Yuiitsu no Shinjitsu

Capitulo 13: Escrito con Sangre

Vaya, parece que cometimos un pequeño error.

El lugar en donde Haruka-kun y yo estábamos combatiendo, ese pasillo de allá arriba, era parte de las remodelaciones del edificio. Está se hizo recientemente, así que no posee el entendimiento de indestructibilidad del fallecido Gran Maestro Bouhatei.

Me temo que el impacto de nuestras técnicas ha sido más fuerte de lo que ambos habíamos imaginado. Las paredes se hicieron añicos, lanzándonos directos hacia el suelo desde una gran altura. Apenas pude hacer que mis centinelas me atraparan antes de romperme todos los huesos en la caída.

Ay ay, si que hemos hecho un desastre.

Por alguna razón, la pared que destrozamos esta mucho más baja de lo que recuerdo. ¿Ese entendimiento de expansión dimensional espacial trabaja de esta manera? No estoy muy seguro de que le hicieron en realidad, pero fuera lo que fuera, es ciertamente impresionante.

Me levante lentamente. Siento un temblor en las piernas.

Observo alrededor, buscando rastros de Haruka-kun, pero no le veo por ninguna parte.

Estoy en el lateral exterior del edificio. Pedazos de metal, vidrio y concreto están regados por doquier. Tal parece que el choque de nuestras técnicas fue realmente muy violento.

No encuentro a Haruka-kun, sin importar cuánto mire. Envió un centinela al cielo, esperando tener mejor vista; pero con las nubes de Kurai Sora todavía activas, no sirve de nada subir mucho. Intentó encontrar su rastro, pero hay tantas señales cercanas que mi mente se confunde un poco.

¿De quién es este potente rastro? Parece venir del edificio, un piso por debajo de donde estábamos hace momentos. Por otro lado, un rastro aún más grande, y con cierta tendencia colérica, satura los pisos superiores. ¡Vaya, mientras me estoy haciendo cargo de Haruka-kun, están sucediendo todo tipo de cosas interesantes!

Mi centinela en el cielo logro encontrar un ángulo por el cual mirar. Por un lado, en el edificio de Personal, la batalla entre los invasores y los profesores se ha intensificado. También hay una alta figura con una máscara extraña, me suena familiar… ¡Ah, ya recuerdo, es Daimondai!

Parece que le está dando un mal rato a Kurai Sora, deshaciendo todas sus técnicas. Sin embargo, tiene ciertas dificultades para mantener a raya a Trickster, que esquiva hábilmente sus guirnaldas. Hay una marca en la máscara teatral. Parece que logró golpearlo anteriormente.

Un sonido me saca de mis cavilaciones.

Alguien se me acerca por detrás.

Preparo un ataque conjunto, pero descubro que sólo es Takane-san, que parece estar muy agitada. Intento saludarla, pero me agarra de la ropa con una expresión furibunda.

-¡Dime ya mismo donde esta Amano-sempai! ¡No logró encontrarlo! ¡Dímelo ya, Yuuki!

Ay, ¡que violenta esta! Pero no le puedo decir que Haruka-kun es un espía. Eh… ¿Entonces qué digo? Una palabra errada podría deprimirla mucho. Tengo que ser cuidadoso.

-Veras, Takane-san… Haruka-kun esta… Ocupado en alguna parte. Si, ocupado. Si no logras encontrarlo, significa que debe estar preparando algo terrible para Ellos en alguna ubicación secreta –expliqué, tratando de sonar convincente.

No me gusta mentirle de esta manera, pero a veces, las mentiras son mejores que la realidad. Ella podrá aclarar todos los problemas con él más tarde, cuando haya acabado la invasión de Ellos…

-¡Aquí esta! –se oyó un gritó. Una voz desconocida.

Uno de los invasores, vestido con ese uniforme ceñido con la máscara antigás del diseño de calavera, acaba de aparecer. Detrás de él viene un segundo, este muy corpulento. Ambos cargan pistolas de grueso calibre. De inmediato, las apuntan hacia nosotros.

Takane-san me suelta, levantando las manos.

-¿Ese es Master Piece? No se ve muy impresionante –dice el sujeto musculoso. Puedo notar cada uno de sus pectorales, perfectamente delineados por el apretado traje. Parece que este tipo se toma en serio el hacer ejercicio.

-Estuvo combatiendo de igual a igual con Pyromancer-sama. No lo subestimes –dice el otro, que tiene una voz un tanto sibilante y aguda-. Es un Tipo Material especializado en trampas y emboscadas. No debemos perder de vista esas fichas que vuelan alrededor.

-Eso no servirá. Son demasiadas para verlas todas a la vez. Tienes que atacar para obligarlo a limitar sus opciones ofensivas. ¡No olviden eso!

Esa voz sí que la conozco.

Acaba de aparecer Haruka-kun. No parece seriamente herido por el impacto de antes. Debe de haber amortiguado la caída de alguna manera. Y estas dos personas, por la forma en que hablan, deduzco que deben ser subordinados suyos. Y que lo admiran bastante. Evidentemente, son alguna especie de guardaespaldas que acaban de encontrarlo.

Takane-san baja las manos, pero abre mucho los ojos. Sí, me imagino que no entiende nada de lo que está pasando en este momento. Ver al chico que le gusta entre dos enemigos, actuando de manera tan familiar, seguro que le sorprende.

Haruka-kun se pone entre los dos sujetos, analizando la situación.

Pyromancer-sama, ¿qué hacemos? –pregunta el sujeto de la voz sibilante-. ¿Nos encargamos de Master Piece o de la chica?

-No hay necesidad. Ella no es un combatiente –responde él-. Takane-chan, ven aquí, por favor. Rápido.

-Amano-sempai… Yo… ¿Qué está pasando? –pregunta ella.

La mirada de Haruka-kun es firme. Aunque parece preocupada, Takane-san se acerca paso a paso, y termina frente a él. Sus dos cómplices la vigilan sin reparos, parece que no confían en ella.

Entonces, Uragirimono la toma entre sus brazos fuertemente, abrazándola sin ninguna advertencia. Puedo notar que el cuello de ella comienza a teñirse de un rojo carmesí desde aquí, así que su rostro debe estar poniéndose caliente de la vergüenza.

-¡Qué bueno que estas bien! Honestamente, estaba preocupado por ti. No todos son cómo mi equipo, que sólo hacemos lo que nos mandan con excesiva piedad. Muchos son unos desalmados. Iba a ir a buscarte apenas pudiera, pero ya que estas aquí, estarás segura –dijo él.

Parece que estaba genuinamente intranquilo. Después de todo, no importa que tan eficiente sea como espía, es muy difícil no involucrarse sentimentalmente, en especial siendo tan joven.

-Ah… Ugh… Es… Eh… –lo único que sale de la boca de Takane-san son esos sonidos incomprensibles. Pobrecilla, debe estar tan acalorada que ya no puede pensar.

-Ve a sentarte. Acabaremos pronto. No te preocupes, te protegeré. Nadie te pondrá un dedo encima –la soltó, tomo su mano, y se la beso como si fuera el caballero de la blanca armadura, y ella una doncella de cuento de hadas-. Gracias por siempre apoyarme, Takane-chan. Fuiste una luz en la sombra de tener que decir tantas mentiras. Te prometo que jamás volveré a mentirte.

Esta escena parece sacada de una película romántica. Los dos secuaces se ven un poco azorados. Bueno, no creo que sean mucho mayores que yo, no lo parecen.

Takane-san asiente, todavía muy roja, y va a sentarse sobre un banco pegado a la pared.

Entonces, los tres miembros de Ellos me observan atentamente.

-¿La formación normal, Pyromancer-sama? –preguntó el sujeto que tenia la voz rara.

-Sí. Sólo puede usar diez fichas a la vez. Y cada una hará barreras y golpes de gravedad por separado –Haruka-kun se pone en guardia-. ¡Vamos, rápido!

Al instante, el sujeto de la voz sibilante comienza a correr hacia mí rápidamente. Se mueve de una forma rara, como si estuviera bailando a la vez que corre. ¿Qué significa eso?

Dos de mis centinelas lo atacan, pero el esquiva rápidamente los golpes de gravedad sin detenerse. Otros dos tampoco logran impactarle. ¡Es muy hábil para esquivar! Tendré que ponerme fuera de su alcance volando.

-¡Te tengo! –me ha apuntado con su arma, y comenzó a disparar, sin dejar de correr.

Un centinela crea una barrera detiene las balas, pero están dejando marcas. Deben de ser municiones militares. Y no importa cuántas fichas ataquen a la vez, no logro acertarle. ¿Qué clase de movimientos son esos? Tal vez tenga que ver con su voz…

¡Ya veo, es una serpiente! ¡Si, es un Tipo Corporal que se transforma en serpiente, por eso es capaz de reaccionar tan rápido! La danza es un movimiento ondulante que utiliza para esquivar ataques, igual que los movimientos hipnóticos de algunos reptiles.

No será fácil darle.

Mientras estaba concentrado en intentar atacar al chico serpiente, apenas logro ver que están haciendo los otros dos. Entonces, el sujeto musculoso da un enorme salto, imposible para una persona normal.

Parece que también es un Tipo Corporal. Es demasiada altura para cualquier otro Tipo.

Envió una ficha a atacarlo, pero esté de repente sale volando hacia arriba, esquivándola. ¿Qué está haciendo? Ha formado una barrera detrás suyo…

¡La está usando para rebotar! ¡Se lanza contra mí como un misil humano!

Creo una barrera entre nosotros, pero la golpea con su puño derecho, quebrándola fácilmente. Por fortuna, detiene su ataque, pero me queda bien en claro que no podrán pararlo si se lanza con todo lo que tiene.

Viendo que no puedo detener el ataque de ambos juntos, retrocedo rápidamente, buscando ganar espacio.

¿Cómo hace ese sujeto musculoso? De un instante a otro, pasa de flotar en el aire a ser tan fuerte… ¿Será que tiene que ver con su peso? Sí, eso debe ser. ¿Podrá cambiar su peso a voluntad? Eso explicaría como vuela. Si eres más liviano que el aire, literalmente flotas hacia arriba. Y cuando ataca, aumenta su peso, cosa que también le hace mucho más fuerte.

Son dos Tipo Corporal, quienes tienen ventaja contra mí. No será nada fácil…

¡Casi!

Forme una barrera rápida al notar que Haruka-kun se movía. Parece que tiene el arma del musculoso. Por supuesto, es muy difícil apuntar cuando estas cambiando tu peso para volar por el aire. El chico serpiente si puede disparar por sus rápidos reflejos.

Entonces, la situación es clara. Por un lado, el fornido tratara de romper mis barreras. Por otro, el de la voz sibilante esquiva mis ataques y me dispara. Y eso deja a Haruka-kun, que tiene mayores habilidades como atacante de distancia, sin ningún impedimento para abrumarme entre bolas de fuego y balas.

Diablos, estoy en problemas.

-¿Ya lo has notado? –comienza a hablar el musculoso, quien aterrizó hace un momento-. Yo soy Gravity, y mi compañero es Viper. No tienes posibilidades de ganar. ¡Ríndete! ¡No puedes contra los tres a la vez! De hecho, ni siquiera podrías solo con Pyromancer-sama, pero con nuestra ayuda eres pan comido.

-Sí, así es. Estas acabado. Si continuas luchando, eres hombre muerto. Vamos, escuche que tienes una hermana menor. ¿En serio vale la pena morir aquí y dejarla sola? –me dice Viper, quien también se ha detenido.

-Ya los has oído, Kazami. No te queda otra opción. Desde arriba dieron órdenes estrictas: O conseguimos tu cooperación, o te asesinamos. No quisiera matarte, así que haré lo que pueda para traerte con vida. No me hagas quedar mal enfrente de Takane-chan. ¡Sobre todo, piensa primero en Kiyoshi-chan! –hasta Haruka-kun trata de convencerme.

Vaya, parece que lo dicen en serio. Y tienen razón. No tengo nada que hacer contra los tres juntos. Incluso Takane-san parece suplicarme que acabe con esto. ¿Debería rendirme? Si es por el bien de mi hermanita, lo haría, pero no estoy seguro de que todo salga tan bien cómo dicen…

Un momento… ¿Kiyoshi? Y Takane-san… Haruka-kun… Y si no mal recuerdo, ella tenía esa clase de poder… Esa peligrosa habilidad, y ni Uragirimono ni sus secuaces la conocen.

Se me acaba de ocurrir algo. Es un intento desesperado, pero no tengo otra opción. Si no funciona, tendré que rendirme. Ellos tienen razón, no hay manera de que muera aquí. Tengo algo que perder más importante que mi vida. Tengo a mi linda hermanita, a la que cuidare sin importar lo que suceda.

-Incluso aunque te rechazó, Haruka-kun, ¿sigues pretendiendo salir con mi hermana? –comienzo a decir-. Creo que ya había dicho que no puedo permitir que estés acosándola. Si ella no te quiere, es punto final.

-¿De nuevo con eso? No importa, Kazami. ¡Un rechazo o dos no me afectan! –respondió Haruka-kun, aunque realmente se le veía muy obviamente preocupado-. ¡Aún hay tiempo! Tarde o temprano, lograre que ella acepte mis sentimientos. ¡Ese es mi objetivo final!

Ante la declaración de su jefe, los dos secuaces empiezan a ponerse nerviosos. ¿Sabían ellos que el objetivo amoroso de su líder es mi hermanita? Ella apenas tiene 13 años. Es muy probable que no vean la situación con demasiado entusiasmo.

Pero la reacción más violenta no será probablemente de ellos… Oh, sí, parece que estoy en lo cierto. Era exactamente lo que me temía…

Ella no estaba enterada.

-Lolicon… Amano-sempai es un lolicon…

Parece que esa revelación fue demasiado para Takane-san. Tiene los ojos muy abiertos, y está muy conmocionada.

-¡No lo soy! –discute Haruka-kun rápidamente.

Viper y Gravity se están mirando entre ellos, sin saber que decir.

Y entonces comienzan a dar excusas.

-En realidad, Pyromancer-sama… A nosotros no nos importa…

-¡Es cierto! Lo seguiremos incluso si tiene esos gustos…

-¡Que no soy un lolicon! ¡Maldita sea! Incluso ustedes me lo discuten… ¡La amo! ¡No tiene  que ver con su edad! ¿Qué más quieren que haga? ¡Yo no he dicho nada de sus novias! –se pone a gritar Haruka-kun. Parece un tanto avergonzado.

-Lolicon…

Takane-san está llorando. Y mucho. Le caen lágrimas por todo el rostro. Se lleva las manos a los ojos, y saca algo de ellos. Si, estaba usando lentes de contacto.

Creo recordar que ella tiene miopía. Deben de molestar si te pones a llorar teniéndolos puestos, por eso se los quita. Los arroja a un lado, y saca unos anteojos de su bolsillo.

-¿Amano-sempai? ¿Le parezco fea porque uso lentes? –murmura con un hilo de voz, mientras llora desconsoladamente.

-¡En lo absoluto! ¡Ni siquiera sabía que usabas lentes! ¡Y se te ven muy bien! –trata de tranquilizarla Haruka-kun. Va junto a ella y le pone una mano en el hombro-. Es sólo que… Sabes… No puedo evitarlo. Uno no puede cambiar su corazón. Pero podemos seguir siendo amigos, ¿verdad?

Ella no respondió.

Llevo la mano a su bolsillo, y saco una tablet portátil. Tomó el lápiz y comenzó a escribir frenéticamente, como poseída. Las lágrimas le caían a montones, y no dejaba de murmurar cosas incomprensibles.

Perfecto, ha funcionado.

-¿Takane-chan? ¡Takane-chan! –no reaccionó ante los gritos de Haruka-kun-. ¡Kazami! ¿Qué le hiciste? –me gritó.

Avanzó hacia mí, muy enfadado. Sus dos subordinados tuvieron que pararlo antes de que viniera a enfrentarme cara a cara, algo sumamente imprudente.

-¿Yo? No hice nada. Sólo le mostré verdad. Pero en algunos casos, la verdad ciertamente duele, Haruka-kun. Ella siempre dijo que te amaba. Por eso escondió que usaba lentes, porque creyó que la haría ver menos atractiva a tus ojos. Y, sin embargo, ahora se encuentra con que quieres a una chica más joven. Digamos que esto es un ‘mal de amores’ –me excusé, con una sonrisa.

Ay, no, parece que ni a Uragirimono ni a sus cómplices les pareció satisfactorio lo que dije.

-¡¿Cómo te atreves a hacer llorar a la amiga de Pyromancer-sama, maldito?! –me imprecó Viper, y se ve muy enojado.

Lo lamento, pero esto es parte de mi plan, que ya está en marcha. Si, puedo afirmar que va a buen ritmo. Y ellos todavía no lo notan. Mejor será que no diga nada al respecto.

-¡Pagaras por esto! –grita Gravity, mientras comienza a prepararse para tomar impulso.

Haruka-kun lleva su mano a su boca. Viper levanta su arma nuevamente.

¿Atacaran con todo lo que tienen? Pero es demasiado tarde. El plan ya ha surtido efecto.

Uragirimono sopla una enorme llamarada hacia mí. Es tan grande como para consumir a una persona. Y yo diría que es muy caliente, además. La enorme bola de fuego viene en mi dirección, pero a medio camino, se desvía de la nada.

Y golpea a Gravity.

-¡¿Qué?! –Haruka-kun está sorprendido. Muy sorprendido.

Viper no puede creer lo que están viendo sus ojos. Los horribles gritos del joven llegan incluso hasta mis oídos. Las llamas están envolviendo su cuerpo, quemando su piel, calcinando su vida. Puedo entrever cómo él se retuerce salvajemente, tratando de apagarlas, pero es inútil. Es como si su piel estuviera cubierta de combustible.

Pyromancer-sama, apáguelas! –grita el chico serpiente.

-¡Por favor, apáguelas! –chilla Gravity, sacudiéndose frenéticamente.

La máscara ya se había quemado, por lo que se podía ver una parte del rostro del joven musculoso. No, es cierto, no tiene ni veinte años. Es una persona con toda su vida por delante, y está siendo asesinado de la forma más horrible que he visto nunca: Quemado vivo por la persona que admira.

Un destino ciertamente espantoso.

-¡No puedo! ¡No se apagan! ¡Ni tampoco se mueven! ¡No me responden! –Haruka-kun está moviendo sus manos desesperadamente, pero nada ocurre.

Sólo vemos el cuerpo de Gravity, consumiéndose lentamente en estertores temibles. Sinceramente, no quiero saber lo que está pasando en este momento, así que aparto la vista rápidamente.

Luego de unos instantes de gritos espantosos, silencio sepulcral.

-¿Qué hiciste, Kazami? –pregunta Haruka-kun, con un hilo de voz. Su rostro esta pálido.

-¿Yo? No hice nada. Pero… Ten en cuenta que la verdad duele –le digo, para que entienda.

Lentamente, Uragirimono se da la vuelta, captando mi indirecta.

Takane-san está escribiendo en su tablet. Las lágrimas le caen de los ojos. Y su mirada es aterradora. Levanta la cabeza, sonriendo de una manera espeluznante.

-¿No dijiste que no me mentirías nunca mas, Amano-sempai? –termina de mover el lápiz. Inmediatamente, la mano de Haruka-kun se mueve hacia su boca-. Pero tampoco me has dicho toda la verdad.

-¡¿Qué es esto?! –pregunta, antes de apuntar con su rostro en dirección a Viper.

-¿Pyromancer-sama? –pregunta él, sin comprender lo que está ocurriendo.

Justo después, escupe una nueva llamarada. Mire inmediatamente hacia otro lado, para no presenciar lo que ocurrirá. Una vez es más que suficiente.

Haruka-kun grita, intentando anularla de nuevo, pero tampoco resulta. Sólo es capaz de ver, de observar la situación, de lamentarse y desesperarse.

Pyromancer-sama! ¡Pyromancer-sama! –se oyen los gritos de la nueva víctima.

-¡No! ¡Takane-chan, detenlo! ¡Detenlo, por favor! –le caen lagrimas. Debía conocer muy bien a esos chicos, y tenerles algo de afecto. Así lo parecía.

Sin embargo, ella no le hace caso, lo ignora totalmente.

-¿Cómo me hacía llamar, Yuuki? –preguntó ella, con su rostro en sombras-. ¿Cuál era ese apodo que me dieron luego de ver lo que hice? Ese horrible apodo que escondí para que Amano-sempai nunca lo escuchara. Incluso llegue a amenazar a todos los que lo conocían, ¿recuerdas? ¿Cuál era? ¡Dilo!

Un momento de silencio absoluto, salvo por los últimos gritos agonizantes de Viper.

Y entonces, respondí.

Kira. Te llamaban Kira.

Al escuchar eso, Haruka-kun se pone aún más pálido de lo que estaba antes. Parece un trozo de mármol, o un cadáver, en vez de una persona viva. Comienza a susurrar con temor, y su voz se tambalea.

-¿La Tipo Mental genio Kira? ¿La que asesina con sólo un movimiento de muñeca? –la mira con unos ojos aterrados-. ¿Cómo es posible? Como no lo encontré, pensé que ese rumor era una invención. ¿Fuiste tú todo este tiempo?

Ella no responde.

-No quería que tú lo supieras. Ya sabes, ella te admiraba y le gustabas. ¿Cómo podía esperar que la quisieras al menos un poco si era capaz de asesinarte en cualquier momento? –estoy intentando justificar sus acciones. No sé lo que se sentirá vivir sabiendo que quienes te conocen te temen. Ay, debe ser una cosa terrible-. Bueno, eso es lo que creo que ella siente, ¿no es así?

Takane-san comienza a escribir nuevamente, siendo sólo los sonidos de su lápiz sobre la tablet lo que rompe el silencio sepulcral.

Haruka-kun levanta su arma, pero no dirige el cañón hacia mí.

Él está apuntando a su propia cabeza.

Takane-chan aún sigue escribiendo. Él está congelado, incapaz de resistirse. A estas alturas, ya lo comprende. Ya se ha dado cuenta de que es lo que sucede.

Ella puede matarlo con sólo mover su lápiz.

-Takane-chan… Por favor… No hagas esto… –dice, con la voz quebrada, muy asustado.

La chica de Secundaria se detiene.

-No quiero volver a verte nunca, Amano-sempai, o cómo te llames. Si eso llega a pasar… –Takane-san apaga la tablet-. Te haré jalar el gatillo.

La mano de Uragirimono suelta el arma, que cae con un ruido sordo al suelo. Parece que ha recuperado el control de su cuerpo.

Kira se levanta, ignorándonos, y simplemente se va sin decir una palabra. Gracias a uno de mis centinelas, puedo ver que ella aún está llorando, aunque ahora en silencio. El impacto de esto seguramente ha sido demasiado.

Realmente, no me hace feliz tener que hacer este tipo de cosas, pero no queda espacio para otra alternativa. No puedo dejar a Nosotros todavía. No antes de pagarle a esa persona lo que hizo por mi y Kiyoshi.

Le debo a Mirai-san demasiada ayuda, no pienso traicionar su confianza.

-Kazami… ¿Tú sabías que esto pasaría? –me pregunta Haruka-kun, todavía algo conmocionado. Parece que no intentara recoger el arma por ahora.

-Sí, tenía la sospecha. Ella no es muy estable que digamos, aunque estaba bastante feliz desde que llegaste. Creo que su admiración por ti le ayudaba mucho –respondí.

No puedo evitar ser honesto.

-¿Qué voy a decirles? –Pyromancer señala los cuerpos calcinados-. ¿Qué voy a decirles a sus padres? ¿Al hermano mayor de Viper? ¿A las hermanas menores de Gravity? ¿Y a sus novias? ¿Y a sus amigos? –él parece verdaderamente triste-. ¡Maldita sea! ¡Ni siquiera llegue a preguntarles nunca sus nombres reales! ¡Ellos sólo seguían adorándome, diciendo que yo era su ídolo, agradeciéndome mil veces por elegirlos como compañeros de equipo! ¿¡Que voy a decirles a todos, maldita sea!? ¡¿Qué voy a hacer?!

¿Me lo está preguntando? No tengo idea de que responder.

Oh, no, debe de ser que comienza a ponerse furioso.

Puedo sentir su intención asesina. Parece que es tiempo de ponernos serios, de tener un autentico combate a muerte. Él no se ve nada dispuesto a perdonarme sus muertes.

-Kazami, después de esto… ¡No creas que no vas a pagar! –grita él, preparándose para soplar fuego. Esta tan lleno de furia que incluso debe haber olvidado la pistola.

Infla su pecho hasta su máxima amplitud, ¡y me escupe una bola de fuego gigante!

Rápidamente, pongo a mis centinelas formando una barrera. Pero la llamarada que escupe Haruka-kun es inmensa. En nada, traspasara mi barrera, y no aguantare mucho contra algo como eso.

Tendré que recurrir a todos mis trucos.

Añado siete barreras más, todas pegadas unas contra otras, buscando debilitar el calor.

Durante un instante de incertidumbre, no sabemos que pasara.

Finalmente, veo que el calor disminuye. Seis de las barreras fueron atravesadas, y la séptima tenía una marca en su centro. Ay, eso estuvo cerca. Si hubiera sido sólo un poco más potente, sería mi fin.

Espero que no pueda hacer una llamarada más poderosa.

-Eres bueno –me elogio Uragirimono-. ¡Pero de está no te podrás salvar!

Comienza a escupir algunas bolas de fuego, y estas esquivan mis barreras. Rápidamente, ubicó mis dos fichas restantes listas para defenderme, pero sucede algo extraño.

Las bolas de fuego se alejan.

Hay una docena de ellas, todas a unos dos metros alrededor, flotando en el aire como fuegos fatuos. ¿Será posible que tenga tanto control? Yo sabía que él podía manejar hacia donde iban las bolas de fuego, pero detenerlas en el aire es algo muy diferente.

Comienzan a rodearme, describiendo círculos a mi alrededor. Muevo mis fichas para detenerlas, pero estas giran más rápido, esquivando los movimientos de mis centinelas. ¡Son demasiado veloces!

Este tipo de táctica, jamás la había visto antes.

-¡Ahora! –grita Haruka-kun, moviendo sus manos en un gesto inconfundible.

Las bolas de fuego salen todas hacia mí a gran velocidad, desde todas direcciones. Intentó poner barreras para bloquearlas, pero son esquivadas con sorprendente facilidad.

Vaya, realmente es muy fuerte. Pero ya tenía algo pensado en estos casos.

De inmediato, varias fichas más salieron de mis bolsillos, formando barreras alrededor. Todas las llamas se estrellaron contra un cubo de barreras, totalmente solapado para impedir la entrada de calor.

Al mismo tiempo, las fichas que habían estado formando las barreras anteriores cayeron al suelo, inmóviles. No puedo controlarlas todas a la vez.

De igual manera, no podre usar este truco de nuevo. Si hago nuevamente el cubo de barrera, va a atacar con una bola de fuego de gran tamaño y traspasarla con facilidad. Es un movimiento especial para bloquear ataques desde todos los ángulos, pero no sirve de nada contra la potencia de este chico.

Sin embargo, hay algo que me preocupa.

-Lo siento, Haruka-kun, pero necesitaras algo más que eso. Ese último movimiento fue muy curioso… Eres un Tipo Doble, ¿verdad? –le dije, sonriendo-. Tienes demasiado control para un Tipo Elemental. Una cosa así califica más bien como Tipo Material. Así que eres un Tipo Doble Elemental-Material, supongo.

Él se quedo callado un instante, pero luego sonrió, levantando en alto la frente.

-Así es. Sí, soy uno de los raros Tipo Doble. Tenía órdenes de ocultar eso todo lo que pudiera, pero me has llevado a una situación en la que deberé dar de verdad todo de mi para vencerte. ¡Prepárate, porque realmente estoy muy enojado! Así que podría terminar matándote, a pesar de lo que dije antes.

-Oh, gracias por el aviso, Haruka-kun. Y también debo confesar algo: Tampoco he dado lo mejor de mí –Uragirimono no parece sorprendido-. Así es. Mirai-san me dijo que tenía que ser cuidadoso, ya que si me tomaban como alguien talentoso, podría haber problemas. Sin embargo, no me salió bien, así que fui llamado genio casi de inmediato. Pero, ya que estas dispuesto a pelear con todas tus fuerzas, ¿es justo que yo me contenga? No, no me parece justo en lo absoluto. En especial teniendo en cuenta que eres el principal pretendiente de mi querida hermana menor.

-Ya veo. Ósea que, a pesar de esa supuesta indiferencia, realmente eres muy sobre protector con ella –Haruka-kun ríe levemente-. Sí, me lo imaginaba. ¡En ese caso, ven a mí con todo lo que tengas, Kazami! ¡Muéstrame ese poder de tu entendimiento que no le has mostrado a nadie! ¡Defiende a tu sangre, si te haces llamar hermano mayor!

Si así lo pide, ¿cómo puedo negárselo?

Inmediatamente, comienza a dispararme bolas de fuego, las cuales giran en toda forma posible. Vaya, ni siquiera puedo imaginar la trayectoria de todas, incluso con mis centinelas. Son demasiadas.

Haruka-kun las está manejando con sus manos, buscando una apertura en mi escudo. Y yo intento que no la haya. Sin embargo, esto está consumiendo toda mi concentración, y no puedo estar seguro de que he cubierto cada resquicio.

A la primera oportunidad, él atacara…

¡La encontró! Una de las bolas de fuego entro rápidamente, y casi me impacto. ¡La barrera apenas pudo detenerla estando apoyada en mi espalda!

Ay, no, allí vienen tres más. El control de Haruka-kun no es tan bueno como el mío, pero como no tiene que hacer nada más que lanzármelas, eso le da ventaja.

No puedo salir de mi posición defensiva.

Atrapo dos de ellas con varias barreras, pero la última esquiva mis intentos, y ya no tengo manera de pararla. Todas mis otras fichas están ocupadas deteniendo el ataque conjunto de las llamas restantes.

¡Fuaf! ¡Phium!

¡La bola de fuego ha estallado contra el piso! Me moví en el último momento y la evadí. Pero esto es malo. No podré aguantar mucho si hace más ataques como ese.

Si, no me queda otra opción. Es riesgoso usar esa táctica, pero con mis técnicas normales, no podré contraatacar nunca. No hay manera de que gane por desgaste, tengo que tomar la iniciativa, y debo hacerlo antes de ser calcinado.

Me siento en el suelo, rodeado por mis centinelas, y cierro los ojos. Me concentro. Haruka-kun está evaluando que sucede, así que no ataca por un momento.

Es el momento indicado para revelar mi arma secreta.

De inmediato, varias fichas van contra él. Advertido, simplemente pone una barrera para tapar los golpes de gravedad. Pero entonces salen dos fichas, rodeándolo para llegar a su espalda, y tiene que esquivarlas rápidamente.

Me lanza una llamarada potente, pero seis fichas la detienen a medio camino.

-¿Qué es esto? ¿De dónde salen tantas? –cuenta las fichas en el aire-. ¡Veinte! ¡Duplicaste la cantidad! Pero con  estos números, no debería ser posible controlarlas como antes –me observa un momento, y parece que ha entendido-. Ya veo. Has renunciado a usar tu cuerpo. ¡Para poder usar las fichas a todo su potencial!

-Correcto, Haruka-kun. Si me mantengo inmóvil, y pongo toda mi concentración en mis centinelas, me es posible llegar a veinte activos a la vez –la voz sale de uno de ellos. No puedo mover mis labios en este momento-. Pero no creas que estoy sin protección. En este momento, tengo muchos puntos de vista dispersos. Controlo mis alrededores a la perfección. No hay aberturas. Ni un solo resquicio. Tu siguiente ataque será también el último. Apenas bajes la guardia, serás derrotado.

Si que soy honesto, ¿no es así?

-¿Realmente? En ese caso, no me queda otra opción. ¡Lo daré todo en este último movimiento! ¡Esté es mi ataque definitivo!

Tomando una enorme cantidad de aire, Haruka-kun lanza un chorro de fuego ininterrumpido. Se ha dado cuenta de que no puede vencerme en control, ¿así que usara potencia? Vaya, entonces es cierto que los Tipo Doble son increíblemente flexibles en cuanto a las ventajas de los diferentes entendimientos.

Puede concentrarse tanto en poder como en técnica. No es un oponente a subestimar.

¿Eh? ¿Qué está haciendo exactamente? Las llamas abrasadoras están reuniéndose por encima de nosotros, en vez de venir hacia mí.

¡Increíble! ¡Nunca había visto algo como esto! El fuego de Haruka-kun, lejos de atacarme, se ha reunido en una enorme masa llameante, que ha tomado forma: Una larga cola con púas, terribles garras afiladas, cuernos puntiagudos, un cuerpo musculoso y poderoso: ¡Un enorme dragón occidental de fuego blanco!

Incluso aunque no esta tan cerca, puedo sentir un calor inmenso a mí alrededor, así que esté monstruo me hace sudar en doble sentido.

¡Se nota que mi oponente es un genio! ¡Esta es una técnica que sólo un Tipo Elemental-Material puede hacer! ¡No tiene sentido contenerse! ¡Atacare con todo lo que tengo!

Mis veinte fichas comienzan a disparar golpes de gravedad al monstruo de Haruka-kun. Pero no es nada, no le afectan en lo absoluto. ¡Es como si estuviera hecho de algo solido! ¿Existe el fuego solido? Nunca escuche hablar de algo similar. Tal vez sea un fenómeno único de la física que sólo se puede conseguir con cantidades extremas de calor…

O tal vez, debido a tener muchísima energía calórica, ha empezado a generarse una onda expansiva autosuficiente mientras esté ser inánime devora el oxigeno a su alrededor con su mera existencia. ¿Tiene sentido? No lo sé, me lo acabo de inventar. No tengo idea de si esta teoría se basa en ciencia real, o en esa pseudociencia de la que he oído escuchar.

¡Pero eso no importa ahora, porque el dragón despliega dos enormes alas de fuego y viene hacia mí! ¿Necesita realmente alas para impulsarse, o es por estética nada más?

El calor va aumentando brutalmente, pero no es momento de quejarse. ¡Todos mis centinelas deben hacer barreras para bloquearle el paso!

La pregunta es: ¿Lo lograran?

El enorme dragón de fuego chocó contra las barreras, y varias de estas se derritieron al instante. ¡Tengo que reconstruirlas en el acto, y sólo para detenerlo indefinidamente! Es realmente muy caliente.

¡De alguna manera, incluso con mis barreras reconstruyéndose continuamente, está avanzando! ¡No podré pararlo así! ¡Tarde o temprano, se librara de ellas y me alcanzara!

Incluso con todas mis fichas, detenerlo es imposible.

Hay una enorme distancia en puro poder entre Haruka-kun y yo.

Y es por eso que no me gusta luchar con poder puro.

Haruka-kun, sin previo aviso, fue lanzado por el aire. Cayó con un ruido sordo sobre su brazo, soltando un grito de sorpresa. ¿Habré sido demasiado violento?

De inmediato, el dragón de fuego se detuvo. Como había imaginado, sin él para controlarlo, la bestia no podía moverse. Había una debilidad fundamental en la táctica de concentrarse únicamente en el control abandonando tu cuerpo: La incapacidad de defenderlo.

Ese fue su único error: Pensar que yo no había imaginado esto.

-Así que ya lo habías pensado, Kazami –Uragirimono observó impotente la ficha, flotando sobre el espacio entre sus ojos-. Tenías un centinela extra acercándose a mí en mi punto ciego, ¿cierto? Muy ingenioso. Así que no habías descuidado el ataque en ningún momento… ¡Sin embargo!

El dragón, repentinamente, abrió la boca y exhaló una llamarada de fuego entre las barreras. No es potente, ¡pero ha superado a todas mis fichas y se dirige a mi cuerpo muy velozmente! ¡Derrotarlo no servirá de nada si el fuego me impacta!

Y fue detenida por una última barrera.

Qué suerte que soy muy precavido.

-En total, son veintidós, Haruka-kun. Esta es tu derrota –aclaré, con un tono nervioso.

La ficha en su frente emitió un golpe de gravedad, y el chico de cabello verde quedo inconsciente, tirado en el piso. Inmediatamente, el dragón de fuego se desvaneció con un leve aroma a quemado, sin dejar rastro. Entonces, todos los centinelas regresan a mis bolsillos, permitiéndome moverme de nuevo.

Suelto un suspiro, mentalmente agotado.

Uragirimono esta inconsciente, pero ya no estoy en condiciones de luchar. Mi vista da vueltas, así que vuelvo a cerrar los ojos. Me relajo, recostándome en el suelo. Sin embargo, continuo atento a los rastros alrededor, vigilando por si no aparece algún enemigo. Afortunadamente, no siento nada cerca.

Hay un total de cinco focos de rastros enormes. Uno está aquí, resultado de mi confrontación con Haruka-kun. Otro se aleja lentamente, debe de ser Takane-san, porque enseño sus verdaderos poderes después de mucho tiempo. Luego están los restos de ese rastro grande en los pisos bajos del edificio, pero se debilitan rápidamente. Además, esta la batalla en el patio, que está despidiendo rastros muy complejos y potentes. Finalmente, la señal colérica impregna todavía más los pisos superiores. ¿De quién podrá ser?

Y, de repente, el rastro tan furioso es opacado por completo.

¡Algo acaba de surgir! ¡De la nada, una señal imponente y muy poderosa está captando toda mi concentración! Que increíble… Hace ver a todos los demás como insectos. ¿Realmente existe un ser humano con tanto poder? ¡Incluso es tan grande que sus emociones se comprenden con suma facilidad!

Pero… Son tan intensas que me dan escalofríos. Hay tanto Odio en esté que ya no puedo decir realmente que pertenece a un humano. ¿Existe un monstruo de verdad? ¿Un demonio? ¿Un dios? ¡No tengo nada con lo que compararlo!

¡Simplemente, su sed de poder y dominación, tan llena de un Odio como nunca antes había imaginado, va a destruir todo a su paso! ¡Y vaya que puede! ¡Estoy realmente asustado, tanto que tiemblo como un gatito! ¡No hay manera de parar a este monstruo!

Y hay algo más. Es muy sutil, pero hay otra cosa. No es especialmente poderoso, pero hay ‘algo’ sumamente extraño que esta extendiéndose. Esta atado al rastro anterior, unidos por un nexo que no alcanzo a entender.

Es tan helado que parece congelar mis huesos. Si el otro viene de un monstruo lleno de Odio, este debe de venir de algo mucho peor. Una criatura absolutamente no humana. No sé que sea ese ‘algo’ que emite este tipo de señal, pero… No puedo evitar pensar en esto:

-El mismo Diablo ha venido a este mundo, y se ha traído a su mascota –murmuré, en un susurro de fugaz inspiración, mientras no puedo hacer más que esperar por lo que vendrá.

Continuara…

2 pensamientos en “Yuiitsu no Shinjitsu

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