infantería termina localizando a cada arquero de la bruja para su posterior eliminación y el grupo conformado por los arqueros como únicos dos magos del chico, avanza lo suficiente adelante alejándose de los demás, para después ocultarse entre los edificios y esperar a que todo refuerzos que iba hacia Rirac fuera eliminado apenas estuvieran en su rango de ataque, como los refuerzos venían de forma desorganizada y mayormente en números pequeños, no podían hacer nada contra el ventajosa grupo de combate a distancia de Roz.

 

—Simple lógica, los arqueros son útiles a distancia, inútiles de cerca, solo disponen de un arco en sus manos, no tienen algo con que defenderse en caso de una confrontación cuerpo a cuerpo, cuando una infantería se le acerca demasiado, es su fin –Planteo el sangre de bruja —Por si fuera poco, mande otro grupo a cortar la “ruta” para tus refuerzos, te prive de tus soldados y ayuda del exterior, y al haber centrado todo tu esfuerzo en tus poderes mágico, por tu pésimo liderazgo, no supiste sacar ventaja de tu ejército y he aquí el resultado –Explico Rozuel en detalle —Debe ser una patada al estómago, que un sangre de bruja te sermonee de estrategia militar, ¿no?.

 

—Para nada, en verdad eres alguien muy particular –Contesta ella en buen tono —Rozuel Drayt, he perdido ante ti, reconozco tu fuerza y agradezco la ocasión de haber luchado contigo, eres fuerte y estoy segura de que muchas hazañas aguardan en el futuro por ti, “que la espada de La Primera vele en tu hoja” –Oró ella por el triunfo del sangre de bruja.

 

—Agradezco tus palabras, Rirac Ordarms del aquelarre Wildsword.

 

—Ahora… acaba conmigo, finaliza este combate y tu victoria.

 

Rozuel pensaba dejar que sus soldados hiciesen el trabajo, pero por cierto respeto y gesto de “honor” hacia la derrota de su oponente, tuvo las fuerzas para ponerse de pie y con su espada en mano acercarse a ella, colocando la punta de su hoja en el pecho apuntando a su corazón, Rirac expresa satisfacción en su rostro mientras en silencio, Roz hunde su acero para segar su vida, su cuerpo tras morir desaparece en partículas de luz, dando por finalizado este combate en su totalidad.

 

—Gane… al fin -Suspira el sangre de bruja recostándose con tranquilidad en el suelo —Me pregunto, ¿cómo le estará yendo a las demás?, en especial a Liha.

 

 

__________________________________________________________________

 

Retrocediendo unos cuantos minutos atrás, la perspectiva cambia para enfocarse en una bruja en concreto.

 

El panorama desvela un sinfín de restos de esqueletos adornando la calle, silbando con una melodía alegre, la bruja de cabellera naranja estaba sentada pataleando sobre une pequeña montaña de los restos no-muertos de un pequeño ejército que venció por su cuenta.

 

Sobre lo alto de una torre en ruinas, dos brujas morenas pelinegras, estaban sin palabras, impresionadas como sola ella pudo acabar con todo el ejército de no-muertos que disponían y no verse mínimamente agotada.

 

—Oigan, ¿piensan bajar en algún momento?, me siento bastante aburrida aquí abajo –Dijo Liha hacia ambas, mientras estiraba su cuerpo.

 

—Tsk… no te creas tanto solo por vencer a mi ejército –Comenta una de las brujas morenas haciéndole frente.

 

Salta desde allí para descender hacia donde estaba Liha, con su espada en mano y usando su habilidad “Gladio Animalis”, transforma sus brazos y piernas en robustos miembros semejantes a la de un oso.

 

Aterriza cerca de la bruja de pelo naranja a quien ataca sin compasión con una serie de movimientos hábiles de su arma predilecta, pero a pesar de su tenacidad y experto manejo de la espada, no conseguía darle a ella, Liha con destreza evadía cada uno de sus ataques.

 

La bruja morena en una de sus maniobras concentra su magia en la hoja de su espada fortaleciéndola y agita desencadenando un corte de energía a distancia que impacta sobre una casa partiendo el techo en dos, sin embargo, Liha vuelve a esquivarle.

 

—Como era de esperarse de una usuaria de fuerza del Gladio Animalis –Comento Liha —Si me dieras con solo uno, creo que estaría en serias complicaciones.

 

— ¡No me subestimes, Gramwind! –Exclama enfurecida la espadachín.

 

Mientras la Gramwind mayor evadía sus espadazos, se toma su tiempo para crear con su manipulación de viento, un par de hoz de dicho elemento en sus manos, acto seguido hace uso del viento para abrir uno de los bolsillos de su cinturón y retirar de uno de los tubo de ensayo un componente químico verde que mezcla con ambas armas elementales tiñéndolas de tal color.

 

—Me malinterpretas, querida –Le dice Liha a su rival.

 

Con el siguiente movimiento que evade la bruja de cabellera naranja de la espadachín, la Gramwind contraataca y de esa única ofensiva, le propina un corte lineal en sentido vertical a la bruja morena en su espalda, para ser más específico desde la nuca donde su columna comenzaba hasta la cintura.

 

—Yo no te subestimo, pero tampoco te tomo en serio –Completa su frase la Gramwind mayor.

 

El corte de la hoz de viento mezclado con el químico le provoca una horrida quemadura acida que traspasa la piel y deja expuesto la carne humeante de la bruja agredida, el corte del mismo esparce además un veneno rápido por su organismo y provoca el vomitar una cantidad considerable de sangre, al cabo de un minuto termina en el suelo carente de vida, muriendo por tales heridas, su cuerpo desaparece en partículas de luz.

 

—Cuanto poder… -Exclama alterada en sus pensamiento la bruja Wildsword restante del dúo —Gramwind… ni siquiera está luchando en serio, ¡y aun así la venció de todas maneras!, en términos de fuerza, ella me ganaba por un minúsculo margen menor, si Gramwind pudo vencerla, entonces yo…

 

La mirada de la bruja de Windaz se posa sobre la representante de Wildsword, la joven pelinegra sintió entre nervios como la mueca sonriente de su poderosa rival, desentrañaba una intimidación psicológica en ella.

 

—Oye, es de mala educación hacer esperar a las demás, ¿qué tal si empiezo yo? –Dijo la Gramwind con una mirada un tanto diabólica.

 

Lanza una de sus hoz elementales hacia el cielo, esta se mueve por su cuenta para situarse a unos metros encima de la bruja morena, luego adopta una forma esférica que se retorcía.

 

—“Lluvia Toxica” –Cito Liha chasqueando los dedos de su mano libre.

 

La esfera estalla liberando a modo de lluvia una cantidad de ponzoñosos proyectiles acido, la bruja reacciona transformando sus miembros inferiores en partes animales felinas y con una rápida velocidad se desplaza bajando de allí para salir del rango de la mortal lluvia toxica.

 

Pero en el instante en que sus pies tocan el suelo de la calle, sus piernas se separan violentamente de su cuerpo, pues una hoz de una sola pasada corta carne y hueso, añadiendo quemaduras acidas en el proceso de desmembramiento.

 

— ¡AAAAAAAAAAAAAAAH! –Grita sumergida en dolor la bruja ahora faltante de piernas.

 

Entre lágrimas, observa atemorizada y agobio la cara sonriente de su verdugo, sujetando firme su hoz, sin dudar o penar por ella.

 

—Eres fuerte, Gramwind… demasiado fuerte, como un monstruo –Opino la bruja morena.

 

—Oh, que dulces palabras, pero prefiero solo “fuerte”, añadir “monstruo” no lo hace muy elegante al cumplido –Añadió ella para darle después el golpe final.

 

De un preciso corte, decapita a la bruja pelinegra, culminando así su propia batalla. Luego revisa la mano derecha para comprobar las fuerzas del equipo adversario y descubrir que estas yacían en 0%.

 

—Quien lo diría, ganamos, nunca dude de ello –Agrego la Gramwind mayor con humor entre risas sobreactuada de una noble.

 

Continuara…

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