Yuiitsu no Shinjitsu

Capítulo 15: El Mago de Iberia

Esto es de locos.

Joder, ¿hasta dónde voy a llegar antes de detenerme? ¿Soy idiota o qué?

Debí quedarme en mi escuela, no seguir a Mirai-sempai y compañía. Incluso empiezo a arrepentirme de haber visitado ese parque esperando volver a ver a Rea.

Si alguien le hubiera dicho a mi yo de la semana pasada que estaría metido en esto, en el mejor de los casos me hubiera burlado de esa persona por estar diciendo tonterías, y en el peor habría huido cómo el cobarde que soy.

Entonces, ¿por qué estoy haciendo esto? Apenas conozco a alguien en este lugar demente. ¿Por qué me importa lo que les pase?

Bueno, hacerme estas preguntas no sirve para nada. Ya estoy hasta el cuello, es muy tarde para arrepentirse… ¿Verdad?

¿Todavía puedo irme de aquí? ¡Por favor!

Ya, me rindo. Tengo que enfrentar la realidad.


Nuestro oponente: Akire. Un sujeto que parece tener una fuerza ridícula. Seguramente, la espada de Chi no Ken simplemente no pudo cortarlo, por eso el desgarro en su ropa.

En su mano esta el pendrive con la información súper importante de Nosotros que no podemos permitirnos que sea robada. Considerando como destruyó esa computadora, y el cuello del espadachín, podría hacer añicos ese pedazo de plástico en un instante.

Y todos mis huesos también.

Y los recursos con los que contamos… Además de mí, un novato total que no puede hacer ni la más básica barrera, Rea parece no poseer ninguna capacidad ofensiva.

¿Cómo es que tiene mil años de edad y no puede hacer nada? Se teletransporta sin esfuerzo, me hace invisible, es intangible para casi todos, y destruyó la ventana con facilidad hace unos momentos. ¿Qué pasa aquí? No entiendo nada respecto a ella.

Sea cual sea el caso, parece que no puedo contar con su ayuda. Simplemente, la diferencia de poder de este sujeto y yo es tan ridícula que me abruma.

No hay manera de que le venza en una pelea.

Así que será mejor no enfrentarlo.

Mi rastro es muy difícil de captar a más de tres metros de distancia. Ya que Akire todavía no sabe que estoy aquí, eso significa que no puede sentirme, ¿o lo está actuando?

En ese caso, estoy acabado.

Entonces, no sirve de nada pensar que pasaría si él ya lo sabe, sólo me queda apostar que no. Si logro mantenerme a más de tres metros, podré escapar, y él no me encontrara. Ser invisible ayuda mucho. Tengo que robarme ese pendrive antes de que pueda darse cuenta de que estoy aquí, y salir huyendo.

-Una distracción no iría nada mal –murmuré, pensando en voz alta.

La Niña Fantasma asintió. Inmediatamente, desapareció del lugar.

¿Eh? ¿Creyó que le hablaba a ella? Bueno, si puede hacer algo al respecto, sería interesante. Tal vez cuente con algún truco para darle una sorpresa a este oso. Mientras tanto, lo vigilare, en caso de que intente irse pronto.

Akire observaba a su alrededor, mirando las estanterías. Está revisando caja tras caja, como si buscara algo. Luego de ver en un par de ellas, agita esa mano musculosa, mandándolas a volar contra una pared mientras el contenido se esparce por el suelo.

Su expresión me dice que está enojado. ¿Lo enfadan las cosas en este depósito? ¿Tal vez algún recuerdo del pasado? Incluso podría ser la razón de su traición, algo en alguna parte. Me gustaría saber más de él…

¡¿Por qué diablos estoy pensando esto?! ¡Sólo tengo que salir vivo, eso es lo importante!

¡Entonces, sin previo aviso, se oye un estruendo ensordecedor! Una estantería completa se derrumba, cayendo ruidosamente. Durante un instante, tanto Akire como yo nos quedamos sorprendidos. Un instante de parálisis.

Mi única, y última oportunidad.

Yo reaccioné más rápido. Hubo sólo dos razones específicas para eso: Primero, que ya estaba esperando una distracción, sabía que algo ocurriría así que mi nivel de sorpresa era ligeramente menor. Y segundo… Podía ver a Rea, de pie junto a la estantería derribada, con su mano apuntando a la siguiente.

Algo que parecía un golpe de gravedad, pero siendo cargado en su mano, fue expulsado en cuanto hizo contacto con su palma. La onda de choque derribó la estantería con un enorme estruendo.

¿Y no podía usar eso con un enemigo? ¡Qué más da! Sigamos con este suicidio.

Antes de que el traidor se recuperara de la sorpresa, le arrebaté el pendrive de las manos con un movimiento rápido, corriendo a su lado tan veloz como podía. Ni siquiera vi su reacción, estaba concentrado en sacar el máximo rendimiento a mis piernas, porque estaba bastante seguro de que de no ser así acabaría aplastado cómo cucaracha.

Apenas escuche el sonido de la tercera estantería siendo derribada.

Mis expectativas sobre mi muerte no se vieron traicionadas. Algo pasó junto a mi oreja, algo que se veía bastante doloroso, y se estrelló contra la pared con un sonido tan temible que me hizo acelerar de puro miedo.

¡Joder, casi muero! ¡Sólo un poco más cerca y me hubiera arrancado la cabeza!

Corriendo como un caballo desbocado, salí del Deposito 9. El pasillo se ve tan largo que me parece interminable. Por supuesto, esto debía ser producto de la adrenalina, pero a cada paso me parecía que la salida se alejaba más y más.

A mi espalda, escuche un sonido extraño y ensordecedor, como si una estampida salvaje estuviera barriendo con todo en el edificio. ¿Qué diablos está pasando?

Lo único que pensaba, en ese momento, era en las escaleras. Tenía que llegar a ellas. De alguna forma, tenía que llegar al pasillo principal, recoger a Shiro, y salir volando de aquí en sus aves. No había mejor salida posible.

Pero entonces, el ruido se acrecentó, acercándose rápidamente. Me daba miedo mirar detrás de mí, asustarme, y quedarme congelado de miedo. ¡Sólo tengo que dar la vuelta a la derecha, bajar esa pequeña escalera, y abrir la puerta! ¡Ya casi llego!

Pero entonces, una mano helada me tomó por el hombro y me jaló hacia la izquierda, alejándome de la salida. No tarde ni un instante en darme cuenta quien lo había hecho.

¡Niña Fantasma, no te entrometas en este momento!

-¿Qué estás haciendo? –susurré, pero ella volteo la cabeza y me hizo una seña de silencio.

Señaló a nuestras espaldas, y la curiosidad pudo conmigo, haciéndome observar la salida de la que nos estábamos alejando…

Y, un instante después, lo entendí todo.

La puerta, la pared, y el techo… ¡Todos se destruyeron y derrumbaron inmediatamente!

Una forma enorme, que absolutamente no parecía humana, estaba junto al sitio. ¿¡De dónde salió!? El polvo aún no me deja ver quien es… Pero es obvio que tiene que ser Akire, no hay ninguna otra opción.

Sólo él podría hacer algo como esto.

¡Todo el pasillo ha quedado derrumbado! ¡Lo destrozó por completo, y en un instante! Justo en el momento en que yo iría a abrir la puerta y huir, me hubiera atrapado y partido en dos. ¡Ahora entiendo qué era ese sonido! ¡Estuvo siguiéndome todo este tiempo, destrozando cada pared que se interpuso en su camino!

Me quedo viendo como, lentamente, los músculos de sus brazos se hacían más grandes. Y les siguieron las piernas, el pecho, el cuello… ¡Todo su cuerpo está creciendo! ¡No puedo creer que todavía podía ser más grande y más fuerte de lo qué ya era!

Este sujeto derribó muros con sus manos desnudas. ¡No puedo subestimar su poder! ¡Si cometo el más mínimo error, esas manos van a aplastarme la cabeza en un instante!

¿Cómo supo donde estaba? Oh, claro…

¡Qué idiota soy! ¡Es la única salida! Si intento escapar, no queda otro camino. Hice un movimiento predecible. Si Rea no me hubiera llevado por el camino de la izquierda, me habría atrapado invisible o no, en cuanto se metiera en el rango de tres metros.

Ahora, con la salida bloqueada por media tonelada de escombros, no me queda otra opción que buscar un método alternativo. Sólo espero que Shiro esté bien.

Sin embargo, esto demuestra que Akire no es un oponente a subestimar. Sin importar que tan especializado parezca en fuerza física, no tiene músculos en su cerebro. Pudo averiguar mis movimientos fácilmente. Si no tengo cuidado, estoy muerto.

Mientras oprimía fuertemente el pendrive contra mi pecho, murmuré un ‘gracias’ a la Niña Fantasma, que a su vez me dio una sonrisa cómplice.

Nos sentamos en una esquina de la oficina vacía más cercana.

Y ahora, ¿qué hago? Bueno, está claro que él no puede vernos. Sólo tengo que mantenerme a tres metros de distancia, y esperar una oportunidad para huir. Rea puede despejar esos escombros con su ‘palma de choque’, pero eso delataría nuestra intención.

Asimismo, no soy inaudible. Incluso si es muy leve, puedo imaginarme a ese ex militar siguiendo mis pasos, o mi agitada respiración. Tengo que calmar mi ritmo cardíaco, estar frió y tranquilo, conservar mi energía para pensar claramente.

Veamos… ¿Cuál es la mejor opción?

Opción Numero 1: Derrotar o incapacitar a Akire para que no pueda perseguirnos. Oficialmente, esta idea es un suicidio total.

Opción Numero 2: Escabullirme de alguna manera sin que él lo note. Me agrada, pero todavía no se qué medidas tomara, es muy riesgosa. Tal vez, decidirme por intentarlo es demasiado peligroso, al menos por ahora.

Opción Numero 3: Ganar tiempo hasta que alguien venga a ayudarme. Las probabilidades son peligrosas en este caso. Por lo que sé, Mirai-sempai está ayudando a Danger contra Hanshakaiteki; Kazami-kun combate con Uragirimono; Kiyoshi está unos pisos más abajo con Nonomiya; y no puedo contar con Shiro.

¿Quién mas podría ayudar? No creo que haya otros estudiantes por aquí. Y no hay garantías de que puedan derrotar a este monstruo. De hecho, puedo imaginármelos siendo masacrados por el entrenador, considerando lo fuerte que es.

-¡Aparece! –se oyó un grito brutal. Akire esta gritándome, desde alguna parte-. ¡Sé que aún sigues aquí! ¡Vamos! Estoy considerando dejarte escapar vivo.

Rea me echo una mirada de advertencia.

¡Por supuesto que sé que es una trampa! En cuanto salga, no le tomara ni un instante dejarme tan muerto como a Chi no Ken. Sin embargo, no puedo hacer oídos sordos. Simplemente, me es muy difícil no escuchar las cosas alrededor. Tengo alma de espía.

-Si fueras uno de esos veteranos, me hubieras enfrentado. Además, no coincides con ninguna de sus habilidades. ¿Eres un estudiante? –¡es demasiado listo para ser el maestro de deportes!-. La mayoría debería estar en plena batalla. Los únicos que se me ocurren que podrían estar aquí son los del Grupo S. Ciertamente, Hanshakaiteki no se equivocaba al decir que todos subestimaban a Mirai. No eres la niña loca asesina, ni el tramposo de las fichas, menos la propia líder. Si fueras el niño pálido, ya habría algún animal cerca. En ese caso… Eres el nuevo, ¿no es así?

Ya sabe quién soy. ¡En apenas un minuto dedujo mi identidad! Sus argumentos, claramente, son muy racionales. No hay manera de contradecirlo.

Ahora, mi mejor opción es sorprenderlo con una jugada que no se pueda esperar. Comencé a preparar mi siguiente movimiento. Con suerte, podré despistarlo y ganar más tiempo para idear algo.

-Tu Espacio es magnífico. Está claro que puedes llegar lejos –escuché sus pasos. No puedo determinar adonde van, pero es claro que no se acercan ni se alejan, por el momento-. ¿Sabes lo que se requiere para llegar lejos en este mundo, chico? No es difícil.

Bien, es hora de empezar mi plan.

-¡No me interesa! ¡Ya deja de perseguirme! –intenté sonar desesperado.

Y, rápidamente, con mis zapatos en mis manos, comencé a caminar hacia la siguiente habitación. Cada zancada, lo más larga posible, y con el mínimo ruido. No puedo permitirme que me escuche.

Rea esta junto a mí, apareciendo y desapareciendo a voluntad, haciéndome señas de donde esta Akire. Parece que se acercó a donde yo estaba hace un minuto.

-No tienes opción. Es muy tarde para retroceder. Te lo diré –la voz no suena tan lejos. Si no supiera exactamente donde está, temo que mi terror habría llegado a su punto límite-. Primero, requieres talento. Y la inteligencia para usarlo, junto con el ingenio para sacarle el máximo provecho. Suerte, experiencia, racionalidad; y por sobre todo, trabajar duro y esforzarte para llegar lo más lejos que puedas. Esas son las claves para conseguir un lugar entre los entendedores. ¿Suena familiar?

La verdad, si, suena muy familiar.

-¡Eso es igual que en el mundo normal! –grité.

La Niña Fantasma está haciendo algo con sus manos. Y lo que haya hecho, provocó que mi voz se oyera al otro lado del pasillo, cerca de la barrera de escombros. Se escucha muy levemente, pero no me cabe duda de que hubo un paso apresurado de Akire en esa dirección.

Ya no debe de saber en qué lugar estoy.

Esto empieza a ser divertido.

-¡Por supuesto que es igual! No es tanta la diferencia. Sin embargo, cuando eres dotado de un talento de genio, realmente se vuelve complicado. A pesar de ser un simple genio con una técnica común, continué esforzándome con cada gramo de mi alma para llegar a la cima. Y, sin embargo, cada vez que lo intento… Todo pasa de nuevo.

¿A qué se refiere? Empiezo a tener dudas de nuevo. ¡Quiero oír más de lo que tiene para decir! ¿Estoy loco o me está pesando más la emoción que el miedo?

-Una y otra vez, soy derrotado, tan cerca de llegar a Gran Maestro que me desespera. Especialmente hace tres años. La actitud de ese niño ingrato de Abismo me sacó de quicio durante todo ese combate. Fue la gota que rebalsó el vaso. Mi cuarto intento, y el último en Nosotros. ¡Cuando fui derrotado, me arrojaron como basura! –el grito de Akire casi sacudió las paredes-. ¡Se derretían en elogios cuando estaba en carrera con mi brillante futuro, y luego no me dirigían la palabra! ¡No una, no dos, ni siquiera tres, si no las cuatro veces; siempre hicieron lo mismo! Sé que sólo soy una herramienta en sus planes, pero aunque no haya llegado al título, siempre fui útil. Derrote a más de cien enemigos de alto calibre en toda mi vida, poniendo todo en juego por sus intereses, ¿y así es como me lo pagan? ¡Malditos ingratos!

Estoy sintiendo lastima por él. Si, hablo en serio. Aunque sea un salvaje que quiere matarme, esto es guerra, y él se ha hartado de ser usado. ¿No tenemos derecho todos a explotar? Tarde o temprano, tal actitud no será tolerada.

Empiezo a tener mis dudas sobre lo que dijo Kazami-kun. ¿Organización para regular el mundo? ¡Más bien parece que intentan conquistarlo!

-Hazme caso, chico. Nunca pongas la más mínima fe en ninguna organización. Sólo confía en ti mismo. Y mi análisis está claro: Pasándome de bando, tengo más posibilidades. Ya se acerca el nuevo ciclo de batallas intensas, en sólo unos años más. Tengo las de ganar. ¡Mi sueño será realidad! –la voz suena más cerca de lo que había imaginado. ¿Cuándo se acercó tanto?-. Lo único que debo hacer es conseguir esa información para quedar bien, chico. Sólo entrégamela, y puedes hacer lo que quieras. Unirte a mí, y usar tu talento para ayudar a Ellos; huir donde quieras, para no verte involucrado con estas organizaciones; o jurarme que te tomaras revancha en unos años. Eres un niño todavía. Estas muy lejos de ser una amenaza para mí. ¡Entrégame ese pendrive ahora!

La Niña Fantasma me apresura, para que me mueva rápido. Sus señas son muy claras, no cabe duda de que Akire ha logrado acercarse muchísimo a mí.

¡Ya lo entiendo! Esta haciendo exactamente lo mismo que yo intento hacer… ¡Distraerme para conseguir ventaja! Se está acercando lentamente, adivinando con una suerte demoníaca donde estoy, y preparándose para hacerme pedazos.

¿Dejarme ir? ¡Ni en broma voy a creerme una historia tan mala!

Lo principal ahora es determinar dónde está. Rea me está guiando lo más lejos que puede de su objetivo, pero ya he visto lo veloz que puede ser. Tenemos que hacer algo más. En el peor de los casos, podría incluso empezar a atacar las habitaciones al azar, y derrumbar el techo sobre nosotros…

¡Un momento! Se me acaba de ocurrir algo.

-Escucha –susurré con la vos más baja que pude a la Niña Fantasma-. Tengo una idea.

Ella escuchó atentamente lo que dije, y asintió con su cabeza.

Bien, ahora sólo debo hacer mi parte. Será peligroso, pero es posible que consiga el tiempo que necesito. Hay que comenzar lo antes posible.

El primer paso es llamar su atención.

-¿Dices la verdad? –pregunté, con un hilo de voz. Tengo que poner todo mi empeño en parecer preocupado de verdad. Sé que él está cerca-. Tengo miedo… ¡Tengo mucho miedo! Sólo ven aquí, llévate esta cosa, y déjame en paz. ¿Realmente cumplirás tu promesa?

-Lo haré, chico. Confía en mí. No soy igual que esos de los altos mandos. Se puede negociar conmigo. ¿Cómo quieres hacerlo? –pude notar una pizca de deseo en su voz.

Si, es buen momento. Él ya sabe donde estoy. Esta justo detrás de la puerta. Ya ha entrado al radio de tres metros. Sabe que estoy aquí.

El segundo paso es poner la carnada.

-Lo dejare en esta oficina, debajo de esta caja –puse la caja sobre el escritorio. ¿Nunca han usado este lugar? Tiene suficiente polvo para inundar un desierto-. Y me iré de aquí.

-¡Espera! Hasta que no tenga la información, no te dejare ir. ¿Tienes una manera de atravesar la barricada?

La forma en que preguntó eso me pareció sospechosa. ¿Quiere averiguar si tengo capacidades ofensivas? O podría estar preocupándose por mi… No, definitivamente le agradaría más liquidarme, no me queda duda.

-Sí, tengo una, pero no sería muy útil para escapar de ti. Después de todo, eres muy rápido –respondí rápidamente. Una respuesta evasiva, pero útil.

-¿Y la invisibilidad? Claramente, no he podido verte ni una vez. Tu rastro, además, está cubierto por Espacio, pero no funciona a cierta distancia. ¿Usas una variante de la técnica común? ¡Te pareces a mí! –soltó una carcajada.

¿Le divierte la situación? Bueno, sí, hay que admitirlo: La excitación que estoy sintiendo es inigualable. La adrenalina de estar al borde de la muerte, y que sólo un error te separa de está… ¡Que sensación más espectacular!

Ya entiendo porque existe un mundo basado sólo en batallas. La gente, una minoría, siempre ha deseado esto. Por eso existen los deportistas extremos. Por eso existen todas esas personas que siempre desean tener superpoderes.

¡Por este entusiasmo que arde como fuego!

-¿En qué dices que nos parecemos? –tengo genuina curiosidad.

-Yo tengo una técnica normal. Nada de extraños entendimientos complejos, simplemente es algo fácil de comprender que llevé tan lejos como pude. Yo, con mi endurecimiento de Tipo Corporal, la clase más común. Y tú, con tu Espacio de Tipo Mental, también lo más obvio. ¿No te parece que somos similares? ¡Me alegra saber que la juventud no ha perdido todo lo que les enseñamos!

Sinceramente, hay muchas cosas que no entiendo. Por ejemplo, de donde salió ese supuesto Espacio que él dice que tengo. Es un misterio.

Como sea, no tengo más opción que seguir con esto. Una sola puerta nos separa. Esta dentro de los tres metros, así que no hay dudas. Comienzo a alejarme lentamente, esperando a hacer mi jugada. Si esto no funciona, estoy acabado.

-¡Entra! –doy un paso rápido hacia atrás, saliendo de la habitación.

Lo he dejado fuera del rango de tres metros, así que ya no debe percibir mi rastro. Ahora, sabe que me he ido, por lo que creerá que me he ido. Por si acaso dejé la puerta abierta, para poder ver lo que está por ocurrir.

Akire abre la puerta. A la débil luz de las ventanas, puedo ver su enorme torso. Está lleno de músculos poderosos. Estoy tan sorprendido como nunca imaginé. ¡Qué físico!

Debe de medir dos metros de altura. Sus brazos son tan gruesos como para romper guías telefónicas sin esfuerzo, sospecho. ¡A eso se refiere con llevarlo lo más lejos que se puede! ¡Este sujeto es un entendedor de fuerza pura descomunal!

-¿Esta es la caja? –posa su enorme mano sobre el débil cartón.

¡Ni siquiera sé cómo se supone que lo puede tocar sin destruirlo al instante!

Entonces, levanta la caja con un rápido ademán.

No hay nada debajo.

Y este es el tercer paso: Cerrar la trampa.

En ese momento, la pared a su lado cae sobre él, desconectada del techo y los otros dos muros. Akire agita un brazo para golpearla, por lo que parte se rompe y cae al suelo.

Entonces, el techo también se queda sin sujeción, cayendo sobre su cabeza. Y, sin darle tiempo a reaccionar, las otras tres paredes le siguen.

Como si fuera la cereza del postre, el techo y paredes del piso de arriba se derrumban por el agujero, completando una nueva montaña de escombros donde estaba él hace un momento.

Misión cumplida. Akire, derribado.

La Niña Fantasma, quien fue la responsable de todo esto, aparece delante de mí. Parece sonreír. Chocamos las palmas.

Se me ocurrió que la mejor manera de incapacitarlo era derribarle algo muy pesado encima, pero de no ser por las habilidades de Rea, no hubiera sido posible. Ella uso ‘palma de choque cortante’ para seccionar las paredes y techos. La teletransportación es muy útil también, permitiéndole hacer todo muy rápido.

Para ser sincero, no comprendo como lo hace. Ella es tan fuerte… Pero no puede hacer ningún ataque directo. ¿Podría ser una pacifista? Sospecho que sería imposible atacar a alguien con entendimiento en ese caso, pero ella acaba de hacerlo indirectamente.

Aquí hay algo raro.

¡Como sea, salgamos de este lugar antes de que las cosas se compliquen! Señalé la puerta, oculta bajo montones de escombros destrozados.

La Niña Fantasma asintió, preparando su ‘palma de choque’.

Sin embargo, en el momento en que estaba a punto de derribar la barricada… ¡Un enorme trozo del techo derribado pasó justo enfrente de mí!

El fragmento atravesó a Rea de parte en parte. Si no fuera un fantasma, hubiera quedado partida en dos. Afortunadamente, el proyectil ignoró por completo su existencia.

Me di la vuelta, tragando saliva.

Allí estaba Akire.

Los escombros estaban siendo apartados, arrojándolos alrededor. Tenía rasguños por todo el cuerpo, y una herida abierta en su ceja derecha de la que manaba un hilo de sangre, pero por demás estaba bien.

Todo eso no le había provocado ninguna herida grave.

¡No lo puedo creer! ¿Qué tan duro es exactamente?

-¡Eso si que fue un gran error! –dejó escapar un grito, jadeando-. ¡Sin duda no eres un novato! Un espía para vigilar a Kaminari, ¿verdad? ¡Pensar que desconfiarían tanto de su propio Gran Maestro! La familia Ishida realmente es demasiado cautelosa. ¿Será que el líder sigue sobreprotegiendo a su hermanita? –no sé de que está hablando. ¡Ha debido de llegar a una conclusión errónea!-. ¡Ya no me contendré más! Realmente pensaba dejarte ir, pero si eres un agente de los Ishida, ¡no tengo razón para ser piadoso! ¡Te destruiré con mi técnica más fuerte!

Soltó un grito enorme, largo y potente. Parecía el llamado de una bestia, despertando en su territorio al notar que había un intruso que debía ser exterminado.

Puedo verlo… ¡Como sus músculos crecen! ¡Se están inflando de una manera espeluznante! ¿¡Cómo es posible que pueda hacer su cuerpo todavía más fuerte!?

Esta sensación… ¿Qué es esto? Siento como si fuera a ser aplastado en cualquier momento, pero no por él, sino por lo que viene de su cuerpo. Un halo extraño, algo invisible, pero que puedo percibir. Si tuviera que describirlo, diría que parece un olor…

¡Este debe ser su rastro! ¡Es la primera vez que siento uno! ¡Es increíblemente sofocante, como si me hundiera! Puedo sentir su ira. ¡Está muy furioso! No sólo conmigo, también con Nosotros, qué lo arrojó como basura.

Y ahora, por culpa de usar continuamente esos poderes de Rea que nadie aparte de un experto puede poseer, ¡cree que soy un agente infiltrado por alguna razón!

Esto está muy mal… ¡No tengo nada que hacer! Puedo comprender, sólo por este rastro, lo poderoso que es. No tengo ninguna oportunidad, ni siquiera de huir. ¡Estoy acabado!

-Ven aquí, ¡maldito niño bastardo! –dio un paso hacia mí.

Con semejante poder, me va a destruir en un instante. Ya está dentro de los tres metros.

¡Estoy completamente paralizado! ¡Muévete, cuerpo, salgamos huyendo de aquí! ¡No te quedes parado! ¡Si no huimos, este es el final! ¡Voy a morir!

Entonces, el suelo se rompió bajo sus pies. Sorprendido, Akire intentó evitar caer, pero le fue imposible incluso para su tamaño. No sólo el agujero era enorme, incluso el techo le cayó encima. Aunque su mano se aferró a un borde, este se quebró también, arrojándolo al piso inferior. Con el asunto de la altura extraña del edificio, debería recibir algo de daño.

La Niña Fantasma, que acaba de romper todo eso para salvarme, se me acerca rápidamente…

Y me plantó una bofetada helada en la mejilla.

Yo sólo puedo mirar como parece que intenta gritarme. Y, es claro, hay lágrimas saliendo de sus ojos. No escucho ni una palabra, pero entiendo.

‘¡¿Qué estás haciendo, grandísimo idiota?! ¡Huye ahora!’

¿Por qué me habré imaginado su voz parecida a la de Mirai-sempai?

Bueno, no importa ahora. Puedo sentir el rastro del traidor, subiendo de alguna manera por el agujero. Si ella puede pararlo, aún tenemos oportunidad.

Mis piernas ya vuelven a responderme.

-¿Lo puedes detener y abrir la entrada al mismo tiempo? –ella negó con la cabeza-. ¡Habrá que buscar otro método!

Rea se paró en el borde del agujero, y comenzó a disparar ‘palma de choque’ tras ‘palma de choque’. Se oyó como algo grande caía en el piso de abajo. Esta ganando tiempo.

Acto seguido, sacó algo de su ropa y me lo tendió.

¿Un teléfono celular? Había un número ya listo, un contacto llamado ‘K-sama’. Sólo había que oprimir un botón para llamar.

-¿Para que esto? –pregunté, pero ella sólo asintió con la cabeza.

Bueno, confiaré en su idea, sea cual sea. Tome el celular, un modelo viejo, y oprimí el botón. Lleve el teléfono a mi oído, y pude escuchar como sonaba.

Pero nadie respondió. Probé nuevamente, y otra vez lo dejaron sonar.

-¡Niño! ¡No me vencerás con esto! –el rugido de Akire hizo temblar el edificio entero.

Por su rastro, pude ubicarlo tres pisos debajo nuestro, pero subía con rapidez. ¿Cómo lo hacía? Francamente, no se me ocurre. Por los sonidos, parecía como si estuviera clavando sus manos en las paredes, pero eso es imposible, ¿verdad?

Debo olvidarme del sentido común en este preciso momento.

Corrí rápido a esconderme. Puede parecer cobarde, pero esa es la única fuerza que tengo. ¡Tiene que haber otra manera de salir! Incluso si Rea despeja la entrada, Akire lo entenderá perfectamente, y nos va a perseguir.

En un pasillo, la posibilidad de ocultarse es nula.

Simplemente seguirá corriendo, destrozándolo todo, y me terminara encontrando.

¿Y las ventanas? Todas son muy altas y están cerradas. No son indestructibles, pero alcanzarlas será un problema. Podría pararme sobre los hombros de la Niña Fantasma, pero no sé si ella aguantara mi peso, y seguimos estando en un piso veinte, o algo así.

Sinceramente, ya no quiero entender cómo funciona este edificio, sólo causa problemas.

La mejor oportunidad seria Kazami-kun y sus fichas levitadoras, pero no sé donde se metió, y probablemente este ocupado. ¿Rea podrá hacerme volar? No, ya lo hubiéramos intentado. Como mucho, podría esperarme abajo, pero eso sería una locura. Incluso si convierte el piso en una bolsa de aire, o algo así, una caída a esta altura me haría pedazos.

Y este celular seguía marcando sin que ese tal ‘K-sama’ atendiera. ¿De quién era esto? No creo que la Niña Fantasma necesite celular, así que lo más probable es que sea robado.

Movido por la curiosidad, mire la foto de la pantalla inicial. ¿Conozco al hombre de la coleta o a la mujer de cabello morado? Oh, cierto, el hombre es Chi no Ken. Solté una plegaria silenciosa. Incluso esta el numero de Akire en este celular, pero entonces, ¿K-sama? ¿Quién empieza con K? Tal vez Kouri no Hauto-sensei, o Kazekami-sensei, pero ellos deben estar ocupados con Kurai Sora y compañía.

Un ruido a mis espaldas. Y allí, me quede de piedra. Akire había clavado un brazo en el suelo. Incluso cuando la zona alrededor se rompió por el ataque de Rea, él salto hacia un lado y se aferró al borde opuesto.

Ha comenzado a acostumbrarse a los ataques de la Niña Fantasma. ¡Ya puede esquivarlos!

-¿Sólo puedes romper el suelo? ¿Qué Tipo se supone que eres? Bueno, considerando ese extraño Espacio parcial y la invisibilidad, podrías ser Tipo Mental. ¿Y los golpes de gravedad tan fuertes? ¡Bah, eres todo un misterio! ¿No serás un superviviente del God Project? Eso explicaría todo… ¡Si es que eso existe, claro!

No sé de qué habla. Mi ingles de videojuegos me sugiere que acaba de mencionar algo llamado ‘Proyecto Dios’, pero no se absolutamente nada. Es muy probable qué, incluso para un experto, usar habilidades tan diferentes como las de Rea sea muy difícil.

Akire ya no sabe con quién está tratando. ¡No me creería nada si le dijera la verdad!

Lo mejor que puedo hacer es alejarme, mantenerme fuera de los tres metros, y esperar un milagro. A estas alturas, es mi mejor posibilidad. El teléfono sigue sonando inútilmente, nadie viene, y Akire no da muestras de cansarse. ¡Ya ha logrado subir!

Creo que el milagro que estoy esperando no sucederá.

Me desplazo rápidamente hacia la derecha, alejándome de él, pero manteniéndolo en mi rango de visión. Quiero saber exactamente lo que va a hacer.

Entonces, veo algo extraño. Cuando giró su ahora muy pequeña cabeza, en comparación con su cuerpo súper musculoso, noto que un objeto acaba de aparecer en su cara. Parecen unas gafas de visión nocturna. ¿Para qué podría quererlas?

¡Espera un momento! ¡¿Podría verme con eso?! Incluso si no reflejo luz normal, recuerdo algo llamado luz polarizada, y creo que era posible verla de alguna manera.

¡No puedo dejar que me vea, seré cadáver si eso ocurre!

Justo cuando iba a meterme a una oficina, él giro la cabeza y me miró justo a los ojos.

Mi corazón se detuvo un instante…


…Y comenzó a mirar alrededor de nuevo. ¿No me vio?

¡Joder, casi me muero de un paro cardíaco! ¡Le debo la vida de nuevo a la Niña Fantasma! Su invisibilidad es absoluta. Definitivamente, si logro salir vivo de aquí, haré lo que ella quiera, sin dudarlo. Ya he perdido la cuenta de cuantas veces me ha salvado.

Rea esta a mi lado, sonriendo. Creo que se alegra de haber cubierto todas las posibilidades. Entonces, señaló al teléfono que continúa sin ser atendido. Esta debe ser la octava o novena vez que le dejo una llamada perdida.

¡Espero que Chi no Ken haya pagado la cuenta del teléfono!

-¡No funciona! ¡Nadie atiende! –le digo en un susurro casi inaudible.

Ella mira la pantalla por un segundo, y pone una expresión molesta. Me hace una seña de ‘Espera aquí’, y desaparece. ¿A dónde habrá ido? ¿A buscar al tal K-sama?

-¡Incluso desvías luz ultravioleta e infrarroja! ¿Qué tipo de invisibilidad es esa? –tal parece que Akire ya ha notado que las gafas esas son inútiles, porque procede a hacerlas pedazos con sus manos, furioso-. ¡Es increíble que nadie haya oído hablar de ti! ¿Haces misiones encubiertas de alto rango? ¿O te acaban de sacar de un baúl secreto? Si hubieras aparecido hace tres años, no tendría método para hallarte. Tendré que probar esa técnica ahora. Me la guardaba para Abismo, si nos cruzábamos de nuevo, ¡pero la usare contigo entonces! ¡Serás perfecto para practicar!

¿Nueva técnica? ¿Todavía tiene algo que no ha usado? ¡No puedo creerlo! ¡Niña Fantasma, a donde hayas ido, apresúrate! ¡No sé que estará planeando!

Por si acaso, lo mejor será moverme otra vez, alejarlo de mi línea de vida de tres metros.

Sin embargo, cuando doy un solo paso, veo con el rabillo del ojo que el entrenador mira hacia aquí.

¡No puede ser! ¡No estoy usando los zapatos, no hay forma de que me escuche! Sin embargo, está acercándose lentamente, escudriñando alrededor.

No es posible. ¿¡Su nueva técnica!? Para confirmarlo, doy otro paso.

Y Akire mira muy cerca de donde esta mi pie.

¡Maldita sea! ¡Su nueva técnica debe de ser un oído súper fino! ¡Puede escuchar incluso mis pasos apenas audibles!

¿Qué hago? ¡No puedo borrar mis sonidos! ¿Será que ni Rea puede hacer eso? Joder, no hay manera en que pueda escapar si continuamos así. Estoy inmovilizado de nuevo, pero no de miedo, sino por necesidad.

Necesito pensar en algo, ¡y rápido! ¡Vamos, cerebro, piensa en algo!

Hay una piedrecilla minúscula justo frente a mí en el suelo. Me inclino peligrosamente, ignorando mis manos que tiemblan, y la tomo con mucha lentitud. El traidor esta avanzado paso a paso. ¡Tengo que confundirlo!

Arrojo la piedrecilla, que rebota a la derecha de Akire. El sonido debe de ser muy inferior al de un alfiler cayendo. Y, sin embargo, él observa hacia allí.

¿¡Puede oír eso!? En ese caso, el más mínimo movimiento seria letal. Incluso si intento caminar sin hacer ningún ruido, no serviría. ¡Tiene que haber alguna solución!

Como si algún dios haya arriba me oyera, ocurrió algo.

Un trozo del techo, que parecía colgar sin romperse luego de los ataques de Rea, se aflojó por pura suerte. Escuche el ruido, un levísimo rechinido. Sin embargo, el entrenador debió oírlo perfectamente, porque giró su cabeza hacia allí inmediatamente.

El trozo estaba a punto de caer. Y una idea se formó en mi cabeza.

¡Sólo cae ahora, rápido!

Mi suplica fue escuchada. El trozo se desprendió de la pared, y cayó al suelo ruidosamente. Akire se cubrió los oídos justo antes.

Ya veo, si escuchara ese sonido, le podría hacer daño. Ese segundo en que sus orejas estaban cubiertas por sus grandes dedos, lo aproveché.

Me senté en un rincón, quedándome muy quieto. ¡No vengas por aquí!

Mi plan es simple: Esperar a que regrese la Niña Fantasma. Es muy riesgoso utilizar el teléfono teniendo él ese oído tan sensible, podría oír las teclas al ser presionadas, u otra cosa. Sólo puedo quedarme abrazando mis piernas, rezando porque no venga hacia aquí.

Si se mete en el círculo de tres metros antes de que ella regrese, estoy perdido.

Su rastro es tan enorme que puedo asegurar su ubicación exacta. Por ahora, está a unos seis metros. Hice lo más posible por respirar muy lentamente, que mi ritmo cardíaco no esté acelerado, para que no me escuche.

¡Debí haberme quedado en casa ese día! ¿Por qué será que tuve que convertirme en entendedor? ¡Hasta ahora, lo único que he conseguido es ir de una situación de vida o muerte a otra!

¡Otou-san, Ka-san, Kyousuke, lo siento mucho! Empiezo a extrañar mi casa.

Akire se está acercando. No creo que pueda oírme, e incluso si lo hace, todavía es cauteloso. Ya que piensa que soy el resultado de algún experimento misterioso o algo así, no debe tener idea de mis capacidades, me está sobréestimando.

Sin embargo, cada momento que pasa sin recibir ataques de mi parte podría acercarlo más a la verdad. O confundirlo, lo cual puede ser tan bueno como malo, ya que no tengo idea de que hará.

¡Maldita sea! Tengo que pensar en algo. ¡Date prisa, Niña Fantasma!

Cinco metros. Y se sigue acercando, paso a paso. Hasta puedo notar mi propio rastro, bullendo de actividad a mí alrededor. ¿Qué no hay manera de apagarlo?

¡Un momento! ¡Aún existe la técnica Espacio, que se usa para encubrir rastros! Pero es imposible, después de todo, soy un simple inútil que nunca ha podido practicarlo. Hasta hace un momento, por alguna razón que desconozco, no podía sentir ningún rastro, hasta que Akire rompió esa limitación con su enorme poder.

Sin mencionar que, incluso si me pongo a practicar aquí, soy tan inútil de no poder hacer una barrera, que se supone que es más sencilla que Espacio. ¡No tengo ninguna manera de hacerlo!

Qué más da, no tengo nada que perder, probémoslo.

Recordé rápidamente la teoría. Se supone que hay que reunir al rastro, tomándolo todo en donde nadie pueda captarlo. Eso es lo que explicaron los profesores, y Kazami-kun y Haruka-kun ayudaron un poco, aunque este último fuera un espía.

El mejor lugar para ‘esconder’ un rastro es en tu propio cuerpo, dentro. A menos que el oponente pueda meterse dentro de ti, no podría encontrarte; aunque eso no importa porque ya sabe donde estas. De esta manera, no hay forma de que lo capten.

Sin embargo, es mucho más difícil de lo que parece. Contener el rastro es sumamente complicado, especialmente si es grande y denso. Akire debe de tener el primer problema, pero siendo un veterano, quizás puede hacer un Espacio lo suficientemente hábil para cubrir esa monstruosidad.

Y el mío, al parecer, es bastante denso. ¡Esto es imposible!

Joder, cuatro metros. ¡Si voy a hacerlo, tiene que salir bien!

Comencé a tomar ese halo extraño, envolviéndolo. Me imagine una burbuja extendida a lo largo de los tres metros, encogiéndose lentamente, hasta convertirse al tamaño de una pelota, una canica, un grano de arena, una partícula de polvo.

Y, finalmente, la metí en mi cuerpo, directo donde esta mi corazón.

¿Funcionó? ¡No tengo idea! ¡Habrá que probarlo ahora mismo!

El entrenador entró dentro de los tres metros.

Sin embargo, no dio señales de saber donde estoy. Siguió caminando sin notar nada. ¿Realmente ha resultado? Reviso alrededor, buscando mi rastro, y… No hay nada. Ni siquiera la más pequeña mota de halo. Todo está ahogado por su enorme poder.

¿Hice un Espacio perfecto? Fue más fácil de lo que imaginaba. Tal vez, dado el comportamiento anormal de mi rastro, es fácil compactarlo.

Bueno, mejor no pensarlo tanto, por ahora estaré a salvo.

Akire pasa frente a mí, sin notar nada. Puedo leer la preocupación en su rostro. Sus ojos vagan lentamente de izquierda a derecha, buscando algo. Probablemente, a mí.

Sus pasos lentos terminan por llevarlo a la otra puerta, sin siquiera acercarse a mí. Si se molestara en revisar cada rincón, me hallaría, pero supongo que no quiere dejar un agujero tan grande en sus defensas.

Está esperando un contraataque, uno que nunca llegara.

Finalmente, sale de la oficina, dirigiéndose a la siguiente.

Me encantaría suspirar de alivio, pero no estoy todavía fuera de peligro. No hasta que me encuentre bien lejos de este loco edificio. Al menos, ya no tengo que contener mi respiración, puedo tranquilizarme un poco…

¡Clok!

¿Eh? ¿Qué ha sido ese ruido?

¡Clok! ¡Clok!

Suena como los cascos de un caballo. ¡Qué estupidez! No hay manera de que un caballo entre aquí. E incluso si lo hace, esos sonidos son totalmente audibles para alguien como Akire. Si, es cierto, ya debe de haberlo oído.

Si no reaccionó, eso significa que sabía de antemano… O lo está haciendo él mismo…

¡Clok! ¡Clok!

¿Para qué podría estar haciendo ese sonido? Ni hablar de la manera, no tengo idea de cómo lo hace. ¿Está golpeando sus dedos contra la pared?

¡Clok!

¡Ha entrado aquí una vez más!

Está de pie en la entrada, observando alrededor. ¿Escuchó mi respiración? No, sigue igual que antes, no debería haberme oído. Y entonces, abre su boca, y mueve su lengua.

¡Clok!

¡Esta chasqueando la lengua! ¿Pero para qué? No hay ninguna razón para hacerlo. Eso sólo interferiría con su audición, dificultando su búsqueda…

¡Acaba de mirar a esta esquina! Tiene los ojos cerrados. ¡Sin embargo, me está mirando directamente, como si pudiera verme! ¡No puede ser, estoy seguro de seguir invisible!

¡Clok!

Chasquidos de lengua. Oído muy agudo. Ojos cerrados. Vibraciones en el aire.

Esos pensamientos han hecho ‘clic’ en mi cabeza.

Sonar.

Está usando el chasquido como sonar. El sonido rebota, dándole una idea de sus alrededores. Si cierra sus ojos, es capaz de ver sólo con los sonidos que escucha. Donde hay paredes, donde hay muebles…

Y donde hay personas muy quietas, tratando de no ser encontrados.

Abre sus ojos, y sonríe.

Mi corazón ha comenzado a latir como loco.

No me cabe duda. Ya sabe que estoy aquí.

-Invisibilidad y Espacio. ¿La razón de que antes no usaras tu Espacio totalmente era para enviar señales? Sí, eso debe ser. No eras tú quien rompía los muros. Era alguien más, atacando bajo tus órdenes. Pero esa persona ya no te ayuda. ¿Te ha abandonado? –al parecer, finalmente consiguió desentrañar el rompecabezas-. Así que, al final, eres sólo un novato con un buen Espacio. ¡Sí que me has complicado las cosas! No había imaginado que serías capaz de hacerme usar mi nueva técnica. Y, gracias a ti, ahora hasta he encontrado nuevos usos que no había pensado antes. ¡Siéntete orgulloso, chico! ¡Forzaste a un veterano a superarse!

Entonces, levanto su enorme brazo musculado.


Creo que ahora entienden el Prologo, ¿verdad?

Esta es ahora, la situación actual. Este es el momento en que acaba esta historia, el momento en que todo termina de cobrar sentido, el momento en que el Universo me dice la verdad definitiva que estuvo guardándome durante toda mi vida.

“Eres inútil para mí. Toda tu miserable existencia, fue sólo para llegar a este punto y abandonarte. Te necesitábamos para ser pulverizado por Akire, nada más.”

“Feliz viaje al otro mundo.”

Aunque quiero partirle la cara al Universo por eso, en realidad, hay algo que tengo que confesar en este mismo momento. Algo que les va a parecer obvio.

Si yo muero ahora, ¿quién seguirá narrando la historia?

Por esa razón… En este momento, debo confesar esto.

Cuando Akire me atacó con ese golpe que podría agujerear una bóveda…

Yo me desmaye…


(Cambio de Narrador: Longinus)

Está muy oscuro.

¿Este es el Infierno? –pregunté a la Oscuridad, sin esperar respuesta.

No. Sólo has dormido por mucho tiempo.

Una voz que recuerdo. Aguda, sibilante, pronuncia las S exageradamente.

Siento sus escamas, corriendo por mi cuerpo, escamas heladas.

Puedo verla. Incluso en la más completa oscuridad, puedo verla. Su cuerpo es de un negro tan profundo como la verdadera Oscuridad. En comparación, lo que nos rodea palidece.

Y esos ojos rojos como sangre son tan luminosos como la primera vez que nos vimos.

La que habló fue esta Serpiente. Esta enrollada alrededor de mi cuerpo. Sin embargo, sé que no va a morderme. Antes les temía. Pero eso ya no importa. Porque ya no le temo a ningún ser viviente, y esta Serpiente no es un ser vivo.

Es una prueba de nuestro pacto, un trozo de su alma. El alma de lo único a lo que temo.

Siento la piedra fría en mi espalda. Este es el lugar donde espero. He estado sentado aquí mucho tiempo, al parecer, mientras se reunían mis fuerzas.

Si me ha despertado, eso significa que él debe estar aquí.

¿Dónde está? –no lo siento. No está cerca.

Él no está aquí. No ha llegado ese momento todavía –me responde esta cosa abominable.

¿Por qué me despertaste? Volveré a dormir. No me despiertes hasta que él venga –intento regresar a mi sueño, pero la Serpiente bufa, molesta.

¡Esta cerca! Falta poco, ten paciencia. ¡Prepárate! Ya todo está pensado y ejecutado. Pero, si no haces nada, la oportunidad se irá ahora.

¿A qué te refieres? –el lugar comienza a iluminarse tenuemente. Frente a mi veo una imagen suspendida. Allí hay un hombre. Es increíblemente grande, con enormes músculos. Son muy grandes para ser naturales-. ¿Esta presencia es de ese hombre?

Sí. Se llama Akire. Es un usuario del poder, uno de muchos. En la actualidad, lo llaman ‘entendimiento’. Parece que es un experto –la Serpiente ríe, una risa molesta y aguda.

¿Entonces se ha hecho común? Bueno, es realmente muy débil. No está ni cerca de Ragnarok. ¿Cuál es el problema? –estoy cansado de esperar. Pero no voy a entrometerme en algo que no me importa.

Yo sólo espero al momento en que pueda matarlo.

A quien está a punto de asesinar es tu oportunidad. El primogénito de la familia Tsuruya, Tsuruya Tomonori –la imagen cambia, mostrando a un joven acurrucado en una esquina.

Sus ojos están desenfocados, mientras el puño del hombre se acerca para destrozarlo.

Nunca había oído esos nombres. ¿Tanto tiempo ha pasado? ¿Qué año es? –pregunté.

Los rasgos del hombre y el chico no me son familiares. Me preguntó de qué nación vienen.

El año es 2013 –casi suelto una maldición. ¡Ha pasado mucho más tiempo del que esperaba!-. Pero está no es tú tierra. Estamos al otro lado del mundo, en un país llamado Japón. Evidentemente, aunque tu maldición aún surte efecto, los propios maldecidores y maldecidos ignoran que existe. Has sido olvidado hace siglos.

Eso no importa. Si el chico es el indicado, ¿por qué no se defiende? Con el poder que he reunido, ese Akire es un insecto –estoy molesto. No quiero tener que entrometerme en esto. Me da igual la situación, al final todo sólo confluye hacia un lugar, momento y oportunidad.

Apenas ha descubierto sus habilidades hace unos días. No está listo. Y, lamentablemente, se planteó un reto al que no podía enfrentarse –se burla nuevamente.

Su lengua viperina roza mi mano. Que asqueroso.

Es un idiota –opiné.

Me recuerda a alguien, ¿sabes? –me mira con esos ojos que no parpadean.

Trata de molestarme. Di lo que quieras, maldita Serpiente, pero no me afecta.

Suspiro. Parece que tendré que intervenir.

Entonces, ¿debó vencer a ese tipo? Sencillo –intento ponerme de pie, pero los anillos negros me detienen.

El cuerpo y alma de un mortal no están preparados para este poder. Si usas mucho, se destruirán. Tendrás que limitarte –su cabeza se enrosca alrededor de mi cuello-. Sólo tres, contándote a ti mismo, ¿sí? Y no los uses al máximo.

Yo podría solo. Sería muy sencillo.

Pero, si se acerca el momento, tengo que comenzar a despertarme. Rápidamente, miro hacia un lado, buscando. Aún hay muchas sombras, pero puedo sentir el poder de los que necesito.

Lentamente, las piedras se alzan.

Son dos enormes monolitos irregulares de granito blanco. Comienzan a despedir una luz pálida, iluminando el entorno. Mi silla está hecha de la misma manera.

Pronto, parte del lugar termina de iluminarse. Hay una docena de piedras alrededor de cada uno de los monolitos. Sin embargo, estos están introducidos en el suelo, desactivados.

En tres lados, las piedras parecen normales. Todas están dispuestas en círculo, a mí alrededor, formando muchos anillos. Y todas sus caras me miran a los ojos. Pareciera que estuvieran mirándome. Tal vez sea así.

¿Están tratando de que sienta culpa por condenarlos a esto, a ser reducidos a rocas blancas? Pero eso no me interesa. Lo que ellos piensen no me ha interesado nunca. Este es el camino que elegí, y nunca se puede volver atrás. No desde que fue sellado el pacto.

Hay figuras de personas grabadas en las piedras. Sin embargo, ya que la mayoría están enterradas, no son visibles. Todos sus rostros, marcados por una expresión de ira, me observan desde abajo. Y, cuando están levantadas, me miran fijamente.

En una de las dos que elegí hay un hombre mayor con un uniforme militar, portando una espada curva que nunca había visto. En la otra hay una mujer joven con un hábito, en su cabello tiene muchas flores bellas. Ellos son los dos que he escogido, en este momento.

Por fin podré ver los frutos de mi espera.

Buenas elecciones. Son muy adecuados. No me equivoque al pensar que podrías hacerlo –la Serpiente suelta un siseo emocionado-. Bien, haz lo que quieras. Buena suerte… Mi querido Longinus


Lo he atrapado. Atrapé su puño.

-¿Qué? –veo el rostro de mi enemigo. No, no es un enemigo, sólo un estorbo-. ¿Qué has hecho? ¡Suéltame!

Mueve frenéticamente su mano, intentando soltarse, pero aún continúo sujetándolo. No se va a escapar tan fácilmente. Exasperado, intenta golpearme con su mano libre.

Pero yo le suelto, y esquivo su puño. Es más lento de lo que imaginaba.

-¿Cómo es posible? –Akire se ve confundido-. ¿Ahora eres tan fuerte y veloz? Ya no se qué creer… ¡Solamente te destruiré!

Sinceramente, no entiendo una palabra de lo que dice. Este idioma es muy complicado, suena excesivamente chillón. Parece que estuviera hablando con una rata gigante.

Se lanza contra mí a toda velocidad. Ya veo, es más rápido cuando se viene en embestida. Debe estar pensando en atropellarme. Pero no le daré la oportunidad.

Me afirmo en el suelo, preparado; y cuando su cuerpo arremete, lo detengo.

Desvió rápidamente todo el impulso, lanzándolo contra la pared a mi derecha. Su cuerpo se estrella, dejando una marca profunda en ella.

Akire cae al suelo de rodillas, respirando con dificultad, observándome con atención.

-¿Eres más fuerte que yo? No, no puede ser. ¡No es posible! Aunque usaras esos entendimientos del Adiestramiento Militar, no hay manera de competir contra mí, que soy un Tipo Corporal experto. ¿Qué truco estas usando?

Sigo sin entenderlo. Si vamos a permanecer más tiempo en este país, tengo que hacer que esa Serpiente me enseñe el idioma. Se oye difícil, pero nunca es imposible, y tengo mucho tiempo de sobra.

No sé de qué estás hablando. Y no me interesa. Incluso si no entiendes mis palabras, no importa. Voy a eliminarte porque te interpones en mi camino –doy un paso rápido, más rápido de lo que el ojo humano puede seguir. Durante esta fracción de segundo, Akire no sabrá donde estoy…

Porque ya me he detenido, justo delante de él.

Veo sus ojos clavados en mí. ¿Logro seguir mi movimiento con la mirada? Eso, de por sí, ya es un logro. Pero no podrá reaccionar, no a esto.

Mi brazo izquierdo ha sido jalado hacia atrás, reteniendo una enorme cantidad de impulso, todos los músculos de este cuerpo están concentrados en dar un único golpe mortal.

Conectó un impacto directo en su pecho.

¡Pam! ¡Crack!

El enorme cuerpo de mi oponente atraviesa la pared, siendo despedido por la fuerza colosal. Incluso cruza volando la pequeña habitación, y se estampa contra la otra pared paralela, la cual ha quedado medio derrumbada.

E, increíblemente, apenas tiene algunos nuevos rasguños.

Miró mi mano. Bueno, en realidad es la mano de Tsuruya Tomonori, pero yo estoy usando este cuerpo ahora. Mis nudillos están lastimados, y tal parece que se han desollado, a juzgar por el color rojizo a la tenue luz de las ventanas.

Apenas siento una molestia. El dolor físico, a estas alturas, me es muy indiferente. Agito la mano entumecida, haciendo que vuelva a circular la sangre.

Ya entiendo. Akire no es tan fuerte o veloz como me esperaba. Su habilidad es la resistencia. Ese golpe habría destrozado a una persona normal, pero a él no le hirió de gravedad. Los ataques físicos ordinarios son inútiles.

Tengo que apuntar a sus órganos internos, enviando el impacto directamente.

-¡Vuelve a hacerlo! –se ha puesto de pie, no sin alguna dificultad. Le corre un hilo de sangre por la boca, y tiene un gran moretón en el pecho-. ¡Vuelve a hablar en ese maldito idioma!

¿Ah? –no entiendo lo que dice, pero parece que algo le ha hecho enfurecer. ¿Qué habrá sido? Su alma esta gritando de ira de una manera muy distinta a la de antes-. No tengo idea de lo que estás diciendo, ni me…

-¡Lo sabia! ¡Es el mismo idioma que ese bastardo! –comienza a flexionar sus dedos, probablemente para asegurarse que no están rotos-. Así que eres un enviado de Ellos… De la rama Americana, ¡de Abismo! ¿No es así, desgraciado?

¿Abismo? Es la primera palabra que dice que puedo entender. ¿Será que es algún nombre? Lo dijo con desprecio, y no puedo imaginar a alguien despreciando a un precipicio.

Tal vez, de alguna manera, conoció a alguien que habla mi idioma. Y odia a esa persona.

Si, es lo más probable.

¿Abismo? No le conozco –niego con la cabeza-. Estoy aquí porque te metiste en mi camino. Tuviste muy mala suerte… Por tener por oponente a Tsuruya Tomonori –es hora de sumirle en la desesperación.

Que entienda, de una vez, con quien está tratando, al menos un poco.

Deshago el manto que estaba usando para ocultar mi presencia, liberándola de sus ataduras. La puedo sentir, expandiéndose, poderosa. Si, ha valido la pena. Estoy usando a dos, pero aun así, mi poder ha aumentado de una manera clara.

Y no están a todo su potencial. En comparación a Ragnarok, es muy poco todavía, pero veo la diferencia. Para Akire, esto debe ser aplastante.

Incluso el suelo a mis pies está empezando a resquebrajarse debido a mi aura.

-¿¡Qué tipo de rastro es ese!? –el hombre se ha puesto a la defensiva, retrocediendo paso a paso-. ¡¿Qué eres tú?! ¡¿Un monstruo?!

No entiendo sus palabras del todo, pero creo que capto lo que intenta decir. Debe estar muy sorprendido, preguntando si soy alguna clase de monstruo.

En cierto modo, así es, ahora ya no soy humano. Me he transformado en algo… Algo más allá de mi propia comprensión. Por culpa de él.

-Todo ese Odio… Tanta frustración contenida, tanto dolor… –sus ojos están desorbitados. Veo miedo. Mucho miedo-. ¿Quién eres tú? –casi le he entendido.

Supongo que debería presentarme. ¿Pero con cual nombre? Definitivamente, no con el que me dio esa Serpiente. Ni con mi nombre humano, abandonado hace tanto tiempo. Entonces, mi mejor opción es ese nombre que me dieron en el pasado, cuando todavía era joven.

Yo soy el Mago de Iberia.

Con esa simple respuesta, me muevo a gran velocidad, directo hacia él.

Akire tiene solamente una fracción de segundo para reaccionar. ¿Qué protegerá? Soy más veloz, así que probablemente intente cubrir los lugares predecibles: Su rostro por delante, y su columna por detrás.

Sí, he acertado, una mano esta cerca de su cuello, y la otra escondida a su espalda. Es la reacción de un veterano que espera un ataque tradicional. No voy a ser tan obvio.

Mi palma conecta en su flanco derecho expuesto.

¡Paf!

Su cuerpo se arquea. Sé que ahora intentara atacarme. Mi siguiente movimiento me ubica del otro lado, para atacar su hombro izquierdo, desde mi perspectiva.

¡Paf!

Ahora, sus riñones.

¡Paf! ¡Paf!

Muslo derecho.

¡Paf!

Brazo derecho, estomago, flanco izquierdo, hígado, pierna derecha.

¡Paf! ¡Paf! ¡Paf! ¡Paf! ¡Paf!

Me detengo un instante, observándolo jadear, mientras escupe sangre. Sus ojos están desorbitados de horror. No puede creer que haya sido herido. Siempre he sido bueno para determinar las expresiones faciales, y sé que este hombre orgulloso está paralizado por la incredulidad.

Tengo un golpe gratuito mientras se recupera de mis ataques anteriores. Será mejor que termine rápido con este combate, no, con esta masacre.

Un nuevo movimiento de alta velocidad. Esta vez, puedo notar que ha empezado a acostumbrarse a ellos. Sin embargo, es demasiado tarde.

Rebotando en el suelo, justo frente a él, una patada alta a su mentón.

¡Tuk!

Akire sale volando por el impacto, casi llegando al techo. Dado el ángulo de mi ataque, también se ha desplazado una considerable distancia. Está buscando una manera de aterrizar con el mínimo daño, lo sé, pero no le dejare.

Aún no he acabado.

Ya había llenado mis pulmones de aire.

Con una potente exhalación, lo suelto todo de una sola vez.

¡Fum!

La corriente de viento le golpea. No, es un autentico torbellino horizontal. Todos los muros, a excepción de los exteriores, son destrozados. El tornado arrasa con ellos, sin dejar más que polvo y escombros en el aire.

Mi oponente ha atravesado el techo, que también ha sido dañado. Un segundo después, cae al suelo. Al parecer, estamos en algún edificio de varios pisos, y el de arriba también recibió parte del ataque, quedando destruido.

Akire ha quedado tendido en un cráter. Lo más probable es que termine cayendo al piso debajo, a juzgar por las grietas en el suelo…


De repente, soy sacado de la pelea, para encontrarme de nuevo en mi asiento.

Aún estaba con vida –me quejé a la Serpiente.

No importa. Tu tarea termino. La bandera de muerte fue levantada. Tsuruya Tomonori puede hacerse cargo del resto –el reptil siseó, riendo maliciosamente-. Aprenderá algunas cosas. En cuanto a ti, Longinus, muy buen trabajo. Arrasaste con él. Podrás con tu hazaña, siempre y cuando todo salga de acuerdo al plan.

¿Y si no lo hace?

Entonces, tendrás que intervenir –una risa diabólica de esta criatura del mal-. Pero con cuidado. Si la presa sabe que el cazador intenta atraerlo, no se acercara a la trampa, y aún menos cuando no tiene carnada –malditas adivinanzas. No me interesan.

Que esta Serpiente gaste su saliva inútilmente.

Necesito aprender ese idioma. ¿Lo conoces? –que diga algo útil, en vez de tonterías sobre cazadores y presas. ¿Mi misión te parece un juego? ¡Púdrete!

Claro. Después de todo, es mi lengua materna.

Que curiosa coincidencia –le espeto.

Las coincidencias no existen, querido Longinus; pero si el Destino, juguete de los seres como yo –sisea de alegría, enroscando sus negros anillos-. Tsuruya Tomonori ya tiene a su alcance la espada que yo le otorgue, y la llave del poder ilimitado. ¿Cuál crees que elegirá?

La espada suena bien, pero esa llave se oye enigmática –respondo, a ver si por fin se calla-. Espera un momento, ¿llave? Nunca dijimos nada de una llave, tú me prometiste la espada, es la primera vez que hablas de una llave.

Oh, no es más que otra ficha en el tablero. Digamos que Tsuruya-kun tiene otra cosa en común contigo –su cabeza se alza a la altura de mis ojos, sacudiendo esa lengua viperina-: También posee un Destino muy enredado.

La oscuridad nos rodea, mientras los dos monolitos regresan a su posición original, y los susurros de la Serpiente me arrullan a soñar de nuevo…

A soñar con el día en que pueda ver su cadáver.

¡Te estoy esperando, Ragnarok!


(Cambio de Narrador: Tomonori)

¿Eh? ¿Qué paso?

Lo último que recuerdo… Akire estaba a punto de matarme. Y yo perdí el sentido.

Si es así, ¿dónde estoy?

Las paredes han sido derrumbadas. Hay grietas en todas partes del suelo, además de los agujeros que hizo la Niña Fantasma. Dos tercios del techo ya no existen. Si no fuera por el entendimiento del Gran Maestro Bouhatei, el lugar se hubiera derrumbado.

¿Y Akire?

Hay una especie de cráter delante mío, a unos cuantos pasos… Un momento, ¡¿cómo paso todo esto?! En primer lugar, no entiendo de qué forma pudimos llegar a esta situación. Es como si alguien hubiera destrozado todo.

¿Se habrá vuelto loco y destruyo el lugar por alguna razón?

No, demasiado imposible. ¡No entiendo nada!

Y no hay  siquiera algo que comprender. ¡Es mi oportunidad! Puedo escabullirme ahora. La puerta al pasillo, milagrosamente, parece estar intacta. Los escombros quedaron dispersos, dejándome vía libre para huir.

Si lo pienso más detenidamente, parece como si lo que destrozo todo hubiera sido lanzado de espaldas a esa puerta. En otras palabras, como si yo hubiera lanzado un ataque de energía al puro estilo Dragon Ball, derrotando a Akire y causando todo esto…

En serio, empiezo a preocuparme por mi salud mental. Creo que he estado leyendo muchos mangas shounen. Como sea, tengo el pendrive a salvo en mi bolsillo, y sólo tengo que dar unos pasos a la puerta. Nada puede salir mal, ¿verdad?

-¡Chico!

Joder, ahí vamos de nuevo. ¿Qué diablos pasa con mi suerte?

Él está muy herido. Hay un enorme moretón en su pecho. Tiene marcas oscuras en varios lugares de su cuerpo. Su brazo izquierdo cuelga a un lado, inerte. Hay sangre saliendo de su frente, mentón, boca, nariz, y dos docenas de heridas menores por todo su cuerpo.

Pero, de alguna manera, está vivo. ¡Este sujeto parece inmortal!

-Realmente… Realmente estoy cansado. ¿Adónde se fue todo ese poder? ¿De dónde vino? –jadea mientras me evalúa. ¿Poder? ¡No me digan que en serio lance un ataque final o algo así!-. Eres muy raro. Si te ataco, podrías entrar en ese estado de nuevo. Y si no, serás un peligro a futuro. Hablando de eso, ¿te enviaron desde la sede Americana? ¿O eres un agente de Abismo en persona?

-¿Yo? –hora de ganar algo de tiempo. El que se pueda-. ¡No tengo ni idea de que estás hablando! ¡En serio!

Retrocedo muy lentamente, tratando de que no lo note.

-O estas mintiendo, o aquí pasa algo muy extraño –Akire jaló su brazo con un crujido escalofriante, enderezándolo-. No creo que mientas. Tal vez te borraron la memoria. Usaste técnicas de muy alto nivel, y sin la menor vacilación. ¿Tienes personalidad múltiple? ¿O algún lavado de cerebro?

No sé qué decir. Me encantaría saber qué diablos pasó. Joder, pagaría por saberlo.

¿De repente, soy un súper poderoso sujeto que barre con un veterano que casi llego a ser Gran Maestro? ¿Alguien me puede explicar?

-Vaya, que situación tan extraña. Akire-kun, y también Tsuruya-dono. ¿Adónde se fue ese rastro enorme?

Esa voz profunda, calmada, incluso despreocupada.

Miro a mi espalda, de donde vinieron esas palabras extrañas. Un hombre de unos cuarenta, cabello oscuro bien peinado, unos ojos azules como el cielo despejado. Vestía unos ridículos calzoncillos de corazones.

No, no puede ser. ¿De dónde salió? Entonces, veo una figura transparente atravesarlo, pararse frente a mí, y suspirar aliviada.

Ya entiendo. Esta persona es a quien yo estuve llamando. La Niña Fantasma fue a buscarlo, y por fin ha llegado. El contacto decía ‘K-sama’. Literalmente, era la persona más adecuada para llamarle así en toda la ciudad.

El Gran Maestro Kaminari, director de la Academia Jikû.

-¿Qué haces aquí? –preguntó Akire, poniéndose en guardia.

-Oh, estaba teniendo una cena tranquila con Arakawa-san, y de repente empieza a sonar mi celular.

Se encoge de hombros. ¿La cena era en calzoncillos?

Entonces, veo que el aire a su alrededor se hace más denso, solidificándose hasta vestirlo con ese traje que llevaba antes. Saco un teléfono de su bolsillo.

-Lo ignore, sin importar cuantas veces llamara. Por suerte estaba en vibrador, si no hubiera sido bochornoso. Entonces, sin aviso, ¡todo en el restaurante comenzó a salir volando! Parecía que hubiera un fantasma –soltó una risa nerviosa.

Miro a Rea. Ella parece empequeñecerse, como si quisiera disculparse. Yo levanto ambas manos para tranquilizarla.

-Te lo agradezco.

Ella me toma muy rápido la mano izquierda. ¿Eh? ¡¿Qué diablos?! ¡Mi mano! ¡Mis nudillos están sin piel! Un terrible dolor comienza a palpitarme en la zona, mientras unas gotas de sangre caen al suelo.

No es una hemorragia grave, pero arde de una manera horrible, y se ve muy espantoso.

La Niña Fantasma pone su mano encima, y siento como el frió recorre mis articulaciones, calmando un poco el dolor. Estoy muy shockeado para hablar.

-Entonces, sentí un rastro bastante grande, por lo que vine para acá. ¿Me podrían explicar que sucede? –con una media sonrisa, Kaminari me observa, como si yo pudiera darle todas las respuestas.

Mejor hablar ahora, antes de que Akire pueda confundirlo.

-¡Es un traidor! ¡Planeaba robar la información secreta y entregársela a Ellos! –señalé al entrenador con la derecha-. ¡Y trató de matarme!

-Oh, con que así paso, Tomonori-sama –¿eh? ¿Cómo me acaba de llamar?-. En ese caso, Akire-san, ¿te detendrás o tendré que eliminarte?

Ahora fue el traidor quien soltó una carcajada nerviosa.

-Ya veo. Si, realmente estoy en problemas –parece que lo está reconsiderando-. Supongo que, incluso si me rindo, no me espera un buen final. Si es así, ¡probare suerte con la segunda opción!

Y entonces, se lanzó en embestida hacia un Gran Maestro.

Continuara…

6 pensamientos en “Yuiitsu no Shinjitsu

      • básicamente….. quien es rea de donde vino el poder del prota quienes son los nuevos personajes porque rea parece desconocer quien es el prota aun cuando se supone que ella es quien otorga los poderes y el nuevo personaje menciona “así que así lo llaman ahora” haciendo referencia a la capacidad de entender y por ultimo mas o menos no entiendo el trasfondo de casi ningún personaje (probablemente porque casi no sabemos nada de la vida cotidiana de un entendedor promedio) aparte de eso entiendo todo.

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        • ¿Por donde empiezo a contestar todo esto?
          1-Para saber quien es Rea, se ha dicho en el capitulo 3. En cuanto a mas información sobre ella… ¡Denegado!
          2-El ‘poder’ no vino de Tomonori, Longinus fue quien uso su cuerpo.
          3-Los nuevos personajes… Digamos que son gente que tiene intereses en Tomonori, los vieron amenazados, e intervinieron para evitar su muerte.
          4-¿Cuando parece que Rea no le conoce? Lo estuvo siguiendo toda la semana anterior, sabe perfectamente quien es él.
          5-Cómo se puede apreciar en la pregunta de Longinus sobre el tiempo, lleva ‘dormido’ muchos años, es de una época distinta.
          6-Para trasfondos, tendrás que esperar a la Parte 2, ya que esta Parte 1 es mas bien introductoria.

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