Metalord Revolution Capitulo 40

CAPITULO 40

ESPERANZA COMERCIAL

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Había ganado, me costaba creerlo pero había logrado vencer pese a las pocas posibilidades que tenía, aunque esta victoria solo fue posible por medio de la condición que me lo permitió, siendo honesto, si para ganar tuviera que vencerlo a modo de un combate normal, sin duda no hubiera tenido ni las más insignificante chance, este sujeto es muy poderoso y eso que aún no he visto de lo que es capaz en todo su esplendor.

 

—Jejeje… ¡jajajaja! –Comenzó el mago a reírse como si hubiera perdido la razón.

 

Tocaba su brazo herido (el derecho) como si examinara la herida, ahora que lo noto, el daño que recibió de la bala pese a haber sido de un rifle de asalto es menor, casi al punto de comparar su herida con el de una pistola, ¿su cuerpo tiene una considerable resistencia física natural mayor al promedio o es cosa de su magia?.

 

—Interesante… jejeje, ¡muy interesante! –Repetía con tanta excitación.

 

Su rostro denotaba una mueca algo sádica de una abrumadora emoción, su cuerpo se cubría de un aura que se intensificaba creciendo a un tamaño considerable, podía sentir su mana emanando en el aire a una escala bastante intimidante, sobre la palma de su mano izquierda surge como adherida a su piel un pequeño cristal con forma de rombo con una mezcla de color azul y purpura, este emitía un brillo acorde a sus colores.

 

—Y ahora… -Señalo con el dedo índice hacia mí.

 

Un gigantesco circulo se invoca a pocos metros arriba de mi comenzando a descender, era inmenso, lo suficiente grande como para no tener la mínima idea de la magnitud de la explosión si esa cosa estallara, pero sin duda no sobreviviría a eso, esa cosa no fue invocada con una porción de su poder, ¿y porque continua este combate si ya gane según las condiciones de victoria?, fue entonces que comprendí que Aarón había perdido la cabeza.

 

—Necesito correr bien lejos mientras aún sigue arriba…

 

Una fuerte sensación de dolor repercuta en todo mi cuerpo pero se siente con más intensidad en mi pecho, esto me paraliza momentáneamente e Intense Iron desaparece regresando a su forma de collar negro, mi cuerpo pronto es sometido a una intensa debilitación poniéndome de rodillas.

 

Intentaba levantarme pero esta debilitación venía acompañado de una fatiga que hacía a mi cuerpo entumecer, sobre todo mis miembros, no saldría del rango de ese círculo explosivo a tiempo, estaba arrinconado.

 

— ¡Aarón, ya detente, el combate termino! –Le grite intentando para que volviera a ser el mismo.

 

Pero inútil era, se había dejado llevar por completa ante aquella emoción que su rostro expresaba con mucho gozo. Observo a su amigo de pelo azul, Ryg, acercándose a él por su espalda.

 

Coloca una mano sobre su hombro derecho y Aarón de repente vuelva a adoptar una faceta normal en su cara, el circulo explosivo en consecuencia redujo considerablemente su tamaño volviéndose como los demás que invocaba en medio de nuestro combate, pero aún seguía presente y bajando hacia mí, no podía moverme para esquivarlo a tiempo, Allum aún estaba lejos como para ayudarme y sin armadura que me proteja terminaría seriamente herido, si es que sobrevivo a esto.

 

¡KABOOM!

 

Una pequeña cortina de polvo se levanta y el que pueda sentirlo significa que estaba vivo, pero tampoco había dolencia por parte de la explosión, ¿cómo logre soportar tal ataque?.

 

El polvo desaparece revelando la razón por la que la explosión no me alcanzo, fui protegido por un escudo flotante con forma de flor metálica de largos pétalos, el manipulador de tal objeto peculiar era Abral Griss, pronto la flor reduce su tamaño dirigiéndose a la camisa blanca de largo cuello de Abral donde se sitúa como una decoración, sabía que esa flor de pétalos gris que tenía desde un principio me resultaba sospechoso.

 

— ¿Estas bien? –Me pregunta él ofreciéndome su mano para levantarme.

 

—Sí, gracias –Contesto aceptando su ayuda.

—Es una suerte que mi pequeña “flor” lograra llegar a tiempo.

 

—Pensaba que esa flor era de verdad la primera vez que la vi, pero ni cuenta me había dado de que era…

 

— ¿De metal?, si, esa es la idea, aparentar ser una flor de verdad y ocultar su existencia como un objeto manipulable para mi autoprotección.

 

En medio de la conversación Allum llega saltando y pegándose a mi rostro, con un tono sollozo, describía lo preocupado que estaba al ver que casi moría.

 

—Ese pequeño sí que te guarda mucho aprecio, aunque los slime no pueden llorar, son capaces de percibir la angustia y el dolor como cualquiera –Comento Abral.

 

—Si… te entiendo, ya estoy aquí Allum, no tienes que sentirte más así –Le decía a mi pegajoso compañero calmando sus malestares emocionales.

 

—Aunque debo ser franco, observe el combate y estoy realmente tan sorprendido de que hayas aceptado luchar contra él, siendo tu adversario nada menos que el mismísimo Aarón Ainz Rysther, aunque note que él no uso todo su poder, pero aun así, fue sorpréndete.

 

—¿Conoces a ese mago?, ¿acaso es muy famoso?.

 

—Espera, ¿no sabes quién es él?.

 

Una impactante verdad me es dicha por Abral, aquel individuo denominado Aarón Ainz Rysther, era un poderoso mago de nivel SS, el más alto nivel en la jerarquía de los magos, ¡me enfrente con un mago SS!, tan pronto como me entere y fui a quejarme de ello con el mismo Aarón en persona, soy interrumpido por él antes de que pudiera decir una sola palabra.

 

— ¡Lo siento!, ¡realmente lo siento muchísimo! –Exclama arrepentido el poderoso mago SS de rodillas —Me deje llevar por la emoción de este combate, pocas son las veces que llego a sentir tal esplendida sensación y sin querer me dejo influir por ella, no sé cómo explicarlo, pero es como si de esta manera desde mi perspectiva fuera capaz de sentir el placer de esta vida como una inigualable felicidad, sé que suena impertinente y extraño, pero lamentablemente, es así como soy, ¡realmente lo siento mucho!.

 

Mirando su cara, no podía decir que mintiera, aunque lo hiciese, en el fondo sentía que era verdad lo que sus palabras habían descrito, sin embargo, seguía molesto por no decirme quien era, le pregunte la razón del porque ocultarme tal hecho relevante.

 

—Lamento haberte ocultado quien era, pero suponía que de hacerlo, no habrías aceptado este combate, ¡lo siento por eso también! –Dice más apenado aun.

 

—Mira que casi pierdes el control y terminar matándolo –Agrega Ryg haciendo sentir a su amigo más culpable quien repetía “lo siento” una y otra vez.

 

—Lo que paso, ya paso, sigo vivo y es lo que me importa –Comente por mi parte.

 

— ¡Así es!, y más aún me venciste en toda ley con las condiciones de victoria, aunque de haber ganado o no, una recompensa es de darte, además… realmente deseo recompensártelo, has hecho más de lo que crees por mí a pesar de mis defectos, ¿y bien?, ¿qué es lo que deseas?, ¿será dinero por casualidad?.

 

Me puse a pensar en ello, recordando la parte antes del combate en que me lo proponía.

 

—“¿Qué clase de recompensa?”

 

— “¡De cualquier tipo por supuesto!, siempre que este a mi alcance, si se trata de dinero, podría hasta darte 50 mil Bals.”

 

50 mil Bals sería lo que obtendría si pidiera como recompensa dinero, pero, ¿y si pudiera pedir “eso”?, ¿sería posible que lo cumpliera?.

 

—Hmmm… te noto bastante pensativo –Comenta Aarón observándome fijamente.

 

—Se me ocurre algo que pedirte.

 

—¿Se trata de dinero?.

 

—Al principio fue lo primero que se me ocurrió, aunque ciertamente, tengo un favor más personal, pero… no sabría si está al alcance de que me lo puedas cumplir, además…

 

— ¡Vamos dilo sin miedo!, que el buen Aarón es todo oído.

 

—No creo que “buen” sea la palabra que se aplique a ti, no después de casi dejar hecho pedazos al chico –Argumento Ryg mofándose de su amigo.

 

—Oh por favor Ryg, no habrás viejas heridas –Contesta el poderoso mago con ojos de perrito.

 

—Para decírtelo, es necesario antes… explicarte mi situación del porque –Le dije yo.

 

Aarón noto la intranquilidad de mi decisión, serio y amable pone una mano sobre mi hombro para alentarme a decirlo, parecía del tipo de persona que escucharía cada palabra y no pondría prejuicios.

 

—Parece una charla personal, me retiro para que puedan discutirlo con más privacidad –Dice Abral.

 

—No tienes que irte si no quieres –Le propuse yo.

 

—Agradezco tu permiso, pero prefiero respetar la privacidad, además tengo que echarle una mano a mis hombres para guardar los equipo y preparar las carretas tras lo del wyvern, para así de una vez marcharnos cuantos antes, te esperaremos cuando termines, pero no te tardes mucho –Me contesta con una indirecta sonrisa en sus labios.

 

Abral regresa a ayudar con sus hombres y yo comienzo a relatar la historia de fondo que me llevo hasta donde llegue. Revele el lugar de mi procedencia, mi origen como hijo de una bruja, nacido en un aquelarre, la razón que me impulso a salir de Windaz, mi inicio como aventurero y los detalles de cada acontecimientos que me llevaron hasta aquí. Obviamente no revela el “verdadero” origen de mi procedencia como reencarnado y sobre mi poder ESP.

 

— ¡Genial!, no sabía que fueras un sangre de bruja –Dice Aarón con cierta admiración.

 

— ¿Sabes de los sangre de brujas? –Pregunte.

 

—Sí, me topé con algunos sangre de bruja en mi viaje, aunque es extraño, la mayoría lucían en el fondo triste o miserable, pero contigo, es todo lo contrario.

 

Ya me daba una idea del porque noto tal sentir en ellos.

 

—Entonces para resumir, buscas a un mercader que restaure una ruta comercial para tu pueblo, pero en el transcurso un comerciante llamado Nardez Gramour te complico las cosas al poner a todo el gremio de comerciantes en tu contra, ¿no? –Pregunto Ryg.

 

—Sí, básicamente es eso, un mercader llamado Harold Wilter me propuso realizar un comercio en secreto para que Gramour no se enterara, sin embargo este tipo de comercio solo dudaría por dos años y tenía un costo de 50.000 Bals para llevarlo a cabo, hasta ahora es mi única posibilidad de enlazar una ruta comercial para Windaz –Explique.

 

—De modo que el favor que pides, ¿es sobre si conocemos a alguien que pueda comerciar con tu pueblo?.

 

—Sí, ese sería el favor en sí, pero desconozco si está o no a tu alcance.

 

— ¿Eh?, ¿pero qué dices?, ese favor es bastante sencillo de cumplir –Me dice Aarón.

 

Mis ánimos subieron, sentía un júbilo creciendo desde el interior al escuchar la oración de aquel mago poderoso.

 

— ¿Realmente… realmente es posible? –Pregunte con incredulidad.

 

—Sí, Basan Nios, él puede ayudarte –Contesto Aarón.

 

—¿” Basan Nios”?.

 

—Es un mercader de mayor influencia y prestigio que Nardez Gramour, de hecho en términos de comparación como mercaderes, Gramour es una piedra mugrienta llena de moho y Basan un diamante reluciente –Afirma Ryg.

 

— ¡Y lo mejor de todo es que procede de la aldea de Argoh ya que es su tierra natal!, por lo que se aún sigue viviendo allí y dirigiendo su negocio –Agrega Aarón.

 

¿Realmente lo había conseguido?, tras un largo viaje, una chispa de esperanza se renueva, la esperanza de que el comercio retorne a Windaz estaba cada vez más cerca, me sentía tan aliviado como regocijado, ya no tendría que juntar 50 mil Bals o seguir buscando con desesperación en tierras desconocidos a un mercader, lo había conseguido.

 

—Vas a necesitar esto –Me entrega Aarón un objeto a mano.

 

Era un pedazo de papel amarillento, algo oscuro, grueso y fino como los que usan los libros de la biblioteca, no tenía nada escrito, no entendía la razón del porque me lo daba.

 

—Sé qué te parece solo un pedazo de papel inservible, pero lo cierto es que te servirá para que Basan hable contigo, en cuanto lo veas dile que te envió yo y entrégale este pedazo de papel, entonces sabrá realmente que es verdad y podrás hacer tu petición –Explico Aarón.

 

Ya entendía, este pedazo de pedazo aunque no lo viera, debía de contener alguna especie de “firma” oculta de Aarón que solo se revelaría cuando esté en manos de ese mercader.

 

—Si lo pierdes no habrá forma de que Basan vaya a aceptar tu petición –Comenta Ryg —Debes saber que él es un hombre bastante ocupado y difícil de convencer para entablar una ruta de comercio con su compañía.

 

—Pero si es un hombre bastante difícil de convencer, ¿qué garantiza que aceptara mi petición aun si le entrego el papel? –Pregunte enseguida.

 

—Oh eso es fácil, veras Basan y yo nos conocemos hace tiempo y digamos que él me debe ciertos favores, dudo mucho que vaya a rechazarlo –Aseguro Aarón con toda confianza.

 

Viniendo de un mago de nivel SS, no me atrevía a cuestionar su veracidad, si este comerciante es mi esperanza, debo arriesgarme. Guarde el pedazo de papel en uno de los bolsillos de mi cinturón y me despedí de ambos magos viajeros, regrese con Abral quien me dijo que todo estaría listo para partir en solo unos minutos, aconsejándome esperar en la carreta con los demás aventureros hasta entonces, pero yo invertí ese poco tiempo que quedaba en algo más importante.

 

Los cuerpos de aquellos fallecidos en este encargo así como de otros trabajos semejantes, son dejados a su suerte quedando a disposición de la naturaleza tanto para ser profanados como consumidos por el tiempo. Me encamine hacia donde yacían los restos sin vida del cuerpo de Cronk, usando algo de metal obtenido de Allum, cree una pala y así cavar una tumba para el fallecido enano.

 

—No creo que sea una tumba digna de un guerrero enano, pero es todo lo puedo hacer, Cronk, gracias por ser un buen amigo, aun el poco tiempo que nos conocimos.

 

Sepulte sus restos en el hoyo para luego cubrirlo y como acto final tome su hacha de doble hoja y la clave sobre su reciente tumba como señal de su lugar de descanso y de respeto.

 

—Descansa en paz, mi amigo.

 

Me retire regresando con los demás, despidiéndome por última vez del buen enano a quien poco tiempo conocí, pero lo tendré por siempre en mis recuerdos.

 

Continuara…

 

EPILOGO:

 

PERSPECTIVA: Tercera Persona.

 

A unos 70 kilómetros al norte de la mina de Granarg, se hallaba sentado muy pensativo sobre una roca el poderoso mago de nivel SS, Aarón Ainz Rysther, en compañía de su fiel amigo Ryg, a lo lejos del árido paisaje se distinguía una montaña volcánica.

 

— ¿Por qué no se lo preguntaste?, Aarón –Le dijo su amigo de pelo azul —Sobre aquella energía desconocida que viste.

 

—Hmmm… tengo mis sospechas sobre él, pero sería aburrido descubrirlo tan pronto, para hacerlo emocionante dejare que el tiempo responda esa incógnita –Contesto el mago con toda sinceridad.

 

—De cualquier manera ya es tarde para pensar en ello, ya pasaron varias horas desde que lo vimos por última vez y ya debe estar lejos, además ya está por anochecer, ¿deberíamos acampar aquí?.

 

—Sí, me parece una buena idea.

 

El rugir de varias criaturas capta la atención del dúo de magos, en dirección de donde estaba la montaña volcánica, se acercaba hacia ellos un numeroso grupo de lagartos humanoides de escamas blancas en la parte frontal de su cuerpo (pecho y hocico) y el resto de color rojo, algunos portaban armas blancas y otros se valían de sus garras, todos ellos eran capaces de emplear magia de fuego.

 

—Oh, son muchos hombres lagartos de las cenizas –Dijo Aarón —Deben de haber venido por nosotros por represalia después de que destruyéramos ese nido de wyverns que estaba cerca de la montaña volcánica, como ese sitio tan caluroso es donde viven estos hombres lagartos, las explosiones que destruyeron los nidos debieron afectar su hogar y bastante como para que estén dispuestos a encontrarnos para vengarse.

 

— ¿”Nosotros”?, fuiste tú quien lo hizo todo y para el colmo dejaste escapar un wyvern a propósito solo para matar el rato persiguiéndolo como un juego de “cazador y presa”, y la razón del porque lo hiciste es que destruir todo un nido entero fue demasiado simple y aburrido para ti, en consecuencia ya viste lo que provocaste al dejar a ese lagarto volador suelto, terminaste involucrando a gente que salió herida –Explico Ryg.

 

—Lo sé y tendré que vivir con eso, pero de no haberlo hecho no habría conocido a ese muchacho, sonara egoísta pero me alegro de haber dejado escapar a ese wyvern, siento que esta cadena de eventos es cosa del destino.

 

—Tú y tu “destino” son inentendible, como sea, ¿me encargo de nuestros invitados indeseados?, lo hare rápido –Declara Ryg con una seria mirada y su dedo índice como medio destellando electricidad unos momentos.

 

—No, yo lo hare, al fin de cuentas, yo lo cause –Contesta Aarón aun sentado levantando los dedos índice y medio de su mano derecha.

 

Inmediatamente una serie de explosiones se da sobre los hombres lagartos de las cenizas, quedando solamente restos de pedazos incinerados o porciones a medio quemar de ellos, habían sido vencidos con suma facilidad.

 

El brazo derecho el cual Aarón uso para atacar, era el mismo que hace horas había sido herido por el rifle AK-47 de Rozuel, pero la herida que albergaba ya no estaba, se había curado por completo sin dejar siquiera una cicatriz.

 

Aarón retorna a su reflexión, observando fijamente en la palma de su mano derecha una bala usada de rifle, misma que había sido extraído de su cuerpo, misma que causo su herida ya inexistente y misma que miraba con cierto fervor.

 

—Ansió el momento en que nos volvamos a ver, posible “Trotamundos” –Declaro el poderoso mago SS en sus pensamientos más profundos.

 

Continuara…

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