Yuiitsu no Shinjitsu

Capítulo 10: Identidad

Nos detuvimos.

¿La razón? El cadáver de Chi no Ken.

-Le han quebrado el cuello. Muerte instantánea. Su espada está rota –murmuró Mirai-sempai, inclinada sobre el cadáver.

Todo mundo decía que este tipo era fuerte. ¡Y ya lo mataron! ¿Alguien le aviso del ataque? Sospecho que no, si es cierto todo lo que se contaba por ahí. Nadie quería ni hablarle, le tenían miedo.

-No hay sangre en el suelo o la hoja. Quien lo asesinó no sufrió corte alguno. Ya debe estar dentro. Desafortunadamente, tenemos otro enemigo muy poderoso al cual enfrentar –se puso de pie-. No me gusta, para nada. ¿De dónde salió otro enemigo así de poderoso?

-¿No será obra de Uragirimono? –preguntó Kiyoshi.

-No –negué. Haciéndome señas, la Niña Fantasma intentaba decirme lo que había sucedido. Me costaba un poco descifrarlas, pero la expresión de su rostro ayudaba mucho-. Lo mataron con fuerza bruta. Nonomiya mencionó que Uragirimono usa fuego. ¿No había uno de esos genios que hacia algo parecido?

Por alguna razón, no siento nada de nada al estar junto a un cadáver tan mórbido. ¿Demasiados videojuegos violentos? ¿Mucho anime gore? Bueno, hay que admitir que se ve horrible, pero no tanto para impresionar del todo. ¿Por qué tanta gente se trauma con cadáveres?

Sólo son pedazos de carne. Nada más, ni nada menos.

Pyromancer –aclaró Kazami-kun. No demuestra ninguna emoción en particular, parece que no le afecta tampoco-. En la entrada, Hanshakaiteki afirmó que tendrían que enfrentarse a él si lastimaban a Kiyoshi. Entonces, Pyromancer es Uragirimono, probablemente.

-¡Bien pensado! Se merecen un premio. Cuando termine este asunto, me encargare que reciban una recompensa –afirmó la líder, sonriente. A ella tampoco le afecta.

¿Recompensa? Bueno, descartemos inmediatamente cualquier cosa pervertida. Seguro que ella me mataría si pido algo como eso. Y no es que sea mi tipo exactamente, pero sigo siendo hombre. Es imposible no mirar ciertas partes de su cuerpo bien desarrollado, a escondidas por supuesto.

En todo caso, hay algo que quiero saber.

-Si sobrevivimos… ¿Me dirás tu nombre, Mirai-sempai? –ante mi petición, su rostro se puso ligeramente rosado. ¿Tan vergonzoso podía ser su nombre?

¡Si, definitivamente acerté! Hacerla ver avergonzada vale cualquier precio.

-¡Solo si sobrevives! Y Yuuki, ¿qué quieres tú? –dejó escapar entre dientes, mirándome fijamente. Darías miedo, líder, pero tu rostro carmesí es demasiado adorable.

-Que me perdones, Mirai-san –dijo ese idiota, con su sonrisa de oreja a oreja.

-¿Por qué?

-Sé quién es UragirimonoMirai-sempai, Kiyoshi y yo nos sorprendimos de inmediato. ¡¿Lo sabías?! ¿Por qué no nos dijiste nada? Estaba a punto de preguntar, pero se nos adelantó-. Me acabo de enterar hace unos días. Sin embargo, no hubiera cambiado nada que se los dijera. Lo encontré con mis centinelas. Efectivamente, su entendimiento usa el fuego, así que debe ser Pyromancer, que se infiltro con mucho cuidado. Se ha aliado a Nonomiya. Diseño todo este plan. Y está enamorado de Kiyoshi.

-¡No pienso corresponderle! –se quejó la loli de inmediato.

Por alguna razón, me parece que no está enojada. Más bien, diría que es un capricho. Su cara lo dice todo. Cuando está enojada, sus cejas se ponen de una manera distinta.

-¿Sabías todo eso y no nos lo dijiste? –Mirai-sempai tampoco parecía tan enfurecida como me lo esperaba. ¿Será que Kazami-kun hace estas cosas más seguido de lo que me imagino? Si fuera yo, ya me hubiera golpeado-. Te perdonare luego de saber quién es. Y quiero saberlo ahora mismo…

De repente, el cielo cambia. Por un instante se tiñe de violeta intenso. Y luego vuelve a ser el cielo nocturno de siempre.

La líder, de inmediato, sale corriendo en otra dirección.

Por un leve instante, veo mucha preocupación en su rostro.

-¡Dímelo después! ¡Nos veremos pronto! ¡Asegúrense de salir vivos de está! –gritó, mientras corría como si no hubiera un mañana.

-¿Qué fue eso? –pregunté. Ella reacciono después de ver esa anomalía. Lo que fuera, la preocupo hasta el punto de que esta misión se convirtió en secundaria.

Danger es el padre adoptivo de Mirai-nee –explicó Kiyoshi-. La barrera de Espacio e ilusión creada por él se ha roto. ¡La invasión ha comenzado!

-Ella es huérfana, al igual que nosotros dos. Su padre está desaparecido, y su madre murió cuando era niña. Tiene tres hermanos mayores, pero uno de ellos desapareció con su padre, y los otros dos la rechazaron debido a las turbias circunstancias de la muerte de su madre. Considera a Danger como alguien irremplazable en su vida. Si está enfrentando a al asesino de la locura, Hanshakaiteki, no hay manera de que lo dejé solo –añadió Kazami-kun-. Bueno, eso quiere decir que estamos solos. Vamos. Tenemos que llegar para alcanzar a Uragirimono y Nonomiya. Y hay que tomar precauciones, no sé quién podría ser el poderoso entendedor que mato con tanta facilidad a Chi no Ken.

-¿Y no puedes decirnos quien es Uragirimono, o Pyromancer, en todo caso? –pregunté.

Los cuatro comenzamos a correr, subiendo las escaleras. No había rastros de nadie en este piso. Sin embargo, en la capa de polvo del suelo había huellas, y parecían de un grupo completo. Probablemente, la banda de Nonomiya.

Nos detuvimos luego de que Kazami-kun lo hiciera. La Niña Fantasma llego antes que nosotros, probablemente con su teletransportación, ya que no recuerdo que nos estuviera siguiendo.

-Lo verán por sí mismos en cuanto lleguemos al piso de arriba –se justificó el chico sonriente. Note que estuvo subiendo las escaleras sin mirar, y recién ahora acaba de abrir sus ojos de ese tono rubí tan raro. ¿Estará espiando el edificio con sus fichas? Como lo imagine, es un acosador nato con esas cosas-. Están arriba, recorriendo las habitaciones. Parece que montan guardia. ¿No irán por la información?

-Tal vez estén esperando a que quien mato a Chi no Ken se encargue, y luego lo escoltaran a sus aliados –sugerí.

Rea me dio la razón, asintiendo. Supongo que no hay que preocuparse por ella, no pueden verla ni tocarla. Es quien menos peligro corre en este instante.

¡Soy yo quien necesita protección!

-En ese caso, aunque logren obtenerla, si los esperamos aquí podemos emboscarlos. No hay otra salida, y las paredes y los cimientos son indestructibles. ¿Qué les parece el plan? –sugirió Kazami-kun, sonriente.

Yo no estaba muy seguro. Sonaba a una pésima idea. Demasiadas cosas podían salir mal.

-¡Onii-san siempre tiene los mejores planes! –chilló Kiyoshi, más fuerte de lo que me parecía prudente.

La Niña Fantasma asintió.

Shiro no reacciono en lo absoluto.

Supongo que son dos a favor y una abstinencia.

-Está bien –accedí. No sé mucho de peleas de este tipo, así que mejor le dejare al más experimentado que resuelva la situación. ¿Eh? ¿Por qué Rea está señalando por la ventana? Me acerque a mirar-. ¡Tenemos panorama completo del ataque desde aquí!

-¿En serio? Sólo hemos subido un piso. Tal parece que los rumores son ciertos –murmuró Kiyoshi, asomándose a la ventana.

Su movimiento tan rápido me sobresalto. ¡Pensé que iba a tratar de acuchillarme de nuevo! Afortunadamente, ni siquiera me prestó atención. ¿Se olvido de mí? Bueno, lo prefiero a tenerla tratando de cortarme el cuello. Creo.

-¿Rumores? –pregunté.

Ciertamente, es raro que podamos ver todo el patio con solo subir un piso. ¡Hasta puedo ver el techo de los demás edificios! ¡Eso no tiene ningún sentido!

-Se dice que, por razones de seguridad, este edificio en particular fue modificado con entendimiento –explicó Kazami-kun-. Por lo que escuche, cada piso que subimos vale por cuatro, aunque no entendí completamente a que se referían. ¿Tal vez la altura sea cuatro veces más alta? ¿O son cuatro veces más largos? No estoy seguro, pero parece que nos servirá para ver la batalla de forma más dinámica. ¡Se ve muy violenta!

Era poco para decir de lo que estaba ocurriendo. Realmente, se queda corto.

Había montones de reflectores iluminando la Academia Jikû, dejándonos ver toda la situación con mucha claridad.

Nuestros voluntarios estaban formando una línea de muchas personas, todas ellas usando barreras pegadas unas contra otras. Los atacantes estaban utilizando un método similar, pero más dispersos. Ya veo a lo que Mirai-sempai se refería con que todo el mundo sabía hacer barreras.

La gente de Ellos vestía alguna especie de trajes ceñidos al cuerpo, de color negro azulado, lo que evidenciaba que había algunas mujeres entre ellos. Todos llevaban máscaras antigás, con un motivo muy extraño de calaveras.

Ambos bandos disparaban con montones de armas de fuego en una salvaje contienda de la que no podíamos oír nada. ¿Las paredes están insonorizadas? Eso no estaba en los otros edificios. Debe ser para que nadie escuche las conversaciones secretas en este lugar, supongo.

-¿Por qué están usando armas? Pensé que luchaban con entendimiento –pregunté. Me extraña mucho ver que lograron conseguir todos esos rifles y pistolas en un país como Japón.

Ah, claro, organizaciones secretas que controlan al mundo. Casi lo olvidé.

-¡No seas tonto, Tomonori-sempai! Es más fácil morir por un disparo que por una habilidad complicada. Solo los presumidos o los muy fuertes no usan armas. ¡Esto no es anime! –me amonestó Kiyoshi.

¡No veo que tú uses armas además de esas navajas, loli Yandere!

-Ciertamente, apoyarse con toda la tecnología militar que se pueda conseguir es muy útil. No todo el mundo tiene poderes utilizables en combate, por lo que las armas son algo básico. Últimamente, por culpa de ese Gran Maestro chino con esa habilidad tan molesta, parece que el contrabando pasa muy fácilmente a Japón, incluyendo muchas armas –volvió a explicar Kazami-kun, agarrándose la barbilla.

No pareces inteligente haciendo eso, más bien te ves como idiota.

-¿Y eso que es? –murmuré, señalando arriba.

La tormenta en el cielo, que ahora era claramente visible debido a los reflectores, parecía moverse en dirección a nuestros voluntarios. Era demasiado baja para ser un fenómeno climático normal. De entre las nubes oscuras surgieron tres figuras masculinas. Los trajes y máscaras los delataban como enemigos.

Estaban volando en dirección al edificio de Personal.

-Deben de ser Kurai Sora, Trickster y FrostSnow. Por lo que he oído, Motto Tsuyoku tiene un rol de soporte más que de guerrero. Pero esos tres son muy poderosos enemigos –afirmó Kazami-kun.

La figura central, el más alto, alzó las manos. Hizo unos extraños gestos, como si estuviera moviendo algo con ellas. Inmediatamente, la tormenta detrás de él comenzó a abrirse como un monstruo negro. Un enorme tornado surgió de ella, dirigiéndose a los estudiantes voluntarios.

Trague saliva. ¡Era diez veces más grande que el que Nonomiya iba a usar con Kiyoshi el miércoles! ¡No hay manera de que alguien sobreviva a eso!

Afortunadamente, el monstruoso tornado no les alcanzo.

Un torbellino similar, girando en sentido opuesto, surgió sobre las cabezas de los defensores. El choque monumental sacudió el campo de batalla, haciendo un ensordecedor estruendo… O eso parece, porque no podemos oír nada de nada.

Muchos giraron la cabeza hacia arriba, sorprendidos, pero no hubo mayor peligro. Ambos tornados se superpusieron, girando en sentidos opuestos, por lo que se disolvieron en un montón de brisas fuertes pero inofensivas.

Kurai Sora midió a su oponente, nuestro profesor de morales, Kazekami-sensei. El hombre se limpio las manos enguantadas con un pañuelo blanco, sin prestar atención a la batalla. Parecía más preocupado porque sus guantes de cuero estuvieran relucientes. Su cara de pervertido era tan obvia que daban ganas de golpearlo.

De inmediato, el invasor de la derecha aterrizo en el suelo, ¡y luego estaba de repente justo frente al maestro! ¡No pude ver su movimiento!

Trickster! ¡Es el entendedor más veloz de Japón! –explicó Kazami-kun rápidamente.

El sujeto iba a golpear al profesor, pero desapareció de nuevo y reapareció en una esquina del techo. Sus movimientos eran imposibles de captar, al menos para mí y mis ojos humanos ordinarios.

Justo frente a Kazekami-sensei había una cruz rojiza, como de pintura rojo sangre. No sé lo que sea, pero por alguna razón, Trickster evito inmediatamente esa cosa.

Akagiri-sensei, el maestro de matemáticas, bajo las manos. Por sus gestos, y su alias tan obvio, sospecho que esas marcas rojas son cosa suya. Metió las manos en sus bolsillos, sonriendo como idiota. Comenzó a caminar hacia Trickster, sin parecer siquiera preocupado por la situación.

Kurai Sora, aun volando, levantó repentinamente a tres de sus compañeros en el patio con ráfagas de viento, y los deposito en el techo. Debía ser una estrategia planeada, ya que los sujetos estaban listos y rodearon a Akagiri-sensei.

El primero tenía unos brazos anormalmente musculosos, el segundo adopto una pose muy veloz de artes marciales, y el tercero cruzo ambos brazos con una chispa metálica. Debían de usar entendimiento de musculatura, velocidad y endurecimiento, respectivamente.

Sin inmutarse, el profesor saca la mano izquierda del bolsillo y la agita tres veces, y aparecen tres marcas rojas similares a las anteriores. Estas pasan por encima de los cuerpos de los tres enemigos.

Un instante después, son cortados a la mitad.

Sus cuerpos caen al suelo, partidos como si una guillotina invisible hubiera caído sobre ellos. El suelo se llena de sangre rápidamente, además de los órganos de cada uno de ellos. Hasta puedo notar la expresión de incredulidad que tienen, como si no hubieran imaginado un resultado como esté.

Ahora ya entiendo porque Trickster no se dejo atrapar por esas marcas rojas.

-¡Son muy poderosos! –murmuró Kiyoshi con admiración-. Kazekami-sensei le enseño a Nonomiya-sempai a manipular el viento. Akagiri-sensei corta el Espacio con su mano, invalidando cualquier defensa.

Joder, eso explica bastante.

Así que el duelo entre Kurai Sora y Kazekami-sensei será una guerra de ataques súper poderosos. En cambio, no encuentro manera de que Trickster llegue hasta Akagiri-sensei. No importa que tan rápido sea, terminara cortado como esos tres tipos.

De repente, la tercera persona baja al techo, en medio de sus camaradas caídos. Apenas sus pies hacen contacto, un círculo completo se llena de escarcha y nieve. Los cuerpos de los tres comienzan a ponerse azules, luego blancos. La sangre ya esta solidificada.

Los invasores ya no se mueven.

Tal parece que acaba de sepultarlos en hielo.

Sin duda él es FrostSnow. No es difícil darse cuenta.

De inmediato, empieza a correr hacia los dos maestros. Alrededor suyo sigue congelándose el suelo, extendiéndose sin parar. ¿Podría ser que su poder le permite congelar todo dentro de un cierto rango? Tal parece que mide unos dos metros de diámetro.

Los maestros retroceden rápidamente, alejándose del hielo.

No están huyendo.

Desde la parte trasera aparece otra persona. ¿Esa es la profesora de ciencias? Si, es la torpe mujer de los pechos gigantes. Convenientemente, no está tropezándose ni nada.

FrostSnow comienza a agitar las manos, lanzando olas de frío que producen más techo congelado alrededor. Tal parece que puede extender su habilidad alrededor si de verdad lo quiere, pero aun se mantiene esa aura helada que congela todo a su alrededor.

Sin embargo, en cuanto la profesora entro en la zona congelada, esta retrocedió rápidamente. Sus zapatos jamás tocaron el hielo que podría haberle provocado síntomas graves de congelación.

Incluso cuando ella sigue acercándose, el área se descongela a su paso. Y se vuelve a congelar apenas pasa. Sin duda, se trata de algún poder de la misma Jakuten-sensei, pero no puedo entender cómo funciona exactamente.

-¿Anula el entendimiento? –pregunté.

Kazami-kun niega con la cabeza.

-Eso es imposible. Anular el entendimiento de alguien más solo es posible si conoces su habilidad, o a la misma persona, perfectamente; así que solo sirve con esa técnica específica. La profesora usa un sistema desconocido que le permite adivinar donde están las fallas de sus poderes, aunque ahora que lo veo parece más probable que pueda provocarlas. Nadie sabe cómo funciona. Es parte de su habilidad, el miedo a enfrentarte a un poder desconocido.

Mientras tanto, en la batalla, FrostSnow intenta esquivar a Jakuten-sensei. Ella va a golpearlo con un bastón aturdidor eléctrico que acaba de aparecer en su mano, pero Kurai Sora lanza una ráfaga de viento y lluvia que detiene a la maestra, y permite que su compañero ponga distancia.

-Como dato adicional, Daimondai posee alguna técnica similar, o un método más complicado. Ya ha alterado muchos entendimientos en la Academia, y nadie sabe cómo lo hace. Mis centinelas nunca lo pudieron ver –añadió Kazami-kun.

Hay algo aun más incomprensible que eso: ¿¡Cómo sabes tantas cosas!?

Sin previo aviso, Trickster aparece justo enfrente de Jakuten-sensei, pero es nuevamente detenido por líneas rojas en el aire, cortesía de Akagiri-sensei. FrostSnow intenta contrarrestarlo, pero Kazekami-sensei lo aleja con una técnica similar a la de Nonomiya, haciendo circular tornados alrededor como un juego pinball.

Y cuando miro a Kurai Sora, para ver que hará al respecto, notó que está viendo en nuestra dirección. ¿Eh? ¿Podrá vernos desde tan lejos, volando en el aire? Tal vez crea que somos el equipo que iba a robar la información.

No hay manera de que nos reconozca a esta distancia, ¿verdad?

-¿Kurai Sora nos está viendo? –preguntó Kiyoshi. Ella, a mi lado, también se había dado cuenta-. ¿Qué hace? ¡Cuidado!

En lo que me distraje, apenas un segundo, ese sujeto que volaba por el aire nos había arrojado un rayo.

No, no bromeo. Literalmente, un rayo muy largo apareció en su mano en forma de jabalina, y nos lo arrojo.

¿Qué hacemos? ¡No hay mucho tiempo, unos diez segundos, como máximo!

Sin pensar, tomó a Kiyoshi del brazo con mi mano izquierda, y agarró la muñeca de Kazami-kun con la derecha. Él todavía está sujetando a Shiro con su otra mano. Miró a Rea un instante, y ella me entiende, pues pone una mano en la ventana y esta se quiebra instantáneamente en miles de trozos.

Saltó por la ventana, arrastrando a los demás.


¡El suelo se ve demasiado lejos! ¡Joder, vamos a morir!

Y por suerte, Kazami-kun reacciona rápido, y sus fichas se nos pegan a los pies. De inmediato, todos estamos flotando por el aire. Obviamente, esto era parte de mi plan, porque saltar a la muerte no habría sido mejor que recibir ese rayo, ¿verdad?

-Bien pensado, Tomonori-kun. Si eso nos hubiera acertado estaríamos en problemas –me dijo este chico despeinado.

Observó la ventana de la que acabamos de saltar. Parece que la insonorización no se vio perturbada en lo absoluto, ya que no oí nada, o habrá sido por la adrenalina.

El lugar donde estábamos hace un instante está destruido. La pared tiene un enorme agujero, todo está ennegrecido y con algunas llamas, y el techo por poco se cae abajo.

-¿No era indestructible? –pregunté.

-El anterior director solo hizo las paredes exteriores de esa manera. Las interiores son normales, creo –aclaró Kazami-kun-. Parece que Kurai Sora no reconoció a Kiyoshi a la distancia. Debió pensar que éramos enemigos intentando atacar a sus aliados. ¡Tomonori-kun, dime si intenta algo más!

-¡Esta ocupado en este momento! –respondí. Jakuten-sensei casi atrapaba a Trickster, así que Kurai Sora estaba deteniéndola con una lluvia de granizo.

-Bien. Creo que con todo esto, nuestra emboscada ya no dará resultado. El equipo de Nonomiya ya habrá oído y estarán alerta. Lo mejor será que ataquemos directamente al grupo de Uragirimono. Iremos al pasillo contiguo. ¡Prepárense! –ordenó él.

Un momento, ¡no podemos ir así sin más! ¡Todo el grupo de Nonomiya, mas Uragirimono, debe estar ahí! ¿Qué vamos a hacer nosotros? Intente decir todo esto, pero Kazami-kun fue más rápido, y nos tiró de cabeza al piso de arriba.

Joder, espero que Rea pueda salvarnos de esta.


(Cambio de Narrador: Kiyoshi)

¡Bien pensado, Onii-san! ¡Por fin podremos detener a ese traidor que planeo todo este movimiento! ¡Quiero poder gritarle en su cara que es un idiota, y que deje de estar obsesionado conmigo!

Y así poder derramar todo mi amor sobre Onii-san.

Las fichas de Onii-san rompieron la ventana, y los cuatro aterrizamos. Este piso tenía un pasillo largo, del que salían muchas puertas a diferentes habitaciones. Había una bifurcación enfrente. Era el único camino a donde se guardaba la información.

-Es a la derecha. Allí están Uragirimono con Nonomiya y su banda –explicó Onii-san.

Enseguida me lance hacia allá, pero Tomonori-sempai me sujetaba del brazo todavía, y no me dejo irme.

-¡Espera! Si haces algo estúpido y te atrapan, yo y Kazami-kun estaremos totalmente a merced de ellos –me dijo.

¿De qué diablos está hablando? ¡Ya lo dije antes! ¡No me importa morir si es por Onii-san! Alguien tiene que pasar primero para asegurarse de que no hay trampas de por medio… Ahora que lo pienso, mandar a Tomonori-sempai por delante sería mucho más útil. ¡Nos desharíamos de él y las trampas! ¡Mataríamos dos pájaros con un solo cuchillo!

-¿No dije antes que no importaba? ¡Mi vida es sólo un instrumento de Onii-san! ¿O prefieres ir tú primero y arriesgarte, Tomonori-sempai? –le lancé la carnada, seguro va a picar.

-¡Eso es aun más ridículo! ¿Para qué tiene que sacrificarse alguien?

-¡Que vayas primero! –saqué una navaja.

¡Voy a hacer que se ponga como carnada! ¡Así Onii-san y yo estaremos a salvo!

-¿Qué diablos? ¡Aleja eso de mí! Tenías que ser una Yandere…

-¡No me digas así! –agite la navaja frente a Tomonori-sempai, que retrocedió rápido.

¡Odio cuando la gente me dice Yandere! ¿Qué tiene? ¡Solo quiero proteger a mi Onii-san! ¿Está mal eso? ¡No soy un estereotipo de anime, no pueden llamarme como les plazca!

-Tal vez no deberían estar gritando así…

-¿Qué está pasando aquí? –una voz que conozco. No sé de donde, pero estoy segura de que la conozco. Esta al otro lado de la bifurcación, así que no podemos verlo.

La advertencia de Onii-san llego tarde. Ya nos escucharon.

-¡Jun! ¡Están aquí! –uno de sus matones vino a investigar, y acaba de dar la alarma.

Inmediatamente, apareció Nonomiya-sempai, seguido por el resto de su banda. No parecía nada feliz. ¿Tal vez las cosas no van como esperaba?

-¿Qué diablos hacen en este lugar? –entonces notó que estaba yo-. ¡Oh, no! ¡No tú!

-¿Quién? –preguntó la voz conocida de nuevo. Sea quien sea, está a la vuelta del pasillo.

-Qué mala situación. ¡Parece que no nos queda más opción que pelear, Tomonori-kun! –murmuró Onii-san.

-¿Pelear? ¿Cómo quieres que peleemos? ¡Kiyoshi acaba de salir de la enfermería, y Shiro y yo no podemos hacer nada! ¿No te diste cuenta desde un principio? –se quejó Tomonori-sempai.

¿Qué tiene? ¡Yo estoy perfectamente lista para cortar en trocitos a cualquiera, aunque sea el mismísimo Uragirimono!

¡Ya lo tengo! La voz familiar debe ser de él. Pero, ¿quién es?

-¡Muéstrate, Uragirimono! ¡Sabemos tu plan! –lo reté.

Y entonces, una persona más dio vuelta la esquina.

¿Eh? ¡No puede ser!

¡No puede ser!

¡Es imposible! ¿Qué hace él aquí?


-¿Haruka-sempai?

Si, quien estaba ahí, al lado de Nonomiya-sempai, era Haruka-sempai. Ese inconfundible pelo verde. Esos ojos que ponían a todas las chicas en trance. ¡Es él! ¡No cabe duda!

-¿Haruka-kun? ¿Qué estás haciendo? –preguntó Tomonori-sempai. Y luego abrió mucho los ojos-. Tu alias es Azuma no Ryuu… Usas entendimiento de fuego, ¿verdad? ¡Eres Pyromancer! ¡Uragirimono!

-¡Sucedió más rápido de lo que esperaba! –murmuró Haruka-sempai.

¿¡En serio!? ¿¡Él es Uragirimono!? ¡No puede ser! Si Haruka-sempai…

Un momento, tiene sentido.

-Lo siento, Haruka-kun, pero yo ya lo sabía. Desde que apareciste, me pareció sospechoso. Eras demasiado bueno para ser un principiante. Pero lo que verdaderamente me llamo la atención fue que intentaste hacerte amigo mío demasiado rápido. Y luego me di cuenta de que solo querías tener una razón para hablar con Kiyoshi. Cuando supe que Uragirimono estaba obsesionado con ella, te estuve espiando. Vi todo lo que hiciste desde el jueves. Cada lugar en el que estuviste, cada persona con la que hablaste, y finalmente vi cuando intercambiabas esos papeles con Nonomiya. Eso confirmo mis sospechas de que eras Uragirimono –ese fue el discurso de Onii-san.

¡Qué bien! ¡Eres el mejor detective del mundo, Onii-san!

Esperen un momento… ¿¡Onii-san estaba viendo la confesión del otro día!?

¡No! ¡Kyah! ¡Me muero de vergüenza! ¡Ese insecto era una ficha de Onii-san! ¡Lo vio y lo escucho todo! ¡Qué vergüenza! Se me salieron las lágrimas. ¡Qué horror!

-¡Onii-san! ¿Lo viste todo? –le pregunté, con un hilo de voz.

-Oh, la verdad no me importa, Kiyoshi. Ya te dije que puedes hacer lo que quieras. Mientras que seas feliz, puedes pasar tu vida como te parezca mejor.

Onii-san… ¡Ese es mi Onii-san! ¡El mejor del mundo! ¡Nadie es como mi Onii-san! ¡Tengo ganas de gritárselo a todos! ¡Tengo el mejor hermano del mundo!

-En ese caso, Kazami, ¿no te interpones? –preguntó Haruka-sempai. No, ya no debería decirle sempai, él es Uragirimono-. ¡Perfecto! ¡Ya no hay nada interponiéndose entre nosotros, Kiyoshi-chan! ¡Podemos estar juntos para siempre!

-¡Me niego! ¡Ahí tienes tú repuesta, falso sempai! –le grité.

¡Así es! ¡Yuuki Kiyoshi no necesita pretendientes! ¡Ya tengo a mi Onii-san!

-¿Eh? –el traidor se quedó congelado en el lugar, con una expresión perpleja-. ¿Qué estás diciendo? ¡Hice todo esto por ti! ¡No me importan los méritos, la misión, o lo que pase! ¡Solo entré como espía porque te vi una vez y robaste mi corazón! ¡Arriesgue mi vida por ti!

-¡Te devuelvo tu asqueroso corazón! Si te enamoraste de mí, es tu culpa. ¡No sé cómo pude estar por decirte que sí! ¡Púdrete! ¡Veté al Infierno!

-¿Cómo diablos me metí en esto? –preguntó Tomonori-sempai, con una mano sobre su cara-. ¿No estábamos en una batalla del bien contra el mal? ¡Parece una novela barata! –y luego empezó a mirar algo en una parte del pasillo.

¡Ya cállate! ¡Eres otra persona que no me importaría si se va al Infierno!

-Lo lamento, Haruka-kun, pero si Kiyoshi te rechaza, debo pedir que no insistas. Y, en cualquier caso, eres un enemigo, así que debemos enfrentarnos –me defendió Onii-san.

-Pero… Pero…

Estaba llorando. ¡El falso sempai estaba llorando! ¿Tan obsesionado estaba conmigo? ¡No me dejare engañar por tus lágrimas de cocodrilo! ¡Jamás volveré a creerte!

-¡Al diablo con todo esto, Uragirimono! ¡Solo venzámoslos y después puedes hacerle lo que se te venga en gana! –gritó Nonomiya.

-¡No lo entiendes! ¡No quiero su cuerpo, la quiero a ella! ¡Quiero ver su sonrisa, quiero secar sus lágrimas, quiero poder saber que está siempre a mi lado! –cuando lo dice así, suena muy romántico. ¡Pero sigues siendo un traidor miserable, falso sempai!-. ¡Ya es muy tarde para pensar de esa forma! ¡No quiero obligarla a estar conmigo! De verdad, Kiyoshi-chan, ¡yo te amo!

-¡Púdrete! –le repetí.

Estallo en lágrimas como un niño pequeño. ¡Para que aprendas, traidor!

-La verdad, creo que la mala aquí eres tú, Kiyoshi –me señaló Tomonori-sempai.

-¡No molestes, Tomonori-sempai! ¡No entiendes nada! –le grité.

-¡Entiendo que estas destrozando el corazón del pobre chico! No se lo merece, aunque sea un lolicon traidor y mentiroso. Sigue siendo humano. Apenas, pero sigue siéndolo.

-¡No! ¡Ya no lo es! ¡Todos se pueden ir al Infierno! ¡Onii-san lo es todo para mí! ¡Y si alguien quiere hacerle daño a mi Onii-san, Mirai-nee o Shiro-chan, ya no cuenta como humano!

Mis palabras parecían hundir todavía más a Uragirimono. Ya estaba tirado en el suelo, en un charco de lágrimas. Su cara era un espectáculo realmente divertido.

-¡Me hartaron! –gritó Nonomiya-sempai-. ¡Ya no sé qué diablos pasa aquí! ¡Fue suficiente!

Parece que esto fue mucho para su cerebro subdesarrollado. Un tornado comenzó a formarse en el pasillo, sacudiendo las paredes. ¿Va a intentar atacarnos con eso?

Entonces, Tomonori-sempai se asustó.

-¡Detente, Nonomiya! ¡El rayo de Kurai Sora le pego a una columna! ¡Según la Niña Fantasma, el suelo es inestable!

¿De qué está hablando?

Pero, con un crujido, todo el piso de repente se mueve.

¡Se está derrumbando! ¡Y también el techo! ¿Qué hago? ¡Onii-san!

-¡Kiyoshi! –grita mi Onii-san, mientras intenta detener los escombros de arriba con sus fichas. ¡Pero hay demasiados! ¡No alcanzan!

Algunos trozos grandes de pared comienzan a caer en el pasillo, rompiendo el suelo por todas partes sin ninguna piedad. Varios matones de Nonomiya-sempai comienzan a caerse. Algunos logran aferrarse a algo, pero nuevos trozos del edificio los acaban de arrojar hacia abajo, a un profundo pozo oscuro.

-¡Kiyoshi-chan! ¡Detente, Nonomiya! –ordena Uragirimono, pero el muy tonto de Nonomiya-sempai ya ha caído por un agujero en el suelo.

¡Tengo que salir de aquí! Si busco un lugar que no se caiga, puedo ponerme a salvo y reducir la carga sobre Onii-san… ¿¡Pero qué!?

¡El suelo debajo de mis pies ha desaparecido! ¡Se cayó el pedazo completo! Logre aferrarme a un pedazo de piso, ¡pero no aguantare mucho! ¡Se está rompiendo también! Intento clavar la navaja en la pared, pero es una de las indestructibles, y no le hago nada. ¿Qué hago? ¿¡Qué hago!?

¡Se rompió!

¿Eh? ¿Alguien agarro mi mano?

-¡Tomonori-sempai! –agarró mi muñeca justo antes de que cayera.

-¡Joder! ¡No se cuanto soporte, así que date prisa en subir! –se quejo él, apretando los dientes. Todo su brazo está extendido, y el más pequeño movimiento me hace moverme como un péndulo.

-¡Suéltame! ¡Vas a caer también! –no hay manera de que suba. ¡Y el piso de abajo se ve muy lejos! ¿Es por esas modificaciones?

¡No debí mirar! ¡Ahora me dio miedo de verdad!

-¿Qué acabas de decir? ¡Ni sueñes en soltarla, Tsuruya Tomonori! ¡Te matare si lo haces! –grita Uragirimono. Parece que está en una zona segura, pero la mitad del pasillo se ha caído entre nosotros, no puede hacer nada para ayudar.

Ni tampoco lo dejaría. ¡No voy a deberle nada, nunca!

-¡¿Cómo crees que voy a soltarla?! ¡Eso no pasara! –responde él.

Intenta alcanzarme con su otra mano, pero aparece una grieta en el suelo donde está apoyado él, y se queda quieto para no causar más derrumbes.

-¡No valgo para que me salves! ¡Déjame!

Mi vida es inútil. Cada minuto que he respirado en el mundo no tiene utilidad en lo absoluto. Onii-san está a salvo, sujetando lo que queda del techo en nuestro lado. ¡Nada más me importa! ¡Puedo morir sin remordimientos!

-¡Olvídalo! ¡Olvídate de todas esas tonterías de que tu vida no vale nada, ¿sí?! Significas mucho para todos. ¡Aunque estés loca! No voy a dejar que…

¡El peso excesivo hizo que el suelo del que estaba colgando Tomonori-sempai se rompa!

¡Los dos estamos cayendo! ¡Intente advertírselo, pero ahora él también terminara muerto por culpa de su estupidez!

Sin embargo, aun en nuestra caída, siento como los brazos de Tomonori-sempai me aprietan fuertemente.

¡¿Está intentando darnos vuelta para soportar él mismo todo el impacto?! ¡Pero el suelo de abajo está muy lejos por culpa de las modificaciones! ¡No hay manera de que salgamos vivos, es inútil!

¿Eh? ¿Qué es eso? De quien son… Esos ojos rojos…

Rojos como la sangre…

Continuara…

5 pensamientos en “Yuiitsu no Shinjitsu

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s