Yuiitsu no Shinjitsu

Capítulo 9: Medianoche

Ahora mismo, son las diez de la noche.

Acabamos de volver de la práctica nocturna, organizada por Nonomiya únicamente para continuar abusando de los estudiantes más jóvenes. Ya que Akire-sensei se fue ayer, aprovechando su tiempo de descanso, la mayoría noto que era una invención y no vinieron.

Kazami-kun y yo fuimos nada más a vigilar a Nonomiya. Pero como había poca gente, y no había nadie de Secundaria aparte de su banda, la cancelo. Aun le tiene miedo a los de Preparatoria, sin contar que Haruka-kun también estaba allí. El muy matón no hará ni un movimiento en falso con los dos aclamados genios viéndolo.

Todavía no sabemos lo que él piensa. ¿Sabe que cometió un grave error al mencionar eso el otro día? ¿Se ha enterado Uragirimono? ¿Están preparando algo para contrarrestarnos? No sabemos nada de nada, por eso tenemos que ser precavidos.

Vaya, las cosas se han puesto emocionantes en muy poco tiempo.

Si se lo preguntan, no, no es viernes. Si estuvieron siguiendo esta historia fielmente, tengo que informarles de que nos hemos saltado un día completo, ya que no sucedió nada de interés particular, y podría haberlos aburrido. Y saben, lo importante aquí es que presten atención, estando entretenidos.

Es sábado.

Ya envié una notificación a mis padres diciéndoles que me quedare este fin de semana en mi nueva escuela, pues dieron una fiesta que no me podía perder. No me molesto mentirles, lo hago más seguido de lo que se imaginan. Sí, soy mal hijo.

Pero mi pobre hermanito es otra cosa.

No me atrevo a decirle sobre la Academia, pero le deje en claro que se estaba armando un asunto complicado, y quería estar presente. Él y yo somos muy unidos, nos decimos siempre la verdad, así que espero poder contarle todo tarde o temprano.

En este momento, estamos en la habitación de Aya y Ayano, discutiendo sobre la invasión, así que las paredes están silenciadas. Este lugar empieza a convertirse en una sala de reuniones no oficial del Grupo S. En cualquier momento, terminaremos durmiendo aquí.

Afortunadamente, la vida nocturna de la Academia los fines de semana es muy activa. Incluyendo la falta de profesores, ciertas bebidas alcohólicas, y los preparativos para esta invasión, estos días serán muy jodidamente salvajes. Se los puedo asegurar.

Mirai-sempai nos está dando las últimas noticias.

-Son más de los que pensaba. Actualmente, ya contamos con unos trescientos estudiantes. Incluso hubo que poner un límite, puesto que los de Secundaria querían participar. A algunos no hubo manera de convencerlos, así que los pusimos junto a los profesores. Allí estarán más seguros que en ninguna parte.

-¿Cuántos maestros se han unido? –preguntó Radio.

-Más de los que esperábamos. Jakuten-sensei discutió un poco, pero al final acepto. Akagiri-sensei quedo convencido cuando Yuuki se lo pidió. Shinjinfuka-sensei, Kazekami-sensei y la cuidadora del dormitorio femenino, Oni no Sansujin-sha, aceptaron de inmediato. Danger y el vigilante del dormitorio masculino, el viejo Kyojin, no abandonan nunca el terreno. Y Kouri no Hauto-sensei, luego de pensarlo un poco, dijo que estaba algo oxidado y le vendría bien.

-¡Esos son muchos! –exclame. Estoy sorprendido. ¡Nunca pensé que esos vagos realmente decidirían hacer algo al respecto! Me imaginaba que se harían los idiotas para no colaborar, como el director.

No sé en qué van a ayudar la profesora de ciencias torpe y voluptuosa; el profesor gay que por poco babea a Kazami-kun y Haruka-kun; una enfermera amable y sonriente aún más voluptuosa; el profesor de morales que levantaba las faldas de las chicas con su entendimiento; la mujer del parche que da mucho miedo; el desconfiado del portero que pedía una contraseña tan fácil y estúpida; el viejo que cuida nuestro dormitorio, que se veía más como un sobreviviente de la era de los dinosaurios que otra cosa; y el enano gritón que nos dejó los oídos a la funerala.

No, no estoy exagerando. En serio, esta gente es así como los describo.

Daimondai dijo que sería divertido –añadió Aya. ¿También tenemos al bromista?

-Dile que cuide de ti y Ayano-chan, Yamanaka –acotó inmediatamente Mirai-sempai-. Si él se encarga, puedo respirar tranquila –la chica rubia asintió. Bueno, parece que no lo tenemos exactamente, pero podrá mantener a las hermanas seguras.

Ayano dejó escapar un gemido de protesta. Sí, me imagino que debe ser difícil conocer a ese sujeto. Pero, por lo que he oído, no es mala persona. Sus bromas son pesadas, pero divierten a todos. Es alguien muy diferente de Nonomiya, por ejemplo.

-De acuerdo. ¿Cómo va la línea de defensa? –la líder se ve realmente seria. ¿Debería decirle general desde ahora? Sería bien gracioso.

-Establecida. Kouri no Hauto-sensei la organizo con ayuda de Takayama-san. Creemos que es sólida, pero no sabemos aún con que fuerzas cuenta el enemigo. Ya he colocado mis centinelas –por la expresión de Kazami-kun al decir esto, aún debe de estar vigilando la entrada de la Academia en este momento. Se le ve nervioso y distraído. Y tiene otra ficha en la enfermería, sin perder ojo de su hermanita, supongo-. Intente colocar uno junto a la entrada del edificio de Archivos, pero Chi no Ken-san se dio cuenta y lo cortó por la mitad. Tiene muy buen ojo.

-Me lo imaginaba –murmuró Mirai-sempai.

En ese momento, una paloma apareció en la ventana. Aya la dejo entrar. Este animal deposito un minúsculo pedazo de papel en el regazo de la chica de cabello azulado. Lo desenvolvió con cuidado, leyendo el contenido.

Danger ya está sobre aviso. Dice que puede hacerse cargo de Hanshakaiteki, así que no debemos preocuparnos por enfrentarlo. En ese caso, el único problema será Uragirimono, o alguna otra sorpresa.

-¿Una paloma mensajera? –pregunté, sorprendido.

Kazami-kun asintió.

-La entreno Shiro. Hizo un muy buen trabajo.

El chico de pelo blanco no se dio por aludido. ¡Ahora entiendo porque lo habíamos traído! No dijo ni una palabra, y creo que tampoco capto ninguna. Está rodeado de aves en un rincón. Ayano no deja de echarle ojeadas a cada momento, pero sospecho que es más inofensivo que un cartón de leche, además de tener los mismos colores.

-¿Y qué dirán de que haya un ave volando por ahí? –pregunté.

Sonaba un poco peligroso, ya que alguien podría verla, especialmente un entendedor de viento como Nonomiya. ¡Si llegan a leer esos mensajes, habrá graves complicaciones!

Mirai-san soltó una risita maliciosa.

-Ishida hizo correr el rumor por ahí de que tengo un novio. Y como todo el mundo sabe que los animales son de Shiro, sacaran conclusiones. Con eso está todo solucionado.

Me sorprende que esta chica sea capaz de dar la impresión de que puede tener novio. Pero si todo lo que decían de Ishida Kitsumiya-sempai era cierto, el rumor debía de haberse esparcido muy rápido. Esa joven es muy bella, rica, famosa, y por supuesto popular. Ni hablar de que es tan amigable que todos los estudiantes masculinos quedan encantados.

Mirai-sempai produce un efecto opuesto, todo mundo la considera exótica y extravagante. Como un bicho raro, sin contar lo violenta que es.

-¿Tienes novio? –hice esa pregunta sin pensar. Realmente fui un idiota.

De inmediato, sin que tuviera oportunidad de arrepentirme antes, recibí una patada en medio de la cara de parte de la líder de Grupo. Incluso en el suelo, ella puso su pie sobre mi estómago, y me dirigió una mirada gélida de esos ojos blanquecinos.

¿Debó mencionar que puedo ver sus lindas bragas blancas?

Mejor no lo digo en vos alta.

-¿Decías algo? –ningún héroe intento ayudarme. Ni Kazami-kun, ni Aya, ni Ayano, obvio que tampoco Shiro, y menos Rea… ¿Cuándo apareció ella? No la había visto desde el jueves en la noche. Creo recordar algo que sin duda fue un tanto incomodo, así que esa debe ser la razón.

Aunque seas una Niña Fantasma, puedes avergonzarte.

-¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Lo siento! –exclamé con rapidez, tratando de parecer lo más patético que pueda.

Mirai-sempai volvió a sentarse en el suelo, satisfecha por mi humillación. Me levante con dificultad. Para paliar el dolor de cabeza, bebí un poco del té que había preparado Ayano. Había que admitirlo, estaba delicioso. Esta niña tenía muy buenas habilidades culinarias.

Rea parecía deseosa de probarlo, a juzgar por lo que podía entrever de su expresión.

-¿Ayano, podrías servir otra taza?

-¿Ah? Está bien, Onii-chan.

Casi escupo el té. Y también estuve cerca de sufrir una hemorragia nasal. ¡¿Me había dicho ‘Onii-chan’?! ¡Nadie nunca me había llamado así! Como imaginaba, soy bastante vulnerable a esa clase de ternura. Una niña sonriente que me llama Onii-chan… ¡Tengo que evitar desmayarme a toda costa!

Todos, a excepción de Aya, se quedaron mirando a Ayano mientras iba al armario a buscar la taza. No entiendo porque lo hacen con esas expresiones sorprendidas… ¡Cierto! Lo que pasó el jueves. Me lo había olvidado, pero ahora tiene sentido.

¿Por qué Ayano me llama de manera tan cercana luego de ese accidente tan desafortunado? No tiene ningún sentido. ¿A alguien se le ocurre una explicación?

No pude seguir pensando al respecto, ya que la niña regreso con el pedido. Colocó la taza en la mesa, y luego sirvió la infusión milagrosa que ella misma había preparado.

Intercambien una mirada con Rea. Ella debía entender lo que yo pensaba, pero se puso a negar con la cabeza de inmediato. ¿Hay algún problema?

-¿No puedes tocarlo? –la Niña Fantasma asintió-. Entonces bébelo. Nadie aquí aparte mío te ve, así que no es para tanto. Y ustedes, no se asusten ni nada.

Todos me miraban con curiosidad. Ante mi insistencia, nuestra pequeña titán se acercó, se sentó con las piernas cruzadas, y tomo la taza.

La sonrisa de Kazami-kun se congelo, Mirai-sempai esta boquiabierta, Aya retrocedió un paso, Ayano salto a esconderse, e incluso el chico albino dirigió una mirada.

Rea se bebió un sorbo. Me dio una sonrisa tan cálida que compensó lo fría que es realmente. ¿Por qué será que sigue apareciendo frente a mí? No me estoy quejando, no me molesta en lo más mínimo. De hecho, es muy interesante.

-Parece que a la Niña Fantasma le gusta tu té, Ayano.

-¿En serio? ¿Rea-san? –la otra niña se asomó del baño. La taza debía de verse suspendida en el aire para ella, y el resto de los presentes. Por eso sus reacciones tan exageradas.

Mirai-sempai se recompuso más rápido que los demás, cerrando su boca. Una lástima, se veía muy linda con esa expresión sorprendida. Cuando no está golpeándome, ella en realidad puede ser muy moe.

-Nunca pensé que vería esto. ¡Es increíble! –la líder intento tocar a Rea, pero su mano paso a través como si fuera aire-. ¿Eh? ¿Se ha ido?

-No pueden verla ni tocarla tampoco, ¿verdad? Excepto yo, pero no sé porque. No tengo la menor idea –me pareció que la Niña Fantasma soltaba una risita.

¿Sabrá algo al respecto? Si, seguro que lo sabe, pero no me lo dirá por las buenas. Y no sé cómo podría decírmelo, en primer lugar. Había escuchado sus risas, o tal vez me las había imaginado, pero ni una palabra. ¿Los fantasmas invisibles no pueden hablar?

-Impresionante. Tomonori-kun, eres aún más raro de lo que me imaginaba –hasta Aya se sorprende.

¿Tan raro es? Me da miedo pensar que pasaría si alguien se llega a enterar de esto, uno de esos fanáticos de Rea de los que hablo Kazami-kun. ¿No me diseccionaran para ver como hago todo esto?

¿Eh? Uno de los pájaros de Shiro, algo que parece un gorrión, intenta pararse sobre el hombro de ella. ¡Lo consiguió! Así que hay algunos animales capaces de verla y tocarla, como el perro de ayer. Uff, no soy tan raro entonces.

-Suave… –es la segunda vez que oigo la voz de Shiro, y eso que llevo aquí cuatro días. Ese tono es tan característico que creo que no es posible confundirlo.

Parece que Rea se ha sobresaltado un poco. Paso una mano frente a los ojos del albino, pero este no reacciona. ¿Suave? ¿Será que ese pájaro pudo sentir la piel de ella, y le dijo a él? Podría ser.

De cualquier manera, el espectáculo de un ave parada en el hombro de un fantasma es tan extraño que todos los presentes están fascinados.

-Quien lo diría. Estamos aprendiendo tanto de Rea-san, que ya hemos superado a todos esos fanáticos que hablan sobre conspiraciones –murmuró Kazami-kun.

Lo que me temía. ¡Van a descuartizarme! Tengo que pensar en algo, y rápido…

-Oigan, tal vez sería mejor que mantengamos esto en secreto antes de que…

-¡Que egoísta eres, Tsuruya! –me interrumpió Mirai-sempai. Diablos. Por favor, lectores, despídanse amablemente de su protagonista. ¡Voy a ser un sujeto de pruebas!-. La chica más hermosa del mundo, y tú eres tan avaro que no compartes lo que sabes con nadie.

-¡Ni siquiera puedo verla bien! ¡Es demasiado irrazonable! –tuve que esquivar un puñetazo saltando hacia atrás. ¡A este paso, la líder va a matarme primero! ¿En serio es tan linda que hasta las chicas se lo reconocen? Casi me la imagino sonrojada. ¿Eh?-. ¿Adónde se fue? –me acabo de dar cuenta que se marchó.

-No puedes mantener atada a una persona tan vieja, Tomonori-kun –me reprendió Kazami-kun. ¿Tú también? ¿Hoy es el día ‘Todos contra Tsuruya Tomonori’?-. Sospecho que irá a donde se le da la gana.

-Solo quiero entender porque… ¡Ah!

¡Se apareció en frente de mi cara! ¡Literalmente, ella apareció de repente! Parece ser capaz de teletransportarse. Está haciendo muchos gestos frenéticos. Parpadeo, pero ella trata de llamar mi atención tanto que llega a sacudirme los hombros. ¡Vaya que es fuerte!

-Ya regreso. Y creo que trata de decirme algo –avisé, ya que los presentes estaban nuevamente sorprendidos de verme balancearme de atrás para adelante.

-¿Qué sucede? –preguntó Aya.

-Denme un momento –pedí, tratando de entender lo que pasa.

La Niña Fantasma señala a Shiro. Luego afuera. Niego con la cabeza, no estoy entendiendo nada. Ella señala al gorrión, y luego de nuevo afuera. Hace un movimiento con sus manos, como alas.

-¿La paloma mensajera? –asiente. Entonces se toca los ojos-. ¿Vio algo? –asiente de nuevo. Entonces se pone recta, y saluda como militar-. ¿Soldados? ¿Militares? ¿Enemigos? –acierto a la tercera. Señala afuera de la ventana. ¡Ya entiendo!-. ¡La paloma de Shiro vio a alguien afuera de la Academia, y Rea salió a investigar! ¡El enemigo está aquí!

-¿¡Qué!? ¿Ellos están afuera? No es posible, falta un día completo. Si los descubrimos, su invasión se verá muy mermada. ¿Qué ocurre? ¡Yuuki! –ante la orden de Mirai-sempai, Kazami-kun se concentra.

Finalmente, abre sus ojos rojos con sorpresa.

-¡Es cierto! Hay un grupo allá afuera. Está usando algún truco de invisibilidad, pero no es perfecto. Se ven ligeramente las siluetas. Supongo que es muy útil para ocultarse si nadie te está buscando, o si no posees los ojos de un ave –se pone a escuchar con atención-. Están diciendo algo, pero es demasiado bajo. No puedo acercarme más o se darán cuenta.

-Podría elevar el volumen, pero no sin un micrófono. ¿Podríamos enlazar tu ficha a un aparato? –propuso Radio con rapidez.

-No lo sé, Radio-san. Pero no perdemos nada por intentarlo.

-¡Ayano! ¡Rápido, el equipo de sonido! –la niña rubia asintió, y un aparato apareció instantáneamente frente a Aya. Parece una grabadora, pero tiene muchos botones y perillas-. Pon otra ficha en el micrófono. Deja salir los sonidos –Kazami-kun saco otro de sus centinelas, y la colocó encima del pequeñísimo micrófono. Venían unos murmullos ininteligibles de ese pedazo de plástico. ¡Ya entiendo porque le llaman genio!-. Creo que así debería funcionar. ¡Todos hagan silencio! –giró una perilla, al parecer para subir el volumen.

Un sonido empezó a venir alto y claro del aparato.

-…Formación. ¿Han memorizado los planos? –la voz era gruesa y profunda. Parecía tambalearse de tanto en tanto. ¿Sería cosa del aparato?

-¡Sí! –varias voces a la vez. No pude sacar nada de estas.

Uragirimono tiene un equipo, pero son novatos. Úsenlos como escudos si hace falta. La mayoría de los profesores deben de estar en el edificio de Personal, así que no nos acercaremos allí. Trickster, FrostSnow y Kurai Sora los arrinconaran. Los cuidadores de los dormitorios no se alejaran demasiado, así que también los evitaremos. Tal vez allá una fuerza defensiva organizada. Recuerden asegurarse de capturar a ambos objetivos, intactos de ser posible. Son órdenes de arriba. Un solo rasguño en la niña, y se las verán con Pyromancer, ¿les queda claro? –se escucharon unos murmullos asustados. Quien fuera, debía ser peligroso, le tenían bastante miedo-. Kaminari no está. Los más fuertes tampoco. Lo único que debemos hacer es abrirnos paso y cubrirle la retirada al equipo de Uragirimono cuando vuelvan con la información. Eliminad a todos los que puedan. ¡Sin tomar prisioneros! ¡Estén listos, atacaremos a medianoche! –algunos gritos de ánimo. No se volvió a escuchar a esa persona.

-¿Medianoche? –murmuró Mirai-sempai, y se veía bastante asustada-. ¿No iba a ser mañana? ¡Diablos! ¡Debí haberlo pensando! ¡Cuando dijo domingo, Nonomiya se refería a las 00:00 horas! –consultó su reloj-. ¡Tenemos apenas más de una hora para estar listos!

-¿Qué hacemos? –preguntó Aya.

Ayano se había escondido en el baño, temblando tanto que la puerta hacia ruido.

Shiro! ¡Diles a todas las aves que se preparen! –comenzó a marcar papeles con una pluma roja-. ¡Código rojo! ¡Que les lleven estos papeles a todos los miembros de la BACUCE! ¡Ahora mismo! –todos los pájaros, entre especies muy diferentes, tomaron cada uno una nota marcada de rojo y salieron volando con velocidad. La líder se puso de pie-. ¡Yamanaka, Ayano-chan, ni se les ocurra salir de aquí! ¡Esperen a Daimondai! ¡Yuuki, Tsuruya, Shiro, vamos directos al edificio de Archivos y traten de ayudar a Chi no Ken!

-Un momento, por favor, Mirai-san. ¡Hanshakaiteki está volviendo a hablar! –advirtió Kazami-kun.

Así que esa es la voz del asesino de la locura. Sonaba bastante maligno. Considerando como esta se tambaleaba, podría afirmar que no era cosa del aparato. ¿Por qué hablaba de manera tan rara? Sus tropas no decían nada al respecto, así que debe ser normal.

-¡Falta apenas más de una hora! ¡Comiencen a beber los néctares de Motto Tsuyoku! ¡Esfuércense, acaben con Ellos, y cumplan la misión! ¡Danger es mío! –el hombre soltó una carcajada. ¿A nadie le parece extraño que haga algo como eso?

-¿Incluso Motto Tsuyoku? –se quejó la líder.

-¿Todos esos alias son de entendedores famosos? –pregunté.

-No exactamente. Ellos tienen una escuela privada, o algo parecido, en alguna parte de Tokio. Varios guerreros de alto rango salen de allí continuamente. Los alias que menciono son los genios de esta generación. Motto Tsuyoku, quien prepara unos esteroides que incrementan la capacidad física y mental por unas horas; Kurai Sora, que ennegrece el cielo para provocar tormentas; Trickster, el entendedor más rápido de Japón; Pyromancer, uno de los expertos en fuego más peligrosos y destructivos del mundo; y FrostSnow, que congela a sus víctimas hasta la muerte –las descripciones de esos sujetos asustaban, y mucho. Empecé a reconsiderar si haberme quedado fue una buena idea-. Se supone que están, como mínimo, al nivel de Yuuki. Deberían ser capaces de retener por bastante tiempo a los maestros. ¡Tenemos que darnos prisa! El equipo de Uragirimono no podrá pasar fácilmente a Chi no Ken, pero no podemos estar seguros.

-¡Muy bien, Mirai-san! –Kazami-kun tomo de la mano a Shiro, una vez que todos los pájaros salieron por la ventana, y lo llevo junto a nosotros.

La ardilla en su bolsillo no paraba de lanzarme miradas fulminantes, como si fuera yo quien estuviera arrastrando al pobre albino a una batalla campal. ¿Por qué todo mundo me echa la culpa de cualquier tontería que ocurre? ¿Es mi culpa?


Salimos a toda velocidad del edificio. Por suerte, la guarda está ocupada poniendo a buen recaudo a las chicas que no se habían ido ni participarían de la defensa, en su mayoría eran niñas de Secundaria y más jóvenes. Si atrapaba a un solo hombre adentro, podía darse por muerto, según por lo que me habían mencionado.

¡Debieron decírmelo antes de traerme, para empezar!

La paloma vino volando rápidamente. Mirai-sempai leyó el mensaje, mientras corríamos.

-¡Hay una tormenta fuera de los limites! Debe ser cosa de Kurai Sora. Y parece ser que Nonomiya y sus matones se desvanecieron en el aire, literalmente. Uso un tornado para cubrirse, y quienes los vigilaban perdieron de vista a su grupo. Aún no han atacado, pero la línea defensiva ya está formada. Resistirán lo que puedan, mientras detenemos a Uragirimono.

-¡En ese caso, Mirai-san, tenemos que llegar al edificio de Archivos! Las paredes son indestructibles, pero pueden intentar engañar a Chi no Ken… –Kazami-kun se paró en seco-. ¡No encuentro a Kiyoshi! ¡Su cama en la Enfermería está vacía!

-¿No está? ¿La habrán secuestrado? –preguntó la líder.

-Sus navajas no están. Y no hay ningún destrozo. Takane-san no está tampoco –se me ocurrió una muy buena explicación.

-Es imposible que se la hayan llevado sin que cortara algo. Y no tenían razón para ir por Takane. Seguramente se olieron que algo no andaba bien y…

Estaba dando un perfecto razonamiento deductivo, cuando alguien fue tan descarado de pasarme un brazo por la garganta y me puso algo en el costado. ¿Y este olor? Me parece familiar. Una fragancia corporal muy fuerte y atractiva.

-¿Kiyoshi?

-¡Te atrape, Uragirimono! ¡Sé todo lo que has hecho! ¡Vendiste a todos en la Academia, maldito, te voy a cortar en pedazos! –sí, no cabe duda, es Kiyoshi.

-¡Kiyoshi-chan, es muy obvio que él no es Uragirimono! –la reprendió Mirai-sempai, quitándole la navaja y obligándola a soltarme-. Tsuruya lleva menos de una semana aquí, y ese traidor nos ha estado vendiendo por meses. ¡Sacaste conclusiones muy rápidas! Además, ¿qué estás haciendo? ¡Deberías estar descansando bajo custodia!

-Pero… Mirai-nee, no puedo quedarme tirada sin hacer nada mientras pelean. No quiero que tú y Onii-san salgan heridos –tenía una carita tan tierna que casi le perdone el haber querido matarme ya por cuarta o quinta vez. Casi-. ¡Quiero hacer algo! ¡Aunque rompa mi promesa con Haruka-sempai! –un instante después de decir eso, se paralizo, como si se le hubiera escapado algo que no debía.

-Y hablando de ello, ¿dónde está Amano-sempai? –preguntó Takane, que al parecer venía siguiendo a esta Yandere con grave complejo de hermano.

-Seguramente en primera línea, preparando nuestras defensas. Así es él –sugirió Yuuki. Takane, luego de escucharlo, salió corriendo hacia cualquier lado, probablemente buscándolo-. ¡Takane-san, la línea de defensa esta frente a la fuente!

La chica debió oírlo, porque cambio de dirección de inmediato.

-¿Estás segura de lo que dices, Kiyoshi-chan? Ten en cuenta que podría haber gente más poderosa que Nonomiya Jun. Si vienes, podrías resultar una carga, y Yuuki terminaría herido protegiéndote –Mirai-sempai expuso una razón tan sólida que no había nada para objetar.

Un momento, yo soy aún más débil e inexperto que esta niña. ¿Qué se supone que voy a hacer si nos topamos con uno de esos tipos? Diablos, estoy comenzando a sudar frío.

-¡Eso no pasara! ¡Si alguien intenta atacar a Onii-san, yo seré su escudo humano si es necesario! –a Kiyoshi no le falta valor, solo sentido común. ¿Todas las lolis están así de chifladas?-. ¡No me queda nadie más! Si pierdo también a Onii-san, Mirai-nee y Shiro-chan, ¿qué voy a hacer?

No, en serio, tengo que aclararlo: Cuando veo a esta niña con lágrimas en esos ojos rosados, me dan ganas de abrazarla. ¡Es demasiado tierna! Aunque sé que va a convertirme en lonchas después de eso, la tentación es fuerte.

-Si estas así de decidida, no hay mucho que pueda hacer –abdicó la líder-. Hanshakaiteki ha ordenado que te atrapen sin un rasguño, así que tenerte con nosotros podría ser beneficioso. No intentaran atacarnos si estas cerca –me dirigió una mirada un tanto atemorizante-. Y recuerda que Tsuruya también es parte del Grupo S, lo quieras o no.

Kiyoshi inclino el perfil para verme de reojo, menospreciándome con claridad.

¿Necesitaba hacer la pose de Studio Shaft para verse bien, o le salió naturalmente?

-Sigo pensando que es un traidor o un espía –tal parece que ahora ni siquiera me dirige la palabra. ¿Qué pasara por su cerebro? Daría una fortuna por conocer sus pensamientos.

-En todo caso, mejor nos damos prisa. Tal vez podamos atrapar a Uragirimono con las manos en la masa –nos recordó Kazami-kun, todavía sujetando la mano del albino.

La líder asintió, y lidero la marcha apresurada, seguida de cerca por este imbécil sonriente que jalaba a un niño pálido, el cual era escoltado por su hermanita loli Yandere, y yo al final, pensando en cómo me había metido directo en este lío.

Y a todo esto, ¿adónde se metió Rea?


(Cambio de Narrador: ¿¿¿)

Sentado en una silla plegable, ubicada justo luego de atravesar la puerta, esta Chi no Ken.

Su cabello largo, negro y lacio, le colgaba en una cola de caballo por la espalda. Su vestimenta consiste en jeans y una camiseta de mangas cortas. Sus zapatillas están sumamente desgastadas. Tiene las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Parece que estuviera meditando, pero su katana está al alcance de su mano, apoyada contra la pared. Nadie ha entrado al edificio de Archivos desde que él esta apostado allí.

Parece un samurái moderno. De hecho, su técnica es muy similar.

Su verdadero nombre es Amamoto Kazuhiro. Tiene 24 años. Actualmente, luego de entrar en carrera desde hace ocho meses, ha derrotado a todos los oponentes que se cruzaron en su camino con aparente facilidad. Continúa en carrera para ser un Gran Maestro. Sin embargo, debido a que aún no ha tenido ningún combate muy llamativo, no es uno de los favoritos de esta generación. En el pasado, más de un Gran Maestro no se distinguió en un principio, así que ese último dato no le preocupa.

Se escucha un sonido en las sombras proyectadas por el gran edificio. Sí, hay alguien ahí. Toma su katana, Nagato, cerca del mango y vigila con cuidado. No puede distinguir quién es, ya que se oculta con habilidad de las farolas eléctricas.

-Si te acercas dos pasos más, te cortare –advirtió el hombre, sin perder la compostura.

Probablemente esté pensando que podría tratarse de un estudiante que tiene poco sentido del peligro. Sin embargo, la figura da otro paso. Kazuhiro pone el pulgar en la empuñadura y revela un milímetro de la hoja. La persona en la sombra es muy alta. Y su Espacio es excelente, no hay ni un rastro de entendimiento. Que un estudiante sepa hacer eso es muy difícil.

El samurái se pone ceñudo.

-Eres de Ellos, ¿verdad? Si, sospechaba que vendrían, con o sin ilusión alrededor. Aun puedes irte. Pasare por alto esta situación, te daré la oportunidad de retractarte.

Sin embargo, la figura avanza otro paso.

La persona oculta no piensa retroceder. Ya ha dejado claro que no se retractara.

Velozmente, tan rápido que un testigo apenas alcanzaría a ver el movimiento de la hoja, el samurái lanza un tajo lateral. En una fracción de segundo, no solo ha acortado la distancia lo suficiente para cortar a su objetivo con la punta de su katana, sino que aprovecho las sombras para cubrirse también, atento a un contraataque.

Sin embargo, se escucha un rechinido metálico, y la hoja resbala sobre el cuerpo del intruso.

Kazuhiro salta hacia atrás de inmediato, analizando la situación. Su objetivo ha usado un entendimiento para cubrirse, de eso no hay duda. Está muy seguro de haber tocado el torso del sujeto. O es una barrera, o algún tipo de armadura.

Considerando el sonido metálico, calcula que lo más probable es la segunda opción.

-¿Es todo? –por fin habla la figura escondida. Avanza nuevamente, y su cuerpo queda parcialmente al descubierto. Nagato ha cortado la ropa, se aprecia el desgarro en su estómago.

Pero no hay marca alguna en su piel.

Kazuhiro envaina la espada. Se le ve pensativo.

-No. Quería probar si merecías la pena. No lo hiciste nada mal. Incluso con mi velocidad y fuerza aumentadas, pudiste defenderte. ¡Sin embargo, esta vez no me contendré! –pone la mano sobre la empuñadura.

Su técnica más fuerte con Nagato es un desenvaine. Aumentando su fuerza y velocidad varias veces, consigue un impacto increíble que corta hasta el acero templado.

Sin embargo, esto no es nada más que un apoyo para su entendimiento.

Nagato es una auténtica katana japonesa antigua. Le fue heredada a Chi no Ken por su difunto abuelo. Es su arma principal, y también la única.

Cuando toca la sangre del enemigo, aunque sea nada más que un minúsculo corte, comienza a absorber el líquido vital como una sanguijuela, y a un ritmo muy elevado. Asimilando la sangre, la espada utiliza el volumen para hacerse más pesada, aumentando la potencia de los cortes. Además, el calor se transmite al arma, el hierro repara cualquier mella, los aceites la lubrican, y adquiere un color rojizo.

Si se suma todo esto a la anemia repentina por la sangre perdida en la victima sorprendida, se conforma una técnica muy poderosa. Esa es la razón de que Kazuhiro no haya perdido nunca.

-Inténtalo –lo reta el hombre escondido, y su voz delata que sonríe.

Molesto, el samurái desenvaina y lanza toda su experiencia y potencia en este tajo descendente. La fuerza es tal que una persona normal sería severamente cortada a la mitad fácilmente.

La corriente de aire generada por el vertiginoso ataque sacude los alrededores.

Sin embargo, en cuanto la hoja impacta en el hombro de la figura, se quiebra a la mitad con un chasquido.

Chi no Ken solo tiene tiempo de sorprenderse, pues la figura lo atrapa de inmediato por su delgado cuello. Se ve levantado del suelo por su oponente, que es un auténtico gigante que se acerca a los dos metros de altura. Con sus ojos acostumbrados a la oscuridad, por fin puede vislumbrar el rostro de esa persona.

-No… No puede ser… ¿Qué estas…

Sin una palabra más, el gigante cierra su mano con una fuerza inmensa. El cuello de Kazuhiro hace un desagradable sonido, y se tuerce de manera antinatural.

Deja caer el cadáver al suelo.

-Estos niños de hoy siempre creen ser tan fuertes, solo porque juegan con otros niños. Ninguno sabe lo que es una batalla de verdad.

Luego de pronunciar estas palabras al cuerpo, sube los dos escalones, y desaparece en el interior del edificio.

Me arrodillo sobre el samurái asesinado. Delicadamente, pongo las piezas de Nagato sobre su pecho. Luego reviso en su bolsillo, sacando un viejo teléfono celular. Si, lo que necesitaba.

Hice una leve inclinación y puse mis palmas juntas, en señal de respeto. Lo siento, Chi no Ken, no pude ayudarte. El enemigo que enfrentaste era demasiado para ti. Sin embargo, te puedo asegurar que no se saldrá con la suya. Y este teléfono es la prueba de ello.

Sé que Tomonori y sus compañeros del Grupo S pueden hacerlo. Y, aunque me lo he prohibido anteriormente, ya no puedo contenerme. Los ayudare.

He estado demasiado tiempo al margen. Todos me buscan. Pero alguien que no me busco, logro encontrarme.

O mejor dicho, yo lo encontré a él.

Porque soy a quien los entendedores conocen como Rea.

Continuara…

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