Metalord Revolution Capitulo 48

CAPITULO 48

PLANTACIÓN MACABRA

 

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

Tras unos enfrentamientos contra un tipo de zombi planta más fuerte que sus contrapartes lentas, conocimos a un enigmático adolecente llamado Drave Tilve.

 

— ¿Por qué no vienen aquí?, será menos probable que sean atacados por más de esas cosas –Aconsejo el muchacho pálido de cabellera blanca.

 

Hice caso a su consejo, pero antes de adentrarme a la casa donde estaba, fui a recoger el lanzallamas, para mi desgracia como los cilindros aun le quedaban bastante aceite de rana Fira en su interior, era demasiado pesado para moverlo por mi cuenta sin Intense Iron, incluso Riha no tenía chances.

 

—“Yo me encargare, amo” –Dijo Allum pegándose al arma.

 

Inmediatamente su gelatinoso cuerpo comienza a absorber el lanzallamas hasta su interior, le pregunte si esta no sería digerida como el resto de las cosas que entran dentro suyo, a lo que él responde que la misma arma se encuentra guardado en su “contenedor estomacal”, un espacio dentro de los slime que usan para guardar la comida pendiente que será devorado para más tarde, que mientras este allí no será tocado por el sistema digestivo de Allum, fue de esa manera que conservo la daga reliquia de la familia Gramwind en su interior sin hacerle nada.

 

Tras ocuparnos del lanzallamas, nos dirigimos al lugar donde estaba aquel muchacho, ingresamos por la puerta llegando al primer piso con extremo cuidado y alerta, no había signos de haber algún zombi adentro, avanzamos por unas escaleras hacia el segundo piso en donde nos aguardaba Drave.

 

—¡Hola!, espero que no hayan encontrado problema al venir aquí arriba, yo mismo me encargue de hacer este sitio lo suficiente tranquilo para descansar –Dice el muchacho.

 

—No pareces muy alterado o preocupado por lo que ocurra aquí, ¿cómo es que terminaste en este pueblo? –Le pregunte.

 

—Soy un viajero sin rumbo, viajo por todas partes, inevitablemente en mi camino termine aquí, aunque este destino no se acerca ni a lo más extraño de mis recorridos, en una ocasión me topé con un pueblo habitado por hombres lobos productos de una maldición, pero los detalles son para una larga historia y estoy seguro que tú, la tierna chica Lupian y el adorable pequeño Slime de metal no tienen tanto tiempo para escucharla.

 

— ¿Soy “tierna” para ti?, me sonrojas, jeje –Comenta la abochornada loba

 

—“Soy adorable, siiii”.

 

—Entonces eres como otros, llegaste en el momento menos oportuno, con los zombis teniendo ya a este pueblo bajo su muerto yugo –Le dije de mi parte.

 

—Sí, eso lo resume mejor –Responde el tal Drave —Al principio me encontraba dormido aquí, pero luego escuche bastante ruido venir de afuera y fue que vi cómo te enfrentabas con esas cosas con una inusual arma que escupe fuego como un dragón, podría haber intervenido, pero vi que lo tenías todo bajo control.

 

— ¿Duermes aquí en medio del pueblo como si nada y esas cosas no te han atacado? –Le pregunte.

 

—Oh, pero si lo intentaron, después de ese primer y único intento, decidieron ignorarme, fui demasiado para ellos, pobres diablos, haber terminado de esa forma, que trágico final.

 

—Espera… ¿cómo que “terminaron de esa forma”?, ¿estas refiriéndote a los zombis?.

 

—Llamarlos zombis es un buen término, aunque debo aclararte que no son “zombis” en el sentido de “no-muertos”, porque esas cosas por dentro están vivos.

 

—Haber si te entiendo… ¿dices que esos zombis son seres vivos?.

 

Drave me explico que en su confrontación contra un grupo de los mismos tipos de zombis fuertes que yo lidie, se acercó a uno lo suficiente como para colocar la palma de su mano derecha sobre el pecho de una de esas cosas, fue entonces que lo escucho, el débil latido de un corazón, el palpito de un corazón zombi, en su deducción, el adolecente cree que alguien lo convirtió en lo que es por un medio mágico.

 

— ¿Y en que te basas además del hecho de haber escuchado latidos en un zombi? –Le pregunte por consiguiente.

 

—En esto –Me arroja algo a mis manos.

 

Era una pequeña esfera de cristal con un tamaño similar a mis canicas de metal que uso para comprimir objetos, con una energía purpura resplandecer en su interior y raíces verdes brotando entre sus paredes de cristal que palpitaban como un corazón, mismas raíces verdosas que se podían ver en los dichosos zombis, inmediatamente después de darle un vistazo, la esfera se rompe y su luz desaparece con la raíz de su interior pudriéndose hasta volverse cenizas.

 

—Se destruyó por sí mismo, lo único que mantuvo estable ese núcleo mágico en mi mano sin un huésped que habitar, era mi energía mágica –Detalla Drave.

 

— ¿Esos núcleos son la causa de los zombis? –Pregunte con más dudas.

 

—Sí, esos núcleos son la fuente y causa que esa gente se vea como “zombis”, los núcleos impregnan con su magia al huésped y lo transforman en lo que ya has visto, si se destruye el núcleo, el huésped/zombi muere consigo, aunque también parece funcionar el lastimar al huésped con ataques mágicos de altas temperaturas como fuego, eso parece provocar que la magia del núcleo se sobrecargue destruyéndose.

 

—Si el núcleo es la razón de que una persona sea un zombi, ¿no sería más fácil removerlo para que esta vuelva a la normalidad?.

 

—Jejeje, eres tan inocente y eso es tierno, comprendo tu sentido por querer ayudar a estas personas, pero lamento decirte que eso no es posible, porque veras, esos núcleos están colocados en una parte del cuerpo imposibles de retirar por cualquier medio sin matar en el proceso al huésped, hablo por supuesto… de su corazón.

 

Sentí una repugnante sensación de solo oírlo, Riha también experimento un incómodo hormigueo tanto físico como emocional de solo imaginar que alguien o algo planto macabramente estas cosas a personas vivas en su corazón como si nada, convirtiéndolos en seres carente de voluntad y monstruos sediento de sangres sin opción más que asesinar a todo lo que se crucen en su camino.

 

— ¿Qué clase de enfermo o vil persona seria capaz de hacer algo así? –Se pregunta agobiada la chica loba.

 

—Alguien con sus razones, supongo –Agrega Drave —Sea quien sea, de seguro no debe de estar muy lejos de aquí, me gustaría ayudarles, pero en serio estoy muy cansado y además como aun es de día, la luz de sol me irrita la piel por una condición biológico que tengo, siento no poder hacer nada por ustedes –Se excusa tras lanzarse luego a un colchón de la habitación.

 

— ¿En verdad piensas seguir durmiendo con todo lo que está pasando en este pueblo? –Le hago una pregunta de sentido común.

 

—No tengo problema para dormir mientras sea un cuarto oscuro, además si me atacan, se defenderme, soy bastante fuerte, ¿lo sabes? –Responde son simpleza.

 

No dudaba de su poder, él solo venció fácilmente con su magia a 5 de esos zombis poderosos y el hecho de que no lo estén atacando, se especula lo bastante de su fuerza para ser precavido, aunque su actitud perezosa me molestaba, preferí no insistir en que nos eche una mano (sentí que sería inútil convencerle), además con lo que me revelo, fue más que suficiente.

 

—Entonces nos retiramos, te agradezco por contarme lo que sabias –Dije despidiéndome de él.

 

—Buena suerte y procura no morir, en serio… no mueras –Alcance a escucharle teniendo su cara sobre la almohada.

 

Salimos de esa casa indeciso de a dónde ir, conocíamos ahora el origen de esos zombis, esos núcleos mágicos son la obra de algo o alguien que las creo y se las coloco a estas personas, ¿podría ser que esto esté relacionados con las tantas desapariciones ocurridas en Arkay antes de esta epidemia zombi?.

 

—Roz… -Pronuncia la loba mi nombre con seriedad moviendo sus orejas como si hubiera captado algo —Escucho algo caminar desde aquella dirección –Señala con el dedo índice.

 

Nos ocultamos tras unos escombros y observando fijamente en la dirección indicada por Riha, vimos a una gran distancia a alguien cargando algo, nos acercamos lo suficiente con sigilo y fue que notamos lo que era, era un zombi, el de los tipos ordinario y lento, llevando en su hombro el cadáver de un hombre con el cuello desangrando.

 

—Qué raro, ¿por qué un zombi se estaría llevando un cuerpo sin vida en vez de comérselo?, se comporta diferente a los demás –Comente con perspicacia —Y más importante, ¿a dónde se lo lleva?.

 

— ¿Le seguimos? –Me pregunta la loba.

 

—Sí, tengo la sensación de que este nos va a llevar con las respuestas que buscamos.

 

Seguimos al zombi a su lento paso, fue frustrante como tedioso, lo difícil fue evitar que otros zombis notaran nuestra presencia, mientras lo seguíamos, teníamos la suerte de no habernos topado con otro de esos zombi fuertes, sin Intense Iron, no podía usar el lanzallamas y no había forma de vencerlos, aunque ahora conocíamos sobre el punto débil del núcleo, seguiríamos con dificultad si nos topáramos con uno y tuviéramos que vencerlo de tal forma.

 

—Esta dirección, se dirige a la mina del pueblo –Aseguro Riha.

 

— ¿La mina?, ¿podría ser que todos estos zombis vengan de allí? –Me pregunte en mis pensamientos.

 

El seguimiento tomo como una 1 a 2 horas, sin embargo en el camino perdimos contacto visual con el zombi debido a que se encamino por una ruta llena de los suyos e imposible de pasar sin delatar nuestra posición, tomamos un atajo y con la ligera idea de a dónde iba, nos encaminamos a la mina del pueblo.

 

Seguíamos su rastro gracia a Riha, al parecer capto un aroma proveniente del cadáver que nos permitía ubicarlo.

 

—Puedo sentirlo –Olfatea la Lupian —El aroma del anillo hecho de un metal barato y mediocre que lleva el cuerpo en su dedo anular.

 

— ¿Lo rastreas mediante el olor del metal que expide el anillo?, yo pensaba que era por el aroma del cuerpo –Le comente.

 

—El olor de los muertos es terrible, prefiero el olor de los metales.

 

—“Si, el metal huele bien y sabe rico” –Opina Allum de por medio.

 

—Ustedes dos son como fanáticos del metal, bueno… tampoco soy quien para decirlo, considerando como soy.

 

Riha acertó con la dirección de donde se dirigía aquel zombi, quien conduciéndonos por una bajada llegamos a la dichosa mina solo para descubrir que esta no estaba abierta, la entrada, la única que disponía se hallaba derrumbada, de hecho la misma mina era un desastre, sobre el suelo se podía percibir a simple vista cantidades exorbitantes de sangre seca, sospeche que podría tratarse de los restos del personal de Minería que Basan contrato, no había un solo cuerpo, ¿se los habrán llevado también?.

 

Mirando a toda dirección, no había pista alguna de aquel zombi, lo habíamos perdido por completo, o al menos eso pensé yo, Riha siguió olfateando, el aroma que seguía no se había perdido del todo, la loba avanzo guiado por su sublime sentido del olfato, no fuimos a la izquierda pasando de la derrumbada mina, caminando un buen rato por un campo de pocos arboles alrededor.

 

—El aroma llega hasta aquí.

 

La chica loba se detiene al frente de dos árboles con un arbusto lo bastante espeso en el medio, mi intuición me hizo sospechar que sobre ese arbusto algo había oculto allí, desenfunde la espada tras descomprimirla de su forma de canica metálica y la use para cortar cada tallo y hoja de está dejando el suelo despejado como si de mala hierba arrancando se tratara, al final, resulto que no había nada oculto, el suelo estaba limpio.

 

—Y yo pensando que habría una entrada secreta o algo por el estilo –Dije en voz alta.

 

Pero Riha no dejo de olfatear, sintiendo con su lupina nariz el aroma de algo sospechoso.

 

— ¿Qué?, ¿que estas oliendo? –Le pregunte curioso.

 

—Hay algo aquí… percibo su olor, algo… metálico – Contesta con intuición olfativa.

 

Los dedos de su mano derecha adoptan la forma de zarpas con la cual ataca el suelo que olfateaba y antes de que lograra tocarla, es repelido bruscamente hacia atrás por una fuerza invisible de elemento eléctrico, la loba evita dañarse aterrizando suavemente al suelo y centrando la descarga recibida en las garras metálicas que la disiparon.

 

— ¿Estas bien? –Le pregunte a ella.

 

—Mejor que nunca, echa un vistazo –Señalo ella en donde ataco recién.

 

Lo que antes no era nada, ahora se revela ante mis ojos en el mismo suelo una entrada secreta, estaba hecha de metal y fuertemente cerrada como blindada, no sentí magia alguna en ella, quizás se disipo cuando Riha la ataco, quizás la magia eléctrica que la repelió solo tenía la función de ocultar esta entrada.

 

—Necesitamos algo fuerte para abrirla… -Dije sin terminar saltando Allum de mi hombro hacia la entrada y empezando a comérsela —O quizás algo pequeño que se devore el problema.

 

En cuestión de minutos Allum comió lo suficiente de la entrada para dejarla lo bastante débil para que Riha se encargara con brazos convertidos en acero cortante, al fin tenemos pase libre.

 

Ingresamos hasta bajar por unas escaleras cortas y avanzar por un largo pasillo, se sentía un olor de naturaleza repugnante venir desde más allá del camino, un desagradable aroma a muerte, dimos con el sitio que nos condujo en cuestión y llegamos dar con una especie de laboratorio subterráneo.

 

Un extenso salón de tenebrosa atmosfera, sobre los extremos en cada pared se hallaban unos postes metálicos con esferas de vidrio en la cúspide que emitían electricidad por medio de una bola flotante azulado, me recordaban a los populares objetos de mi mundo natal llamados “esferas de plasma”.

 

También habían jaulas colgadas sobre el techo lleno de cadáveres y la causa del horrible olor que tanto sentíamos, varias estanterías con decenas de libros y mesas con equipamientos alquímicos y/o quirúrgicos y también en una de ellas nos topamos con una dotación numérica de aquellos núcleos mágicos iguales a la que Drave me mostro (confirmando con toda claridad que esta era el lugar correcto).

 

Pero lo más estupefacto eran las paredes de este sitio adornado a montón con raíces verdosas como la que tienen los zombis y encontrar sobre ellas a una inmensa cantidad de personas enredadas como si fueran capullos en una telaraña, sobre el centro de este sitio se hallaba grabado en el suelo un círculo mágico y encima de esta había una camilla metálica como el de un quirófano usado con la finalidad de sujetar a la fuerza brazos y piernas de algún pobre diablo, pero la atención de los tres, se centró en común en una sola cosa.

 

— ¡Visita!, ¿¡Visita!?, ¿¡¡Visita!!?, ¿¡cómo, como, COMO!?… ¿¡cómo hallaron mi nefasta y hermosa guarida!? –Exclamo un hombre de comportamiento excéntrico tanto en su forma de hablar como moverse mientras lo hacía.

 

Un sujeto narizón de unos 170 a 180 centímetros de altura, larga cabellera canosa despeinada, vestía una prenda abotonada semejante a una bata blanca científica con guantes negros en sus manos en conjunto con unos pantalones oscuros, sobre su ojo derecho llevaba una serie de varios monóculos uno más pequeño que parecía intensificar la visión de dicho glóbulo ocular.

 

—¡Un niño, una Lupian y un slime de metal!, ¿¡estoy en un manicomio!?, sabía que debía haber diseñado un sistema de seguridad, ¡pero tenía tanta esmero en centrarme en mi orgulloso trabajo!, ¡perdóname ciencia mágica todopoderosa, perdona a este científico mago su falta de virtud y haber dejado que ojos ignorantes encontraran tu palacio de conocimiento!, ¡AAAAAAAAAH cuanta imprudencia, decepción, error, AAAAAH!, ¿¡porque las cóleras de la incertidumbre conspiran para entorpecer el progreso de mi obra maestra!?, ¡¡apiádate ciencia todopoderosa, apiádate de tu inteligente y humilde servidor!!.

 

—“Amo, esa persona es un loquito” –Opino Allum.

 

—No, decirle loco es quedar corto –Opine por mi parte.

 

Habíamos dado con la persona (poco cuerda) que sin duda sospechamos es el causante de todo el desastre en el pueblo de Arkay.

 

Continuara…

 

EPILOGO:

 

PERSPECTIVA: Tercera persona.

 

Descansando en una oscura habitación, el enigmático adolecente Drave Tilve escucha fuertes ruidos provenir de afuera, sacudidas explosivas provocados por alguien, el muchacho con cierta curiosidad se levanta de la cama en la cual se hallaba durmiendo y camina hacia el agujero de la habitación con la vista panorámica del exterior observando la procedencia de aquellos violentos movimientos.

 

—Vaya –Dijo con una expresión de sorpresa y algo de regocijo en la sonrisa de su labio —Que interesante, jamás pensé que uno de “ellos” vendría a este lugar, aunque sigo viendo con más interés en ese chico llamado Roz, solo espero que siga vivo.

 

El muchacho voltea ignorando lo que observaba solo para regresar a la cama y seguir durmiendo, ¿qué fue lo que vio que lo sorprendió en tan corto plazo?, la respuesta era la vista lejana a las calles de Arkay, sobre cuerpos de zombis siendo consumido por llamas, mismas que habían arrasado con algunas estructuras del lugar, ¿pero que tenían esas llamas de especial para cautivar unos momentos al joven Drave?, era su inusual color, ya que aquellas llamas eran de un fuego color azul.

 

Continuara…

10 pensamientos en “Metalord Revolution Capitulo 48

  1. Gracias por el Capitulo,tengo una duda que me esta matando mucho, la loba posee características híbridas (antropo/zoomorfos) me explico de la cintura para arriba es humana y de la cintura para abajo es lobo(como un centauro), o es Yōkai (típico de anime gato-chica o lobo-chica)

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