Metalord Revolution Pack!

Hola de nuevo!!

Para que no todo sean malas noticias les dejo este pack

Disfruten!!!

PD: GranHelios se hará cargo de Slave Harem en su pagina pero igual seguiré dejando por acá sus post para que no se pierdan tanto los despistados…

 

CAPITULO 15 – RUTA DE VENGANZA

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

Estaba muy cerca del lugar, unos minutos más de caminata y llegaría, pero no podía correr el riesgo de confrontarlos en medio de la noche, mi visión no es de la mejor en la oscuridad y puede que entre ellos haya hábiles magos adaptados a combates nocturnos que me lo hagan difícil con su magia.

Debí ser paciente y me quede en medio del bosque para encender una fogata y reposar allí hasta el amanecer, estaba lo suficiente lejos como para que me percibieran, de hecho es imposible que lleguen a verme, conozcas el lugar y la razón del porque no verían la luz del fuego a esta distancia.

En mi mente se reproducen recuerdos de aquellos días, la primera vez que acompañe a mi padrastro Walter y Euber en su trabajo como comerciante, fue cuando tenía 6 años y estaba empezando la fabricación del AK-47.

Era un espléndido día por el bosque, en la carreta además de los tres teníamos como compañía extra a dos brujas del pueblo en la parte trasera como escoltas de seguridad, ambas no pasaban de los 30 años y eran apta para el combate por lo que fueron las elegidas para asegurar el recorrido de mi viejo tanto ida y vuelta.

— ¿Y a donde nos dirigimos primero? –Pregunte yo.

—Comenzaremos con ir a Sota y después a la aldea de Argoh –Me contesto Euber.

— ¿Argoh?, leí por ahí que ese poblado es el más popular de esta área.

— ¡Jajaja!, y lo es –Comenta emocionado Walter —Allí está el gremio de comerciantes, pero lo que resalta su popularidad es que en ese lugar es donde se encuentra el gremio de aventureros más cercano.

Aventurero, un oficio que consiste en variedades de trabajos en donde la mayoría de las ocasiones pones tu vida en juego, casi parecido a un típico RPG, desde cazar monstruos, búsqueda de objetos y otras variedades de misiones, solo que aquí todo es real, tanto el dolor, estrés, desangrarse, quedar lesionado de por vida y por supuesto morir, no hay segundas oportunidades, en mi caso una tercera.

—Dime Rozuel, ¿qué harás cuando seas grande? –Me pregunto Walter.

— ¿Qué hare?, Hmmm…

No lo había pensado, a los 9 años culminaría mi educación en Windaz y el resto dependerá de mis cualidades para sobrevivir en el mundo, las únicas características con la que contaba era mi habilidad ESP y mis armas de fuego, obviamente volverme un traficante como en mi anterior vida no era lo que elegiría en esta ocasión.

Se me fue concedida una segunda oportunidad, con una amorosa madre, una pequeña hermanita, un querido padre y un hermano algo aburrido pero buena persona, debía aprovechar esta vida y voltear el camino para elegir un destino acorde a mi estilo, algo que hiciera sentir con orgullo a mis seres queridos de Avalia por brindarme lo que en mi anterior mundo no tenia, por supuesto que lo que busco debería estar en mis facultades, ¿pero qué cosa seria?, ¿qué oficio destaca para alguien como yo con mis capacidades actuales?.

—Si por casualidad quieres ser mercader, con mucho gusto puedo enseñarte todo lo que se de este oficio junto a Euber, así tú y él podrían juntos llevar el negocio cuando este cuerpo no pueda más, ¡como un equipo familiar!, ¡jajaja! –Dice con todo buen humor el viejo Walter.

—Eres demasiado animado para alguien de tu edad –Opine yo.

—El maestro Walter tiene un estricto código moral de siempre mantener un buen ánimo y una sonrisa aun en las peores situaciones –Agrego Euber.

—Euber, sabes que ahora tienes que decir “papa” o “padre”, ya que somos todos una familia, ¡y como familia no hay mejor forma de pasarla entre padre e hijos que un día de honesto trabajo arduo, jajaja!.

Normalmente hacer trabajar a menores de edad no lo catalogaría de “honesto”, pero dado que dicho concepto aún no existe en este mundo y considerando mi mentalidad adulta, no me importaba ayudar con el negocio, de hecho me sentía bien acompañarlos y charlar con ellos, ¿será esta la calidez que uno siente al tener un padre y un hermano?.

La carreta seguía un particular camino por el bosque, al llegar a un cruce nos vimos detenidos por la presencia de 6 hombres armados con dagas y espadas con pinta de saqueadores, de hecho obviamente eran eso.

— ¡Alto!, para pasar deben pagar un tributo para tomar este camino y “no hacerlo” no es opción –Nos comunicó uno de ellos como líder del grupo.

—No recuerdo que por esta ruta se cobrara un peaje, he pasado tanta veces que es la primera vez que sucede esto –Dijo Walter.

—Digamos que ahora este camino tiene dueños, ahora quiero ver esos Bals.

Las brujas no iban a quedarse quietas pues en cualquier momento se echarían contra ellos con toda su fuerza, observe a los vulgares ladrones y no parecía haber algún mago entre ellos, aunque claro la mayoría de las veces es difíciles de percibir a uno si estos no usan o exponen algo de su magia para revelarse como tal, por lo que decidí involucrarme en esta situación.

—Esperen un momento –Les pedí a las brujas no interferir aún —Dígame buen hombre, ¿cuánto es el coste del peaje?.

—Se ve que eres un buen chico, iba a ser 20 Bals por cada persona, pero como me caes bien se los dejo en 15 –Notifica el hombre líder del grupo sabandija.

—Que amable de su parte, permítame pagarle –Dije yo tomando por consiguiente la pistola Springfield😄 de mi cintura.

¡BANG!

Fue un disparo certero y justo en la frente, matándolo al instante.

—Conserve el cambio, idiota.

Los demás individuos al ver a su supuesto líder abatido fácilmente con un arma extraña, se dieron a la fuga con rostros demacrados de miedo, permitiendo seguir nuestro camino sin ningún problema.

— ¡Eso fue increíble! –Opina Euber —Hermano, ¿no has pensado en vender tales artefactos mágicos?.

—Euber, sabes que no hay que ser tan ambicioso, Rozuel tiene sus razones para no hacerlo, ¿no es así? –Dijo Walter por su parte.

Mi padrastro estaba al tanto de mis creaciones y de su capacidad letal, pero nunca se le paso por la mente el preguntarme si tenía tal interés en ofrecer lo que creo a otros por cierta suma monetaria, pese a ser un comerciante, tenía una buena ética racional tanto en su oficio como ser humano.

—Sí, padre –Conteste yo.

Los acompañe varias veces en otras ocasiones, nunca jamás (incluso cuando no iba con ellos) se toparon con bandidos o personas de mal agüero en su camino, son y serán momentos inolvidables para mí.

Regresaba al presente tras emerger de mis recuerdos con la vista en la fogata, justo un leve ruido se hace notar entre arbustos a mis espalda, era de esperar que no estaría a salvo estando solo en medio de un bosque en plena noche, supuse que se trataba de la salvaje fauna nocturna.

Me mantenía fingiendo ignorar de tales ruidos y mientras lo hacía prepare mi AK-47 sosteniéndolo en mis manos, el rifle contaba con un selector de fuego entre “seguro”, “semiautomático” y “automático”.

Estando en “Seguro” el arma era incapaz de ser utilizada (la balas no se disparan), en “automático” las armas son disparas a modo de ráfaga y la modalidad “semiautomático” estas son disparas de a uno, por mi seguridad y mayor confianza me dispuse a usarlo en modo automático.

Algo salió entre las hojas dirigiéndose a paso rápido hacia mí, doy vuelta al instante y le propino unos disparos de mi rifle, la criatura es eliminada y mirando fijamente se trataba de un lobo.

—Esto no es bueno, los lobos por lo general andan en…

Cinco de ellos se me aparecen de frente, mantuve la calma y comencé a dispararle logrando acabar con dos, los tres restante tenían en mente rodearme tanto a mi izquierda, derecha y retaguardia, pero acabe de inmediato con los primeros dos quedándome únicamente el que iba a darme caza por la espalda.

Me di vuelta para apuntarle pero el salvaje animal ya no estaba, ¿habrá huido del miedo al ver a sus compañeros morir?, me relaje de momento y sin previo aviso ese lupino me toma por sorpresa atacándome desde mi costado derecho, dio un amplio salto abriendo su mandíbula para darme un bocado mortal, calculando mis posibilidades seria tarde para mi lograr voltear y apuntarle con el rifle a tiempo.

— ¿Voy a morir aquí entonces?, ¿devorado por un mísero lobo? –Me pregunte en mis pensamientos con frustración.

Pero de la nada un inesperado milagro ocurre, un encapuchado de túnica marrón aparece de manera veloz propinándole un rodillazo a la bestia en el abdomen, el golpe impulsa al salvaje animal a cambiar su trayectoria y darse contra un árbol, sin embargo logra ponerse de pie pero huye del lugar algo atontado gimiendo del dolor.

Mirando detenidamente al misterioso individuo que me salvo, su altura se asemejaba a la mía, solo superandome por unos centímetros, pero daba a entender que su edad podría o no ser como la mía, la túnica que portaba cubría completamente sus brazos y piernas, ni siquiera sus manos o pies eran visible, ya que usaba guantes y botas negras.

—Tienes un arma bastante inusual, ¿qué es esa herramienta de color negro? –Me pregunto el individuo denotando una voz claramente femenina e infantil.

Entonces estaba bastante claro que era alguien de una edad muy corta y se trataba de una chica, ¿pero porque el excesivo uso de vestimenta hasta el punto de no dejar ver nada de piel en ella?.

— ¿Quién eres? –Pregunte yo.

—¿Esa es tu forma de agradecer a las personas que te ayudan?.

—Ciertamente estoy agradecido, pero cuando se trata de confianza y considerando el lugar en el que estoy, me es bastante difícil no sospechar de malas intenciones.

—Hmmm… no eres uno de ellos.

—¿uno de ”quien”?.

—De los forajidos de Lars, los estoy buscando, ¿sabes quiénes son ellos?.

—Sí, los conozco, ¿por qué molestarse en buscar a un peligroso grupo compuesto por mercenarios y ex-soldados con magos entre ellos?.

—Hay alguien a quien tengo que encontrar y ellos la tienen cautiva, ¿qué hay de ti?, ¿qué hace alguien tan joven en medio del bosque a esta hora?.

—También los estoy buscando, tienen a alguien a quien debo salvar.

—Nuestros objetivos tienen mucho en común, oí que por esta zona se encuentra operando actualmente Lars y sus forajidos, pero… desconozco donde exactamente, ¿qué dices tú?, ¿tienes alguna idea de donde podría estar?.

—Quizás.

—¡Por favor, dímelo!.

En el momento en que mencione la posibilidad de que supiera (cosa que se) sobre donde estarían escondido los forajidos de Lars, ella se acercó bastante a mí levantando la voz para rogar que se lo dijera.

—Si te lo digo, ¿qué vas a hacer? –Le pregunte.

—Ir tras ellos –Me contesto de inmediato.

—Asaltarlo en medio de la noche no es la mejor de las ideas, es mejor esperar hasta que el amanecer.

—La oscuridad no es un problema para mí, eso no me afecta en nada, así que por favor dímelo.

— ¡Me niego!, puede que a ti no te afecta pero a mi si, si te digo la ubicación de donde están y los atacas de manera apresurada, una vez que acaben contigo de lo cual estoy seguro, estarán más alerta para cuando yo llegue a ellos y eso me complica las cosas, o en el peor de los casos corro el riesgo de que se marchen de allí y mi rescate se vaya al carajo, así que paso, no pienso bajo ninguna circunstancia decirte en donde están cuando soy yo quien más pierde.

Mi decisión parecía haberla molestado, no podía saber con exactitud cuánto dado que sus expresiones faciales estaban oculta, aunque en caso de que intentara algo violento, mi AK-47 aún le quedaba la mitad de las balas del cargador que usaba (y dicho cargador era uno normal).

—De acuerdo, te propongo esto, esperamos hasta el amanecer y me llevas contigo hacia donde están ellos, ¿te parece bien? –Me propuso ella.

—Bien, pero no quiero que vayas a arruinarlo haciendo las cosas de manera precipitada, haremos esto a mi manera de una forma estratégica y no de manera suicida lanzándole al frente sin pensarlo, ¿de acuerdo?.

—De acuerdo, que así sea entonces.

Ella acerca su mano izquierda para estrecharla con mi derecha en señal de cerrar el acuerdo decidido, hago caso realizando el apretón para confirmar que aceptaba su compañía. Acabo de unir fuerza con una extraña aliada a la cual ni su rostro puedo ver, cuando intente preguntarle la razón del porque no dejaba ver su cara ella contesto mirando hacia otro lado.

—Porque ya no confiarías totalmente en mí.

Parecía haber tocado un tema sensible por lo que decidí olvidarlo, entonces ambos nos quedamos cerca de la fogata esperando el amanecer, no diré que me costó dormir considerando la enigmática compañía que tenía cerca de mí, pero lo que más me inquieta era la naturaleza de su fuerza.

La manera en que repelió a ese lobo, cuando le dio ese rodillazo no sentí ni una pizca de magia en ella, es decir la fuerza que empleo para mandar a ese salvaje animal lejos no estaba fortalecido con poder mágico, había usado nada menos que su fuerza natural, ¿acaso es alguna especie de artista marcial?, por el tono de su voz claramente estaba sobre mi edad, quizás me superaba por uno o dos años, pero no quitaba el hecho de que aun sin magia tenía un poder físico bastante exagerado para alguien de su edad, lo que me hace la siguiente duda tomando en cuenta la forma en que viste, ¿es humana siquiera?.

El resto de la noche se tornó tranquila pues no fuimos atacados por ningún otro animal salvaje, llegado el amanecer fui despertada por ella justo a tiempo con la luz del sol dándome en la cara, nos pusimos en marcha conmigo adelante para guiar el camino. El intercambio de palabras en el trascurso era inevitable.

— ¿De dónde conseguiste tan extraña herramienta? –Pregunto ella.

—No la conseguí, yo la fabrique mediante esto –Respondí yo señalando el guantelete “mágico” de mi mano derecha.

—Esa arma… no es una herramienta mágica, ¿verdad?.

—Así es, ahora me toca preguntar, ¿tienes algún nombre?, no creo que te agrade que te llames por “hey” o “chica misteriosa”.

—Tayra, ¿y tú?.

—Mi nombre es Rozuel, pero con Roz basta y sobra.

—Roz, ¿tú eres un no mago?.

—¿Y que si lo soy?.

—Nada, solo quería confirmarlo.

La charla ceso cuando llegamos a la “entrada” de la colina, era un extenso follaje de 40 pies de altura y también se extendía varios metros a su alrededor, de hecho la colina estaba cubierta de forma circular por este mismo follaje que actuaba como muro, pero era solo para aparentar, se podía cruzar ya que solo eran hojas y no tenía nada peligroso o molesto como espinas en ella, pasamos a través pisando en donde comenzaba la elevación de terreno.

Caminamos con cuidados entre árboles y arbusto hicimos contacto con el objetivo, sobre el centro de la colina resaltaba una enorme iglesia abandonada de quien sabe cuánto tiempo y no era una cualquiera, tenía tres pisos, si mal no recuerdo las previas visitas que hice en este lugar, el primer piso estaba la sala en donde se llevaba los eventos espirituales (séase misas), el segundo era en donde antes residían los habitantes de esta y el tercero daba con el campanario.

Sobre la torre en donde yacía la oxidada campana habíamos avistado un sujeto con armadura ligera de cuero y cubriendo su cabeza con una capucha, en sus manos llevaba un arco, esto confirmaba que los forajidos de Lars estaban allí.

No estaba solo, había otros dos arqueros vigilando en otras partes elevadas del edificio y sobre tierra unos cuantos (7 en total) habían salido a hacer su guardia, por obviedad más nos aguardaban adentro pero ya teníamos una idea de cómo empezar.

Planifique con Tayra mi idea de cómo llevaríamos a cabo el ataque y una vez finalizado la planeación, dimos por iniciado el asalto. Tome dos de las granadas de gas repelente y le explique a ella sobre su funcionamiento.

—Una vez que retire los anillos, lánzalas hacia el grupo de bandidos que vigilan fuera de la iglesia, yo me encargare de los arqueros –Le dije a Tayra.

Retire los anillos de seguridad de las granadas y se los entregue a Tayra quien con una impecable fuerza acompañado de doña puntería los arroja cayendo justo encima de los blancos que le asigne, antes de que estos pudieran reaccionar a lo que cayó cerca de sus pies las granadas se abren liberando su pestilente gas que inunda buen parte del prado, generando la confusión.

— ¡Ahora, vamos, vamos, vamos! –Exclame en voz baja a Tayra y ambos salimos de nuestro escondido.

Continuara…

EPILOGO: Perspectiva de Riza Gramwind (Muchas horas antes)…

Era de noche y me encontraba frente a la casa de Roz, después de ser testigo de cómo la Eldar rechazaba a todo argumento de incluirle en el grupo de rescate, tenía la sospecha e inquietud de que él no se quedaría de brazos cruzados y acerté.

En plena oscuridad él salió de su hogar, armado con todas las herramientas mortales que había creado y con la primera persona en toparse era yo.

—Riza –Me nombro con cierto tono carente de emociones.

—Sé a dónde te diriges –Le dije yo.

—¿Vas a entrometerte en mi camino?.

—No, vengo a pedirte que me dejes acompañarte.

—Me niego.

— ¿¡Porque no!?, me hecho lo suficiente fuerte y lo sabes, no seré una carga.

—Lo serás y correrás el riesgo de morir.

—¡Tú también corres el riesgo de morir!, ¿qué difiere eso?.

—Que este es un asunto que no te concierne, ahora vete Riza y por favor olvida que me has visto.

—No, insisto en que me dejes ir contigo.

—Supuse que serias así de terca.

Saco del cinturón que portaba un extraño objeto con forma de huevo y al retirar lo que parece ser un anillo de esta, me la arroja a mis pies, pronto se abre echando un horrible gas verdoso de fétido aroma, me hacía toser con intensidad y buscar con desesperación una salida de tal nauseabundo olor.

Una vez que logre salir de esa maloliente gas, cuando esta se disipa Roz había desaparecido sin dejar rastro, con frustración caigo de rodillas al suelo pero no enojándome con él, sino conmigo misma.

— ¿Soy… tan débil aun?.

Continuara…

NOTAS FINALES:

1: [BALS]; Nombre de la moneda (o dinero) ejercida en la zona tanto en donde se encuentra Windaz como otros poblados de la región (Sota y la aldea Argoh por ejemplo), el Bals se presenta en monedas de oro (valor mayor), plata (valor medio) y cobre (valor mínimo).



CAPITULO 16 – ASALTO A LOS FORAJIDOS DE LARS

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

Con una cortina de humo pestilente sobre un buen puñado de los forajidos en el prado, me centre en los arqueros que estaban en lo alto de la iglesia, corrí con cuidado subiendo la colina, desde aquí los arboles comenzaron a menguar en su número sobre el terreno elevado, elegí al que más cerca tenia para tomar cobertura antes de que mis enemigos notasen mi presencia y con el AK-47 en automático, di inicio a esta función.

Apunte viendo a través de la mira telescópica que hice para el rifle, si bien el aumento no era tan grande comparado a las miras empleadas en mi mundo, pero brindaba el suficiente zoom (aumento) para una óptima precisión, apreté el gatillo y mi arma se hizo sentir ante mis enemigos, logre abatir a dos de ellos acribillando sus cuerpo, pero al tercero aquel que estaba sobre la campana, logro tomar coberturas atrás del instrumento recibiendo solo un disparo en su hombro izquierdo, lo había dejado herido solamente.

—Maldición…

Maldije el resultado debido a que la razón de mi falla al matar a ese último fue que se me habían acabado las balas, mi error yacía en mi descuido por olvidar que usaba el mismo cargador que emplee cuando me defendí de esos lobos, tenía tan solo la mitad de munición (15 de 30 balas), un error bastante estúpido sin lugar a duda.

Tome cobertura y recargue el rifle con otro cargador del tipo normal, apunte hacia el campanario y dispare, las balas fácilmente podían travesar el metal oxidado de esa campaña por lo que ese arquero se confió demasiado al creer que podría eludir la potencia de mi arma con esa mediocre defensa.

Pronto un creciente número de bandidos mayor a lo visto con anterioridad sobre el prado salen de la cortina pestilente antes de su tiempo para disiparse, dispare a alguno de ellos logrando acabar con un buen numero, sin embargo me veo obligado a tomar cobertura al ser atacado a distancia por alguno de ellos quienes emplean pequeñas ballestas desde sus muñecas y arrojándome cuchillos con punterías casi certera (de hecho uno casi me rebana media oreja).

Me quedo sin balas y vuelvo a recargar, pero esta vez tengo en mente probar el nuevo tipo de munición, coloco en el rifle un cargador con munición incendiaria y decido probar su letalidad en un combate real, disparo y las primeras balas en atravesar carne y tejido dejan un daño extra en forma de ardor en llamas sobre mis enemigos.

Aquella que impactan en los bandidos y se quedan en su cuerpo la tienen peor, pues desde adentro las balas se encienden como una pequeña antorcha quemándolos desde su interior, el agonizante gritos de las víctimas que lo padecía era prueba suficiente de cuanto sufrían antes de que la muerte calmara su agonía.

Un mago de entre el grupo de bandidos logra repeler con éxito y suerte las tres últimas balas incendiarias del cargador con un escudo para defender a los suyos, aunque la última había lograd repeler su defensa atravesándole el tobillo derecho lo que hizo perder su equilibrio y dificultando su efectividad de combate.

—El siguiente…

Use las balas incendiarias y ahora era el turno de la eléctrica, coloque el cargador en el rifle y dispare a matar teniendo cuidado de las flechas y cuchillas de mis enemigos, aquellas que impactaron en los bandidos y continuaron respirando, comenzaron a hacer padecer efecto repentino de la munición, los movimientos de su cuerpo se vieron entorpecido por la electricidad provocada de los proyectiles en su interior.

Tayra sale de su escondite y al ver a sus enemigos en una desventaja tan oportuna, toma la chance de atacarlos en tal estados, demostrando nuevamente su increíble cualidades física más allá de la humana, con hábiles pasos salta sobre uno de ellos propinándole una patada en el cuello hasta rompérselo y matarle, al siguiente le arranca la nuez de adán con solo la mano y a su tercera así como también la cuarta víctima se coloca a espaldas de ellos sujetándose desde su cintura con las piernas para poner sus manos sobre su cabeza y eliminarlos por desnucamiento.

Su forma de luchar me recordaba a las típicas películas de artes marciales en la que exagerada los movimientos con técnicas imposibles de realizar para un ser humano, todo era por vía efecto especiales, pero aquí soy testigo de cómo un individuo realizaba tales proezas con suma sencillez, era increíble.

Para cuando el gas de la fétida granada se disipo, Tayra ya había eliminado a aquellos que deje afectados con la munición eléctrica, pero el enemigo siguió viniendo, un pequeño número (de 5) salieron de la iglesia como refuerzos y al ver a mi aliada en medio del campo con los cadáveres rodeando, sin miedo fueron tras ella, me disponía a apoyarle con fuego desde mi posición.

Sin embargo soy sorprendido, mis ojos sobre el campanario captan movimiento sospechoso, mirando fijamente, era el arquero del hombro herido que se suponía había eliminado, para mi sorpresa estaba vivo y para el colmo descubro que es un mago, carga contra mi lanzando una flecha potenciada con magia, me cubro en el árbol tirándome cuerpo a tierra y mi cobertura es destruida de un impacto, esa flecha había derribado al árbol cuya madera era bastante gruesa a mi parecer al resistir numerosas flechas y cuchillas lanzadas por mis anteriores enemigos abatidos.

No le doy la chance de lanzarme otra flecha, coloco un cargador incendiario y apunto contra el arquero mago disparando, el bandido de talentos mágicos se muestra hábil al situarse bajo las escaleras que dan con el resto de los pisos para buscar cobertura ante mis balas.

—Forajido listillo –Comente algo molesto — ¡Tayra!, ¡vamos!.

Ambos nos disponemos a avanzar a campo abierto hacia la iglesia, vigilo arriba en caso de que aquel mago del arco nos ataque, estábamos tan cerca de llegar y de inmediato más bandidos salen de allí dentro, sería una confrontación inevitable de la cual por el inmenso número de enemigos esto nos llevaría las de perder por desgaste, entonces para evitar luchar contra todos habría que pasar inadvertido sobre ellos y sabia como hacer eso.

Tome una granada de gas pestilente y mirando cara a cara a Tayra asiento la cabeza a forma de señal que ella entiende haciendo lo mismo, quito el anillo y lo arrojo cerca de mí, acto seguido tanto yo como mi alidada nos cubrimos la nariz y tratamos de aguantar la respiración.

La granada estalla liberando su fétido aroma que desconcentra a todo individuo cercano dentro de esta, ambos terminamos dentro de la cortina pero sacamos provecho de esta, aguantando el aliento avanzamos mientras los bandidos en medio de la confusión se centraban más en salir del espeso humo verdoso maloliente que en nosotros.

Logramos salir de la cortina llegando a la entrada pero había otros sujetos armados esperándonos, sin embargo había previsto esto y de antemano había retirado el anillo de otra granada y arrojado sobre ellos, creo otra cortina de humo apestoso, habiendo tomado el suficiente aire volvimos a aguantar la respiración para repetir el procedimiento, el cual lo hicimos por tercera vez.

Con esta última ya estábamos lo bastante adentro de la iglesia abandonada, en el pasillo donde se realizaban las ceremonias espirituales (piso 1), entre la confusión, poca visibilidad y los envolventes ruidos quejosos de los bandidos aprovechamos para entrar a una pequeña habitación que parece haber que era utilizado en el pasado como el vestidor personal del clérigo o cura para prepararse para las misas, el lugar no estaba tan olvidado, pues estaba bastante limpio y había un farol iluminando allí.

Tayra tuvo un presentimiento alertando de que alguien se acercaba y ambos terminamos escondiéndonos en un armario que teníamos cerca, dado a nuestra altura hubo espacio suficiente para los dos, pronto ingresa un bandido haciendo un chequeo rápido mirando a toda parte para encontrarnos.

— ¡No están aquí! –Notifica a los demás para después retirarse y cerrar la puerta.

Salimos del armario al rato, de modo que todos los forajidos estaban en constante alerta y buscándonos, ya estábamos adentro del edificio ahora lo siguiente que seguía era buscar a las personas a quien hemos venido a rescatar.

Los forajidos de Lars además de dedicarse al saqueo, también comerciaban con lo que robaban desde armas hasta incluso personas, su mejores ventas son como tratantes de esclavos y por ende deben de tener seguro un sitio en donde mantener encerrado a su más valiosa “mercancía”, Tayra con un agudo oído capto un extraño ruido que ella describió como un “leve soplido de viento”.

Señalo que venía de un baúl que teníamos en frente, pero no comprendía el cómo era posible, hasta que ella lo movió revelando una parte del piso que tenía un color diferente al resto de la madera de la sala, descubrimos que era un pasadizo secreto que llevaba a dar con unas escaleras hasta un sótano bastante profundo, curioso que haya semejante construcción sobre una colina.

Descendimos por las escaleras, el camino hacia abajo sí que era largo, no había duda de que si alguien llegara a caer, no habría posibilidades de que sobreviviera (al menos que por milagro lo salve alguna magia), tocamos fondo llegando a un pasillo iluminados por faroles mágicos, el lugar se asemejaba a una mina, pero evidente que aquí no había minerales, sino otra cosa de dudosa procedencia.

Avanzamos hasta llegar al final del pasillo y terminar en una extensa sala llenas de viejos artilugios diseñados específicamente para la tortura.

—Con que esta es “la otra cara” de la iglesia –Agregue yo en voz baja.

Era de esperarse, siendo un mundo tipo medieval y con la religión como el poder máximo en la mayoría de las sociedades, las salas de torturas (sobre todo las ocultas) eran algo común en los edificios sacros de estos periodos, la adoración y el fanatismo excesivo venían de la mano junto a la inclemencia y la condena.

Tayra advirtió oír los pasos de alguien acercándose, nos escondidos atrás de uno de los instrumento de tortura con semejanza a una doncella de hierro, el forajido se muestra vigilante mirando a todos lados, estaba armado con una espada y una ballesta integrada a su brazo izquierdo.

— ¿Habrá sido mi imaginación?, creí haber escuchado algo por aquí –Dijo el bandido sin quitar la vista a su alrededor.

En el momento en que se dio vuelta, pensé que era la mejor oportunidad para eliminarlo silenciosamente, sin embargo no contaba con el arma adecuada y no tenía la suficiente fuerza o sutileza para eliminarlo con sigilo, al menos por mi parte no contaba con tal cualidades, pero ella era otra la historia.

Tayra con agilidad avanza a pasos sigilosos hacia el hombre y dando un gran salto cae sobre este tomándolo de la cintura con sus piernas y le sujeta con fuerza la cabeza inmediatamente con ambas manos quebrándole el cuello por consiguiente.

—Recordare no hacerla enojar –Pensé yo tras matar a ese último tipo.

Continuamos por el único camino que nos ofrecía esta sala y pasando por otro pasillo llegamos a un calabozo con numerosas celdas, aquí eran confinados los presos de la iglesia para su eventual ejecución o previa tortuga para prolongar su sufrimiento antes de lo primero, mucha de ellos estaban siendo usadas por personas en deplorable estados higiénico, eran los esclavos de los forajidos de Lars y nosotros dimos con ellos.

Por supuesto estaba bajo vigilancia, pero para nuestra fortuna eran solo 5, ser sigiloso aquí no era opción pues ellos ya habían percibido nuestra presencia, uno de los maleantes presentes era un mago, de su mano se preparaba para invocar rayos, pero antes de que lograra su cometido, le dispare con mi rifle y vacía el resto del cargador en él hasta matarlo.

Tayra no se quedó quieta y ataca a dos de ellos con la espada que había tomado de su anterior víctima, mientras mantenía ocupado a un par, yo me ocupe de otro tras haber recargado, eventualmente logramos erradicar a los guardias aunque sentíamos que con todo el alboroto ocasionado era de esperar que de algún modo quizás ya hemos alertado a los demás, puede que en cualquier momento nos caigan encima todo el grupo y su líder.

Los presos al ver como abatimos a sus carceleros, se dieron cuenta de que no pertenecíamos a los forajidos, suplicaban ayuda entre ruegos y lágrimas, busque entre los cuerpo de los bandidos eliminados y en uno de ellos halle lo que buscaba, un manojo de llaves para las celdas.

— ¡Hey tú! –Me hablo una de las presas del lugar.

Era una mujer adulta de ropas desgastadas como el resto, tenía piel morena con brazos fornidos, de hecho por tales rasgos me recordaba a alguien de Windaz, incluso su color de cabello era igual (cabellera negra), además de encerrada sobre sus brazos y piernas tenia colocado unos grilletes adherido a la pared, curioso, ya que había otros prisioneros que tenían lo mismo, pero no todos usaban grilletes, la mayoría estaban sin ellos.

—Extraño joven, te pido humildemente que me liberes por favor, debo regresar con mi gente, te lo suplico.

Era educaba y no mostraba desesperación como el resto, fue la primera celda que abrí y gracias a la variedad de llaves que portaba, los grilletes también eran posible retirarlos.

—Te lo agradezco joven, ahora podre liberar mi magia que ha sido suprimido por estos horridos instrumentos –Comento ella señalando los grilletes.

Ya veo, los grilletes eran herramientas que bloqueaban la magia de todo aquel que los llevara, muy útiles para prisioneros magos cuya finaliza es neutralizar sus poderes. La mujer morena tras habérsele retirado los suyos, emitió su magia en forma de un aura rodeando su cuerpo sintiéndose a gusto de volver a sentir su poder fluir nuevamente.

—Esta sensación… -Reitere en mi mente.

En el preciso momento en que ella manifestó su magia, sentí un flujo familiar en su poder mágico, era la “bendición de Astado”, la bendición con el que nace toda persona de un aquelarre, en pocas palabras era una bruja.

—Tú… eres una bruja –Dije yo.

—Sí, pertenezco al aquelarre “Wildsword”, ¿te repudia mi presencia? –Pregunto ella con toda tranquilidad.

—No, también nací en un aquelarre.

— ¿Qué?, pero eres un chico.

—Que novedad –Comente sarcásticamente —Mira, mi madre es una bruja, no hay mucha ciencia.

— ¿Entonces eres un “sangre de bruja”?.

—¿Qué cosa?.

La charla se ve interrumpida con el griterío de las personas que aún se encontraban encerradas y aclamaban de suplicas que le liberasen, uno a uno comencé a liberar al resto, les explique sobre no precipitarse e irse de inmediato a la salida, puesto que allí nos esperaban a todo los forajidos en el camino, por lo que necesitábamos prepararnos o buscar otro medio para huir de aquí, sin embargo aún tenía que buscar a mi padre.

Había abierto cada celda en el que albergaba a un infortunado, no quedaba nadie más, lo que comenzó a preocuparme, la sala tenía mucha más celdas a fondo, la mayor parte vacía y otros albergaban prisioneros muertos, llegue hasta el final de donde culminaba el calabozo encontrándome con la última celda por revisar, mirando atentamente noto que se encontraba alguien sentado contra la pared.

Se me hizo un nudo en la garganta, un fuerte golpe de angustia cuando al abrirla y acerarme resulta que aquel hombre solitario con los ojos cerrados era nada menos que Walter, su vestimenta estaba hecho jirones, así como la mayor parte de su cuerpo, lo tome de sus hombros para despertarlo, pero no había respuesta.

—No… por favor… no… llegue tan lejos… por favor despierta Walter… ¡despierta!… ¡¡despierta!!… ¡por favor!… papa… te lo suplico… despierta…

Poco a poco fui aceptando que toda palabra que saliese de mi boca era inútil, el ya no tenía pulso, ni aliento o reflejo, sobre su cuerpo sin vida con orgullo mantuvo en su rostro aquello a lo que siempre se aferró como un código, una reluciente sonrisa.

—“El maestro Walter tiene un estricto código moral de siempre mantener un buen ánimo y una sonrisa aun en las peores situaciones” –Recordó Rozuel las palabras de su fallecido hermano Euber sobre su padre.

Aun en manos de criminales, de la peor canalla, sin importar cuando dolor o sufrimiento padeció, aquel valiente hombre siguió pensando en sus seres queridos y en sus últimos momentos, con el fin de mantener en respecto sus palabras y aprecio por ello, como última voluntad dejo este mundo sonriendo a la muerta.

Sujete con mis brazos a mi fallecido padre y derramando lágrimas a montón sobre él, deje salir todo ese reprimido sentimiento de aflicción.

— ¡¡¡AAAAARGGH!!!!

Continuara…

EPILOGO:

PERSPECTIVA: Tayra

Había asegurado a mi querida hermana, le pedí que se pusiera a salvo mientras el peligro pasara, mientras me dirigí a donde estaba Rozuel para advertirle que no nos quedaba mucho tiempo.

— ¡¡¡AAAAARGGH!!!!

Escuche una fuerte exclamación de angustia, era su voz, corrí deprisa para llegar al final del calabozo, en la celda final allí se encontraba él sosteniendo en sus brazos a alguien, quizás su ser querido que para desgracia, no logro sobrevivir.

Sin embargo a estas alturas, ya no podíamos darnos el lujo de seguir esperando, por mucho que fuera una falta de respeto, debíamos salir de aquí.

—Rozuel, siento interrumpir, Lars y los suyos pronto estarán aquí, debemos hacer algo –Le comente yo.

—Lo sé –Contesta él.

Su lloriqueo cesa y dejando con cuidado el cuerpo sin vida del hombre en el suelo, coloca las manos del cadáver sobre su pecho y acto seguido toma su extraña arma a la que llama “rifle” emitiendo ese ruido que siempre hace cuando coloco otro de esos llamados “cargador”.

—Vamos por ellos, Tayra.

Cuando volteo y mire su rostro, de su fría mirada denotaba una increíble antipatía, una aversión como ninguna, esa expresión me recordaba a mí misma cuando mis padres murieron, pero en él, sentía que reflejaba una rabia maliciosa algo aterrador, pero me aliviaba de saber que no lo tenía como enemigo.

Continuara…



CAPITULO 17 – LARS

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

Deje el cuerpo de mi padre en el suelo con sus manos juntas en el pecho, más tarde cuando todo esto acabe volvería por él para llevarlo a Windaz, salí de la celda acompañado de Tayra para encontrarme con el resto de los esclavos liberados reunidos armando un ruidoso escándalo de desacuerdos verbal entre ellos, discutían sin cesar sobre cómo salir de aquí.

—¡¡CALLENSE DE UNA MALDITA VEZ!! –Alce la voz al situarme en el centro de todos.

Cada uno se calló enseguida teniendo la mirada fija de todos los presentes.

—Les guste o no, todos estamos en esto y la única forma de salir nos lleva a tener que plantar cara contra los mismos forajidos y su líder.

— ¿Qué tienes en mente? –Pregunto uno de los esclavos.

— ¿No es obvio? –Conteste con mi arma en alto —La pregunta aquí es; “¿qué tienen ustedes en mente?”, por como lo veo solo tienen tres opciones; luchar, morir o la esclavitud.

Dicho esto, me retire a la sala abandonada de tortura en donde me quede de momento pensando en mi siguiente paso, de alguna forma debía vencer a los forajidos de Lars, en mis bolsillos solo me restaban tres cargadores normales, una incendiaria y dos eléctrica, mientras que la pistola y la uzi tan solo tenían la respectiva munición de su cargador, dado al límite de peso, solo traje munición de reversa para el rifle.

—El número de balas no me alcanzara para todos… que problemático –Pensé yo.

Tenía mi enseñanza con la espada recibida por Naya, pero siendo realista con 3 años de entrenamiento y un cuerpo de niño, no tendría mucha oportunidad contra tipos que llevan más experiencia en este campo y sin mencionar que son o fueron ex-soldados y mercenarios que experimentaron batalla reales y sanguinarias, por no olvidarme si me topara contra un mago, mi única ventaja contra ellos era la AK-47, es más sin el rifle era homb… niño muerto.

— ¿Por qué no solo te abres camino y huyes? –Me pregunta Tayra apareciendo al lugar.

No estaba sola, lo acompañaba una pequeña, quizás de entre 4 o 5 años que al igual que ella la cubrían prendas para no ver una sola parte de su cuerpo, de seguro ha de ser la persona que buscaba.

—Con la extraña arma que posees, fácilmente podría abrirte paso y escapar.

—Tengo razones para no irme de este sitio así nada más –Le comente yo.

Antes de darme cuenta, el resto de los esclavos (incluido la bruja) vinieron a encontrarse con nosotros, parece que finalmente tomaron su decisión.

—Tienes razón, luchar sería lo más idóneo –Dice la bruja —Sin embargo, no todos aquí tienen experiencia para luchar y menos aún desarmado.

La mayoría de los prisioneros eran no magos, las pocas armas tomadas de los cuerpos sin vida de los bandidos que vigilaban el calabozo no bastaba, mire a mis alrededor en este abandonado y polvoriento lugar de tortura, allí vi un baúl bastante grande como un contenedor de basura, me acerque a él y al abrirlo me topé con numerosas herramientas que abarcaban desde látigos, tenazas metálicas lo suficiente grande para caber cabezas, garrotes de grueso madera, dagas de pinta ceremonial y entre otros.

Estas cosas solo tenían un claro propósito, era degradante solo verlo pero era lo mejor que teníamos a nuestra disposición, se los enseñe a los demás y cada uno empezó a tomar al que más cómodo le resultaba para usar, seguíamos superados en número y calidad de equipo, pero estar desarmado ya no era un impedimento.

Varios pasos venían del camino que llevaba a la salida, dicho ruido solo significaba una cosa.

—Están aquí.

Numerosos forajidos llenaron la sala formando una extensa fila con sus armas en alto y sus usuarios mágicos concentrando su poder en la palma de su mano dominante, por nuestra parte hicimos lo mismo, ambos bandos chocan miradas entre ellos.

—Vea a esconderte y resguardarte en un lugar, tu hermana estará bien, no te preocupes –Le comunica Tayra a la pequeña que tenía cerca.

Tan pronto la misteriosa pequeña se esconde, la lucha se desencadena, los forajidos tenaces con sus años de experiencia en combate fácilmente comenzaban a dominar la pelea acabando con alguno de los esclavos armados, los magos por sus partes centraban su lucha contra los enemigos que también poseían el don de la magia, entre los más destacados de nuestra parte estaban Tayra y aquella bruja del aquelarre Wildsword, esta última armado con una sola espada se movía con una destreza impresionante, desgarraba torso, brazos, piernas e incluso cabezas con una técnica profesional, me recordaba a la misma imagen de Naya quien también se especializaba con dicha arma.

Apoye a distancia con mi AK-47, gracias a que los forajidos estaban demasiado ocupado en los demás, se percataban tarde de la verdadera amenaza a la que debían enterarse, lo primero en eliminar fue a los magos, gracias a lo distraído que estaban luchando contra otros, las balas atravesaban limpiamente su cráneo sin que alguna defensa lo respaldara a tiempo, cuando ya no percibía algún usuario de magia entre el bando enemigo, me encontré con otro problema.

—Solo me quedan dos cargadores…

Había utilizado varios cargadores, incluso el último de munición incendiaria y la eléctrica, solo me restaban dos normales y debía usarla con sumo cuidado, los forajidos aun nos superaban en número, pero con magos solo de nuestro lado, mas Tayra y la bruja de la espada, la lucha empezaba a igualarse, ambos lados tenían chances de 50% de ganar, si decidiera intervenir con la poca munición que me queda, nuestra victoria estaría asegurada y sabía muy bien que estas últimas balas estaban reservados para alguien en especial, Lars.

Corrí alejándome lo más posible del conflicto, me asombre que nadie notase mi repentina huida y más aún después de haber acribillado a varios de los suyos con mi rifle, ¿será cuestión de suerte?, pude con facilidad llegar al pasillo que conducía a la escaleras y salir de ese sofocante sótano inmenso.

Llegue a la habitación por donde entre y no me encontré con nadie, pero al salir y llegar al salón de las misas me topé con tres de ellos, forajidos no magos a los cuales abatí fácilmente con mi rifle (solo contaban con sus armas blancas y nada a distancia).

—“No exageraban cuando hablaban de ti, un niño capaz de liquidar a varios de mis chicos fácilmente con un artefacto mágico extraños muy poderoso” –Asevero una voz a mis oídos.

— ¿Quién eres? –Pregunte yo haciéndome una ligera idea de quien podría tratarse.

Una pisada se oye como de alguien aterrizando suavemente en el suelo, mirando la dirección procedente de tal sonido, sobre el altar se encontraba un hombre mayor (calculo 50 o 60 años) vestía sobre su torso una cota de malla teñida de negro con varias correas sobre su pecho equipado con bolsillos que combinaba con un pantalón ligero largo del mismo color, tenía un largo cabello blanco acompañado de una barba completa del mismo tono.

—Tú debes ser Lars –Le dije mirándolo a los ojos.

—Muy perspicaz, estas en lo correcto, soy quien lidera a este grupo de forajidos a mi nombre, Lars Perwhiskyn, un placer conocerte, niño –Se presenta el líder de la banda criminal.

Apunte con mi rifle a Lars, el inmediatamente manteniendo la calma levanta sus manos.

—Espera un momento, chico, no hay prisa para que me dispares de esa letal y veloz munición metálica aun –Dijo él sorprendiéndome la forma en que describía a las balas del AK-47.

—Estas algo bien informado de mi arma –Comente yo.

A su lado aparece uno de sus forajidos, mirando la herida de su hombro izquierdo me percato de era aquel mago arquero que me atacaba desde el campanario de la iglesia y logro evitar ser eliminado por mis balas, sobre su mano sostenía una bala usada del AK-47, por lo aplanada que estaba debió de haber impactado lo suficiente cerca suyo en una superficie lo bastante gruesa para adherirse a esta, tenía sentido del como Lars tenía algo de conocimiento básico de mi rifle.

—Muy ingenioso –Dice Lars mirando fijamente la munición usada en su mano —Que algo tan pequeño como esto pueda ser disparada de tal forma en un arma como esa que incluso en manos de un pequeño no mago se convierte en un instrumento mortífero, ¡qué cosa tan escalofriante y fascinante!, ¿de dónde conseguiste tal elaborado artefacto?, ¿quién es su creador?.

—Eso no te importa.

—¿Podría ser que el creador de tal sublime pieza mortal… este tan cerca de mí?.

Al elaborar esa pregunta, Lars en un parpadeo había aparecido a un costado mío, reaccione y le apunte con mi rifle disparando, pero desaparece antes de que apretase del gatillo reapareciendo sobre el altar donde estaba al principio como si nada, eso confirmaba que él era un mago y tal habilidad era… ¿teletransportacion o súper velocidad?.

—Jejeje, chico, no hay duda alguna, tu eres el inventor de ese artefacto, lo que me lleva a mi siguiente punto, quiero hacerte una propuesta –Manifiesta Lars con las manos en alto como si estuviera en una obra teatral.

— ¿Propuesta? –Replique yo en duda.

— ¡Trabaja para mí!, te aseguro una vida llena de riqueza, poder y cuando tengas edad mujeres, ¿qué dices?, con tu ingeniosos artefactos y mi influencia, no hay duda alguna de que seremos imparables, ¡piensa en las posibilidades!.

Que proposición tan cliché, pero no sentía deseos de reírme con algo tan absurdo, porque este hombre no es alguien que me cause gracia, es alguien a quien anhelo matar sin remordimiento.

—Matas a mi hermano, secuestras a mi viejo, lo torturas y eventualmente lo asesinas… ¿y tienes el descaro de ofrecerme trabajar para ti? –Le dije con ojos serios y frio.

— ¿Viejo?, por casualidad, ¿guardas alguna relación con el mercader que atrapamos hace unos días y que estaba acompañado de dos brujas? –Pregunto Lars.

El mismo Lars había participado en la captura de Walter, las dos brujas que le protegían resultaban oponentes tenaces para sus magos forajidos, pero para el líder de este vil grupo criminal, resulto apenas un reto, en medio del combate, Euber logró escapar gracias a las brujas quienes se sacrificaron para darle una ruta de escape, ellas quizás pensaron junto a mi padre; “esperemos que lo logre, todo depende de ti”.

—De modo que ese mocoso que escapo lo logro, ¿y dices que esos dos eran tus familiares?, nada personal chico, son solo negocios –Contesta con una cara despreocupada.

— ¡Voy a matarte! –Le exclame con la mira de mi rifle apuntando a su cabeza.

—Entonces eso aclara como un “no” a mi pregunta, que decepcionante.

El mago a su lado con rapidez había tomado el arco para disparar una flecha impregnada de su magia, le dispare con mi rifle matándolo antes de que lograra su cometido y cuando sigo con Lars, él había desaparecido, había vuelto a usar esa técnica otra vez.

—“Sabes lo molesto que es tu respuesta, chico” –Escucho la voz de Lars acompañado de un suspiro —“Todo lo que tuve que perder, hombres, esclavos y entre otras mercancías, solo para poder conocerte y resulta que no tienes ambición alguna”.

—En eso te equivocas, tengo una ambición, hacer que sufras –Le corrijo yo.

—“Tienes una actitud bastante agradable, sin embargo no quita el hecho de que seas mi enemigo, para recuperar lo perdido tendré que tomar esos juguetitos tuyo y venderlo, aunque claro para que la venta sea más eficiente necesitare saber cómo funciona tal mecanismo y para ellos tendré que atraparte vivo, que fastidio”.

—Como si fuera a dejártelo tan fa…

Sin previo aviso, me sorprende apareciendo a mis espaldas, colocando una daga impregnada de magia sobre mi cuello.

—No me tomes a la ligera, chico –Comenta Lars —No me compares a mis chicos, todos ellos apenas eran magos de Nivel C, pero yo estoy a unos escalones más arriba, ¿lo entiendes?.

Sobre su daga podía notar que el aura que lo recubría tenía un aspecto y leve sensación de viento, ¿magia de viento?, entonces eso explica una cosa.

—Usas magia de viento para incrementar tu velocidad al punto de no ser percibido al ojo humano –Afirmo yo.

—Que listillo, pese a ser un no mago puedes ver y sentir las auras mágicas, eso es una afinidad rara y como esclavo podría sacar mucho Bals por ti.

—Sueña, si crees que vas a obtener un centavo de mí.

—No estás posición de discutirme, chico, la única razón por la que no te he matado aun es porque de ti depende que recupere lo que me has hecho perder en este día, no te preocupes, por muy terco que seas tengo medios para que seas algo “cooperativo”.

¿Qué hago?, mis manos sostenían el rifle y no había chance alguna de que me diera tiempo para apuntarle, incluso menos para usar la pistola o uzi, me tenía donde quería, era un jaque mate sin solución.

Un golpe, eso es lo que escuche a continuación, pero no era de Lars hacia mí, sino de alguien golpeando a el mismísimo líder forajido por su retaguardia, volteo y detenidamente observo que la responsable de salvar mi pellejo en este callejón sin salida fue Tayra.

Le había dado un puñetazo con la fuerza necesario no para matarlo, pero si para dejarlo inconsciente.

—Gracias, de no haber interferido, quizás no la contaba –Le dije a Tayra.

— ¿Entonces todo acabo? –Pregunto ella.

—No para mí.

Con algunas cuerdas gruesa lo amarre y le quite todo objeto filoso que tuviera a su disposición, el muy desgraciado llevaba consigo un sinfín de dagas en sus bolsillo, se notaba que dichas armas conformaban su estilo principal para luchar junto a su magia, si los magos que le servían eran de Nivel C, ¿entonces a que categoría entraría este?, ¿Nivel B o… Nivel A?.

Deje esos pensamientos a un lado y me centre en Lars quien comenzaba a recobrar la consciencia.

—Jeje, ¿quién habría pensado que terminaría en esta situación? –Dice el forajido con una maliciosa sonrisa optimista.

Intento en vano hacer algo con sus ataduras, pero tener las piernas, brazos, manos y pies con varios nudos sujetándole era algo que incluso para una persona hábil en escapismo era difícil de quitar, en eso pensó; “¿pero podrán hacer algo contra mi magia?”.

Cuando intento utilizarla se percató de que no podía, “¿Por qué?” se preguntaba el líder de los forajidos y era que sobre su muñeca tenia puesto un grillete metálico, el mismo que usaban sus esclavos magos en las celdas para inhabilitar su magia, Tayra traía consigo una y fue bastante oportuno.

Atrapado, usando su propia herramienta en su contra y con los pocos hombres que le quedaban siendo vencidos por los esclavos que tenía cautivo contra su voluntad, el pequeño imperio criminal de este ruin individuo llegaba a su desenlace.

—Es tu fin, Lars –Le dije mirándolo a los ojos —Tayra, las cosas van a ponerse feas, te recomendaría no estar cerca, porque voy a perder el control en este momento.

En mi mano sostenía una palanca (o Pie de cabra) que había creado recientemente mientras esperaba a que Lars despertara, su propósito era para hacer sufrir al hijo de puta que se atrevió a dañar a mi familia.

Continuara…



CAPITULO 18 – MALICIA VIVIENTE

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

Lo único que podía oír, era el sonido del metal golpeando el cuerpo de Lars y su sangre escurriendo hacia el suelo y su barba por su boca, con la palanca que había creado, cedi a mis impulsos humanos más básicos, la ira.

Una y otra vez, brazos, piernas, hombro y torso eran los sitios donde mi fuerza alimentada por sentimientos reprimidos de rencor golpeaba sin compasión, ¿dije “compasión”?, para esta basura no existía tal palabra.

— ¡Aaaah!… ¿¡porque no simplemente me matas!? –Pregunta el líder de los forajidos en torno al dolor.

— ¿Por qué crees que no te he dado en la cabeza? –Le respondo yo con una pregunta —No, una muerte rápida sería demasiado misericordioso, el dolor, ¿lo sientes?, ¿es horrible?, ¿incomodo?, ¿te dan deseos de querer matar o provocarle el mismo pesar a quien te lo provoca?.

—Mocoso de mierda…

—Así es como TODOS y cada una de tus victima en tu “negocio” debieron sentirse, tanta frustración, tanta desesperación y pensar que la última cosa que paso por su mente, fue el deseo de que sufrieras la misma suerte –Le dije luego propinarle otro golpe en el hombro.

Agitando la palanca para propinarle una brutal lección, me sentía como el Joker apaliando a Jasón Todd, con una inmunda expresión de satisfacción en el rostro, ¿cómo reaccionaría alguien ante la escena de un niño de 8 años torturando a un hombre de la tercera edad?, a pesar de que Tayra estaba cerca observándome, no sentí importancia en lo que pensara sobre mí.

— ¿No crees que es suficiente? –Pregunto Tayra tratando de intervenir.

— ¿”Suficiente”?, cuando el secuestro a tu hermana con la intención de venderla como esclava, ¿fue “suficiente” con tal de saciar su avaricia?, ¿qué habrías hecho tú en mi lugar si cargaras en tus manos el frio cuerpo sin vida de lo que tanto te has esmerado en salvar? –Le pregunte sobre lo que haría si su hermana fuera el cadáver y no mi padre.

—Yo… probablemente rompería su cráneo lentamente, para darle una muerte dolorosa y agonizante.

Incluso mi enigmática aliada no era inmune a los impuros deseos de venganza, Tayra comprendió a su manera mi sentir, entendía que entrometerse era inútil, porque las emociones en su clímax eran más fuerte que el razonamiento.

— ¡Por aquí! –Exclama una voz proviniendo de la entrada de la iglesia

Se trataban de cuatro forajidos que aún seguían con vida, todos eran no magos armados con sus espadas y mediocres escudo de madera, al ver a su jefe en problemas no titubearon en querer salvarle, Tayra estaba por encargarse de ellos, pero le dije que se hiciera un lado y no interviniera, que yo me ocuparía.

De los varios bolsillos de mi cinturón tome una pequeña esfera metálica del tamaño de una canica, a la cual enseguida empecé a manipular con mi poder ESP, dicha canica era un arma cuyo peso comprimí en tal forma para cargarla de manera más sencilla, al regresarla a su aspecto y peso normal volvió a ser lo que era en un principio, la pistola Springfield😄, mi primera creación.

A una distancia menor de 15 metros fue fácil atinar con disparos a la cabeza acabando con la vida de dos de ellos, los otros restantes al ver como sus compañeros fueron abatidos toda su moral se derrumba de golpe perdiendo todo valor y determinación para salvar a su jefe, de hecho se volvieron tan sumisos que obedecieron la ordenes de tirar las armas y arrodillarse con las dos manos sobre la nuca.

Ignore un rato a Lars y me acerque a ellos, que rostros tan lamentables parecía que iban a romper llanto, ¿por qué seguía manteniéndolos vivos?, son criminales, escorias, lacras capaz de matar a cualquier por una moneda de Bals, no había razón para que sobrevivieran, le dispare a uno de ellos en el cuello perforando su arteria carótida y muriendo en consecuencia, en cuanto al otro, al presenciar tal acto supo que el seria el siguiente y se levantó huyendo a toda prisa hacia la salida.

Le dispare dándole en la pierna izquierda perdiendo este el equilibrio y frustrando su escape, herido y llorando, suplica clemencia mientras me acercaba con la punta de la pistola sobre su cabeza.

— ¡Por favor, no me mates!… tengo familia, mi mujer Leticia pronto dará luz a mi hijo, ¡necesitaba dinero!, ¡lo necesitaba a toda costa para ambos! –Rogaba por vivir el forajido arrepentido —Nuestro pequeño al nacer si resulta varón lo bautizaríamos como Eric y de ser niña, María… ¡por favor!, tengo que volver junto a ella.

—Oh, una familia que conmovedor, ¿en serio eso es lo mejor que se te ocurrió o tomaste esa mala excusa prestada quizás de una de tus tantas víctimas? –Le dije yo de modo indiferente —Supongo que por tu “familia” justifica el ser parte del asesinato y esclavización de cientos de inocentes solo por ellos, ¿no?, mires donde lo mires no dejas de ser la misma mierda que ellos.

—No… piedad, por favor… ¡te daré los ahorros que tengo pero por favor no me mates!.

—En verdad eres tan patético al igual que la mayoría de los tuyos, cuando están vencidos, desesperan escupiendo cualquier bazofia que se les ocurra con tal de vivir y a la mínima salirse con la suya, espero que le hayas dedicado unas últimas palabras conmovedora a tu querida “Leticia” la última vez que la viste.

—¿P-p-porque lo preguntas?.

Respondí su duda con un balazo en su sien que culmino con su vida, tan pronto me ocupe de ellos regrese con Lars y le puse el arma sobre su rostro.

— ¡Adelante, acaba conmigo!, ¡¡hazlo!! –Exclamaba a todo pulmón el líder forajido.

—No tan rápido escoria, hay una pregunta que quiero hacerte –Le precise yo —Hace unos 4 años atrás, los tuyos atacaron un pueblo habitado por brujas, Windaz, ¿por qué lo hicieron?, ¿por qué un grupo “no tan de poca monta” como el tuyo se arriesgaría a asaltar un pueblo habitado por brujas capaces de defenderse?, me parece extraño que busquen algo de valor allí arriesgando demasiado, ¿hubo quizás una razón en particular?.

Lars ante mi pregunta empezó a reírse histéricamente, tanto que le siguió una terrible toz por hacerse el loco.

—Ahora todo tiene sentido –Dice él —Recuerdo que algunos de mis muchachos que lograron salir vivo de allí, me relataron sobre un “niño” que acabo con todo su grupo usando un extraño artefacto mágico que resulto ser un arma mortífera, el cual incluso ni los propios magos que los acompañaban fueron rivales para él, obviamente lo tome como una mala broma y los asesine sin piedad, ahora entiendo que decían la verdad, ese niño eras tú, aunque claro no me arrepiento de haber matado a esos imbéciles, aun cuando lo que me dijeron fue cierto.

—Respuesta equivocada, imbécil –Le dije seguido de un golpe de la culata del arma en su rostro.

Le sujete cuello y lo levante poniendo el arma en su frente y haciéndole la misma pregunta, pero su respuesta fue para peor.

—Púdrete –Me responde el sabandija escupiéndome saliva ensangrentada a la cara.

—Que así sea entonces.

Tras mis palabras, tome la palanca y sujetándola con el brazo que tenía el guantelete, manipule su metal, en cuestión de minutos termine transformándola en un par de pinzas al cual acerque a su ojo izquierdo.

—Espera… ¿qué vas a hacerme? –Pregunta Lars muy inquieto.

Y con toda inútil resistencia de su parte, arranque con fría intenciones y sin remordimiento o duda su ojo izquierdo, la mórbida escena de su ojo siendo arrancado de su cuerpo de manera tan atroz, no me había afectado en lo absoluto pese a ser la primera vez que hacia algo semejante.

— ¡Maldición!… ¡mi ojo restante! –Dice él en medio de sus agonizantes gemidos de dolor.

—“¿Restante?” –Repito en mi cabeza esa última línea suya.

Mirando su ojo derecho detenidamente, me doy cuenta de que era de cristal, una prótesis ocular barata bastante realista si no se lo mira bien de cerca, de modo que había dejado completamente ciego a este viejo ladrón.

—Te he arrancado un ojo, golpeado hasta dejarte moretones por doquier, has perdido una considerable cantidad de sangre y te mantienes vivo como consciente, para ser un viejo de mierda, tienes una increíble vitalidad, muy admirable –Comente yo elogiándolo en cierta forma.

— ¿Quién eres tú?… –Pregunta Lars con tono abrumado — ¡No he visto a ningún mocoso de tu edad capaz de algo así!, ¡ningún niño normal tendría la suficiente sed de sangre y malicia como la tuya!, es… ¡como si por dentro fueras un asqueroso adulto corrompido en el cuerpo de un mocoso!.

Que palabras tan exactas de un viejo forajido moribundo y ahora invidente para describir a alguien tan diferente como yo, ni me limite en responderle, tan solo tome la pinza que tenía en mis manos y la coloque sobre su oreja derecha, ahora el mismo líder del tal temido grupo criminal era quien suplicaba.

Ignoraba toda su suplicaba, mientras poco a poco presionaba la pinza para arrancarle su oreja, una mueca maléfica se apoderaba de mi labio, de repente mis brazos se detienen, pero no por misericordia, sino por una extraña sensación que perturba a mi alrededor, Tayra con una pose muy a la defensiva trataba de advertírmelo, pero era como si mis oídos se hubieran desconectado de toda voz cercana.

Mire hacia abajo sobre mis pies, una extraña niebla negra había aparecido, siguiendo el rastro de donde procedía fijo mi vista al frente, a unos míseros metros de mí se encontraba en medio del aire una grieta oscura la cual se extiende hasta tomar la forma de un pequeño portal con aspecto de ojo maligno, de esta sale una criatura de 4 metros de altura con la forma de una armadura viviente que gruñía como una bestia demoniaca, sobre el pecho del ser se distinguía un símbolo o dibujo grabado en su metálico cuerpo de una manzana teñido de oscuridad enredada con ramas espinosas.

Las voces a mi alrededor vuelven a resonar, las primeras palabras en oír son las de Tayra.

— ¡Es un Gaki!, ¡cuidado! –Me advierte ella sujetando mi ropa desde la espalda.

Tirando hacia atrás, ella me salva de ser agarrado por la mano de tamaño descomunal de la criatura quien en mi lugar es Lars el atrapado.

— ¡Ayuda! –Exclamaba el líder de los forajidos por alguien que lo salvase.

Pero en vano fueron sus pedidos de ayuda, la criatura presiona con fuerza su mano apretando el cuerpo malherido del viejo criminal hasta matarlo y acto seguido devora su cuerpo entero sin vida con su monstruosa boca.

El cuerpo de esa criatura irradiaba esa energía oscura, podía sentir cuan maligna era a pesar de ser la primera vez que veía algo así, Tayra dijo “Gaki”, había leído en libros que lo describían como “monstruos peligrosos” pero nunca una detallada descripción de cómo eran exactamente y ahora frente a mí, se encontraba esa respuesta haciéndome temblar los brazos.

—No dejes que te toque el miasma o tu cuerpo y alma se corromperán –Advierte Tayra refiriéndose a la niebla oscura que emitía el ser malévolo.

No podía dejar que el miedo y pánico se apoderará de mí, casi término como Lars al no reaccionar a tiempo y de no ser por la intervención de Tayra (otra vez), no se me ocurrió otra cosa que apuntar al Gaki y disparar del resto de la munición del rifle, su armadura era resistente, las mayoría de las balas rebotaron y solo le provocaron un daño leve.

Recargue y sin pensarlo vacié el ultimo cargador sobre el monstruo, apenas lo había dañado, su armadura tenía varios agujeros pequeños pero no era una herida notable para este ser, el grosor de su armadura sobrenatural era impresionante, albergaba una resistencia considerable de blindado, balas ordinarios no eran suficientes.

Incluso Tayra tenía sus dudas sobre lidiar contra esa cosa, un Gaki era realmente aterrador, solo me quedaban la pistola y la uzi como defensa, aunque era inútil intentarlo considerando que un rifle de asalto apenas le hizo poco daño, si tuviera quizás poder de fuego anti-blindaje podría tener una oportunidad.

— ¡Ustedes dos aléjense! –Resonó una voz hacia nosotros.

Acatamos la orden de su aviso y al alejarnos lo suficiente, la bruja del aquelarre Wildsword hizo su aparición, moviéndose con una velocidad sublime propina un corte tras un gran salto arrebatando el brazo izquierdo del Gaki.

El oscuro ser crea miasma desde la mano de su único brazo hasta materializar de esta una inmensa espada de tres metros, con su larga arma ataca a la bruja pero ella con agilidad la evade y acto seguido libera su poder mágico transformando sus piernas hasta adoptar la forma de miembros felinos similares a la de un guepardo.

La bruja vuelve a moverse y la diferencia en cuanto a su velocidad es notable, con sus piernas alteradas da grandes brincos revotando desde las paredes del techo y del costado con ellas, el Gaki mira para todos lados como si fuera a manearse tratando de seguir sus movimientos y en el momento justo, ella propina su último ataque imbuyendo su energía magia en el arma en forma de un aura.

El Gaki es decapitado y con ella eliminado, incluso una bestia como esa podía ser matado por medios convencionales con el suficiente poder, es algo que había grabado en mi mente como material de enseñanza, los restos del cuerpo de la malévola criatura comienzan a desintegrarse como polvo oscuro en el aire hasta no dejar rastro alguno.

—Tenemos suerte de que haya sido un Gaki de bajo nivel –Afirmo la bruja.

— ¿Bajo nivel? –Repetí con dudas.

—Cuanto más grande son, más poderoso son, si hubiera sido un Gaki de 10 metros o 15, habríamos tenido serios problemas, pero lo que me impresiona es el hecho de que uno apareciera aquí de la nada, debe de haber sido atraído por una increíble influencia maliciosa producto de alguien.

Por lo que entiendo según de ellas, los Gaki son seres originados del “Miasma”, energía maliciosa, tanto odio, rencor, desprecio y cualquier emoción de pura malicia son el recipiente que alberga estas criaturas, su forma característica es la de una armadura viviente, cualquier individuo que haya sido alcanzado por el miasma puede llegar a corromperse y convertirse en uno de ellos, por lo que se sabe los Gaki viven en un plano diferente al nuestro, pero pueden venir a este por medio de portales impregnados de magia oscura.

En cuanto a las palabras de la bruja “debe de haber sido atraído por una increíble influencia maliciosa producto de alguien”, si, no lo olvide, toda esa ira infundida en un frenesí de insana satisfacción, era cosa mía, Lars era una lacra sin duda alguna, pero supo controlar incluso su propia malicia hasta el punto de no tentar la atención de una de esas cosas.

Costaba creer pero era una verdad indiscutible, mi propia malicia generada por mis emociones fue el que atrajo al Gaki, yo mismo me deje llegar por esta lúgubre sensación y pese a estar consciente de ello, aun ante los aviso de Tayra, me negué a dejarlo por el placer de su sentir.

—“Entonces, ¿qué te hace tan diferente de mí?, chico” –Me pregunta una alucinación de Lars mostrándose brevemente a mi lado sentado con un rostro apático.

Lo ignore, ignore todo lo relacionado con él, estaba muerto al igual que sus lacayos, lo habíamos logrado, era que me importaba ahora.

—Por cierto, ¿y los demás? –Le pregunte a la bruja.

—Después de acabar con los forajidos, les dije que esperaran allí y me dejaran comprobar si era seguro salir –Contesto ella.

Con el Gaki muerto y los forajidos vencidos, eventualmente los esclavos liberados salieron a salvo con el aviso de la bruja, aunque solo la mitad logro llegar con vida a volver a ver la luz del sol, los que sobrevivieron no podían aguantar las ganas de llorar por la emoción de respirar el aroma a aire fresco.

La pequeña hermana de Tayra fue la última en salir, al correr en brazos de ella, tropieza dejando caer toda la ropa que le cubría revelando su aspecto oculto, una humanoide animalesca cuyo cuerpo lo recubre un pelaje blanco, su hocico se asemejaba al de un felino, con orejas largas similar a las de un conejo sobre una cabellera albina, sobre bajo de sus ojos resaltaba una corta línea roja y poseía además una larga cola (rabo) a la cual enredaba en el abdomen para ocultarla mientras vestía ropaje humano.

— ¡Es una Sargario! –Grita atemorizada una de las esclavas liberadas presentes.

Todos repentinamente reaccionan de forma histérica aterrizándose de la pequeña, Tayra se acerca a ella poniéndola a sus espaldas para protegerla.

—Lo sabía… se me hacía demasiado sospechoso –Dice la bruja mirando detenidamente a Tayra con ojos hostiles.

La misma se quita la vestimenta con la cual ocultaba su identidad revelándose como la misma criatura que su hermana, ella con una mirada seria y atenta posaba su vista sobre la bruja detenidamente, los magos incluso aunque estaban aterrados mostraban indicios de querer atacar a ambas sin vacilar.

— ¡Suficiente! –Exclame poniéndome al medio de todos — ¡Les recuerdo que ella me ayudo arriesgando su propia vida para salvar el culo de todos ustedes!, ¿¡y es así como se lo agradecen!?, ¡muestren un poco de maldita consideración, carajo!.

—No tienes idea de lo que son ellos, ¿verdad? –Me pregunta la bruja.

—Me importa un reverendo comino lo que sean, ¡yo no me fio de rumores o expectativas sin fundamentos de imbéciles para juzgar a alguien solo por lo que es! –Le conteste yo —Ahora les pediré amablemente… ¡que le bajen a su jodida hostilidad o me voy a empezar a arrepentir de haber abierto esas jaulas!, ¡ahora están a salvo!, ¿no?, ¿¡entonces para qué demonios andan buscando más problemas!?, ¡ya son libres, disfrutan de eso y dejen de fastidiar al próximo por estupideces!.

No si estaban asombrados o apenados por las palabras de un niño de 8 años sobre la gratitud y tolerancia o simplemente sorprendidos por mi vulgar lenguaje para alguien de mi edad, de cualquier manera fue más que suficiente para que dejasen a las hermanas en paz, no sé qué eran los Sargario o que reputación tenían sobre otras especies inteligentes, pero me daba igual eso, en lo que a mi respeta juzgo a Tayra como alguien valiente, pudo simplemente haber tomado a su hermana en medio de la confrontación y huir, pero en vez de eso, termino interviniendo más de lo que creía que se involucraría y me salvo la vida dos veces.

—Gracias, Rozuel –Dice Tayra con agradecimiento.

—Es menos de lo que podía hacer, al fin de cuentas nos ayudaste bastante –Contesto yo.

—Gracias, señor -Me agradece la pequeña hermanita de Tayra abrazando mi brazo con confianza.

—Eutel, se ve que ya le caes bien –Opina la hermana Sargario mayor.

—Mantente junto a tu hermana y no te separes de ella –Le dije a la pequeña acariciando su cabellera sintiendo una suave sensación al tacto.

Al rato descubrimos que tras la iglesia se hallaba un inmenso almacén en donde los forajidos guardaban muchos de los bienes materiales que robaban recientemente, además de muchas carretas y caballos, quizás también robados y eventualmente usados en las operaciones clandestinas de estos.

Las personas liberadas no podían sentir un mejor alivio que ir de regreso a sus hogares sobre una montura, pude obtener para mí una carreta con dos caballos a la cual pensaba usar para llevar a casa el cuerpo sin vida de mi padre.

Tayra me hecho una mano con el traslado del cuerpo a la carreta, cubrí a padre con una manta blanca que halle adentro del lugar y estaba listo para partir.

— ¿Era… tu padre? –Pregunto Tayra.

—Si… -Conteste yo.

—Siento tu perdida, se lo que se siente perder a un ser querido, perdí a los míos hace unos años.

—Gracias por todo Tayra… eso significa mucho para mí.

Era la despedida, nuestras manos se estrechan nuevamente con confianza, pero no era un “adiós” sino “hasta un luego”. Tayra y su pequeña hermana Eutel siguieron su camino a pie ya que no estaban acostumbrada a las carretas, para ellas viajar caminando es el estilo de los Sargario.

La bruja del aquelarre Wildsword antes de despedirse para volver a su hogar, se disculpó por su brusca reacción ante Tayra y marcho agradeciéndonos por haberla sacado de allí, sus últimas palabras antes de irse fueron “nunca olvidare este gesto” y siguió su camino.

Por mi parte, me dirigí a Windaz, desde aquí conocía de memoria el camino a casa, el sol se ocultara en pocas horas, pronto llegare a casa junto a mi viejo y su optimista ser podrá descansar en paz en las tierras de su hogar.

Continuara…

EPILOGO:

PERSPECTIVA: Memorias de Lars Perwhiskyn.

Fue hace 4 años, un extraño encapuchado vistiendo una inusual túnica mágica que le daba la apariencia de una sombra caminante en su ropaje, se presentó ante mí con un trabajo específico y una bolsa repleta de Bals en monedas de oro.

—“Necesito que tu gente ataque un pueblo y rapte a su líder” –Fue su encargo.

Me ofreció la mitad de la recompensa ahora y la otra después de finalizar el trabajo, Windaz era el nombre de nuestro objetivo y su líder una mujer.

Tras el ataque resulto ser más de lo que mis hombres podían soportar, ese miserable sujeto no dijo que trataríamos con brujas, ese pueblo era un aquelarre, perdí a bastantes de mis forajidos, aunque el oro recompensaba las perdidas, aunque sí o si necesitaba la otra mitad para obtener una buena ganancia.

Sin embargo no se pudo lograr capturar a la líder, maldición, esas brujas eran demasiado fuerte, necesito la otra mitad de la recompensa, debo convencerle de alguna forma de que me lo de o asesinarlo en el proceso y tomarlo a la fuerza, pronto volvería a cruzar caras con él, ya que la fecha acordada para nuestros reencuentro se acercaba.

Finalmente llego el día, aquel misterioso tipo volvió a mostrarse y para mi sorpresa fue mejor de lo esperado.

—“Buen trabajo, aquí tienes el resto de tu recompensa” –Dijo él mientras dejaba sobre la mesa la bolsa con los Bals.

La cantidad que había no era la mitad, sino mucho más que lo acordado, me había ofrecido una recompensa mayor de lo previsto y siquiera me dejo explicar los detalles de cómo resulto el trabajo, no entendía que estaba sucediendo.

—“No debes entender nada, tus servicios ya no son requeridos y nunca jamás deberás mencionar una palabra sobre mi o de esto a alguien y aquí un incentivo para que mantengas tu promesa”

Levanto su mano apuntándome con su palma y repentinamente sentí una breve sensación de intenso dolor en mi corazón, no era coincidencia, me había hecho algo, saque mis dagas y se las puse sobre su cuello amenazándole que me dijera lo que me hizo.

—“Se llama “juramento del silencio”, si alguna vez mencionas en cualquier aspecto sobre lo de hoy o mi persona, tu corazón se retorcerá silenciando toda palabra de tu boca para matarte lenta y dolorosamente”

Una maldición, uno impuesto sobre mi corazón para asesinarme en caso de mencionar a cualquiera sobre este trabajo o a este tipo, ¿por qué llegar a este punto?, ¿quién demonios es este sujeto?, un poder así no es ordinario.

—“Disfruta tu bienes materiales y recuerda nuestro trato, procura llevar este secreto a la tumba, ya sea de viejo o siendo asesinado por otro”

Un comentario bastante tétrico, pero bastaste acertado para alguien que ejerce mi oficio, nunca más volví a ver a ese tipo y espero nunca hacerlo, hasta el día de hoy me he mantenido callado sobre lo ocurrido de ese trabajo, los pocos hombres que sobrevivieron al ataque de ese pueblo de brujas, los tuve asesinar y reemplazarlo por nuevos subordinados para borrar todo rastro de aquel “secreto”, no quiero correr cualquier riesgo que me lleve a morir de un infarto maldecido, con la cantidad abrumante de Bals que obtuve mi “negocio” prospero bastante.

Continuara…

15 pensamientos en “Metalord Revolution Pack!

  1. — ¿Quién eres? –Pregunte yo.

    —¿Esa es tu forma de agradecer a las personas que te ayudan?.

    Cuando vi esa parte,no pude evitar pensar en el meme de “La vida es un riesgo carnal” y la musica “La vida es una lenteja,o la tomas o la dejas” nose porque :v

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