Guerreros del olvido: capítulo 6 y 7

Hola!!!! hoy les traigo la intrigante novela original de etnakur!!!! espero y les este gustando tanto como a mi jeje…. ¡esta vez son dos capítulos!

Disfruten!!!!


 

Capítulo 6 – El Enviado de Bahamut

 

En la sala de reuniones del castillo

“Que acabas de decir Magimanti” dijo Leviatan.

Magimanti se encontraba arrodillado ante Leviatan, era el jefe de guardias del castillo, se sentía muy orgulloso de su fuerza y de su magia, como digno representante de la raza de los hombres lagarto, su cuerpo era robusto; finas escamas le cubrían y de sus ojos dorados resplandecían unas pupilas de serpiente.

“Es asssí como le dije mi ssseñor; fuimos a interccceptar el enviado de Bahamut pero lo único que encontramossss fue un terreno desssbastado, al parecer hubo una fuerte pelea; no encontramos ssssignos de cuerpos ni de pissadas” dijo Magimanti

“Demonios” grito Leviatan, “esto cambia completamente mis planes, trataba de matar ese dichoso enviado antes de llegar a mis territorios”

“lo ssssiento mi sssseñor; revissamos el área de la pelea, debió ocurrir hace unossss 7 días” dijo Magimanti.

“Ese Bahamut lo planeo muy bien; eso significa que ya debe estar en la ciudad; ¿encontraron algo que pueda identificarlo?” dijo Leviatan.

“Mi ssseñor tenemos esssto” dijo Magimanti mostrándole algo a Leviatan.

“JAJAJAJA así que ese participante es el enviado de Bahamut, podre matar dos pájaros de un tiro wahahaha” dijo leviatan.

 

En la madrugada en una habitación del palacio.

Una somnolienta Ketany miraba con fascinación a Etmakur mientras dormía, su cuerpo estaba rodeado por su brazo y descansando su rostro en su pecho sintió su corazón. “Sé que es muy arriesgado continuar con esto, si me descubren será el final de todo, pero no puedo dejarlo pasar, lo siento mi querido Etmakur no puedo permitir que sigas…” en esos momentos un poderoso brazo la estrecho con fuerza, “que agradable sentimiento, solo un poco más, un poco más” pensó Ketany y se quedó profundamente dormida.

Unas horas más tarde tocaron suavemente a la puerta, al abrir entraron varias mujeres lagarto, traían consigo una gran cantidad de víveres.

“Esss un obsssequio de nuestro ssseñor Leviatan en recompenssssa por su buen trabajo” dijo una de las sirvientas mientras servía una copa con un néctar de miel y frutas.

Ketany abrió los ojos de par en par; ‘Pero si son peces tiburón, son muy raros de conseguir’ pensó; luego tragando saliva dijo “¿Podemos comer todo esto?”

“Claro adelante sssi desssean másss no hay problema” dijo una de las sirvientas.

“Que aproveche” dijo Etmakur mientras tomaba un trozo de pan y algunas frutas.

Al final comimos hasta saciar; las sirvientas se retiraron llevando el resto de platos a excepción de uno repleto de peces tiburón.

“Nunca se sabe cuándo podamos comerlos de nuevo” dijo ketany mientras pronunciaba un conjuro de hielo; los peces fueron congelados; “Así se conservaran por mucho tiempo” dijo Ketany con una gran sonrisa.

 

Área del torneo.

Al llegar al área del torneo nos encontramos con una gran cantidad de guardias fuertemente armados alrededor de todo el campo; en su sitio habitual se encontraba Leviatan descansando en un gran trono, a su lado el capitán de la guardia.

‘¿Me habrán descubierto?’ pensó ketany, luego instintivamente tomo la mano de Etmakur y la apretó con fuerza.

“Que comience la siguiente ronda” dijo Leviatan con voz de trueno que se escuchó por toda la arena.

Un joven hombre lagarto llevando una bolsa negra se acercó a nuestro grupo, “Cada uno de ussstedes tomara una roca, essstas tienen números imbuidos en ellasss, así se decidirá quién peleara y el turno de las peleassss y por favor no hagáissss trampa”, esto último lo dijo haciendo un guiño.

“pelearan el 1-2, el 3-4, el 5-6 y 7-8” dijo leviatan.

Los primeros en pelear fueron el orco y el caballero oscuro; ambos invocaron sus criaturas.

Del lado del orco, el gigante de piedra y del otro lado una niebla oscura.

El gigante de piedra arranco una loza de la arena de 1 metro de largo por uno de ancho y la arrojo con gran fuerza a la niebla, se escuchó un ruido metálico y ningún trozo salió del otro lado.

‘Así que hay algo sólido en su interior’ pensó el ogro.

Luego el gigante empezó a succionar la niebla, poco a poco esta empezó a dispersarse, luego de un momento algo metálico, una especie de hoz salió solo por un instante, como un pestañear y al siguiente solo miles de trozos de roca donde antes estaba el gigante; el orco simplemente se desmayó.

“Como siempre el caballero oscuro hace un buen espectáculo, ahora es mi turno amo, deséame suerte” dijo Ketany con una gran sonrisa.

“Claro, no te esfuerces demasiado” dijo Etmakur.

La siguiente pelea era del guerrero lagarto y ketany.

El guerrero lagarto se inclinó frente a Leviatan y sonrió ante el jefe de la guardia, su padre, Ketany simplemente movió su  mano hacia donde estaba Etmakur.

Ambos invocaron sus criaturas, del lado de guerrero lagarto una serpiente morada de 3 metros de alto, del lado de ketany estaba ella misma…




Capítulo 7 – Veneno

 

“Que diferencia un antídoto de un veneno, solo la forma en que se utilice”

 

Y aquí estoy, mi oponente es una inmensa serpiente, su respiración, su transpiración, su mirada es veneno del más alto calibre, – oh, oh, oh no puedo resistirlo más, es tan adorable, lo quiero, realmente lo quiero.

Que debo hacer primero, si lo venzo simplemente desaparecerá, pero si lo absorbo no sé si mi cuerpo lo resista.

“Que pasa Ketany, ¿tienes tanto miedo que no puedes moverte? ja ja ja”, ríe Nakumi el guerrero lagarto.

La serpiente se mueve rápidamente y rodea a Ketany, luego se lanza sobre ella y… termina mordiendo el suelo.

“¿¡Donde esta Ketany!?” Grita Nakumi

En el otro extremo de la arena estaba Ketany haciendo mensajes con su cuerpo.

¿Puedo quedármelo por favor?

Etmakur mira a ketany la cual manifiesta una felicidad delirante.  As lo que quieras respondió Etmakur

Nakumi muestra un rostro de duda, Puedes quedártelo si resiste su aliento.

Ketany rápidamente se acerca a la serpiente esta la rodea y desprende su aliento; todo a su alrededor empieza a marchitarse, el aire huele a muerte, las rocas se vuelven polvo; la barrera de energía alrededor del campo empieza a agrietarse.  Del lado de la espada Ketany está envuelta en un haz de luz y a la vez sus escamas se vuelven moradas; poco a poco se dispersa el veneno; ambos están frente a frente; ninguno se mueve; ninguno puede hacerlo, al final el espíritu Ketany cae de rodillas; su cuerpo está completamente morado, envenenado, aprieta sus dientes mordiéndose los labios, sus ojos brillan como llamas ardientes; levanta su mano derecha y en ella se forman varias palabras que rodean a la serpiente luego las palabras se gravan en su mano; un brazalete en forma de serpiente aparece en ella y cae pesadamente sin sentido.  La pelea a terminado, ¿pero quien es el ganador?, se preguntan todos; el espíritu de Ketany aún está en el campo pero no puede ni moverse, mientras que la serpiente ha desaparecido completamente.

“¿¡Que hiciste Ketany!?” Grita Nakumi.

“Prometiste dármelo si resistía” contesto Ketany mientras perdía sus fuerzas soltando la espada.

Etmakur corre inmediatamente a su lado.  “Tonta, te dije que no te esforzaras” dice Etmakur mientras la toma en sus manos, al tocarla inmediatamente siente los efectos del veneno, pero ignorándolo la lleva a sitio seguro.

Ketany le hace un gesto pidiéndole que se acerque y al hacerlo le da un beso, ¿Creo que con esto bastara?

Al recibir el beso los efectos del veneno se retiran del cuerpo de Etmakur.

“No te preocupes por mí, no tienes que vengarte” sonríe débilmente Ketany, “el veneno de la serpiente era más fuerte de lo que pensaba por lo que me demorare un tiempo en asimilarlo, no pienses en perder me lo debes” y diciendo esto se quedó dormida.

“Me encanta ese ánimo de lucha, la ganadora es Ketany ya que su espíritu estuvo más tiempo en la arena. Proseguir con el siguiente encuentro” dice Leviatan.

Participantes 5 y 6 favor subir a la plataforma.

Y allí estaban dos guerreros listos para la batalla, un arcángel de 12 alas y un hada de batalla; el hada tenía el tamaño de un humano normal y una ligera armadura; en su rostro una pequeña diadema.  “Es una princesa hada” dice sonriente el elfo Kirnian. “Empleare mi espíritu más fuerte contra ti, debes sentirte muy orgullosa”

El arcángel hace desaparecer su báculo, pero el hada se mueve tan rápidamente que no puede atraparla.

“Es una técnica poderosa pero de nada sirve si no puede utilizarla” dice Kirnian.

Dos alas del ángel empezaron a brillar, luego el ángel simplemente desapareció. El hada detuvo un momento su movimiento, detrás de ella apareció una inmensa sombra, el hada se movió a su mayor velocidad, parecía que se teletransportara, pero la sombra parecía no separarse de ella, luego el hada se arrodillo invocando la tierra; todos los sitios donde antes había estado se iluminaron formando un inmenso circulo de invocación; miles de raíces salieron por todos lados y atraparon la sombra que se materializo en un ángel de 10 alas.

‘Esto no es bueno’ pensó Celestia, ‘no tengo otra opción’.

El hada empezó a aparecer y desaparecer en distintos puntos del cielo.

‘Debo detenerla antes que invoque algo más’ pensó Celestia.

Dos alas empezaron a brillar y el ángel se cubrió de una luz roja; las raíces empezaron a desmoronarse.

“¡Demasiado tarde, ya estas bajo mi poder!” grito Kirnian.

El cielo se ilumino con la siguiente invocación del hada; un fino polvo descendió inundándolo todo.  Lentamente se acercó el hada a un inmóvil ángel de 6 alas.

“¿Cómo debo eliminarte?” dijo Kirnian, “ya sé, ¿qué tal con tu propia técnica?”

Un gran círculo se formó alrededor del Ángel y el hada, el hada trato de moverse pero las plumas del ángel la estaban aprisionando y lentamente la cubrían; la luz ilumino el círculo y al desvanecerse solo estaba el ángel con dos alas  y una corona.  La corona se elevó y bajo ella una figura de un hada más grande y armoniosa  que la anterior se inclinó levemente hacia el caballero oscuro quien estaba desprendiendo un aura muy violenta y con una sonrisa gritó “¡siento los inconvenientes!, espero esto calme su disgusto, señor oscuro, me rindo”

El campo se dispersó y el ángel desapareció, la reina hada camino hacia Kirnian y cogiéndole de una oreja le dijo– tenemos que hablar –, una delgada vena palpitaba en su frente, lo tomo de la mano y lo llevo cerca del caballero oscuro.

“En realidad lo sentimos”, dice la reina dándole un codazo a kirnian – discúlpate tonto – le dice la reina.

Kirnian se disculpa y la reina lo lleva arrastrando fuera del coliseo.

Siguiente pelea, favor subir los participantes 7 y 8.

“Es mi turno de pelear, no te defraudare Ketany” dijo Etmakur.

Y así se miraban fijamente en un lado Etmakur con su lobo metálico y en el otro una hidra de 9 cabezas y su guía Magimanti.

Un pensamiento en “Guerreros del olvido: capítulo 6 y 7

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s