Yuiitsu no Shinjitsu

Capítulo 6: Objetivo Confirmado

Es muy frustrante.

Muchísimo, joder, no esperaba algo como esto.

He cambiado totalmente de opinión respecto a mi compañero de habitación con su sonrisita estúpida. Aunque estuve diciendo muchas veces que su poder era inútil, me acaba de demostrar lo contrario. ¡Puede utilizar los cuatro entendimientos comunes con cada ficha por separado! ¿Comprenden lo que eso significa?

Es como tener a varias personas en vez de a una sola. Ciertamente, puedes detener un golpe de gravedad con una barrera. Pero no puedes detener varios de ellos, todos desde diferentes direcciones. Y lo peor es que no importa cuántas fichas destruyas, siempre habrá más. Kazami-kun puede estar en hasta diez lugares a la vez sin problemas, siendo casi imposible averiguar donde esta él.

Y, por lo que he oído, Haruka-kun es el mayor experto en combate directo aquí en la Academia en estos momentos. Mencionaron algo sobre unos sempai que estaban de vacaciones, pero los chicos a los que les pregunte no quisieron hablar más del tema.

Haruka-kun y Kazami-kun son unos genios. Y yo, por el contrario, soy el novato que no sabe hacer nada, ni siquiera lo más simple. Sé que me dijeron que se necesita tiempo para lograrlo, pero esto es un asunto de hace mucho. Aprender cosas por repetición es inútil para mí. Soy horrible cuando se trata de memorizar. No sé porque exactamente, pero siempre que intento repetir algo, no puedo. Olvido todo al instante. Esa es la razón por la que mis calificaciones en varias materias jamás han pasado de la media.

La Academia Jikû se ve genial, es un lugar de lo más interesante. Pero en un instante, me di cuenta de que es también una locura. Los estudiantes van por ahí, entendiendo lo que se les da en gana, y nadie los supervisa generalmente. El viejo del dormitorio masculino vigila por las noches, pero poco más. Y estos profesores… Bueno, si el entrenador de anoche era un ejemplo de lo peor, pensé que los demás eran normales.

Que iluso fui.


Cuando entramos a la clase de ciencias, y me encontré con que la profesora estaba sepultada en una montaña de papeles, perdí las esperanzas. Para peor, esta mujer apenas podía llamarse tal, estaba casi seguro de que no tenía más de 21. Cuando la logramos sacar de allí, me di cuenta de que era muy bajita y torpe. Se tropezó y cayó encima de mí. Tenía unos pechos enormes, que me aplastaron los pulmones y me dejaron sin aliento. Se puso de pie demasiado despacio, disculpándose a gritos.

Con eso, mi impresión de ella se vino abajo.

Ese sería un buen ejemplo de que este lugar esta descontrolado. Los demás profesores no eran mejores. El de japonés era un enano octogenario que se la pasaba gritándonos. Y el de matemáticas tenía una rara sonrisa, especialmente al ver a Haruka-kun. Esos eran todos los que conocí hasta el momento, pero sospeche de inmediato que los demás eran aún peores.

El único consuelo era Haruka-kun, un verdadero chico con estilo. Que agradable era poder tener a alguien que estuviera cuerdo cerca. Además de eso, su alias era genial, le decían Azuma no Ryuu. Me mantenía con los pies en la Tierra. Y parece que no le molesta que siempre consulte cualquiera de mis dudas con él. Una excelente persona. Lástima lo del grupo de acosadoras.

-¡Miren quien está aquí! –llamó una voz que yo reconocí.

Mientras cavilaba en silencio, abstraído de la realidad, un grupo de chicos se habían aparecido a mi lado, y me cercaron con velocidad. Tenían todo el aspecto de matones de Secundaria. Quien los lideraba era ese chico del pelo pajoso, Nonomiya Jun. Su cara parecía haberse hecho únicamente para sonreír de manera perturbadora. Sostenía una piedra, arrojándola al aire como si fuera una pelota.

Genial, yo solo y rodeado por bravucones que si sabían entender.

Joder, que linda situación.

-¿No es el novato del Grupo S? –murmuro uno de sus acólitos, un enano más bien feo y rechoncho.

-Sí, es él –confirmo otro, que parecía un idiota con toda la cara pintada estilo camuflaje militar.

-Pues era obvio quien era, genios –se quejó Nonomiya. El coro general se río, dándoles empujones a los dos metiches. Yo ya estaba evaluando como salir disimuladamente, pero tenía la sensación de que no me dejarían. Esos tornados que había hecho la noche anterior eran demencialmente peligrosos. Me harían trizas en unos segundos. Joder, espero que haya reglas sobre atacar a otros estudiantes en pleno patio-. ¿Cómo está tu novia? –puso una sonrisa estúpida. No tengo novia, así que no se dé que me habla.

Un momento, ¿se refiere a Kiyoshi?

-No es mi novia –solté rápido. Soy un tremendo idiota, no debería hablar así con este chico peligroso. ¡Cualquier comentario fuera de lugar y acabare medio muerto!

-Ah, cierto. Esta enloquecida con su hermano. Pff, que lastima de belleza. Si sabes lo que te conviene, es mejor estar del lado correcto, ¿me entiendes? –bastante bien, pero igualmente me lo aclaro-. Métete en mi banda. ¡Es muy divertido! Puedes hacer lo que se te da la gana en este lugar. Mientras no molestes a otros dioses, claro está. No hay que meterse en peleas donde no puedas ganar –le hecho una mirada sombría a uno de sus matones, uno que tenía vendas en varias partes del cuerpo y un brazo en cabestrillo. Sospecho que se habrá entrometido donde no le llamaron, porque parecía avergonzado.

-¿Dioses? –pregunté. Me hacia una idea de a qué se refería, pero quería ganar algo de tiempo para evaluar la situación. Era algo extraño ser amenazado por un chico menor que yo, pero en esta situación no hay mucho que considerar. No dejaba de mirar esa piedra que Nonomiya arrojaba hipnóticamente al aire.

-Pues obvio. Nosotros somos dioses. El poder que tenemos solo puede ser llamado así. ¿No te has dado cuenta lo mucho que estamos por encima de los humanos? Ellos son patéticos. Lo único bueno que han hecho es traernos al mundo. Somos elegidos, los que dominan esta Tierra. Harías bien en tenerlo siempre en mente –tal parece que no es un idiota. No tanto. Sin embargo, su tono no me agradaba nada.

¿Para qué quería en su banda a un inútil como yo? Probablemente solo buscaba un espía, molestar a Mirai-sempai y los demás, o burlarse de mí. Tal vez las tres cosas a la vez. En todo caso, nada bueno. No necesitaba leer su cara para saber que esta era una jugada tonta y provocadora, posiblemente una venganza por lo de anoche. Él no metería en su banda a un chico de Preparatoria, siendo que todos los demás eran de Secundaria.

-Lo siento, no estoy interesado… –me dispuse a marcharme, pero una ráfaga de viento me bloqueo el paso. Nonomiya tenía la mano levantada. Me daba mala espina. Parece que esperaba oír esa respuesta, y estaba listo para hacérmela pagar.

En ese instante, se escuchó un grito.

-¡Nonomiya! ¿Qué haces con mi kouhai? –Mirai-sempai. Estaba acompañada de una chica baja con coletas. Miraba hacia acá como si fuéramos un problema-. Lo necesito, así que lárgate.

-¡No te hagas la importante, bruja del tiempo! Estoy discutiendo con él sobre su futuro. ¿No crees que sea mucho más importante que ir por ahí, inventándote cosas sobre una invasión? –ella no pareció impresionada. Más bien, era como si estuviera evaluando algo.

-No tienes nada de qué hablar. Si nos atacaran a gran escala, lo único que podrías hacer es ser un imbécil muerto. Después de todo, también tienes esa gran debilidad de las barreras. Y tu trasero ya ha tenido bastante trabajo últimamente –este último comentario hizo que Nonomiya se pusiera rojo de ira.

Le arrojo la piedra a Mirai-sempai inmediatamente, y debió de hacer algo para acelerarla, porque fue demasiado rápida para ser normal. No tuve tiempo ni para gritarle a la líder que tuviera cuidado.

El guijarro se detuvo en el aire. Inmediatamente, se convirtió en polvo, y el viento se lo llevo. Hubo un sonido raro, y el molesto bravucón de Secundaria fue empujado un par de metros. Los chicos de su banda, sin intervenir, solo se quedaron parados incapaces de reaccionar.

Entendí ese último movimiento, era el Golpe de Gravedad Esencial. Sin embargo, no sé cómo hizo que la piedra se desintegrara, eso no fue una barrera. Si hubiera usado una, la piedra se hubiera desviado por el muro. Sin embargo, literalmente se pulverizo.

-¡Ya me las pagaras! –le grito Nonomiya, levantándose con rapidez-. Tú y todos en este lugar me lamerán las suelas de los zapatos. ¡Solo espera al domingo! En dos días, veras que soy el más grande de los dioses –se fue rápido, seguido de cerca por su banda. Me dirigió una última mirada oscura.

No tengo que preguntar sobre su oferta anterior, es obvio que ahora quiere matarme. Por otro lado, recordé un par de cosas. Kazami-kun me había comentado, más temprano, que Mirai-sempai era famosa por tener un entendimiento raro. Y ese chico la había llamado ‘bruja del tiempo’. Se me ocurrió una teoría increíble, pero razonable.

Mirai-sempai… ¿Su poder es manipular el tiempo? –le pregunté.

La chica a su lado asintió con la cabeza.

Joder, eso es increíble. Me encantaría poder hacer eso. Convertir a la gente como Nonomiya en bebes… Sería muy divertido. Solté una risita.

-No sé en qué estás pensando, Tsuruya, pero te advierto que el entendimiento no es para jugar. Ya has visto lo que pensaba ese malvado que lastimo a Kiyoshi-chan. No somos dioses en absoluto, tan solo tenemos algunas cosas diferentes. Nuestro deber es saber controlar nuestros poderes, y usarlos para traer paz y prosperidad al mundo, no para hacer daño. El egoísmo no está permitido en el Grupo S. Si quieres hacer algo malicioso, dímelo ya, para que te expulse –me reprendió la sempai, leyendo bien mi expresión.

Tiene razón. Además, según lo que había leído en la guía para principiantes que me había escrito Haruka-kun amablemente, alterar un cuerpo humano es algo extremadamente difícil. Muy pocos eran capaces de manipular seres vivientes. Aunque Mirai-sempai intentara convertir a alguien en bebe, no lo lograría.

Mirai, tenemos que darnos prisa –señaló la chica a su lado. Parece de la misma edad que la líder. Tenía un color de pelo ridículo, entre rubio y plateado. Entre el azul de Mirai-sempai, y el tono verde de Haruka-kun, empecé a sospechar que mucha gente aquí tenía características estrafalarias, pero esto lo confirma-. Ese comentario fue muy sospechoso. Sin duda está involucrado –estaba muy nerviosa.

¿Involucrado? Si hablaban de Nonomiya, perfectamente me lo imaginaba robando cualquier cosa.

Entonces vi algo moviéndose detrás de las chicas. Una figura irreconocible. Joder, otra vez ella. La Niña Fantasma, apareciendo por segunda vez hoy, como para decírmelo claramente: ‘No te libraras de mi tan fácil’.

Rea me hizo señas apresuradas. ¿Quería que fuera a alguna parte?

-¿En serio? Entonces vamos. No me gusto para nada la forma en que lo dijo –Mirai-sempai y su amiga solamente se marcharon, no sin antes darme una clara mirada que decía ‘No es tu asunto’. Supongo que eso de que me necesitaban para algo era pura mentira.

¡Como si me interesara lo que hacían en secreto! Ahora mismo, intentaba ignorar a esa Niña Fantasma que me hacía frenéticos gestos. ¡Ah!, maldita sea, no hay manera. No deja de molestarme. Está dando saltitos delante mío, poniéndome nervioso.

-Está bien, ya voy –le dije. Pareció alegrarse, y salió corriendo en dirección a… Bueno, no sé qué era exactamente. Todavía no estoy familiarizado con todos los edificios de este complejo tan grande. Y pensar que la gente normalmente ve un terreno baldío.

Que increíble.

La sigo lo más rápido que puedo. Nunca pensé que esta chica invisible podría ser tan rápida. Un momento, habría que considerar que tenía unos mil años, y que había viajado por todo el mundo otorgando el poder para entender. Tenía sentido que fuera muy veloz. ¿O si no como diablos creas entendedores en el otro lado del mapa?

Se detuvo bajo una ventana baja. No había nadie alrededor. La zona parecía casi abandonada. Un cartel señalaba ‘Cobertizo’. Así que este enorme edificio era un cobertizo. Sí, claro, y yo soy un caballo.

Ella me hizo una seña de silencio, y se quedó agachada, escuchando. Me senté a su lado, y pude oír unos susurros. Dos voces hablaban tan bajo como podían. No lograba entender ni una palabra. Al parecer, Rea notó esto, porque me cubrió la oreja con su mano, y de repente pude entender la conversación como si estuviera junto a ellos.

-También me preocupa. Jun dice que todo se resolverá, pero no confió en esos tipos. Después de todo, son asesinos profesionales…

Joder. Me acabo de meter en algo gordo.


(Cambio de Narrador: Mirai)

Entramos a la habitación de Yamanaka. Ella está en el grupo U, junto a su hermana menor y dos chicos de tercer año. En esta Academia, compartes habitación con tus compañeros de grupo, separados por géneros. El lugar está completamente lleno de peluches. Esto era cosa de Ayano-chan, su hermanita. Tenía un pequeño problema.

Bueno, siendo sincera, es una dificultad enorme.

-¿Ya volviste, Onee-chan? –una niña de 12 años nos dio una mirada, e inmediatamente se ocultó tras una pared.

Tan tímida como siempre. Todas las decoraciones eran suyas. Le encantaba vivir entre todo estos colores, y Yamanaka no ponía ninguna objeción. Sin importar cuánto le dijera que tenía que sacarla, no había logrado que Ayano-chan pisara el exterior de esta habitación en dos años.

Era una tremenda Hikikomori.

Mirai-san. No sabía que venias –dejo de esconderse, pero no se acercó.

La puerta aún estaba abierta. La cerré rápidamente. El exterior le daba terror.

-Ayano-chan. Eres demasiado retraída. Tendrías que salir alguna vez. Allá afuera hay todo un mundo para conocer –pude notar claramente como tembló, y sólo ante la idea de salir. Sinceramente, no quiero recordar lo que ocurrió cuando nos presentamos. Su hermana mayor tuvo que sacarla a rastras del baño, y tenerla sujeta mientras yo observaba todo.

Que horrible escena acabo de recordar. Sólo ignórenla.

-Ya intente de todo. Es inútil, no saldrá jamás –dijo Yamanaka.

Ayano-chan se entristeció. Yo sabía que ella no quería ser así, y traer tantos problemas a su hermana mayor. Tenía algún horrendo trauma con respecto a eso, pero nunca fui capaz de preguntarle a Yamanaka que diablos había sucedido. Hay cosas que es mejor dejar enterradas.

-Lo siento –se disculpó, bajando la mirada. Sus ojos eran verdes también. Su melena amarillenta estaba muy desordenada, nunca la peinaba, o al menos jamás la vi hacerlo. Tenía la piel tan pálida que parecía un zombie. Era mucho más pequeña que Yamanaka. Tenía cierta belleza, pero era demasiado enfermiza debido a esa apariencia tan desaliñada. Pocas personas la habían visto alguna vez, lo cual era lamentable.

Ha perdido tanto el contacto con el exterior, que no me puedo ni imaginar lo que está sintiendo en este instante. Es como estar frente a un ser inhumano.

No puede continuar así. Terminara como un cascaron vacuo sin alma. Pero no encuentro manera de hacer nada. Si ni siquiera su hermana mayor puede ayudarla, no se me ocurre nada.

-No importa. Necesitamos que insonorices la habitación de adentro para afuera –ordeno Radio. Ayano-chan tenía un entendimiento excelente de esta habitación, después de pasar dos años de manera ininterrumpida. Dio una palmada, y las paredes destellaron un instante. Lo hacía ver muy fácil, pero en realidad se trata de toda una hazaña-. Pon el té para cuatro. Y trae la grabadora de esta mañana.

-¡Eso me asusto! –replicó. Le temblaban los parpados-. ¡Tengo miedo, Onee-chan! Lo que decían esas personas era horrible. No quiero morir… –le cayeron un par de lágrimas. Rápidamente, saque un pañuelo de mi bolsillo y las seque, con sumo cuidado. Esta niña era de porcelana, tanto física como emocionalmente.

Era muy fácil hacer llorar a Ayano-chan.

Cada vez me preocupaba más lo que sucedería el fin de semana.

-Nadie va a morir –le prometí. No estaba alardeando, realmente espero que todos sobrevivamos. Soy realmente determinada en proteger a mis amigos-. Si alguien morirá, serán ellos –mi declaración pareció tranquilizarla un poco. Pero sólo un poco.

-En realidad, no sé si podrás cumplir eso, MiraiRadio abrió la ventana, la que daba a unos setos de la parte trasera. Un rayo de sol invadió la estancia. Ayano-chan se apartó rápidamente, y se escondió en las sombras. El sol le daba mucho miedo-. Las cosas pueden ser muy adversas. Nuestros enemigos no tendrán piedad. Ellos nunca han conocido la misericordia.

A través de la ventana abierta ingreso una persona. Con una hábil combinación de un entendimiento para pegar una ficha en las suelas de sus zapatos, y otra para levitarlas, Yuuki se paró en el alfeizar y saludo a Yamanaka.

Al ver esto, Ayano-chan soltó un gritito y se escondió en el baño.

-No hay necesidad de tener tanto miedo, Yamanaka-san. Soy yo, Yuuki Kazami –murmuro él, siendo lo más cauteloso y amable que podía. La pequeña se asomo para revisar que realmente fuera la persona que conocía antes de relajarse, pero no perdió su aire nervioso.

Entrar al dormitorio de chicas estaba prohibido para los varones. La guarda era una veterana que había perdido un ojo hace algunos años, y por supuesto muy estricta. Si llegaba a ver a Yuuki, se pondría hecha una furia, y demostraría porque la llamaban Oni no Sansujin-sha. La última vez que Ayano-chan vio a este chico fue hace meses, pero considerando su buena memoria, tan solo se asustó por el método brusco que uso para ingresar. Por algo lo llamaban genio. No cualquiera puede volar. Si no hubiéramos usado este truco, no hubiera podido asistir a esta reunión. Y eso sería lamentable, considerando lo que vengo sospechando.

-Ya que estamos todos, vengan –llamó Yamanaka.

Todos nos sentamos alrededor de la mesilla. Ayano-chan le trajo nerviosamente una grabadora pequeña. No importaba el tamaño, con Radio cualquier cosa podía tener un rendimiento imposible.

Ella era así de hábil.

-Esto lo grabe en la mañana. Ellos están usando algún técnico en las compañías telefónicas, que pasa estas llamadas encriptadas. No pude eliminar el distorsionador de voz, ni rastrear las señales. Y tiene algunos cortes. Es todo lo que pude conseguir –oprimió el botón y la cinta comenzó a reproducirse.

-…Sin problemas. Kaminari estará lejos de la ciudad este sábado. Conseguí también los horarios de los demás profesores. En un espacio de tres horas, la seguridad tendrá su punto más débil. Los peores problemas serán… –hubo un corte de un minuto, aproximadamente. La interferencia era muy fuerte, se oía mucha estática-…En verdad, así que también queda descartado. Y al final esta Danger, pero a él ya lo conoces.

-Si –esta nueva voz era casi indistinguible de la anterior, el tono del distorsionador era idéntico, pero se podía notar que era otra persona por la forma en que hablaba. Pronunciaba algunas palabras de manera muy distinta, como si no fuera de la región de Kanto-. De Danger y sus ilusiones me puedo encargar. Será muy regocijante encontrarme con él después de lo que paso en Hokkaido. Se lo haré pagar con mucho dolor… –hubo otra interrupción.

-¿Hokkaido? ¡Danger enfrento a Hanshakaiteki en Hokkaido! ¡Ese sujeto es tremendamente peligroso! –recordé.

Hanshakaiteki era un experto en entendimiento de locura. Sus víctimas acababan, en el peor de los casos, con muerte cerebral debido a las terribles cosas que les hacía. Pocos lograron mantener la cordura, y uno de ellos fue Danger. Si ese hombre era quien había planeado esta invasión, podíamos esperarnos un plan especialmente retorcido y maléfico.

Yamanaka me hizo una seña de silencio. La grabación continuaba.

-…Masacrar sin ninguna piedad. Dos años es mucho tiempo de espera, pero va a valer la pena cuando cobre mi venganza –continuaba el supuesto Hanshakaiteki, soltando un monologo-. El equipo está organizado y preparado, con instrucciones de capturar a todos los que puedan servirnos. El resto…

Hubo una nueva interrupción, de aproximadamente un minuto. Solo se escucharon algunas palabras entrecortadas como ‘Sepultaremos’, ‘Estratega’, ‘Recursos’, etc. Cuando las voces se hicieron comprensibles de nuevo, volvía a hablar la primera persona.

-…Apoyo extra. No son para tanto, pero no se esperan que haya un asalto interno. Con excepción de esa chica, por supuesto. No sabe quién soy, pero está bastante segura de que vamos a atacar. No es para nada tonta. Podría representar el peor de los problemas.

-Te estás refiriendo a Kirisaki Ruri, ¿verdad? –dijo la segunda persona-. Tengo órdenes de más arriba, Uragirimono. La quieren con vida. El entendimiento del tiempo vale oro. Yo me encargare de su cerebro en cuanto haya acabado con ese maldito de Danger –me dieron escalofríos.

Se suponía que era posible alterar los recuerdos y las emociones con el entendimiento. Si Hanshakaiteki era capaz de hacerlo, podría perfectamente hacerme creer que estaba en su bando. Pero algo como eso no debería ser fácil. No le dejaría, bajo ningún concepto, convertirme en un arma sin cerebro.

Prefiero suicidarme.

-Muy bien. Ah, ya que estamos en eso, recuerda pasarles la foto a todos tus subordinados. Nadie debe hacer daño a esa joven, bajo ningún concepto. La capturaran con la mayor delicadeza posible. Será sencillo, es muy cercana a Kirisaki. Está en su mismo Grupo. Las capturaremos a las dos juntas –¿de qué está hablando el tal Uragirimono? La única chica en mi Grupo aparte de mi misma es Kiyoshi-chan.

¿La querían a ella también? Eso no tenía sentido. Su entendimiento no era raro, y pese a ser muy mortífero, tenía graves fallas. ¿Por qué la primera persona había ordenado que la capturaran sin daño? Algo se nos estaba escapando.

Odio cuando eso pasa.

Yuuki no había cambiado su expresión ni un ápice. Seguía sonriendo de esa manera tan espeluznante como siempre. Pero casi parecía que se hubiera endurecido. Yo también hubiera reaccionado así si estuvieran hablando de mi hermana menor de esa manera. Si tuviera una, claro está. Lo único que tengo son puros hermanos mayores.

-Ya lo he hecho. Con respecto a ese apoyo extra, ¿son confiables? No quiero tener problemas imprevistos si el grupo que reuniste es demasiado débil –respondió Hanshakaiteki.

-No son fuertes. Diles a tus subordinados que no confíen en ellos ciegamente. Pero podrán encargarse de la masa general, a excepción de los profesores y los alumnos más destacados –el espía era ciertamente inteligente. Así que tenía un equipo dentro. Mas traidores, lo que nos faltaba-. Si hace falta, pueden servir como escudos.

-Buen trabajo. Sin duda recibirás un ascenso. Y si todo sale bien, tendrás más de una recompensa. No diré nada al respecto, las niñas no son mi tipo, pero algún día será una bella mujer. Buena elección… –aquí se cortó de nuevo. Yamanaka apago la cinta, lo que daba a entender que no había más que esto.

Considerando que la puse a interceptar todas las llamadas de la Academia, bajo riesgo de ser descubierta por el espía o los profesores, nos logro traer un material muy bueno. No solo confirmo mi teoría, incluso recibimos detalles muy específicos que siempre serán útiles.

-Creo que están pensando lo mismo que yo. Este Uragirimono ha hecho un excelente trabajo. En cualquier momento, seremos atacados desde dos frentes. No me gustan las opciones –ella dio un sorbo a su te, sin levantar la vista-. Sospecho que será este domingo, si las palabras de Nonomiya Jun son ciertas. Él tal vez sea el espía, o está en el equipo que ha reunido.

-La segunda. No es tan listo para diseñar todo este plan. Y si lo fuera en secreto, no lo habría revelado tan estúpidamente hace un rato –repliqué-. Ellos están planeando atacar la Academia, robar la información clasificada, secuestrar a los estudiantes útiles, eliminar a los inútiles, y reducir la cantidad de futuros activos en Nosotros. Nonomiya no podría hacer todo este complicado plan, lo quiera o no. El espía es alguien más. Alguien de verdad inteligente. Y su colaborador es Hanshakaiteki, un asesino experimentado y despiadado. Tenemos que hacer un plan.

-Será difícil. Kaminari-sensei no nos escuchara, irá a esa reunión que tiene. Akire-sensei no va a retrasar su descanso, considerando que se ira de la ciudad. Tal como dijo el espía, es el momento más vulnerable en muchos meses –concluyó Yuuki.

Decir que el director va a una ‘reunión’ es realmente adornarlo demasiado. Iba a una cita con su secretaria. Y un par de cosas más mundanas, pero no venían a cuento en este momento. No hay razón para preocuparnos por la situación amorosa de ese tipo.

-No podré hacer mucho para ayudar. Soy pésima en combate directo. Y debo proteger a Ayano, además –se justificó Yamanaka. Era muy cierto. No había manera de sacar a Ayano-chan de la habitación, con o sin asesinos aproximándose. Tendríamos que detenerlos de alguna manera.

-Puedo convencer a los líderes de los Grupos A, B, D, F, I, K, M, U, W, y Z. Además hay varios alumnos relacionados a la BACUCE que definitivamente elegirán pelear. Y después están los estudiantes que permanecen internados todo el año, como Yuuki y Shiro. Entre todos esos, creo que puedo reunir a unos doscientos miembros fácilmente, en su mayoría de Preparatoria –propuse.

-Y si se lo pido, Akagiri-sensei nos ayudara –aseguró Yuuki. Ese sujeto era gay, y por más que fuera el maestro de matemáticas, sus alumnos le parecían muy lindos-. Shinjinfuka-sensei no dejara a ningún herido a su suerte, y es muy seguro que Kazekami-sensei desee pelear.

-¿Qué hay de Jakuten-sensei? –preguntó Yamanaka.

-Podemos convencerla… Espero. Sería un gran aporte. Lo importante ahora es prepararnos, hacer una estrategia, y no dejar que Nonomiya u otros traidores se enteren de esto. Yamanaka, será mejor que guarden esa grabación bajo siete llaves. Si se enteran de esto, irán primero a por nosotros –aconsejé.

Estaba comenzando a pensar en algo. Si pudiéramos poner a Haruka-kun y Yuuki peleando hombro con hombro, nadie los detendría. El primero tenía una excelente habilidad en combate, y el segundo era el mejor explorador y desarma trampas. Mientras que no tuvieran que pelear con Hanshakaiteki, estarían perfectos.

Con eso podríamos tomar ventaja.


(Cambio de Narrador: Tomonori)

Me quede helado. No en el mismo sentido que esta Niña Fantasma, que su piel es como hielo, me refiero a que me sorprendí tanto que me paralicé. Reconocí las voces, que las oí hace muy poco. Eran los dos matones de Nonomiya de los que se había burlado antes. El que había dicho lo de los asesinos era el enano feo. Y el raro de la cara pintada le respondió.

-¡Ya sé que son asesinos! Pero recuerda, están de nuestro lado. Lo único que tenemos que hacer es desactivar las defensas para que puedan entrar. Ahí entro yo, por algo soy el increíble Koumeisai

-Tu entendimiento solo sirve para anular ilusiones, es patético. Mientras no te enfrentes a alguien que las use, no puedes lograr nada. Y no estás al nivel de Danger, apenas puedes anular un pequeño espacio…

-¿¡Y cómo van a entrar si no les ayudo!? –gritó ensordecedoramente el del camuflaje militar-. Si te metes directo a la ilusión, quedas atrapado en un laberinto de cosas extrañas que es tremendamente difícil de soportar. Te vuelves loco poco a poco, y tu cuerpo en el mundo real es vulnerable. Es una técnica insuperable. Aun no sé cómo fue que Danger no resultó ser un Gran Maestro.

-Pues porque alguien la supero. Su pelea con Hanshakaiteki fue un empate, así que no les dieron el título a ninguno de los dos. Ya sabes, la batalla por ser Gran Maestro no es justa. El que gana es el elegido, sin importar que trucos haya usado. En cierto sentido, el titulo no se da por ser un gran entendedor, sino por ser muy fuerte peleando –replicó el feo.

En ese momento, se escucharon unos pasos.

-¡¿De qué están hablando?, idiotas! ¿Qué haremos si alguien los escucha y se entera de todo? –Nonomiya Jun. Al parecer, los dos tontos de su banda no lo esperaban, porque pude oír como ahogaban unos gritos y farfullaban excusas-. ¡Ya cállense! No sabemos quién puede estar oyendo.

Sus pasos se hacían más fuertes. Me di cuenta de que venía hacia acá, a mirar por la ventana. Mire alrededor, pero no había donde esconderse. Estaba atrapado. Ellos hablaban de algo sobre un invasor, y yo no podría explicar que hacia aquí. Me dio un escalofrío al pensar en lo que me harían. Tengo que pensar en algo, ¡pero ya!

Al parecer, Rea era más rápida que yo. Inmediatamente, me abrazo, helándome con su temperatura corporal. Vi a Nonomiya asomarse por la ventana, la cual no estaba cerrada. Me miraba directamente a los ojos. Hice una sonrisa tonta, como queriendo decirle que no había escuchado nada.

Y solo miro alrededor, y metió de nuevo su cabeza.

-Tienen suerte. No hay nadie. Bien, ¿estaban dudando de mis contactos? –no entendí nada.

Entonces pude notar que mi compañera se reía. Me mire las manos. No podía verlas. ¡Joder, soy invisible! Ella debió de hacerlo. Le sonreí, articulando la palabra ‘Gracias’.

Me asome, para descubrir que toda la banda estaba ahora reunida, con Nonomiya en el centro.

-No es que dudemos, Jun. Es que… Nos ponemos nerviosos. Son asesinos, después de todo –dijo el enano.

-¿Y qué? Cuando termine todo esto, nosotros también lo seremos. Vamos, no sean quejicas, estamos en guerra. El que sobrevive gana. ¡Y nosotros sobreviviremos! –hizo un ademán de triunfo. Sus compañeros no parecían muy entusiasmados, pero respondieron como les salió.

Yo empecé a tomar nota mental de lo que pudiera.

-Entonces conoceremos a Hanshakaiteki. ¡Ya quiero verlo! Dicen que está loco de remate –dijo uno, intentando levantar el ambiente.

-Según Uragirimono, no esta tan loco. Es solo que se emociona un poco en combate. Pues lo verán de las dos formas, si sobreviven. Así que ya saben: Estén preparados. La prioridad es bloquear el camino al ala científica. Dado que los edificios principales están reforzados por el anterior director, el Gran Maestro Bouhatei, son indestructibles –hubo murmullos de asentimiento. ¿Un Gran Maestro fue director? ¿Quién lo cambio por el torpe imbécil que tenemos ahora?-. La única forma de entrar o salir del recinto donde se guarda la información es a través de la puerta principal. Nuestro objetivo es dominar esa zona, y darles tiempo a nuestros colaboradores de conseguir la información. Luego, dejar inconscientes a las chicas del Grupo S. Y no usen violencia innecesaria, las quieren vivas –las chicas del grupo S… ¡Mirai-sempai y Kiyoshi! ¿Por qué ellas dos?

-¿Podemos aprovechar cuando estén desmayadas? –preguntó Koumeisai.

Pervertido.

Jun negó con la cabeza.

-Pregúntaselo a Hanshakaiteki sobre la bruja del tiempo, pero a la loquilla de las navajas la quiere Uragirimono intacta. Dijo que si le encuentra una sola marca, nos convertirá en barbacoa –¡mira quién lo dice! Tú lastimaste bastante a Kiyoshi ayer. Si este sujeto que se hacía llamar así la quería intacta… ¿Será que es un lolicon embobado? Hay otras chicas lindas en la Academia, las vi por todos lados, aunque ninguna se acercaba a esa loli Yandere. ¿Por qué tan especifico?-. Tomoki y Yuu, ustedes ayudaran a Hanshakaiteki con Danger. El resto, me seguirán a mí. El sábado a las cinco de la tarde, ¿ha quedado claro? –todos asintieron.

Yo estoy preocupándome. Tengo que decirle a alguien de todo esto. ¿El director? No. ¿Algún maestro? Menos. ¡Nadie va a creerme! ¿Quién queda?

Mire a Rea, que supo lo que quería preguntar antes de que lo hiciera, y me hizo una seña obvia. El gesto de un cabello cortó. Si, lo mejor sería decirle a Mirai-sempai. Tal vez ella sepa que hacer.

Y si no, joder, estoy en un enorme problema. ¿Es que allá arriba me tiran toda la basura a mí, o es solo mi imaginación?

Continuara…

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